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UN FRACASO LLAMADO FERNANDO TORANZO

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Fernando Toranzo asumió el poder con la falsa imagen de ser un médico humanista, de pueblo, para imitar al líder histórico, Salvador Nava Martínez. Conmovido, hasta expeler lágrimas, se dijo hermano de los indígenas de la huasteca, a los que abandonó en sus ancestrales carencias y sufrimientos, alardeó de su honestidad a ultranza, la que no pudo respaldar cuando usó el erario para el despilfarro y los ofensivos negocios de sus familiares. Dilapidó, especuló y perdió fondos millonarios de las pensiones de los trabajadores. Entregó la seguridad pública a sicarios que masacraron a potosinos indefensos. Sin liderazgo, apático, irresponsable, optó irse de pesca en su nuevo yate.

Abandonó sus tareas primarias y desmanteló su gabinete cada instante que se alteraba su bipolar conducta. En lugar de practicar la doctrina de Hipócrates, que juró defender, fue denunciado de privatizar los menguados servicios del hospital central. No le importaron las decenas de muertes por influenza, que se pudieron evitar si enarbola una campaña eficiente y oportuna de vacunas. En su desastroso mandato, generó la burla colectiva de que hubo otros gobernadores paralelos. El fallido galeno será recordado por no haber realizado alguna obra trascendente para beneficio de los potosinos.

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El vocero de Carreras, Adrián Vázquez, compra residencia y vehículos por casi 5 millones de pesos

Aunque en los hechos su eficacia es nula para resolver los problemas apremiantes de los potosinos, como la inseguridad, la pobreza y el desempleo, al menos el sexenio de Juan Manuel Carreras López tiene la ventaja de generar nuevos ricos.

Entre la pléyade, destaca su jefe de prensa, Adrián Vázquez Méndez, acusado de ineptitud y nula lealtad a su jefe, ya que filtró a los medios informativos y redes sociales, el audio donde el dueño del periódico El Mañana, Pascual Oyarvide, platica con el secretario de finanzas, José Luis Ugalde Montes, que despotricó en contra del doctor en derecho. Lo llamó “muy pendejo” para hacer negocios con el dinero asignado para la campaña.

En días recientes, Adrián Vázquez adquirió una residencia por casi 4 millones de pesos en la Privada del Parque 476, en la avenida Chapultepec, una de las zonas más exclusivas y de alta plusvalía de la capital, ya que se ubica frente al mega pulmón verde del parque Tangamanga uno. Además, se mueve en dos camionetas último modelo que en conjunto, alcanzan los 800 mil pesos. El funcionario tiene ingresos de 80 mil pesos al mes.

En el sexenio del panista Marcelo de los Santos Fraga, estuvo bajo las órdenes de la vocera María Luisa Paulín Hernández, de la que aprendió la habilidad de “ordeñar” los sobres que cada quincena, de manera arbitraria, reparten a fotógrafos, reporteros, columnistas, directivos y dueños de medios informativos. Manejó un presupuesto anual que superó los 40 millones de pesos, cuyo destino final no se fiscaliza. Lo manejó para acallar a la prensa local. Paulín se imaginó la gobernadora y se abrió un frente de mil enemigos a los que calumnió y ensució de manera vil. No se salvaron de sus bajunos ataques los magnates Pablo y Miguel Valladares García, dueños de los periódicos San Luis Hoy y Pulso.

Se ensañó con el endeble ex secretario de salud, Fernando Toranzo, que luego alcanzó la gubernatura. Para limar su oxidada fama y sacudirse el yugo de su ex promotor, el galeno encarceló por fraude al ex titular de finanzas, Joel Azuara y al ex oficial mayor, Humberto Picharra. Al contador público le impuso la más alta multa en toda la historia del país y del mundo, por más de 7 mil millones de pesos, por el sospechoso crédito de mil 500 millones de pesos que dilapidó antes de abandonar el cargo. Marcelo de los Santos combatió la risible pena en los tribunales y rápido salió del embrollo.

Pero Toranzo fue más severo con Paulín. La acusó de peculado por más de 30 millones de pesos, por lo que estuvo encerrada más de un año en el penal de La Pila. La ex funcionaria se dijo víctima de un atropello contra la libertad de prensa y se declaró presa de conciencia. En su fugaz paso como asesor gubernamental, el notario público 32, Leonel Serrato, documentó un grueso expediente de los latrocinios de Paulín. Indicó que Toranzo se portó benévolo al no incrementar el monto financiero del delito, por lo que aun debería estar tras las rejas.

Cuando Paulín se dio cuenta de que Vázquez le jugaba rudo, lo corrió de la dependencia. El funcionario menor se refugió en la secretaría de educación, donde se dedicó a dilapidar los recursos públicos en revistas internas con nulo tiraje y altos costos. Además se volvió un experto en ocultar los informes que deben ser públicos. Nunca lo doblegaron los feroces peticionarios, Federico Piña Fraga y el extinto David Robledo Miranda.

Vázquez tuvo la fortuna de coincidir con el ex colaborador panista en el mandato de Felipe Calderón, Juan Manuel Carreras, que también por sus nexos con el ex presidente Carlos Salinas y el maximato local Horacio Sánchez Unzueta, brincó como candidato a la gubernatura, sin importar su bajísimo perfil. Dejó en el camino a priistas de cepa como el ex senador José Ramón Martell y el ex diputado local, Jesús Ramírez Stabros. Gracias a los votos del alcalde de la capital Ricardo Gallardo Juárez y el mega fraude cometido a su contendiente panista Sonia Mendoza, Carreras se convirtió en gobernador.

Rehén de diversos grupúsculos, corrientes y patrocinadores, apenas pudo colar en su gabinete a dos cuadros cercanos. El oficial mayor, Elías Pecina y su voraz jefe de prensa, Adrián Vázquez, que ya se jacta de pertenecer al reducido grupo de nuevos ricos en San Luis. Igual que su jefe Carreras, es déspota y cruel con sus colaboradores. Maneja de forma atrabiliaria los más de 81 millones de pesos anuales que destina a sobornos y chantajes para mantener amordazada a la prensa local. Para no quedarse atrás de su ex jefa en el saqueo de las arcas, ahora puede presumir que es su vecina. También lo es de la ex presidenta estatal del DIF, María Luisa Ramos Segura, que se hizo mega millonaria con los porcentajes del 30% que exigía a los proveedores del gobierno estatal y los costos inflados en los frugales desayunos escolares que repartía a las escuelas junto con su hermano Rodolfo Ramos Segura. En una compra de equipo de seguridad a vendedores de Monterrey, por 3 mil millones de pesos, la anestesióloga aseguró su futuro y el de sus descendientes por los siglos de los siglos.   

A la mitad del escabroso sexenio, Carreras también ya fue denunciado de sacarle ventaja al presupuesto en la compra de terrenos a allegados y en las fallidas inversiones de la trasnacional Ford. Sus detractores empiezan a preguntarse dónde están los más de 120 mil millones de pesos que ha ejercido hasta la fecha. Igual que a Toranzo, se le fustiga de no tener una obra relevante. Fue por lo que se apuró a blindarse e imponer al fiscal anticorrupción, Jorge Alejandro Vera Noyola, que antes le sirvió de enlace con el poder legislativo. También ratificó presuroso, sin consulta popular, al ahora fiscal Federico Garza Herrera, que ha mostrado absoluta incompetencia para frenar la ola de sangre que azota a los potosinos. Pero ya se empieza a delinear dónde están los recursos de los potosinos. Una mínima parte se encuentra en la residencia del vocero gubernamental, Adrián Vázquez Méndez.

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Entre burócratas, recomendados y ex titulares del organismo saldrá la terna del nuevo auditor

El ex contador mayor de hacienda del congreso del estado durante el cuatrienio de Horacio Sánchez Unzueta y contralor durante más de 2 años en el sexenio de Fernando Silva Nieto, Óscar Alarcón Guerrero es uno de los que aspiran a dirigir la Auditoria Superior del Estado. Es la segunda vez que participa para el cargo. En el proceso del 2014 donde se eligió a José de Jesús Martínez Loredo, también se anotó, pero fue descartado por los legisladores que se apegaron a la línea dictada por el secretario de gobierno, Cándido Ochoa Rojas, que suplantó a su jefe Fernando Toranzo en el mando. Martínez resultó un auténtico fracaso en el cargo.

            En la primera de dos entrevistas que sostuvo ante los legisladores integrantes de la cartera de vigilancia, como parte del proceso selectivo, Alarcón Guerrero se asumió como apartidista y aseguró que uno de los motivos por lo que decidió participar fue al ver la triste realidad en la que se encuentra la instancia, con una serie de dudas y señalamientos sobre su desempeño. Dijo que a 10 años de fundada la ASE, se hizo grande en personal. No cumple sus objetivos y se contaminó con el ejercicio de prácticas incorrectas. No es creíble ni tiene autoridad.

