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Carreras le garantiza impunidad a Eduardo Perogordo

El psic√≥logo criminal, Julio Alfredo Ceballos Alonso, analiza de manera tangencial las arteras violaciones sexuales del empresario Eduardo V√≠ctor del Sagrado Coraz√≥n Perogordo Oliva en contra de su hija Greta Ximena Perogordo Corral, desde la perspectiva del incesto y sus m√ļltiples facetas familiares y sociales. Se remonta a los or√≠genes primitivos donde las hordas lo rechazaron para expander la econom√≠a. A ra√≠z del √ļltimo caso que aborda, le llegaron testimonios de 36 mujeres que han sido agredidas en el seno de sus respectivos hogares. Lament√≥ que las agrupaciones feministas lo han dejado solo en un tema de influyentismo pol√≠tico y econ√≥mico. Expuso que el verdugo goza de absoluta impunidad por la cercan√≠a que tiene con el gobernador Juan Mamuel Carreras L√≥pez, ya que ambos fueron compa√Īeros en el Instituto Potosino, donde tambi√©n jugaron en el mismo equipo de f√ļtbol. Ceballos lament√≥ el deficiente desempe√Īo del procurador Federico Garza Herrera, que no ha ordenado los m√≠nimos estudios m√©dicos y forenses para analizar los estragos f√≠sicos y racionales en la v√≠ctima, que por indicaciones de su progenitor, result√≥ sodomizada en encuentros grupales, junto con su madre, Beatriz Corral Elorduy, lo que despert√≥ su coraje para denunciar las incontables vejaciones con nulos resultados.

-¬ŅDe d√≥nde viene el incesto, por qu√© persiste en la actualidad?.

-El incesto en una relaci√≥n sexual entre familiares de l√≠nea sangu√≠nea muy directa. Es decir, entre padre e hija, madre e hijo, mujer-hermano, mujer-t√≠o, mujer- abuelo. Se ha hecho un tanto extenso el t√©rmino, porque es m√°s que una violaci√≥n de un familiar cercano. Alude a cuando una mujer tiene relaciones sexuales con el yerno o la nuera con el suegro. Ha llegado a tal grado. Aun se le denomina incesto cuando hay un nexo entre compadre con la comadre. La v√≠ctima no tiene que estar consciente. El incesto lo puede concretar un adulto mayor, gente responsable. Es decir, el pap√° de 60 a√Īos y la hija de 20. Es sexo consensado. Si vamos a la cuesti√≥n hist√≥rica, tenemos estudios muy profundos de Sigmund Freud en su libro T√≥tem y Tab√ļ donde plantea que el incesto es muy primitivo. Pero las tribus prehist√≥ricas lo aborrec√≠an por cuestiones econ√≥micas. Cuando se practica el incesto, la endogamia, es decir, el sexo y la procreaci√≥n hacia el interior de la familia, no crece la sociedad, no prospera. Entonces empiezan a practicar la exogamia, el matrimonio fuera de la familia. Buscan otra familia que los auxilie en la b√ļsqueda de alimentos. En la actualidad existe una falacia, un mito. Se dice que cuando procrean una pareja con lazos de afinidad sangu√≠nea muy cercanos, el ni√Īo nace con malformaciones cong√©nitas.

¬ęNo se ha comprobado todav√≠a porque hay relaciones entre padre e hija, madre e hijo y tienen familia. Los ni√Īos son perfectamente sanos. Es un tab√ļ social muy poderoso. Mis investigaciones van dirigidas a la sociedad potosina, nunca a la autoridad. Hay derecho humano a la verdad, que niegan las autoridades. Hay casos de alto impacto que pasan desapercibidos por instituciones irresponsables, omisas y corruptas. Yo quiero darle una respuesta a M√©xico. Mis pesquisas llegan a muchas partes del mundo. El incesto se maneja como algo muy oculto. Pero me doy cuenta que es tan com√ļn como los calcetines rotos. Cuando comienzo a trabajar e investigar el caso de Greta Perogordo aparecieron 36 mujeres conocidas. Me dieron testimonios de sus experiencias incestuosas. La mayor√≠a dijo que fueron abusadas a los 6 a√Īos. Todas coinciden en la edad. Ignoro si sea el l√≠mite o antes no ten√≠an memoria porque hay abusos sexuales de un reci√©n nacido, uno o dos a√Īos. Hay tocamientos obscenos, violaciones que no pasan desapercibidas, aunque no tengan lenguaje todav√≠a. Hay tres proyecciones psicol√≥gicas para saber si fueron abusados sexualmente¬Ľ.

