En 1991, el matador de dragones Salvador Nava, emprendi贸 la marcha por la dignidad y la democracia a M茅xico, para reclamarle al presidente Carlos Salinas, el fraude cometido en San Luis a trav茅s de su alfil, Fausto Zapata. En la caminata, lo flanquearon entre tantos, el tribuno Leonel Serrato y el feroz herrero, Jes煤s Rafael Aguilar Fuentes, alias El Chiquil铆n. Los andarines se cruzaron en el camino con otro disidente que proven铆a de Tabasco, el pol茅mico Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, que nunca imagin贸 que el yerno del galeno, Horacio S谩nchez Unzueta, terminar铆a como el gran beneficiario de las revueltas c铆vicas. Al que iba a demoler su maximato de 32 a帽os, por medio de uno de sus alumnos m谩s avanzados, el ex edil de Soledad, Ricardo Gallardo Cardona, al que, contradictorio, el mandatario federal, prometi贸 en campa帽a meterlo a la c谩rcel por mafioso. Ahora lo entroniza como gobernador constitucional, el garante de hacer cumplir las tesis doctrinarias de la llamada Cuarta Transformaci贸n. Al que le facilit贸 la estructura de los Servidores de la Naci贸n para cometer fraude a la ciudadan铆a, protegido por la figura legal de Juntos Haremos Historia, que tambi茅n us贸 el ejecutivo para alcanzar el triunfo despu茅s de 18 a帽os de lucha.
En su incesante peregrinar, L贸pez Obrador fue testigo del ascenso caciquil del dueto integrado por Ricardo Gallardo Ju谩rez y Ricardo Gallardo Cardona, sus correligionarios del PRD, a los que levant贸 la mano en la plaza principal de Soledad, impulsados por S谩nchez Unzueta y el bipolar cirujano Fernando Toranzo. Era la etapa en que el binomio impon铆a sus condiciones a ultranza, so pena de recibir el castigo m谩s violento. Ni siquiera se salv贸 su actual mes铆as. El director normativo de administraci贸n y finanzas del Issste, Pedro Mario Zenteno Santaella, divulg贸 en varias ocasiones, que los Gallardo trataron de marcarle la agenda proselitista a L贸pez, que se resisti贸 a obedecerlos. Entonces lo persiguen llenos de rabia por el r铆o Santiago, hasta que lo encapsulan en un retorno. Se lo llevan a sus aposentos donde lo someten. Sabedor del perfil violento de sus aliados, en la 煤ltima cruzada, el tabasque帽o traz贸 un distanciamiento discreto. Ya de salida a M茅xico, se detuvo a comer en la Caba帽a de Dimas. Los Gallardo trataron de abordarlo. Los atendi贸 el ahora delegado federal de los programas del bienestar, Gabino Morales. Les dijo que su jefe iba retrasado. Les dar铆a audiencia m谩s adelante. Antes de irse, le coment贸 a su lugarteniente: 鈥渁 los Gallardo, jam谩s les pidas ni un vaso de agua, porque te lo van a cobrar toda la vida鈥.
En una cita con empresarios locales, temerosos por el crecimiento econ贸mico y pol铆tico desbordado del dueto, con los que se increment贸 el n煤mero de asesinatos, secuestros, levantones, robos a casas, transe煤ntes y extorsiones, el controvertido industrial, Jos茅 Luis Romero Calzada, 鈥淓l Tekmol鈥, que se confront贸 suicida como diputado local con sus detractores, le dijo al candidato presidencial, si tendr铆a las agallas para contenerlos, ante la inoperancia del mandatario Juan Manuel Carreras. 脕vido de votos, contest贸 que no representaban el m铆nimo obst谩culo, ya que antes combati贸 a enemigos como Salinas, Vicente Fox, Felipe Calder贸n y Enrique Pe帽a. El lance publicitario le cost贸 a L贸pez que Gallardo Ju谩rez le negara la Plaza de los Fundadores para el cierre de campa帽a. Lo arrumb贸 inexorable a un tapanco que se ubic贸 en 20 de noviembre y avenida La Paz.