           Afirmó que incursionó en base a su trabajo “de ninguna forma por amistad o intereses con funcionarios o político alguno”. Pasó de la contaduría mayor de hacienda a la contraloría estatal invitado por los resultados obtenidos, sin tener amistad con el entonces gobernador Fernando Silva Nieto. Su plan de trabajo al frente de la ASE será coincidente con el sistema nacional y estatal anticorrupción. Constará de cinco líneas: capacitación permanente del personal. Revisar y adecuar los métodos de trabajo. Renovar la estructura de la ASE para incorporar otras áreas que dictan las nuevas leyes, como las unidades de investigación y sustentación. Implementar el sistema profesional de carrera y resolver conforme a la ley asuntos pendientes como revisar las cuentas públicas del 2016 cuyos informes rechazó el congreso. Prometió atender todas las denuncias ciudadanas con pruebas que se presenten y trabajar en forma coordinada con la cartera de vigilancia y su nueva unidad de evaluación que supervisará el trabajo de ASE, para recobrar la confianza de los ciudadanos en el ente fiscalizador.

            En su currícula, Alarcón detalló que al inicio de su carrera trabajó en el despacho del ex alcalde y ex candidato a la gubernatura por el PRI, Luis García Julián, que antes fungió como consejero ciudadano y presumía su apartidismo. Alarcón también fue socio y director de un despacho con el ex contador mayor de hacienda y ex secretario de finanzas, Jesús Conde Mejía. Laboró para varias empresas de la iniciativa privada y como auditor externo de organismos gubernamentales como la Feria Nacional Potosina, Colegio de Bachilleres y la delegación del Infonavit, entre otros.

|           Ocho de los 24 candidatos que compiten por la titularidad de la ASE, son trabajadores o ex empleados del órgano fiscalizador. Jesús Mejía Lira pretende ahora ocupar el lugar de su ex jefe, Jesús Martínez Loredo. Fungió del 2014 al 2015 como auditor especial de fiscalización municipal y sus organismos, de donde salió, según dijo a los diputados, porque no respetaron su trabajo y le cambiaban por arte de magia los informes, para lo cual no requerían de su firma. Lo que no les mencionó es que por 14 meses que laboró para la ASE, se le indemnizó con 281 mil 768 pesos. Las abultadas liquidaciones al personal fueron una constante en las fallas que se ventilaron. Mejia Lira fue director de administración en la Secretaría de Educación Pública donde tuvo de jefe al ahora gobernador Juan Manuel Carreras López, por lo cual se le ubica como una de las cartas del ejecutivo. También cuenta con el respaldo de algunos legisladores del PAN, ya que fungió como tesorero del ex edil Jorge Lozano Armengol, recordado por privatizar el servicio de limpia que entregó mediante una oscura maniobra a la firma Vigue. Mejía fue contralor con el ex gobernador Horacio Sánchez Unzueta y ha ocupado cargos administrativos en dependencias del gobierno estatal, como la oficialía mayor, secretaría de desarrollo agropecuario y comunicaciones y transportes. Es contador público y auditor. Cuenta con una maestría en administración pública y un doctorado en sociología de las organizaciones, que cursó durante un año en una universidad de París, Francia.

            En la primera entrevista con los diputados, Mejía Lira lamentó que la corrupción en el país vaya en aumento. Citó un estudio del Instituto Nacional de Competitividad, donde señala que es nefasta, disminuye las inversiones, derrota el empoderamiento, minimiza la credibilidad, afecta el bienestar social, reduce toda eficiencia, genera una mayor desigualdad y obstaculiza la justicia. Mencionó que datos del 2016, revelan que el costo de las corruptelas en México es del 10% del Producto Interno Bruto, cifra que equivale a casi 90 veces el presupuesto de la Uiversidad Nacional Autónoma de México, 8 veces el de la Seretaría de Desarrollo Social y 3 veces el presupuesto de la Secretaría de Educación Pública. “Con todos los cuestionamientos que se han manejado en la ASE, ¿ Cuánto no podríamos hacer con los recursos”.

            “La ciudadanía reclama una verdadera rendición de cuentas. Exige una gran transparencia y adecuado uso de los recursos públicos. Claridad en el ejercicio del gasto, que los reportes sean veraces, con evaluaciones que muestren el impacto, saber que la acción gubernamental causa efectos positivos a la comunidad”. Se pronunció por reforzar los mecanismos fiscalizadores, mejorar el desmepeño de la ASE para que en un plazo breve sea catalogada como una de las mejores del país. Dijo poder afrontar el reto. Prometió cumplir de manera cabal con todas las atribuciones que la ley le confiere. Hacer un análisis de las remuneraciones que perciben los empleados de la auditoria. Clasificar las observaciones que resulten de las auditorías, en graves, muy graves y regulares. Poner el acento en las más complicadas, aplicar las sanciones y procedimientos para evitar que prescriban, como ahora sucede. Presentar las denuncias penales y los juicios políticos que procedan. Dijo que va a trasparentar y dar seguimiento a todas las denuncias, quejas y solicitudes de los ciudadanos. Habrá de incorporar a la ASE a los mejores hombres y mujeres. Se basará en su capacidad técnica y honradez, no en amiguismos o compadrazgos. Buscará incorporar en el personal una mística de servicio, trabajo de calidad y un rechazo sistemático a las conductas deshonestas.

            Otra que aspira al cargo es María del Rocío Torres Armenta, actual jefa del departamento de servicio civil de carrera del órgano fiscalizador. En 13 años ha ocupado los cargos de directora de auditoria, contadora mayor de hacienda, encargada de despacho de la auditoria y coordinadora de organismos autónomos. Es hermana de José Guadalupe Torres Armenta, ex secretario técnico del gabinete con el gobernador Fernando Toranzo Fernández. Con Carreras permaneció en el mismo cargo hasta octubre del 2016. Sobre los Torres Armenta pesan acusaciones de tráfico de influencias y nepotismo. En la auditoria, además de María del Rocío, laboran sus hermanos Ruth del Consuelo Torres Armenta, que se desempeña como jefa de recursos humanos. Marco Antonio Torres Armenta es jefe del departamento del área legal y su cuñada, la auditora, Enedina Ibarra, es esposa de José Guadalupe.

            El portal La Orquesta ventiló en marzo reciente la denuncia de la empleada de la ASE, Laura de la Rosa Jiménez, cuyo seguro médico fue usufructuado y agotado sin su permiso por el ex funcionario José Guadalupe Torres Armenta y sus hijos Luis Alejandro y José Pablo Torres Ibarra, que aparecían como beneficiarios. La quejosa notificó la irregularidad a la administradora, Ruth Torres Armenta, que la ignoró, por lo que decidió presentar la querella ante la procuraduría de justicia.

            María del Rocío Torres Armenta es contadora pública certificada. Tiene una maestría en gestión pública, diplomados en contabilidad gubernamental, disciplina financiera y presupuesto basado en resultados. En respuesta a preguntas de los diputados, aseguró que no le temblaría la mano para iniciar procesos administrativos por fallas en el manejo de los recursos públicos, que por no estar sustentados los procesos u observaciones no prosperan. Dijo haber contribuido a lograr avances al rendir cuentas, en los puestos que ha ocupado, como auditar a los tres poderes del estado, que antes no se revisaban y los organismos autónomos como la universidad autónoma, que se resistía a ser fiscalizada.

            Aseguró que el ex auditor José de Jesús Martínez Loredo desde su llegada la vio como una enemiga por su honestidad. Supo que no se prestaría a sus malos manejos. Admitió haberse dado cuenta de las irregularidades que ocurrían en la dependencia, pero no tenía las pruebas para acusar a alguien. Expuso que con Martínez el personal cayó en el desánimo y decían que las observaciones las iban a negociar. Los aconsejaba cumplir sus tareas sin importar lo que pudiera hacer el auditor. Expuso que con el servicio civil de carrera que ya implementó, se eliminará la práctica de aceptar recomendados de diputados y funcionarios que no cumplan el perfil.  

            El ex coordinador de auditorias y ex auditor especial de fiscalización gubernamental y de los municipios, Camerino Hernández Gamboa, busca regresar a la ASE, pero ahora al puesto de auditor superior, cargo que pretendía desde que le ganó Martínez Loredo por su amistad y compadrazgo que siempre presumió con la ex presidenta del DIF y esposa de Fernando, la anestesióloga María Luisa Ramos, que lo metió a la nómina. El polémico ex funcionario fue acusado de maquillar y quitar observaciones de malos manejos a las cuentas públicas del 2012 y 2013 de ex alcaldes y funcionarios de Cedral a cambio de sobornos. En el 2016, antes de revelarse el escándalo de la ecuación corrupta en el congreso, que confesó el aún diputado panista con licencia Enrique Flores Flores, el ex auditor fue denunciado ante el congreso y la propia auditoria, por integrantes del organismo Huastecos Unidos Contra la Corrupción, que encabezó Isaías Rodríguez Ballesteros. Lo acusaron de haber reunido a varios ediles huastecos y ofrecerles todo el apoyo para el desahogo de las cuentas públicas y borrar observaciones a cambio de dádivas. Les aseguró que contaba con el respaldo de Flores.