¬ęLa sociedad potosina acept√≥ que yo acusara a un ministro de la iglesia cat√≥lica, Jos√© Carlos Contreras, como responsable de violar y dar muerte a la estudiante del salesiano Shantal Gonz√°lez L√≥pez, pero ahora no permiten que yo acuse a un padre de familia que viol√≥ a su hija. El incesto no es m√°s que la violaci√≥n de un familiar cercano. Nos referimos al caso de Greta Perogordo Corral. Lo m√°s extra√Īo, que me entristece y enoja mucho, es que las mismas mujeres potosinas no le conceden el derecho a la duda. Todas dicen que miente. Como psic√≥logo, para determinar que lo hace, no sirve mi capacidad intelectual ni mi instinto policiaco. La tengo que someter a una serie de estudios, bater√≠as de pruebas, hacer un gr√°fico de su perfil y determinar su conducta. No solo porque la vieron en un video o la televisi√≥n pueden decir que miente. Ni el pol√≠grafo lo hace. No detecta la mentira ni la verdad. No entiendo por qu√© las mujeres no se volcaron en su ayuda. Las autoridades fueron omisas en el caso de Greta Perogordo. Tan grave es que ni siquiera existe un certificado del m√©dico legista de c√≥mo se encuentra su cuerpo. No se ha determinado c√≥mo estaban sus genitales, si hubo desflore y si con el tiempo cicatriz√≥. He denunciado que el caso camina hacia la impunidad. Es un asunto que golpea a la familia pol√≠tica potosina, al PAN, por la postura socioecon√≥mica del victimario Eduardo Perogordo Oliva, ingeniero ge√≥logo, poseedor de algunas minas donde hay metales preciosos. Pertenece a la elite de la sociedad potosina, lo que deja indefensa a la menor¬Ľ…contin√ļa (tomado de la versi√≥n impresa, ENERO 2017)

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La triste y tr√°gica historia de la c√°ndida Greta Ximena Perogordo Oliva

El 12 de diciembre del 2016, la joven Greta Ximena Perogordo Corral interpuso ante la procuradur√≠a de justicia, una denuncia penal en contra de su padre, Eduardo V√≠ctor del Sagrado Coraz√≥n Perogordo Oliva, por el delito de violaci√≥n. A la v√≠ctima la asisti√≥ la psic√≥loga Mayra del Carmen Lim√≥n Almend√°rez y el litigante Manuel Eduardo Ju√°rez Robledo, enviados de la Procuradur√≠a de Protecci√≥n de Ni√Īas, Ni√Īos, Adolescentes, la Mujer, la Familia y el Adulto Mayor. Se estableci√≥ que vive en concubinato con Erwin Alba, con el que vive en Amatista 1723 en la colonia Jardines del Sur. Relat√≥ que cuando ten√≠a 6 a√Īos, su progenitor, desnudo, la invitaba a ba√Īarse. ¬ęCon sus manos me tallaba mis partes, la vagina y todo mi cuerpo completo. Me acuerdo tambi√©n que me invitaba a su cama, donde estaba acostado. Me pon√≠a encima de su cuerpo. Me dec√≠a: ven, s√ļbete. Como era ni√Īa, imaginaba que era inofensivo. Me pon√≠a a saltar, creyendo que era un juego. Recuerdo que se le pon√≠a duro su pene. Le pregunt√© a mi mam√°, Beatriz Corral Elorduy las razones. Contestaba que es normal, no pasa nada. Yo sent√≠a bonito cuando su pene tocaba mis partes. A los 7 a√Īos, agarraba mis peluches y me sobaba mis partes porque sent√≠a bonito. Eso le empec√© a sentir por mi pap√°¬Ľ.

