Con la salida de David Colmenares Páramo de la Auditoria Superior de la Federación, el gobernador José Ricardo Gallardo Cardona se queda sin su blanqueador predilecto de las cuentas públicas, que durante los últimos tres años, salieron inmaculadas o con las mínimas observaciones, gracias al complaciente funcionario, que a cambio, encontró en la entidad, tierra fértil para ofrecer y cobrar sus servicios de capacitaciones fiscales. Instruía paternalista, cómo aplicar los recursos, a través de las llamadas “auditorias Colmena”.
En agosto del 2023, la Auditoria Superior de la Federación y el gobierno estatal, iniciaron un nuevo modelo contable. En septiembre, en una asamblea que encabezó Colmenares y Gallardo, se concretó el acuerdo. Anunciaron que iban empezar a aplicar los arqueos Colmena en 14 municipios. Capacitar a funcionarios de gobierno sobre temas de control de los fondos, cumplimiento de la ley de diciplina financiera y ley general de responsabilidades administrativas. Se revisarían las gestiones de recursos de origen federal, en lo referente a las adquisiciones de bienes o servicios, ejecuciones de obras públicas o el pago de servicios personales y las participaciones.
Los ex colaboradores y analistas de Colmenares lo definen como un auditor “corrupto, obsequioso, que negocia con las diferentes fuerzas políticas, para quedar muy sólido”. Muy pronto favoreció a Gallardo. En diciembre del 2023, el periódico Milenio, informó que la primera cuenta pública del mandatario, la del 2022, resultó sin fallas. La del 2021 solo le correspondieron 3 meses de ejercicio. La muestra que auditó Colmenares fue de 22 mil 148.2 millones de pesos, los cuales fueron comprobados a plenitud. En una visita que realizó a San Luis Potosí en marzo del 2024, el auditor especial del gasto federalizado, Emilio Barriga Delgado, aclaró que San Luis Potosí solo tuvo correcciones por un monto de 14 millones de pesos, con lo que se colocó en el número 5 de los estados del país con menos reclamos.
El 4 de septiembre del 2024, Colmenares, Gallardo y Emilio Barriga, encabezaron el inicio de las auditorias Colmena, en la entidad. En el boletín institucional, destacaron el mensaje del ejecutivo, que se colocó como el adalid de los números claros, cuando su desempeño ha sido oscurantista. Se niega a cumplir la ley. Alardeó que “el año anterior, nos revisaron el 90% de los recursos, sin observaciones. Es el resultado de políticas financieras exitosas. La tarea es extender las eficientes prácticas. La transparencia es fundamental para garantizar el acertado manejo de los recursos públicos”.
Por su parte, Colmenares aseveró, “debe admirarse que al ser el gobernador de San Luis Potosí una persona muy joven, resulta una autoridad muy bien ubicada. Son loables y deben reconocerse, los resultados en las revisiones del gasto público”. En los primeros arqueos practicados a la cuenta pública del 2023, que se dieron a conocer en febrero y junio del 2024, la de San Luis destacó como una de las mejores evaluadas, con cero pesos reclamados. Sin procesos administrativos, ni solicitudes de aclaraciones. A finales de octubre, Gallardo, a través de un boletín, presumió haber obtenido notas sobresalientes en segundo año consecutivo. “Luego de décadas de la herencia maldita, que fue de las más revisadas, los actuales resultados demuestran que ahora sí hay un manejo honesto y correcto de los recursos públicos, que se dirigen para brindar mayor apoyo a las familias de las cuatro regiones del estado”.
San Luis Potosí, añade, destacó como la Ciudad de México, Tamaulipas, Querétaro, Quintana Roo y Yucatán, como las entidades con menos montos analizados. “Los recursos que nos fiscalizaron, fueron por más de 12 mil millones de pesos”. Al entregar los informes de la cuenta 2023, se mencionó que a Gallardo le encontraron irregularidades en pagos del impuesto sobre la renta, retraso en la entrega de recursos a instituciones educativas y desvío de recursos destinados a las pensiones. No obstante, Colmenares, en su dictamen, puso el rango de lo visto. Había 48 observaciones, de las cuales 44 solventó y 4 correspondieron a reintegraciones de dinero al gobierno federal. Es decir, otra vez Gallardo pasó limpio el arqueo del 2023.