            Hernández Gamboa, en su paso por la ASE, fue clave para que las cuentas públicas del exgobernador Fernando Toranzo salieran inmaculadas y fue un hostigador dentro de la dependencia para que se deslindara al ex mandatario de las observaciones que realizó el ex titular del órgano fiscalizador Héctor Vicente Mayorga Delgado del que Toranzo fue responsable de aplicar y no justificar el destino de casi 562 millones de pesos del polémico préstamo de mil 500 millones de pesos que solicitó el ex gobernador Marcelo de los Santos casi al final de su mandato. Lo que derivó en que fuera inhabilitado para ocupar cargos públicos ya que recibió una mega multa que le impuso el extinto contralor Isaac Delgado. Lo obligó a litigar en los tribunales.

            Camerino Hernández en el 2014 fue separado por un breve tiempo como auditor especial adjunto, que le creó exprofeso en la dependencia Martínez Loredo, para someterlo a una revisión interna. Presionado desde el gobierno, Martínez se vio obligado a desistir y volverlo a ocupar a los pocos días. En marzo del 2016 fue separado en forma abrupta al impedírle la entrada al edificio de la ASE. Le sellaron la oficina hasta realizar la entrega- recepción. Un día después de la bochornosa salida se difundió el audio de una supuesta amenaza de Hernández, donde despotrica contra Martínez.

           Camerino Hernández fue uno de los beneficiarios de las millonarias indemnizaciones que entregó a los despedidos Martínez Loredo. El auditor adjunto recibió más de un millón de pesos en dos cheques, por 476 mil 774 pesos en marzo y otro por 523 mil 225 pesos en abril del 2016. En la entrevista con diputados, Gamboa aseguró que nunca se le notificó la causa de su salida. En su arenga, señaló que la dependencia, lejos de cumplir su objetivo de ser un organismo autónomo, con fuerza para no politizar su trabajo y responder al reclamo ciudadano, de que haya un manejo honesto de los recursos públicos, ha servido para ensalzar a un solo individuo que castiga y perdona según le dicte su conciencia, intereses políticos y personales.

            Añadió que para exigir a los entes auditados actuar en forma responsable, la auditoria está obligada a predicar con el ejemplo y atender los principios de integridad, congruencia, transparencia y rendición de cuentas. Es una de las más atrasadas en el uso de las nuevas tecnologías de última generación, lo que coadyuvaría a mejorar el trabajo. Tener menos riesgos de errores humanos, un ahorro en gastos de viáticos, tiempo y programas de trabajo. Su plan lo resumió en cuatro ejes: administración interna, control y fiscalización, actualización tecnológica, trasparencia y controles anticorrupción. Mencionó que para eliminar triquiñuelas de los auditores, los rotaría cada trimestre y año.

            Pretende dirigir la ASE el abogado y asesor laboral de la dependencia, Óscar Omar Niño Rodríguez. En la entrevista con los diputados, admitió que tiene demandada a la instancia con un juicio laboral porque Martínez Loredo no lo indemnizó después de terminar sus obligaciones laborales. Tampoco le cumplió con el salario que le prometió. Le llevó a la dependencia 6 juicios laborales, de los cuales asegura que ganó 4 y 2 se encuentran pendientes. Trabajó también como asesor de la contaduría mayor de hacienda durante dos años y medio. Ahora es asesor del ayuntamiento de Matehuala, fue síndico en Villa de Ramos y asesor durante 5 años en Soledad.

En la etapa de preguntas, Niño dijo que su primera acción como auditor sería integrar un equipo de trabajo eficiente y con conocimientos básicos en auditoria. Aseguró que el órgano fiscalizador cuenta con esquemas eficientes, pero lo que hace falta es respeto mutuo entre el congreso y la dependencia en cuanto a sus ámbitos de competencia. “Si permiten la libertad, la auditoria va cambiar, se va sanear la imagen de la dependencia y el congreso”. Les dijo a los diputados que cometieron un grave error jurídico en cuanto a la forma y tiempo, al rechazar los informes finales de las cuentas 2016 de los municipios, que ya había aprobado la cartera de vigilancia, así como acordar en el pleno el rechazo a los informes de las cuentas de los tres poderes, sin argumentarlo. Por lo que incluso el procedimiento podría ser materia de una controversia constitucional, que retrasaría el dictamen hasta el 2021.

            Otro ex empleado de la auditoria que busca el máximo cargo es el litigante Juan José Frías Aguilera, que se desempeñó durante 7 años como coordinador de ejecución fiscal, hasta febrero del 2014 que fue despedido. Además de demandar a la dependencia para que lo indemnizara, denunció ante la procuraduría de justicia a Martínez Loredo y le promovió en el congreso un juicio político. Lo acusó de uso indebido de recursos públicos, no ser elegible para el cargo. Lo definió como un delincuente de cuello blanco. En contraparte, Frías fue acusado de extorsión y chantaje por ex presidentes municipales que entregaron a la auditoria escritos y copias de depósitos que le hacían por asesorías ficticias. Empleados de la dependencia lo denunciaron por acoso laboral. El litigante fue también asesor jurídico del congreso de 1990 a 1993 y director de ejecución fiscal en el ayuntamiento de Soledad del 2000 al 2002. En su encuentro con los legisladores, Frías expuso que la sociedad potosina exige y merece trasparencia, resultados positivos en el manejo de los recursos públicos. “La gente ya está harta de los actos de impunidad y corruptelas, de que las autoridades, lejos de aplicar la ley, se preocupan más por los intereses políticos y personales”.

            La actual encargada de la auditoria, Rocío Elizabeth Cervantes Salgado busca ser electa para el cargo los próximos 7 años. Cervantes tiene más de 22 años como empleada del órgano fiscalizador. Se ha desempeñado como auxiliar de auditora, auditora, supervisora de fiscalización municipal, coordinadora de auditoria especial de fiscalización gubernamental y organismos descentralizados. En junio del año en curso, se le designó encargada del despacho, tras la renuncia de Martínez Loredo y sus cercanos colaboradores. A Cervantes se le ubica como la carta secreta del secretario de gobierno, Alejandro Leal Tovías, para ser la próxima titular. Cuenta con el apoyo de por lo menos dos legisladores de la cartera de vigilancia. Podría integrar la terna que se someta a votación. En entrevista con los diputados, se le cuestionó sobre la existencia de la nómina secreta que operó Martínez. Las acciones a implementar para mejorar la deteriorada imagen de la auditoria y si estaba impedida para contender por el cargo. Cervantes adelantó que concluida la pesquisa sobre la nómina alterna, presentaría la denuncia ante la procuraduría. Afirmó no estar impedida para contender, ya que la ley interna contempla se reelija el titular. Cervantes cuenta con las simpatías del secretario de finanzas, José Luis Ugalde. Le dijo a los diputados que las corruptelas se deben a la falta de supervisión y no fomentar valores éticos entre el personal.

           Busca ser auditor superior, el actual director de administración y finanzas de la secretaría de comunicaciones y transportes del gobierno estatal, Víctor Lomelí Guerrero que hasta febrero del 2014 ocupó el cargo de contralor interno de la auditoria. En el sexenio de Marcelo de los Santos fue subdirector de recaudación y política fiscal. Desde el 2009 hasta 2013 trabajó en el ayuntamiento de San Luis Potosí como auditor, jefe de departamento y un breve tiempo oficial mayor.

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El compromiso político de Carreras: entregarle la gubernatura a Gallardo Juárez

Al consumirse la tercera parte del sexenio de Juan Manuel Carreras López, no existe claridad en el rumbo. Tampoco ha definido el propósito fundamental del eje inspirador de gobernar. El bono democrático se le acabó. Lo dilapidó en la inercia de proteger las cuentas públicas de su antecesor Fernando Toranzo y mantener los arreglos con los grupos de poder. Encabeza un gabinete hecho de retazos, de pedacería política. Todas las corrientes han impuesto su cuota en la parcela del control, lo que no le ha permitido darle un esbozo a su esquema de mando. No ha cuajado ningún proyecto de política pública importante. Su gran apuesta fue la llegada de la trasnacional Ford, pero se le cayó el trato. Los millones de dólares que le entregó la empresa por indemnizaciones, se manejaron con nula transparencia. Resulta espantoso el retroceso en materia de democracia. No hay libertad de prensa, salvo honrosas excepciones. Existe un control absoluto sobre los medios informativos. Incluso prevalece la política de negar la realidad, ausencia de debate. No hay legalidad en las decisiones de gobierno. Todo se enmarca en un contexto de autoritarismo silencioso donde no se permite en demasía la crítica.

El consultor externo y articulista de varios medios locales, Oswaldo Ríos Medrano, enfatizó que existe un abandono de Carreras en las tareas centrales como la seguridad, obra pública, desarrollo social y lo educativo. La frase de que camina tranquilo por las calles de San Luis denota una enorme soberbia. Insensible al calvario que padecen los potosinos todos los días. “Lo que dijo se originó porque el ex gobernador Marcelo de los Santos mencionó que en su etapa, se podía transitar por la ciudad sin sobresaltos. En su momento, irrumpió el fenómeno de la delincuencia organizada. Acuñó el dicho de cuando se registraron actos de violencia, correspondían a hechos aislados. Fue un comentario desafortunado. También se reflejó como un hombre insensible ante el temor de los habitantes. Si comparamos la incidencia delictiva, criminal, de delincuencia común y organizada, que hubo con Marcelo de los Santos y Toranzo, después de 14 años de violencia implacable que ha azotado a la entidad, podemos sostener que lo dicho por el panista fueron en realidad hechos aislados”.