Adiestrado por S谩nchez Unzueta en la estrategia de infiltrarse en grupos contrarios, Gallardo Cardona visualiz贸 la manera de limar asperezas con L贸pez Obrador, por lo que, como jefe de bancada del PRD de los diputados federales, junto con otros conspiradores, dieron el bandazo al Verde Ecologista, aliado de Morena, para aumentar el n煤mero de votos que le permitiera al ejecutivo, aprobar todas las iniciativas, sin el importarle las obstrucciones de los legisladores del PRI y PAN. Luego patrocin贸 con recursos millonarios, la campa帽a del aspirante a la dirigencia nacional de Morena, Mario Delgado, que f谩cil enterr贸 a su principal opositor, Porfirio Mu帽oz Ledo, quien se quej贸 del exponencial despliegue financiero que mostr贸 su adversario. Con la mano en la cintura, Gallardo hab铆a comprado meses antes, el salvoconducto para ser el candidato a gobernador por Morena, el partido del presidente.
Gallardo explot贸 al m谩ximo su amistad con Delgado, al que invit贸 varias veces a San Luis, donde se les mir贸 en caf茅s y restaurantes. El extinto historiador, antrop贸logo y ex candidato a la alcald铆a de la capital, Joaqu铆n Mu帽oz, destac贸 que al coludirse con Gallardo, L贸pez Obrador adelant贸 el futurismo sucesorio. Denunci贸 que ambos personajes eran la punta de lanza de las ambiciones pol铆ticas del secretario de relaciones
exteriores, Marcelo Ebrard, con el que se hab铆a juntado a cabildear en M茅xico y San Luis Potos铆. Se empez贸 a tejer la asonada para imponer a toda costa a Gallardo. Los primeros signos se dieron cuando, en una visita de L贸pez a San Luis, en la Plaza de los Fundadores, tuvo en el presidio, a un lado, a Gallardo y en otro, al alcalde Xavier Nava. Ambos bandos se lanzan reyertas verbales, estuvieron cerca del choque f铆sico, lo que oblig贸 al mandatario a poner calma. Los distrae cuando anuncia que habr谩 de salvaguardar la sierra de San Miguelito de los embates inmobiliarios.
Activistas de Mexquitic denunciaron que Gabino Morales, en contubernio con el coordinador de los programas metropolitanos del bienestar, Leonel Serrato, hab铆an puesto al servicio de Gallardo, la estructura de los Servidores de la Naci贸n y Defensores de la Patria, que suman m谩s de 300, para hacer labores proselitistas a favor del ex edil de Soledad. A los miles de beneficiario de becas y programas asistencialistas, les remarcaron que no hab铆a diferencias ideol贸gicas entre Morena y el Verde, que se juntar铆an en las elecciones pr贸ximas. Delgado har铆a m煤ltiples piruetas para esconder los oscuros acuerdos. Pulveriz贸 la primera convocatoria donde se inscribieron casi 20 contendientes, donde figur贸 Leonel Serrato, Francisca Res茅ndiz, Adri谩n Esper, Jos茅 Antonio Lorca, Marcelina Oviedo, Consuelo Jonguitud, Ricardo del Sol y Juan Ramiro Robledo, entre otros. Se especul贸 que al declinar Gabino Morales, el ungido ser铆a Serrato. Pero luego Delgado argument贸 que por razones de g茅nero, en San Luis le correspond铆a a una mujer encabezar la candidatura. Se apunt贸 como favorita la administradora de recursos y servicios del Sistema de Administraci贸n Tributaria, Paloma Rachel Aguilar. Tambi茅n figur贸 la directora del registro civil, Luz Mar铆a Lastras. Al final se impuso la vilipendiada secretaria de salud, M贸nica Rangel acusada de peculado por m谩s de 500 millones de pesos.
Los seguidores de la dirigente sindical, Francisca Res茅ndiz, dijeron que Carreras hab铆a comprado la posici贸n de su ex colaboradora, en una elevada cifra, con el objetivo de sacrificarla, para colar al abanderado de la coalici贸n, S铆 por San Luis, Octavio Pedroza Gayt谩n. Cuando Serrato fue desplazado por Rangel, molesto, despotric贸 contra Delgado y anunci贸 su alianza con Gallardo, al que colm贸 de cualidades. En la contienda por la alcald铆a contra el padre, llam贸 al dueto asesinos, secuestradores y narcotraficantes. Antes hab铆a dicho que jam谩s har铆a alianzas con el Verde, sumido en el desprestigio como ap茅ndice del PRI. Muy pocos interpretaron el bandazo del notario como una abierta y audaz jugada de L贸pez Obrador, para desmantelar el cacicazgo de S谩nchez Unzueta, al que le hab铆an quitado uno de sus principales alfiles y que har铆a equipo con el personaje al que el mandatario asegur贸 guardar en las mazmorras. Por obvia y contradictoria, pocos se tragaron el anzuelo. Olvidaron que la pol铆tica es fondo y forma a la vez.