En cambio, al ayuntamiento de San Luis Potosí, que preside Enrique Galindo Ceballos, le fue al revés. Gallardo lo ataca diario en actos públicos y en diversos portales. Le ha indilgado una serie de calificativos, como el alcalde viajero, flojo, “que no hace ni madres, por lo que le ganaremos en el 2027. Lo vamos a mandar a la chingada”. El edil registró el mayor número de fallas en su cuenta 2023, por 125 millones 57 mil 400 pesos. En total, la Auditoria Superior de la Federación, analizó a 19 municipios de San Luis, 423 millones, de los cuales, la capital alcanzó la cifra mayor. La cuenta del edil registró 43 irregularidades, por presunto daño al erario, de las cuales, 25 no solventó. Además, “no realizó gestiones eficientes, ni transparentes del gasto federal. No se ajustó a las legislaciones y normas administrativas aplicables a procedimientos de adquisiciones, arrendamientos y contratos de obra pública”.
El titular del Instituto de Fiscalización Superior del Estado, Joaquín Lecourtois, que obedece a pie juntillas a Gallardo, no podía emitir resultados contradictorios a la contraparte federal. Le sumó a Galindo observaciones por 582 millones de pesos en la cuenta del 2023. Lo puso en el primer lugar de la lista. Lo siguieron Villa de Reyes, Mexquitic de Carmona y Santa María del Río. Al organismo operador de agua potable y alcantarillado, Interapas, al que Gallardo le debe más de 550 millones de pesos, le reclamó 25 millones de pesos.
Los números de Gallardo con Colmenares, siguieron impecables, como las dos veces anteriores. El 21 de mayo del 2025, al visitar otra vez San Luis, para poner en marcha las llamadas auditorias Colmena, reconoció al mandatario por su compromiso en informar y ser transparente. Resaltó su liderazgo. En tanto Gallardo, en el acto que se efectúo en el Centro de Negocios, afirmó que San Luis se ubicó como un referente nacional en el manejo “ordenado, eficiente y honesto de los recursos públicos. En los últimos dos años, ha figurado entre los que presentan menos reclamos a nivel nacional, resultado del trabajo constante de un gobierno que escucha, atiende y rinde informes”. También elogió a Gallardo, Emilio Barriga. Exaltó que San Luis era uno de los 10 estados con menores montos observados por aclarar en la cuenta pública del 2024. Y por primera vez en la historia, los 59 municipios de la entidad eran revisados. Hizo un llamado al ejecutivo para continuar con los “extraordinarios logros que ha obtenido la entidad”.
Los reportes de la cuenta pública 2024, al igual que las anteriores, se entregan a la cámara de diputados en tres informes, en febrero, junio y octubre del año siguiente. San Luis destacó de nuevo por no tener tropiezos. El 18 de febrero del 2025, el contralor del estado, Sergio Arturo Aguilar Muniz, señaló que de los 18 arqueos aplicados por la ASF, a la cuenta pública estatal, no presentó tropiezos. Indicó que el reporte lo entregó la dependencia federal el 17 de agosto a la cámara de diputados. En el 90% del monto programado para revisar, no se encontraron carencias en el monto de los recursos auditados. Aguilar dijo que el resultado refleja el adecuado manejo normativo, disciplina financiera y el eficiente gasto público, instruido por Gallardo.
En julio, mediante un boletín, el gobierno estatal dio a conocer que según las revisiones de la ASF a la cuenta pública 2024, San Luis destacó por sus prácticas financieras, junto con Puebla, Querétaro, Sinaloa, Michoacán y Guanajuato. “Se confirma que avanza sin límites hacia una tarea pública histórica, donde cada peso se traduce en bienestar real de la gente. Con los resultados, la entidad refirmó su liderazgo nacional en trasparencia y consolida una nueva forma de gobernar”.
En octubre, la secretaría de finanzas, Ariana García Vidal, señaló que según el segundo informe de resultados que presentó Colmenares, de las 9 auditorías realizadas a la cuenta pública del ejercicio 2024, cerraron con cero observaciones, lo que confirmaba el manejo eficiente y responsable del erario. Cumplió la encomienda del gobernador, de tener un desempeño “con orden, de manera honesta y aportar datos claros”.
En la última cuenta de Gallardo, que le tocó revisar al obsequioso y acomodaticio David Colmenares, detectó anomalías por 583.1 millones de pesos, de los cuales 553.5, o sea el 94.9%, correspondieron a 39 ayuntamientos que fueron auditados. Los montos de las irregularidades oscilan en los 22 mil 908 pesos, que le encontraron a Vanegas a los 83.9 millones reclamados a Tampacán. En el informe final de Colmenares, en las cuentas públicas del 2024, la capital, Soledad y Pozos, también resultaron con cero fallas.
Las suspicacias sobre el blanqueo a las cuentas por parte de Colmenares, derivado de acuerdos palaciegos con los entes obligados, lejos de disipar dudas, las consolidó. No checa, en el caso del ayuntamiento de San Luis, de ser el más revisado en el ejercicio 2023, al siguiente resultó también impoluto. O que el ayuntamiento de Soledad, caracterizado por sus turbios manejos a ultranza, al servicio del gobernador, no le detectaron la mínima falta.