¬ęMuchas veces nos quedamos juntos, porque me lo ped√≠a. Mir√°bamos una pel√≠cula y me ganaba el sue√Īo. Me acuerdo que ya acostados, yo en pijamas, mi pap√° me abrazaba. Acariciaba mis piernas, mis pompas. As√≠ pas√≥ el tiempo. Cuando ten√≠a 9 √≥ 10 a√Īos, no dejaba que nadie se me acercara en la escuela, porque dentro de m√≠ sent√≠a algo malo. Mi mam√° me preguntaba, por qu√© lloraba mucho. Me dec√≠a que fuera con el psic√≥logo. Me llevaron con una de mis maestras, Gaby, que era psic√≥loga, a la que le cont√© todo. Habl√≥ con mis pap√°s, que se enojaron conmigo. Le dijeron que no era cierto lo que hab√≠a dicho. Aceptaron que ten√≠an problemas en casa como todas las dem√°s familias. Y yo exageraba. Me reclamaron que la ropa sucia se lava en casa. Como castigo, me dejaron encerrada un d√≠a en el cuarto. No me llevaron a la escuela. Mi pap√° sigui√≥ toc√°ndome. Cuando ten√≠a once a√Īos, estaba en mi alcoba dormida. Era de noche, mi pap√° entr√≥ borracho. Despert√© cuando sent√≠ que alguien se sentaba a mi lado. Me empez√≥ a abrazar y acariciar todo el cuerpo. Al tiempo que me seduc√≠a, me quit√≥ la pijama de la cintura para abajo. Me dej√≥ completamente desnuda. Estaba detr√°s, luego se puso al frente y se coloc√≥ encima. Se quit√≥ el pantal√≥n, me bes√≥ en la boca¬Ľ.

¬ęCon sus manos separ√≥ mis piernas y me penetr√≥ con su pene en la vagina. Me lstim√≥. Le pregunt√©: ¬Ņpapi, por qu√© me haces esto?. Me duele mucho. Empec√© a llorar. Me contest√≥ que me hac√≠a el amor. Y que el amor y el cari√Īo duelen. Me acuerdo que se mov√≠a y luego me solt√≥. Se fue a su rec√°mara y yo me qued√© llore y llore. Despu√©s me venci√≥ el sue√Īo. Cuando despert√©, me di cuenta que en la cama hab√≠a manchas del tama√Īo de la palma de mi mano. Eran de color blanco, de un l√≠quido grueso. Mis piernas las ten√≠a cubiertas de sangre. Caminaba como pato, no pod√≠a moverme. Me asust√©, no le quise decir a mi mam√°. No me acuerdo de la fecha exacta, pero al mes fue el cumplea√Īos de mi padre. Despu√©s me penetr√≥ muchas veces en la casa, en mi cuarto. Mi mam√° siempre est√° tomada, es alcoh√≥lica. No me atend√≠a. Yo me peinaba y arreglaba sola. Nunca me cuid√≥ desde peque√Īa. Ya no quer√≠a estar en la casa, porque mi pap√° me violaba muy seguido. Cuando estaba por cumplir 15 a√Īos, amanec√≠ sin nada de ropa de la cintura para abajo. Me asust√© mucho, pues no supe lo que pas√≥. Le habl√© a mi amiga Marian y su mam√°. Les platiqu√© todo. Me fui a su casa como tres meses y medio. Entonces tuve un novio que se llamaba Carlos. Me quedaba a dormir en su hogar, con permiso de mi padre, al que s√≥lo le hablaba por tel√©fono. Mi mam√° se fue de la casa 6 meses. Dej√© a Carlos porque le platiqu√© lo de mi pap√° y lo defend√≠a¬Ľ.

¬ęDespu√©s me fui a vivir con un medio hermano, Jos√© Eduardo P√°ramo Perogordo, con el que estuve mes y medio. Para entonces ya hab√≠a regresado mi mam√°. Hablamos, me dijo que nos ir√≠amos a vivir a una privada del fraccionamiento Horizontes. Nunca fue cierto. Seguimos en la casa de mi pap√°. Otra vez, cada que quer√≠a, me buscaba en el cuarto y me penetraba. Ya ten√≠a 16 a√Īos. Hace como 10 meses empec√© a andar con Erwin Alba Coronel. Me fui a vivir a su casa en avenida Industrias, por la carretera 57. Ya juntos, como pareja. Le cont√© todo lo que mi padre me hizo. En febrero o marzo del 2016, mi padre me llam√≥ al celular. Me reclam√≥ por qu√© me hab√≠a ido. Me dijo que deb√≠a regresar. No quise. Entonces amenaz√≥ con mandar a la polic√≠a. Me espant√© y volv√≠ en febrero. Mi padre me agarr√≥ a golpes, tambi√©n a mi mam√°, por apoyarme. Erwin Alba habl√≥ con mis padres, pero no sal√≠ de casa. A mediados de marzo me quise escapar con maleta. La fuga se realiz√≥ a la media noche. Pero los vigilantes de Villa Antigua le avisaron a mis pap√°s. Nos alcanzaron en el Oxxo y mi padre se agarr√≥ a golpes con Erwin. Me regresaron. Mi padre me dijo que Erwin no me quer√≠a, que no fuera pendeja. Y me diera cuenta del error que comet√≠a. Mi mam√° se sali√≥ del cuarto donde est√°bamos. Se subi√≥ al tercer piso a tomar. Mi pap√° se qued√≥ conmigo¬Ľ.