“Con Carreras se trata de sucesos continuados de extremo terror. Con Toranzo, eran aspectos habituales. Ahora los índices de homicidios dolosos están al doble de los que tuvo Toranzo y casi al triple con Marcelo de los Santos. En los primeros dos años de Carreras, los secuestros se han disparado 10 veces más a los ocurridos en los primeros dos años de Marcelo de los Santos. Las extorsiones se incrementaron más del triple. El robo a casas habitación y de autos, más del doble. El tiempo ha demostrado que en seguridad pública, los gobiernos del PRI han resultado más violentos y sangrientos que el de los panistas. No obstante que con Marcelo de los Santos se vivió una guerra desconocida. Lo que pasa ahora con Carreras, es más sangriento. El problema de la inseguridad en San Luis tiene varias dimensiones. La de la delincuencia organizada que compete al gobierno federal. Existe un problema que Carreras no ha podido resolver, se vincula a los señalamientos a lo que ocurre dentro de su gabinete. Pero no todo lo que sucede en San Luis abarca a la delincuencia organizada. Hay delitos del fuero común donde tampoco hay reacciones y le corresponde a Carreras resolverlos”.

“En los incontables feminicidios a Carreras es el primero al que le declaran la alerta de género. Es un reconocimiento a la incapacidad de atender el problema. Es como ponerle en la frente una estrellita negra, no dorada. No pudo proteger la integridad de las mujeres, antes y después de la alerta, como el asesinato atroz, brutal, de la señorita que cosieron a puñaladas en un camión que trasladaba obreros a la zona industrial. En el delito del feminicidio no hay excusas, es del orden común. No se ha tenido una respuesta preventiva ni reactiva a la alerta de género. El robo de vehículos con o sin violencia, es el más alto en la zona centro del país. También figuran las agresiones sexuales y la violencia intrafamiliar. Las extorsiones y el secuestro son delitos del orden común, que se han disparado. Le toca al gobierno estatal, prevenirlos y atenderlos. La única guerra que libra el gobierno estatal en materia de seguridad es dentro del propio gabinete. El secretario de gobierno, Alejandro Leal contra el procurador Federico Garza. O el secretario de seguridad, Arturo Gutiérrez contra el director de seguridad pública, Ángel Gámez Segovia”.

“Hacia afuera, la gente percibe que no hay patrullas ni agentes en las calles. El famoso 911 no atiende las llamadas de emergencia. Si llegan a contestar, arriban una hora después de registrados los hechos. No se procura la justicia de manera eficaz. Si alguien se atreve a denunciar algún delito, se arriesga a enfrentar a los propios elementos policiacos. La querella se pierde en el olvido. Es la realidad que viven todos los potosinos. Carreras camina tranquilo en una camioneta blindada, con cuatro escoltas en unidades blindadas, un equipo de 40 guaruras y 20 lambiscones alrededor. Es una nube que le permite moverse tranquilísimo. Los demás habitantes no tienen las mismas garantías y se la tienen que rifar al ir al trabajo o estudiar. Usan el camión urbano, los taxis en las calles, como nunca peligrosas. La inseguridad es mayúscula. No se resuelve si quitan al coronel Gutiérrez. Tendría que irse todo el gabinete. No han dado resultados en ningún sentido”.

“Si hubiera una medida preventiva de los delitos adecuada, con una deficiente aplicación de la justicia, se tendría que ir Garza. Si hubiera un excelente procurador y una deficiente estrategia para prevenir los delitos, se iba Gutiérrez. El problema es que no hay policía de proximidad, no existe un plan básico de seguridad pública. Deben irse todos para replantear las medidas con la injerencia ciudadana. El concepto debe incorporar criterios de derechos humanos, legalidad, funcionarios probos y respetables, que rindan sus declaraciones 3 de 3. Decir a cuánto asciende su patrimonio, para qué empresas han trabajado, sus relaciones políticas y personales, pero existe una opacidad total. Con Marcelo de los Santos, varios ex gobernadores se juntaron para exigirle en público, un diagnóstico de la seguridad. Dijera lo que hacía para devolverle la tranquilidad a los potosinos. Los mismos personajes y la ciudadanía, le deben solicitar a Carreras, que en su informe relate, de qué tamaño es la inseguridad. Lo que hará para enfrentarla. Está sentado sobre el problema. No alcanza a notar el monstruo que enfrenta y lo rebasa. No tiene nada que hacer, ya que no reconoce que está encima de un volcán”.

“La llamada policía metropolitana es un artificio de propaganda gubernamental. La presentó a la carrera, con trompicones, para tener algo que decir en el segundo informe. No necesitamos ser adivinos para saber que cuando hable de seguridad, habrá de presentar espectaculares videos, para mostrar que hay nuevos uniformes, patrullas y 500 elementos. Los mismos de seguridad pública que sólo transfirió. Con las mismas tácticas y denuncias de tortura cuando hacen las detenciones. Roban a los ciudadanos si los encuentran en las noches, en estado inconveniente. Con la policía metropolitana, Carreras busca equilibrar al alcalde de la capital, Ricardo Gallardo. Son 500 elementos para más de un millón de habitantes. Es ridículo. Si dividimos las patrullas a cada potosino le tocaría una calavera. Carreras debe apuntalar las policías municipales, que están descalificadas para cumplir sus tareas. Hay municipios que tienen dos o tres agentes”.

Oswaldo Ríos enfatizó que Carreras busca dejar de fiscal general a Garza, como pretendió hacerlo el presidente Enrique Peña, que trató de investir al procurador Raúl Cervantes. Se lo impidió el movimiento cívico organizado, diputados del PAN y PRD, que generaron una crisis de ingobernabilidad en la cámara y obligaron a rectificar la propuesta. “En San Luis notamos que el movimiento ciudadano, que tiene ferocidad y franca animadversión contra el congreso, se porta sumiso frente a Carreras. Con un desplegado, avalaron la llegada de Garza al nuevo cargo. A nivel nacional hubo debate en el congreso, a nivel local, se usa el recinto para el burlesque, una carpa donde se montan espectáculos decadentes de cabaret barato. Los partidos opositores no ejercen los contrapesos, salvo el PAN. El PRD, controlado por el dueto de Ricardo Gallardo Juárez y Ricardo Gallardo Cardona, co-gobierna con Carreras”.

Expuso que Marcelo de los Santos fue un gobernador fuerte. Al final del sexenio, el PRI le hizo una campaña adversa para que ganara el cirujano Fernando Toranzo. “El panista aguantó y ahora camina tranquilo por San Luis. Toranzo tenía problemas de carácter, de personalidad. Se enojaba con facilidad. Era hedonista. No le gustaba el ejercicio del poder. Al cierre, tuvo una salida negativa. Ahora arrastra escándalos de índole familiar que han trascendido. Carreras no ha llegado siquiera a ejercer el poder con la medianía de Toranzo. No tiene la mínima autoridad, no sabemos cómo va a concluir. Si Marcelo de los Santos terminó con dificultades, no imaginamos cómo será el de Carreras. Si continúa con el mismo estilo, le dará terror entregarle la estafeta a Gallardo Juárez. Le he llamado el corredor constitucional del estado. Ha sido su única respuesta ante los problemas. Sale a correr como un acto de cobardía, evasivo de la realidad y las exigencias de los potosinos. Es un hombre que no quiere gobernar. Tenemos un burócrata de alto nivel, que ocupa una oficina en el palacio estatal”.

Ríos Medrano expuso que las zalamerías que rodearon el ascenso pusilánime de Carreras no significan que tenga habilidades políticas. “Lo llamé Tiquismiquis. Tiene una pulcritud en las formas, que le sirvieron de manera extraordinaria para hacer relaciones públicas. Pero gobernar no equivale a frivolizar el poder. Se relaciona con el costo de tomar decisiones. Se le puede decir lo que debe hacer. Fue un excelente empleado de Felipe Calderón y Toranzo. Pero como empleado de los potosinos, es un fracaso. El cargo que le dio la ciudadanía es para que gobierne y tome decisiones, lo que no sabe hacer. Se le vio la vena política, su currícula académica e intelectual… continúa (tomado de la revista impresa, Septiembre 2017)

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El escándalo que cimbró al congreso potosino

Los orígenes. Se dice que durante el sexenio de Fernando Toranzo mandó un triunvirato: el galeno, su esposa María Luisa Ramos Segura y el secretario de gobierno Cándido Ochoa Rojas. Ante la grisura política del matrimonio, Ochoa Rojas tejió sus alianzas. Una fue con el dirigente del Partido Verde Ecologista potosino Manuel Barrera Guillén quien a la postre fue importante para que Ochoa alcanzara la diputación federal. La otra fue con Ricardo Gallardo Juárez a quien le facilitó como colaborador a su cuadro político más avanzado: el hoy defenestrado diputado con licencia José Guadalupe Torres Sánchez que llegó a fungir como secretario del ayuntamiento. La intrincada red de intereses creada por Cándido Ochoa alcanzó a instancias como la Auditoría Superior del Estado donde el ex titular, José de Jesús Martínez Loredo y otros cargos diversos fueron sembrados por el habilidoso ex secretario de gobierno.