Luego vino el golpe de mano de L贸pez Obrador, Carreras y Mario Delgado. A hurtadillas, trataron de registrar a Gallardo como el candidato a la gubernatura, cobijado en las siglas de Morena, Partido del Trabajo y Verde Ecologista. La asonada fue descubierta por los combativos seguidores de Francisca Res茅ndiz, que se lanzaron a la yugular de la presidenta del Consejo Estatal Electoral, Laura Elena Fonseca, a la que acusaron de secuaz y violentar las normas m铆nimas. Atrapado in fraganti, Delgado tuvo que continuar la farsa de la consulta interna donde sali贸 electa M贸nica Rangel. Contra su voluntad, la acompa帽贸 a varios actos p煤blicos en la capital y Soledad, donde reiter贸 que Gallardo jam谩s ser铆a su candidato, por su amplio y negro historial delictivo. Aunque en secreto estaban de acuerdo.
Pedroza, antes amigo cercano de los Gallardo, forzado por los dirigentes nacionales del PAN, Marko Cort茅s, del PRD, Jes煤s Zambrano y del PRI, Alejandro Moreno, en sus discursos atac贸 a la Cuarta Transformaci贸n y al ex edil, al que llam贸 delincuente, por sus nexos con el crimen organizado. Los l铆deres coaligados se reunieron con el secretario de la Organizaci贸n de Estados Americanos, Luis Almagro, para denunciar que el tabasque帽o recurri贸 a pandillas asesinas y ganar las elecciones en Sinaloa, Michoac谩n y San Luis, donde grupos de sicarios, con metralletas, secuestraron a representantes de casillas y amenazaron a los contendientes, derrotados con trampas, para no impugnar los resultados. En San Luis se habl贸 de un narco fraude, similar al fraude de estado.
Se repiti贸 el esquema, parecido al que los Gallardo usaron para hacer ganar a Carreras. Pedroza denunci贸 el extrav铆o de 8 mil boletas, miles actas de escrutinio falsificadas, con tama帽os diferentes en grosor y dimensiones. Se supo que las boletas se imprimieron en negocios particulares, lo que despert贸 las sospechas de que el 谩rbitro electoral, vendido a Gallardo, pudo cometer flagrantes delitos. En los sexenios anteriores, se recurri贸 a los Talleres Gr谩ficos de la Naci贸n, donde el ej茅rcito salvaguard贸 la cadena de custodio, que ahora se perdi贸. Protegido del presidente, el ex diputado federal capitaliz贸 las campa帽as abiertas que hizo tres a帽os antes que ninguno. Se estima en t茅rminos conservadores, gast贸 m谩s de 50 millones de pesos, ya que reparti贸 despensas, electrodom茅sticos y pag贸 varias cuadrillas que lo promovieron.
Se ventil贸 que en una gira por Valles, el tabasque帽o se reuni贸 con M贸nica Rangel y Gallardo, para establecer qui茅n ser铆a el relevo de Carreras. Apenas se supo que gan贸, L贸pez Obrador lo contabiliz贸 como un triunfo m谩s de Morena.
Ante los ataques a Gallardo, el presidente dijo que se trataba de un asunto pol铆tico. 鈥淟a mayor铆a del pueblo de San Luis que particip贸, lo eligi贸. Soy respetuoso de lo que se decidi贸. Es lo que sucede en la democracia. Es algo que molest贸 a los que perdieron. Ahora cuestionan su pasado. Lo debieron plantear en su momento. Hay instancias legales. Cuando estaban las elecciones, vinieron a denunciar dos o tres asuntos. O que nosotros di茅ramos a conocer informes para afectar a candidatos. Les dijimos que no, le corresponde a la fiscal铆a. Antes se usaba que si era alguien que no le gustaba a la gente del poder, le fabricaban delitos. Lo padec铆. La versi贸n que platica, de por qu茅 lo encarcelaron, es que iba a participar en el 20015, pero se inclinaron por otro (Carreras), el predilecto. Antes de las votaciones, lo detuvieron personajes que ahora son famosos. (Tom谩s Zer贸n, ex titular de la Agencia de Investigaci贸n Criminal). Operaban en la procuradur铆a de la rep煤blica. Se lo llevan, lo meten preso y no se registr贸. Cuando ya hab铆a candidato, lo sacaron. Cierto o no, es otro asunto. Hay que actuar con prudencia. Dice un dicho de mi pueblo, para mentir y comer el pescado, hay que tener mucho cuidado鈥.