¬ęMe empez√≥ a besar en la boca. Me toc√≥ las piernas. Con su mano me palp√≥ la vagina, masturb√°ndome. Yo estaba acostada en la cama. Me quit√≥ la ropa, me dej√≥ completamente desnuda. Tambi√©n se quit√≥ toda la ropa. Se puso arriba de m√≠. Me abri√≥ las piernas con sus manos y me penetr√≥. No grit√© ni llor√©. Me aguant√©. Se estuvo moviendo mucho rato, se me hizo eterno. Luego me dej√≥, se fue a su cuarto a dormir. Me qued√© sin hacer nada. Ya sola, llor√© mucho. Despu√©s de semana santa, me fui otra vez con Erwin Alba casa de su familia. Le platiqu√© todo lo que me hac√≠a mi padre. Me dijo que denunciara los hechos. No quer√≠a hacerlo, pues tengo mucho miedo. Erwin le reclam√≥ a mi pap√°, por qu√© me viol√≥. Mi padre habl√≥ conmigo. El muy c√≠nico me dijo que no era correcto divulgara los abusos sexuales. Como no quise poner la denuncia, me volv√≠ a regresar con mis pap√°s y termin√© con Erwin. No me dejaban salir. Mi padre, cada vez que llegaba borracho, abusaba de m√≠ en el cuarto a media noche. La √ļltima vez fue en agosto del 2016. Estaba dormida, me despert√≥. Hab√≠a tomado, ol√≠a mucho a alcohol. Se subi√≥ desnudo encima de m√≠. No dije nada, no me quit√© y me penetr√≥. Termin√≥, sali√≥ y yo me qued√© llorando, como siempre¬Ľ.

¬ęPor lo mismo, me sal√≠a de la casa cada rato con diferentes personas. Hasta que en octubre volv√≠ con Erwin a casa de su mam√°. Pero el 23 del mismo mes, regres√© con mis padres. Nos fuimos a la playa a Ixtapa. En el hotel, mi pap√° se meti√≥ a mi cuarto y quiso otra vez abusar de m√≠, pero no pudo porque grit√© y lo saqu√© a empujones. Regresamos. Me fui con Erwin, ya era noviembre. Como el 20, mis padres me pidieron retornar. Al d√≠a siguiente, como a las 4 √≥ 5 de la tarde, al estar en mi cuarto, lleg√≥ mi pap√° y empez√≥ a hablar de Erwin. Y si me iba a ir a su lado, que al menos estuviera en paz con la familia, ya que no me quer√≠an perder. No le dec√≠a nada. Estaba sentada en la cama. Me empez√≥ a besar en la boca. Se acost√≥ y se puso encima de m√≠. Me quit√≥ un pantal√≥n oscuro de mezclilla. Mi padre vest√≠a un pantal√≥n de mezclilla y una playera negra. Simplemente se baj√≥ el pantal√≥n y me penetr√≥ la vagina con su pene. As√≠ estuvo un rato, se mov√≠a, no dijo nada. Me besaba en la boca. Luego sac√≥ su pene de mi vagina y lo puso a la altura de mi cara y lo meti√≥ en mi boca. Lo met√≠a y lo sacaba hasta que se vino en m√≠. Despu√©s que termin√≥ se visti√≥. Me qued√© en shok. Me limpi√©, me lav√© la boca como mil veces. Me dio mucho asco¬Ľ…contin√ļa (tomado de la revista impresa, ENERO 2017)