La pugna. La expectativa para ganar la gubernatura en 2015 y la presidencia municipal capitalina se pintaba de azul con Sonia Mendoza y Xavier Azuara. Sin embargo, después de una de las más sucias campañas negras vistas en San Luis Potosí en contra de la candidata panista y un supuesto cruce de votos entre Carreras y Gallardo lograron desbancar a los favoritos, fortaleciendo el creciente poder político de Gallardo Juárez y por ende, del electo diputado federal Cándido Ochoa. La dupla Ochoa-Gallardo tenía consigo, además de Barrera Guillén a los diputados gallardistas José Guadalupe Torres, Sergio Desfassiux y aunque embozada, Graciela Gaytán. Las complicaciones. La descomposición del PAN generó problemas de gobernabilidad a la gestión del mandatario Juan Manuel Carreras. El grupo del derrotado Xavier Azuara ganó la directiva estatal panista con el mismo Azuara a la cabeza, pero no logró tener mayoría entre los diputados locales electos pues de siete en total cuatro le eran contrarios, Enrique Flores Flores, Héctor Mendizábal Pérez, Jorge Luis Díaz Salinas y Mariano Niño. En su disputa interpartidista, los cuatro legisladores encontraron una alianza natural con la bancada de Ochoa-Gallardo con lo que alcanzaban ocho diputados de tres partidos diferentes. Por si fuera poco, el ambicioso y protagónico priista José Luis Romero Calzada, les sumó a Alejandro Segovia Hernández y abrió paso a Óscar Bautista y Gerardo Limón Montelongo. El control de Ochoa y Gallardo del congreso potosino y la Auditoría Superior alcanzó entonces a doce congresistas además de los ocasionales coqueteos del petista José Belmarez, del fugaz panalista Rubén Magdaleno Contreras y de la panista Xitlálic Sánchez. La situación dio al hijo de Gallardo Juárez, Ricardo Gallardo Cardona «El Pollito», la fuerza para acercarse a presidentes municipales de todo el estado en la carrera por posicionar su proyecto más allá del área metropolitana, garantizados con el control de la auditoría y con una fuerza real en el congreso. El choque. El encontronazo entre las duplas Ochoa-Gallardo y Carreras-Azuara fue frontal. Y Carreras dispuso iniciar el descrédito de la cámara. Cuando el coordinador de Comunicación Social de Carreras, Adrián Vázquez, fue acusado de promover la campaña en contra de los congresistas por medio de las plataformas de prensa de las dependencias estatales, Barrera Guillén, Enrique Flores, Sergio Desfassiux y Romero Calzada reclamaron con firmeza exigiendo a Carreras tomara cartas en el asunto. Al cumplirse en 2016 el primer año de gobierno, el diputado Barrera Guillén fue duro frente a los comparecientes secretarios de estado. Para diciembre del mismo año, Cándido Ochoa influyó para que la dirigencia nacional del Verde Ecologista denunciara al secretario de gobierno Alejandro Leal de presionar a los funcionarios del Verde para obligarlos a violentar la ley para que el hijo de Leal Tobías pudiera hacer negocios con empresas contaminantes. El cenit de los ataques a Carreras López se dio el 30 de marzo de 2017 cuando los diputados federales del Verde presentaron un punto de acuerdo pidiendo la separación del cargo de Juan Manuel Carreras López por casos de corrupción e impunidad acusándolo de desaparecer 400 millones de pesos del fondo de pensiones de maestros de telesecundaria entre 2013 y 2014, cuando Carreras López se desempeñó como secretario de educación y Ochoa lo hizo como secretario de gobierno. Acusaron a Carreras de ser una persona sin probada honestidad y con serias dudas en el manejo de recursos públicos. Barrera Guillén a nivel local hizo eco de la denuncia pidiendo una aclaración satisfactoria. La descompuesta relación entre los congresistas y el gobierno de Carreras obligó la salida de Ángel Castillo Torres quien fungía como subsecretario de Enlace Interinstitucional acusado por Manuel Barrera Guillén de falta de comunicación.

En el lapso de Ángel Castillo se discutió el sistema estatal anti corrupción que vetó Carreras por la intención de los diputados de tener un representante y la supuesta ofensa del diputado Alejandro Segovia al decir que al gobernador le faltaban huevos para atender rubros importantes como la inseguridad. Desde el congreso se lamentó el desdén de Carreras al sostener a Adrián Vázquez en Comunicación Social y Adrián Farfán, director de Protección Civil. Recordaron la falta de transparencia en el asunto de los terrenos para la Ford y el desfalco en las pensiones de los maestros. Castillo Torres fue suplido por el ex diputado local, Alejandro Vera Noyola, hijo de Óscar Vera Fabregat, en una alianza necesaria para asegurar la lealtad del dueño del Partido Conciencia Popular, señalado como quien puso trabas a la discusión sobre el fuero por indicaciones, dicen, del propio gobernador. La trama. Si Carreras López necesitó una alianza, no escrita pero efectiva, con Gallardo para ganar la gubernatura, la situación ameritaba cambiar de aliados. Los panistas Sonia Mendoza y Xavier Azuara, se espantaron por la enorme fuerza alcanzada por Ochoa y Gallardo, sometidos por la fuerza de sus diputados locales contrarios, sus aliados, olvidaron las diferencias causadas por el muy sucio proceso electoral pasado. No obstante, tomaron cartas en el asunto… continúa (tomado de la versión impresa, JULIO 2017)

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Cárcel a los políticos que no cumplan promesas de campaña

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                                                 Chalita. Ya basta

La Confederación Patronal de la República Mexicana local hará una propuesta ante el poder legislativo para castigar con cárcel a todos los políticos que una vez ganadas las elecciones, no cumplan lo prometido en campaña, dijo el presidente del organismo empresarial en San Luis Potosí, Jaime Chalita Zarur. Exigió a la clase política mayor honestidad para que el país salga adelante. Expuso que habrá de señalar los desaciertos de quienes gobiernan el país, pero también propuestas de beneficio social. Puso de ejemplo como falta de honestidad, los recursos económicos que se bajan de organismos internacionales para engordar la burocracia que crece. El dinero no llega a los ciudadanos que lo necesitan. El gobierno los mantiene como reos electorales con una despensa. Dijo que los potosinos no son limosneros ni necesitan mesías modernos ni super populistas, solo fuentes de empleo bien remuneradas.

Anunció que la Coparmex no será más comparsa de nadie. Ya dio muestras de su nueva postura. No firmó el acuerdo de austeridad que se hizo en Los Pinos, tampoco asistió a la inauguración del libramiento poniente en la capital que hizo el presidente Enrique Peña Nieto, que se gastó en tres giras al estado entre 8 y 9 millones de pesos que deberían canalizarse a aminorar la pobreza. Dijo que México es un país donde la miseria es funcional. Lo comparó con Corea del Sur, Corea del Norte o Alemania en la etapa que fueron devastadas por la guerra. Ahora Corea del Sur produce el 12% de su producto interno bruto, Japón el 6%, China un porcentaje similar, mientras México en sus mejores tiempos alcanzó el 2.5% y sigue a la baja.

Otros males que se padecen son los huecos en las leyes que a propósito dejan los legisladores. Los aprovechan funcionarios para irse impunes, como el ex gobernador Fernando Toranzo. Pueden cometer delitos y sólo se les castiga con el cobro de una cantidad mínima de lo que desviaron. Jaime Chalita señaló que en la Coparmex existe una filosofía que consiste en tener empresas socialmente responsables. “Hemos decidido dejar de ser personas que solo ven pasar los acontecimientos políticos y sociales, queremos ser actores de nuestro propio destino». Expuso que algunos sectores empresariales solo asisten a aplaudir. Aludió a las dos últimas semanas de diciembre, cuando los mexicanos padecieron la falta de gasolina y luego el aumento a los precios de los hidrocarburos. La república había caído en la ingobernabilidad en 10 estados, lo que preocupó a Peña Nieto. Entonces convocó a los actores de la productividad, como sindicatos y grupos empresariales. La Coparmex no firmó el pacto de austeridad ya que sólo buscaron los reflectores y que la gente tuviera cierta calma. El mensaje fue muy claro: lo que se anhela es que México trabaje y no caiga en el populismo. Un país que crezca, con oportunidades para todos, no ser limosneros.

Chalita citó a la doctora Verónica Villaresti, investigadora de la facultad de economía de la Universidad Nacional Autónoma de México que decía que en el país la pobreza es funcional, porque le conviene al gobierno tener pobres, sujetos a ayudas de organismos internacionales, por lo que reciben muchos millones de pesos, que son absorbidos por la burocracia. A los marginales no les llegan recursos para mantenerlos como clientes electorales. «Es un fenómeno que ya no puede seguir si buscamos ser protagonistas».