El entreguista Colmenares, rendido a los pies de Gallardo, fracasó en su intento por permanecer en el cargo otros 8 años más. El 10 de marzo reciente, por la mañana, la Comisión de Vigilancia de la Auditoria Superior de la Federación, eligió la terna para sacar al nuevo titular. Compitieron Aureliano Hernández Cardel, Elizabeth Barba Villafán y Luis Miguel Martínez Anzures. El mismo día, por la tarde, triunfó por mayoría Hernández Cardel, para el lapso 2026-2030.
David Colmenares tuvo en Gallardo un aliado interesado y dadivoso para implementar las llamadas auditorias Colmena, para adiestrar a funcionarios y alcaldes afines al Verde Ecologista. Se pagaron con recursos públicos. Fue descrito, acusado por ex colaboradores y críticos en entrevistas y foros, como un fiscalizador oficioso, que se dedicó a tejer relaciones políticas, con escasos conocimientos de su trabajo. Utilizó el cargo para conceder, pagar favores y cometer posibles corruptelas.
En diciembre del 2025, la presidenta del Sistema Nacional Anticorrupción, Vania Pérez Morales, presentó una denuncia contra David Colmenares, por incumplir sus obligaciones legales. Mencionó en la querella, “que en su carácter de servidor público, validó, conforme a sus atribuciones y omisiones, realizar actos insuficientes e ineficaces, donde involucró a integrantes del Sistema Nacional Anticorrupción, como a los participantes del Sistema Nacional de Fiscalizaciones. En otros foros, Colmenares fue acusado de reducir en casi un 90%, el monto de incoherencias detectadas en sus arqueos. Hasta agosto del 2023, había presentado 275 denuncias ante la Fiscalía de la República, contra 872 de su antecesor, Juan Manuel Portal.
Fue señalado de llevar a cabo análisis sin consecuencias, más auditorias, pero menos denuncias. Redujo el número de indagaciones forenses, una variante que ahonda en actos ilícitos, fraudes financieros, lavado de dinero, malversaciones de activos, mediante estudios rigurosos de evidencias contables y no contables. En un reportaje de la revista Proceso, se evidenció a Colmenares de efectuar revisiones menores y limitar el alcance de sus despliegues ante grandes obras de la llamada Cuarta Transformación, como el tren maya y la refinería Tres Bocas. Se le definió como “un auditor benévolo con el poder”.
La ex directora forense de la Auditoria Superior de la Federación, Muna Dora Buchahin, una de las más feroces críticas de David Colmenares, lo acusó de encubrir corruptelas. Convertir la dependencia en una guarida de recomendados. Entregar puestos para pagar favores políticos a sus mecenas. Como el ex gobernador de Oaxaca, el priista Heladio Ramírez, al emplear a dos de sus hijos. Señaló que Colmenares se daba una vida de rey. Gastó millones de pesos de las arcas, para acondicionar dos aposentos en los edificios de la dependencia, donde contaba con chef y enfermera de planta.
Lo describió como un profesional, con media cuartilla de currículo. Hizo auditorías inocuas, pedía informes y le realizaran su trabajo, los mismos estados que auditó. Calificó de imposible que algunos gobernadores resulten con cero observaciones en las cuentas públicas. Dijo que de haber hecho un trabajo eficiente, Colmenares pudo haber detectado a tiempo y detener el mega fraude que se cometió en Seguridad Alimentaria Mexicana, Segalmex, durante el sexenio del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, que supera los 15 mil millones de pesos.
Con tales antecedentes y acusaciones hacia Colmenares, resulta evidente que las cifras de Ricardo Gallardo salieran casi perfectas por su experto en comprar favores y voluntades. Con un nuevo titular en la ASF, y cercano al equipo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el mandatario tendrá que recurrir a todas sus argucias para que las dos últimas cuentas públicas, salgan igual de limpias. O se destapará la cloaca de sus desastres financieros y oscuros. En lo poco que han publicado diversos medios informativos, se supo que la deuda estatal creció, tan solo en un año, del 2023 al 2024, en casi un 27%, al pasar de 5 mil 294 millones a 7 mil 41.9 millones de pesos. Lo que ubica al estado en el cuarto lugar a nivel nacional, con mayor crecimiento de pasivos. Además de su conducta dolosa para contratar créditos quirografarios, que es débito a corto plazo. Ha pagado intereses por un monto superior a lo que arrastra en tiempos mayores con la banca privada.