Aunque fue el 煤ltimo de los gobernadores electos que recibi贸, ambos se sentaron bajo la imagen del patriota Benito Ju谩rez. L贸pez lo felicit贸 por el triunfo alcanzado. Acordaron trabajar unidos. Gallardo le solicit贸 respaldo para concluir la carretera Valles-Tamazunchale, el bulevar Ciudad Fern谩ndez-Rioverde, modernizar y ampliar el aeropuerto de Tamu铆n, que ayuden a detonar la econom铆a de la huasteca. Le pidi贸 m谩s elementos de la Guardia Nacional para combatir la inseguridad. Los inconformes confiaron que Gallardo ser铆a frenado por el Instituto Nacional Electoral. Lo castigar铆a por violentar los topes de campa帽a con m谩s de 7 millones de pesos. O que el tribunal electoral lo sancionara, apoyado en las investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera, que lo acus贸, junto con su padre, de malversar casi 725 millones de pesos de las arcas de Soledad. Usaron empresas que realizaron operaciones simuladas con la delincuencia organizada. Fue acusado de asociaci贸n delictuosa, operaciones con recursos de procedencia il铆cita, peculado y extorsiones. Con el respaldo del presidente, sorte贸 el vendaval. Fue exonerado de todas quejas y declarado ganador constitucional.
Apenas se sent贸 en el cargo, Gallardo trat贸 de emular al gur煤 que lo protegi贸 contra viento y marea. Traz贸 un paralelismo con lo que pas贸 en los Pinos, que se abri贸 como museo a la ciudadan铆a. La casa de gobierno local, donde vivieron sus capataces, Horacio S谩nchez y Fernando Toranzo, que la usaron para 鈥渆charse el salto del tigre鈥 y bacanales, la har谩 asilo para ancianos y ni帽os sin techo. Como ya lo hizo L贸pez Obrador, de liberar a delincuentes mayores de 75 a帽os, sin delitos graves y enfermedades cr贸nicas, el comerciante pollero visit贸 las mazmorras de La Pila, donde busca soltar a detenidos que puedan incorporarse a la vida productiva. Habl贸 de ofrecer transporte gratuito a los estudiantes, placas y licencias de autom贸viles sin ning煤n costo.
Igual que su jefe imperial, omn铆modo, ya coopt贸 las fracciones de Morena y el Verde en el congreso, donde impuso a la jefa de prensa. Presiona a los alcaldes para que renuncien a sus partidos y cambien de camiseta, so pena de no tener su respaldo. Igual que su patrocinador, que descalifica diario a sus antecesores Carlos Salinas, Vicente Fox, Felipe Calder贸n y Enrique Pe帽a, sin aplicarles un castigo m铆nimo, en su toma de posesi贸n, ante cientos de invitados, Gallardo acus贸 a Carreras de dejarle deudas por m谩s de 20 mil millones de pesos. Expuso que acabar谩 con la herencia maldita de las corruptelas que le heredaron en los 煤ltimos 90 a帽os. Denunci贸 que el doctor en derecho, compr贸 para el hospital central, medicina caduca por 120 millones de pesos. Pero r谩pido aclar贸, no busca la venganza, s贸lo trabajar para los abnegados potosinos. Pero r谩pido traicion贸 a su padrino, al que no le dedic贸 una sola l铆nea de agradecimiento. Mis贸gino, violent贸 la ley al no cumplir la cuota de g茅nero, donde hay prevalencia de varones. Tampoco respalda su estramb贸tico lema de Potos铆 para los potosinos, ya que empez贸 a llenar el gabinete con una legi贸n de extranjeros.