Puntualizó que la Coparmex levantó la voz y mano para decir que busca componer al país. Un ejemplo fue no asistir a la inauguración del Libramiento Poniente por parte del presidente de la república Enrique Peña Nieto el 27 de febrero del año en curso. «Fue un acto de congruencia y para que se note que el presidente no cumple ni siquiera firmando sus promesas. Hay como 50 compromisos que signó en San Luis Potosí y no ha saldado ni la mitad. No fuimso para protestar y decirle que que tenemos la razón. Sus visitas oscilan en los 8 y 9 millones con toda la logística, filtros de seguridad, camiones y camionetas que transportan toldos y sistemas de sonido».

Explicó que la movilidad del avión presidencial y helicópteros cuestan mucho dinero. Las tres visitas del presidente al estado se pudieron ahorrar para el mantenimiento de carreteras, sistema educativo, mejorar el sistema de salud y exigir se transparente la rendición de cuentas. Sostuvo que se vive en San Luis una competencia para ser más populista, ya que hay regalos por todos lados. Pero se le niega la oportunidad a la gente del altiplano para crecer. Les entregan despensas que se traducen en limosnas electorales, que antes entregaban en tiempos de comicios, hoy sucede cada mes. «No somos pepenadores ni necesitamos mesías modernos super populistas. Se requieren fuentes de empleo remuneradas o micro empresarios que luego se hagan grandes empresarios”… continúa (tomado de la versión impresa, abril 2017)

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Censuran la incompetencia de Juan Paulo Almazán Cué

El litigante Víctor Manuel Gallardo Macías se plantó a la entrada de la ciudad judicial para exigirle al presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Juan Paulo Almazán Cué, agilizar los expedientes que se manejan para garantizar un servicio rápido y eficiente. El nuevo titular fue antes juez de lo familiar, pero desconoce el servicio público. Destacó que los funcionarios razonan con el estómago, no con la cabeza. «Somos libres, el vínculo con el gobierno y demás instancias. No nos hacen algún favor al atendernos. Aceptó recibirme por ser el líder de los abogados, pero no le interesaba hablar con otros. Y que el gobernador Juan Manuel Carreras lo instruyó ejercer cero tolerancia a las corruptelas, cuando es producto de las mismas, ya que no lo eligió el pleno del consejo o los magistrados. Llegó por voluntad del ejecutivo o del secretario Alejandro Leal Tobías».

No descartó la injerencia del diputado federal Cándido Ochoa Rojas para que le den prioridad a los asuntos que trata su despacho, como el de los influyentes José Mario de la Garza, Jaime Suárez Altamirano y Gustavo Barrera, que han metido a sus recomendados al poder judicial. Enfatizó que los magistrados ascienden sin tener carrera, lo que lesiona a las instituciones que han tomado como un botín o coto de poder. «Los actuarios venden la fe pública. Afirman que fueron con el demandado, al que requieren por la falta de pago. Le piden que señale los bienes y se niega. La víctima se convierte en accionante. Tiene que hacer un juicio, le dan 9 días para contestar la demanda o lo ubican como rebelde. La gente ni cuenta nota las chapuzas de los abogados».

Gallardo resaltó que la élite económica no impone a los jueces más capaces, prefieren los obedientes. Al llegar un magistrado sin experiencia, atentan contra la ciudadanía que exigen justicia, que no aparece por ningún lado. «La suple una mujer voluptuosa, de anchas caderas, pechos exhuberantes, pero con un rostro asqueroso. Es la injusticia, amiga de los funcionarios. Mucha gente dice que tiene 30 ó 40 años con un asunto que empezaron sus abuelos y no lo han terminado. No hay voluntad de cambio. La central de actuarios surgió a instancia nuestra. Era una terminal de autobuses. El actuario apenas llegaba y ya lo esperaban. Pero los magistrados y consejeros metieron a su gente. La dirigente mayoritaria de los burócratas, Benardina Lara Arguelles incrustó a su sobrina Gisela Hernández Lara como recepcionista. Estaba un día y cuatro no. Pero cobraba completo. Tenía otro cargo en el Teatro de la Paz en el mismo horario. Ahora que cerraron la central de actuarios, Lara reclama que hayan despedido a sus agremiados, que no pueden estar sindicalizados, ya que se rompe el esquema institucional. No deben estar por encima de los objetivos máximos que son dar justicia. Viajamos a Guanajuato, Zacatecas, Durango y Chihuahua donde funciona perfecta. En noviembre estuve con el presidente del tribunal, el director de la central de actuarios y una magistrada. Duramos 4 horas encerrados, fueron muy atentos. Les pregunté cómo solucionaron el problema. Lo hicieron sencillo, con personal de confianza. El actuario que cometa un acto deshonesto se va a la cárcel o la calle. Los actuarios ganan la mitad respecto a San Luis y trabajan el doble, en la mañana y tarde. Antes venían a estudiar leyes con nosotros porque tenían cupos limitados. Ya nos rebasaron. En los juicios orales van muy rápido, el tribunal funciona con la mitad del presupuesto de lo que se gasta aquí. Reciben 300 millones, en San Luis se quejaban por tener solo 600 millones para la nomina».

«No podemos permitir que se repita la inoperancia que se vivió con Fernando Toranzo. Vienen tiempos negros, muy malos y si los litigantes que somos libres no nos organizamos, estaremos en medio del conflicto. Muchos compañeros no se capacitan. Tampoco los jueces, policías, ministerios públicos, que sólo actúan a su real entender. El nuevo esquema de justicia es muy delicado para tomarlo a la ligera. Se nota la falta de voluntad. Si la cabeza no coordina, el cuerpo se desmaya, se hace un desbarajuste. Las acciones preventivas de seguridad le corresponden al ayuntamiento y policía estatal, a la que usan para reprimir al pueblo. En la procuraduría en lugar de investigar, detienen para torturar. Por órdenes del ex secretario de gobierno, Jorge Daniel Hernández Delgadillo, me atropellaron y dejaron en silla de ruedas dos años. Se regresó a la época del cacique Gonzalo Santos, que pregonaba la ley de los tres hierros: encierro, destierro o entierro. Entonces me configuraron ocho órdenes de arresto ficticias. Un compañero fue testigo de la amenza. Comíamos en La Parroquia, entonces me dicen que me busca el funcionario, que estaba en el estacionamiento. Me acerco y saca dos fajos de billetes, al parecer de 50 mil pesos cada uno. Me dijo que los mandaba el gobernador Fernando Silva, para que me fuera a pasear. Estaba vigente el fraude a la Unión de Crédito Regional. Luego, un domingo en el mercado de las vías fui a repartir un ejemplar del Coyote y me embisten. Me querían dejar sin piernas, pero me dejé caer al lado contrario de la camioneta. Tengo la certeza de que los culpables eran elementos de la policía estatal vestidos de civiles. Llegaron unos tipejos en bicicleta, eran agentes y le dicen a los tripulantes que se vayan porque yo tuve la culpa».

«Me fui porque tenía orden de arresto y si caigo a la cárcel me matan. Me habían acusado de motín porque escupí a un periodista. No fue accidental, me pegaba con la cámara en la cara. Tal vez era oreja de gobierno. Me provocaba. Estaba en su apogeo el conflicto de los camioneros. Decían que Silva era el dueño de los camiones verdes. Yo tenia como clientes a las otras 5 líneas. No podía quedarme y poner en riesgo a la familia. Me fui a curar con tratamientos naturistas, recuperé gran parte de la movilidad. Aún camino chueco. Cuando hace frio me duelen las lesiones. El atentado quedó impune. Me atropellan un domingo y el lunes entré a la plaza de armas en silla de ruedas. No me esperaban, con un micrófono, le dije a Silva que si ya empezó, acabara de matarme. Le grité que lo hizo su propia policía. Bajó a verme y externó que debía parar la violencia. Si las fuerzas públicas no están capacitadas, ¿a dónde vamos a llegar?… continúa (tomado de la revista impresa, Febrero 2017)

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Joel Ramírez usa el presupuesto de la Sege y se alía a desertores del PRI con tal de ganar una curul

Inspirado en el modelo tránsfuga del doctor en derecho Juan Manuel Carreras, que se brincó antes al PAN y luego se regresó al PRI para buscar la gubernatura, ahora el secretario de ramo educativo, Joel Ramírez Díaz, con la ventaja adicional del erario, adelantó los tiempos políticos para buscar la curul local por el distrito dos, aliado a desertores que hasta hace poco militaron e hicieron proselitismo para el PRD. El ansioso funcionario ya hace campaña prematura en Villa de Reyes, Zaragoza, Cerro de San Pedro, Villa de Arriaga, Tierra Nueva y Santa María, la cabecera distrital.

Algunos activistas inconformes establecen que el novato dirigente estatal del PRI, Martín Juárez Córdova, al que ubican de bajo perfil y nulo mando, no debe prestarse a las imposiciones de Carreras o habrán de provocar una profunda fractura en los comicios del 2018. Exponen que hace falta reivindicar perfiles adecuados a cada zona geográfica, cercanos y conocidos por la ciudadanía. No aceptarán les envíen personajes ajenos a los problemas locales, que después de conseguir sus egoístas propósitos, jamás se les mira de nuevo.

En Villa de Reyes, Ramírez se apoya en el dueto de los hermanos Martín y Eduardo Chávez, que antes buscaron dos veces la alcaldía sin éxito. Se confrontaron con el actual edil, Juan Gabriel Solis, que se maneja de manera autónoma y ha incurrido en actos de nepotismo y corruptelas en la entrega de los contratos de obras públicas. Eduardo Chávez se coló como diputado local, ya que hizo campaña de manera simultánea con el galeno de bajísimo perfil, Fernando Toranzo, al que sirvió antes como empleado en el departamento de prensa. En la etapa de legislador, se alejó de su hermano, al que no salpicó de los beneficios de sus dietas.

En Cerro de San Pedro, Ramírez no goza de las simpatías del munícipe Jesús Nava Loredo, abandonado por Carreras y Martín Juárez. Lo subestiman por encabezar un sitio pequeño, denostado y pulverizado por la minera San Xavier. Nava es hijo de la tres veces edil, Rosaura Loredo. Ramírez se podría confrontar con Nava, que tratará de reelegirse en alianza con otro grupo externo de alcance regional. El único y debilitado apoyo de Ramírez lo encontró en el ex tesorero José Socorro Alvarado Picaso, que al ser derrotado en la contienda interna, dio el bandazo y se apuntó como candidato del Verde Ecologista, donde alcanzó el tercer lugar en las votaciones. Lo superó la panista Alejandra Segura Villagarán, que logró el segundo sitio. Para pagar el auxilio emergente, Joel Ramírez tendrá que ir en contra de los intereses del PRI, cuando le cubra la factura a Alvarado, que volverá a competir por el Verde Ecologista en sus afanes por convertirse en presidente municipal.

Aunque en Villa de Arriaga el PRI ganó la alcaldía con el profesor oriundo de Maravatio, Michoacán, Armando Bautista Abad, Ramírez no tiene la garantía de un respaldo institucional. El edil es un miembro prominente del organismo de choque Antorcha Campesina. Incluso, logró la licenciatura en educación física en la normal Aquiles Córdova Morán. Los antorchistas cualquier apoyo clientelar lo condicionan a cambio de sustantivas prebendas. Lo que se le puede facilitar a Ramírez, ya que tiene a la mano el presupuesto de la Sege. En su oportunidad, la misma ventaja sacó Carreras, con lo que pudo adquirir nuevas propiedades en el centro histórico para ampliar las instalaciones de su universidad privada.

En Zaragoza, se le complica el escenario a Joel Ramírez, ya que habrá de enfrentar al cacicazgo en ciernes que encabeza la ex alcalde Amada Zavala, que impuso al actual edil, Xavier Gómez Reina, que se rebeló y corrió a los demás enclaves de su ex jefa, que prepara la venganza. El control del comité municipal del PRI lo tiene el tres veces ex candidato a la alcaldía, Rafael Cárdenas Govea, al que siempre lo dejó a la deriva la dirigencia estatal, donde se incluye Ramírez, que en los últimos comicios, coludido con la ex dirigente de la CNOP y actual diputada local, Marta Orta, se inclinaron por la abanderada del Partido Nueva Alianza, Paloma Bravo, que logró 2 mil 19 votos. Cárdenas 2 mil 833. Gómez los derrotó con 3 mil 349.

No obstante las tres derrotas que carga encima, Cárdenas ha servido como eficiente aportador de votos para la gubernatura, diputados federales y locales. Como Ramírez no lo auxilió, recurre al mínimo apoyo que le otorga el ex presidente municipal del PRI en el trienio de 1997-2000, Jesús Flores Carrillo, «El Chuyeras», que luego se pasó al PAN donde ahora milita en la oscuridad. A Cárdenas lo conceptúan como un engordador de caballos que cosecha puercos. Pero su futuro puede cambiar si concreta una alianza con el actual edil, Xavier Gómez, que planea regresar al PRI para blindarse de los inminentes ataques de Zavala, que buscará regresar a la alcaldía que le heredó al alfil que la traicionó. Es casi seguro que Cárdenas volverá a medir fuerzas con Zavala en el 2018. Confía en ganarle con los menos de 500 votos que le hacen falta y que ahora le juntará Gómez, su principal promotor.

En Santa María del Río, Joel Ramírez tiene de principal enclave al perdedor aspirante a la alcaldía por el PRI, Reynel Montero, al que hizo hace poco, director de secundarias técnicas. Colocó como recaudadora de finanzas a su hermana Marcelina Montero. No le importó que su aliado apoyó de manera abierta al candidato del PRD a la gubernatura, Fernando Pérez Espinosa, en lugar de respaldar al abanderado del PRI, Juan Manuel Carreras. Montero asistió además al cierre de campaña del candidato del PRD a la alcaldía, Mario Borjas, oriundo de la comunidad de Enramadas, quién quedó en segundo lugar con 4 mil 674 sufragios. El dueto hizo mancuerna con el experto en derrotas, el panista Jesús Vega, al que le ayudaron en su alianza con el Verde Ecologista y Nueva Alianza, que en otras partes hizo equipo con el PRI. Fueron batidos por su oponente Israel Reyna Rosas, con una diferencia de 2 mil votos. Ramírez tiene en contra al jefe político local, el ex edil Pedro Reyna, que maneja varias opciones para conseguir la curul local.

Reynel Montero buscó la alcaldía en 1992. Lo derrotó el comerciante distribuidor de la cerveza Corona, Ismael Pérez Grimaldo, que participó bajo la categoría de los «engomados». Era la etapa de las concertaceciones que impulsó el ex presidente Carlos Salinas, coludido con el PAN. El gobernador interino Gonzalo Martínez Corbalá negoció que Pérez renunciara al cargo. Entró de emergente el regidor del PRI, Bernardo Rodríguez, que terminó el mandato. En Tierra Nueva a Joel Ramírez lo auxilia el ex edil Margarito Chavarría, que luego intentó regresar sin éxito a la alcaldía. Fue entonces que apoyó a otros candidatos ajenos a su partido, como al abanderado de Movimiento Ciudadano, Juvenal Meléndez Sandoval. Se sabe que también respaldó al dos veces ex munícipe de Santa María, Pascual Martínez.

 

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Carreras sí manda… en la Oficialía Mayor

El gobernador Juan Manuel Carreras López se mueve en las inercias. Llegó al cargo para proteger las corruptelas de su antecesor Fernando Toranzo, como su primer gran encomienda. En un segundo momento, ha sido incapaz de dar un golpe de timón que cambie la lógica política que ha prevalecido. Su primer añor de gestiones lo usó para continuar el pésimo desempeño del galeno, lleno de fracasos. Fue indolente, ajeno a los problemas de los potosinos. Se mostró apático, abúlico, no genera esperanza. No entusiasma, no tiene rigor, vigor ni espíritu. Carece de aliento, visiones de cómo se debe conceptualizar el destino. Es un rehén por la falta de decisiones. Habla el consultor externo en temas políticos y legislativos, Oswaldo Ríos Medrano.

-Te has desempeñado como un crítico feroz de Carreras. ¿Cómo es que se impuso, cuando era el más pusilánime, el que menos opciones tenía, ya que compitió contra el magnate Juan Carlos Valladres. El dirigente nacional de los transportistas, Elías Dip. El ex diputado federal, José Ramón Martell. El ex diputado local, Jesús Ramírez Stabros?.

-La llegada de Carreras se explica por lo que el politólogo Jesús Reyes Heroles llamó ciencia, paciencia y circunstancia. Ciencia porque tiene un doctorado en derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México. Paciencia, ya que como funcionario, se supo adaptar a las diversas coyunturas. Consiguió estar cerca del ex gobernador Horacio Sánchez Unzueta. Logró algunos vínculos con el ex mandatario Fernando Silva Nieto. En la alternancia nacional, tuvo la habilidad de cobijarse bajo el proyecto político del panista Felipe Calderón. En la última parte del sexenio de Toranzo, a todo mundo sorprendió que Carreras, señalado por sus vínculos con los panistas, llegara a ocupar la cartera del ramo educativo donde manejó el 60% del presupuesto de la entidad. Le permitió hacer labores proselitistas con un tema tan loable como el de la enseñanza. Se le dio la alternativa de construir un acuerdo con el partido Nueva Alianza para moverse en una lógica de mayor libertad. La llegada a la Sege no la decidió Toranzo. Se hizo en la presidencia de la república, en un grupo cercano al presidente Enrique Peña, donde Carreras tenía vínculos que construyó años atrás. Era una corriente muy enquistada al ex secretario de hacienda, Luis Videgaray y el titular de turismo, Enrique de la Madrid. Es como se explica su ascenso, ya que no se le vio en la palestra estatal y nacional. Había entendido la ruta para llegar a la gubernatura. La construyó desde México. Su habilidad fue que nadie se percatara de su destreza para construirla. También supo de las mediaciones que hizo Toranzo y el gobierno federal para buscar una salida negociada. Cuando llega Carreras, Toranzo lo aceptó en su gabinete, porque ya había una serie de compromisos pactados de quién sería el candidato. No fue una decisión de galeno, que resultó un eficiente encomendador y ejecutor de las instrucciones presidenciales.

-Ya manejaste los resortes nacionales que impulsaron a Carreras. ¿No es mucho concederle a un personaje gris e inepto como Toranzo?. ¿No se debe rastrear más atrás, llegar al ex gobernador Horacio Sánchez Unzueta, que trazó el camino con Fernando Silva, que antes de sucederlo, estuvo al frente del sector educativo?.

-El camino que siguió Carreras fue el que recorrió antes Silva Nieto. Incluso lo destapó en su cumpleaños el sindicato del magisterio. La llegada de Carreras a la Sege, el empoderamiento de los profesores, el uso político del Panal y la alianza a favor del doctor en derecho, fue un tema que en nada se relaciona con Sánchez Unzueta ni Silva Nieto. Se vincula al grupo cercano al presidente Peña Nieto, que desde años previos pulsó las aspiraciones de Carreras. Cuando llegó a la capital a relanzar su carrera política, ya venía con la bendición de la presidencia. Todo mundo creyó que Toranzo era un gran operador, al imponer a su candidato. La realidad es que no lo había elegido. Toranzo sólo se allanó a los términos de un relevo dirigido y planificado en Los Pinos con mucho tiempo antes de ser nominado. En todo caso, engañaron a los demás aspirantes, que se imaginaron con posibilidades cuando nunca estuvieron en el ánimo de Peña ni de Toranzo. Fueron acuerdos pactados.

-Muchos llamaron traidor a Carreras porque se puso la camiseta del PAN y le levantó a Calderón la mano en un mitin de la Plaza del Carmen. Después en un festejo de la Fundación Colosio, fue el orador central, contra la voluntad del presidente del PRI, Ángel Castillo, y otras gentes de rancia militancia.

-La imagen de Carreras con la playera del PAN donde apoya las campañas panistas, se explica por su amistad con Felipe Calderón. Toranzo lo designó como orador en el acto luctuoso de Colosio, un año antes de las elecciones. Hay dos espejos que influyen en la vida política de Carreras. Uno es lo que quisiera ser. Admira de manera profunda a Calderón, un ex presidente polémico. Hay un gran debate sobre sus decisiones de política pública, en el tema del combate a la inseguridad. ¿Fue o no la alternativa que se necesitaba para atemperar el fenómeno de la violencia?. Lo que no se puede negar a Calderón es que le entiende a la política y ejercicio del poder. El otro espejo es Toranzo, que lo cobijó para ser impuesto. Y si hay una característica distintiva de la forma en que ejerció el gobierno fue en realidad no ejercerlo. Fue un hombre claudicante. Explicaba sus decisiones a partir de arrebatos hepáticos. Un gobernador emocional, carente de resultados, muy corrupto. Solapó los saqueos que tuvo a su lado. Son los dos espejos donde se debate la figura de Carreras, que trata de definirse. Obtuvo de los dos impulso político para su proyecto personal. Lo que nos han explicado sus primeras acciones es que continúa el toranzato. No entiende que el voto obtenido en el 2015, era para el recambio

… continúa (tomado de la versión impresa, SEPTIEMBRE 2016)

 

 

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Carreras no resuelve el mínimo problema, opta por esconderse de la ciudadanía

A el primer año del sexenio del doctor en derecho, Juan Manuel Carreras, no se notan cambios sustantivos respecto a su antecesor Fernando Toranzo. Su desempeño ha sido catalogado como opaco, nulo y sin ningún interés por sacar adelante a la entidad. “No existe el ánimo por atender las cuestiones de seguridad, donde existen serios problemas. En algunas carreteras no se puede transitar a ciertas horas, las controlan grupos delictivos. Traer gente de otros lados para atender el asunto, no es la mejor alternativa, porque responden a intereses personales. No hay oportunidades para los jóvenes. La pobreza en las zonas marginales y rurales se acentuó. Faltan nuevas fuentes de trabajo que permitan superar la difícil circunstancia económica que se vive. En lo educativo, acaban de iniciarse clases en las universidades, donde creció el número de rechazados. Los costos son casi iguales a los centros privados. En el tema de la salud, el hospital central está saturado y los médicos no dan abasto en atender a los más necesitados. Sin duda, lo único que podemos notar es una política del menor esfuerzo. Es decir, no hay interés por atender algún rubro», destacó el dirigente estatal del Movimiento de Regeneración Nacional, Sergio Serrano Soriano.

El ex candidato a gobernador indicó que «si hacemos un recuento del desempeño de Carreras, nos encontraríamos que ha sido nulo. Apenas inauguró el libramiento Valles-Tamuín, que fue una obra de varios sexenios atrás. Se habla que reforestó la Sierra de San Miguelito, un tema que maneja cada gobernador que pasa, sin resolverlo. El congreso local lo exhortó para que fuera declarada área natural protegida, pero hizo caso omiso, prefiere proteger los intereses de los desarrolladores urbanos. Sobre el tiradero tóxico de Palula, lo más cercano que hemos escuchado es lo que dijo el secretario de gobierno, Alejandro Leal Tovías, que es de Matehuala. Comentó que apoyarán a la empresa. El gobernador Carreras no habló al respecto. Aunque buscan llevarse el agua de la huasteca a Monterrey, el señor se quedó callado, sin meter las manos. Ahora tienen el proyecto del metrobús, que según mi punto de vista, sólo habrá de empeorar los problemas con los vecinos de las zonas donde cruzará, ya que tumbarán miles de árboles. No van a reponer ninguno».

Serrano recordó la gris campaña de Carreras. «Siempre buscó pasar desapercibido en los debates, como lo hace ahora. Se llegaron a cancelar algunos porque no acudió. No quería que se tocara cualquier asunto, ya que no era capaz de hacer alguna propuesta. Lo sorprendente es que trabajó como burócrata del ex presidente Felipe Calderón y el ex gobernador Fernando Toranzo. En los debates, lo cuestioné, qué iba a hacer con las tropelías, abusos y desfalco de recursos que hizo su ex jefe. Bajó la voz para decir que lo iba a castigar. Existen evidencias de los malos manejos, pero no hace nada. El alcalde de la capital, Ricardo Gallardo Juárez, ya se le montó, parece el verdadero gobernador. No podemos olvidar que Carreras ganó con la compra de votos. Hizo un acuerdo con Gallardo, para que lo apoyara, en lugar del perredista Fernando Pérez Espinosa. Provocaron una mezcolanza, lo que aumentó las dudas de la gente sobre la verdadera ideología de los partidos”.

«Podemos decir que tales tratos y corrupciones que existen en la entidad provienen de la etapa del ex gobernador Horacio Sánchez Unzueta y Fernando Silva Nieto. Son los que mantienen el control político desde hace muchos años. Imponen personajes cada vez más opacos, que no están dispuestos a hacer algo por la ciudadanía. Lo único que les interesa es mantener el estatus quo, para vivir cómodos. No tiene deseos de gobernar. Ni siquiera resolver problemas tan mínimos como el de los taxistas con Uber. Lo único que podemos esperar es que todo se deteriore, dejar un gran espacio para que otra gente actúe, como la delincuencia organizada. Sin duda, Juan Manuel Carreras, no ha sido más que un burócrata de medio pelo, que sólo le interesa su beneficio. Después buscará esconderse más y adoptará actitudes como las de Toranzo que en los últimos años de sus gestiones, se volvió prepotente, capaz de cometer cualquier fechoría y actos de fuerza contra la gente».

«Toranzo cuando menos hizo el intento de castigar algunos desmanes, como los de la ex vocera gubernamental, María Luisa Paulín. Encerró también al ex secretario de finanzas, Joel Azuara y le fijó una multa estrepitosa al contador público Marcelo de los Santos Fraga. Pero Carreras no castigó a su ex jefe por los negocios que hizo junto con su familia. Ahora de nuevo, todos meten las manos a las arcas, prefieren nadar de a muertito. Estamos inmersos en un mar de corrupción. Prevalece una cultura política nacional que permite a las autoridades sacar ventaja de sus actos. No hacen nada por la entidad, porque saben que no habrá consecuencias de ningún tipo. Cuando termine su periodo, habrá alguien del partido que sea que les cubrirá las espaldas. Es lo que sopesan para no rendir cuentas a nadie”. Serrano enfatizó que ante la ausencia de Carreras en su gobierno, las prácticas corporativas y clientelares del alcalde Ricardo Gallardo Juárez ganan terreno.

El doctor en derecho le ha permitido crecer al edil, que con su populismo se afianza, es un peligro, un cacique al estilo de Carlos Jonguitud y Gonzalo Santos. «Lo único distinto es que el perredista reparte despensas y purificadoras de agua con los recursos que se deberían destinar para obras que beneficien a los potosinos, brindar servicios eficientes y generar empleos. Pero la ciudad está llena de baches. Prometió resolverlos en 100 días, después en un año, que ya concluyó y el problema sigue igual. El gobierno estatal y municipal no sirven para revolver ningún tipo de problema. Uno se esconde y el otro hace proselitismo electoral. El panorama para San Luis Potosí es de desconsuelo. Ojalá que Carreras tome las riendas o la ciudadanía se hundirá en la espiral de la delincuencia, inseguridad, corruptelas, pobreza y desempleo».