Muy pronto olvid贸 el presidente Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, cuando el peligroso binomio integrado por los ex ediles de Soledad, Ricardo Gallardo Ju谩rez y Ricardo Gallardo Cardona, lo persiguieron, como en las pel铆culas, por varios minutos, por el complicado rio Santiago, lleno de baches y peligrosos retornos. No se pudo escapar. Cuando lo interceptan, lo obligan acudir a una de sus incontables mansiones, d贸nde le imponen la agenda pol铆tica a seguir. Urgido de votos f谩ciles, como ahora, que le prometen 500 mil votos para su posible relevo, Claudia Sheinbaum, el tabasque帽o se dobleg贸. Tampoco les reclam贸 un desfalco que super贸 los 15 millones de pesos, al manejar de manera arbitraria, la franquicia del PRD.
En su 煤ltima cruzada por la silla presidencial, L贸pez olvid贸 los tratos amables con sus infames patrocinadores. En una cita con empresarios locales, el socarr贸n industrial, productor de aceites y lubricantes, Jos茅 Luis Romero Calzada, alias 鈥淓l Tecmol鈥, le pregunt贸 qu茅 har铆a con los Gallardo, que ten铆an azorada a la clase econ贸mica, a la que extorsionaban de mil formas. Orondo, frontal, el mandatario respondi贸: 鈥渜u茅 me duran el par de mafiosillos鈥. En otra etapa de sus campa帽as sin 茅xito, L贸pez Obrador le dijo a su brazo derecho en San Luis, Gabino Morales, ahora doblegado por el binomio salvaje, que jam谩s se le ocurriera pedirle el m铆nimo favor a los Gallardo, 鈥渘i un vaso de agua, porque lo van a cobrar toda la vida鈥. En la etapa que el feroz tribuno, Leonel Serrato, hizo equipo con L贸pez Obrador, al buscar la alcald铆a de la capital, en su arranque de campa帽a, denunci贸 que los Gallardo 鈥渟ecuestran y asesinan a los potosinos, pero ya se van鈥.
Sin escuchar a las bases de Morena, pisoteadas por Gallardo, sin atender los altos 铆ndices de simpat铆as con las masas que lo siguen sin condiciones, el presidente se olvida de Morales y Serrato y cae de nuevo en los brazos de sus otrora enemigos, que lo hechizan con el canto de las sirenas. Le garantizan a ultranza el triunfo de Sheinbaum en San Luis, con las siglas del Verde Ecologista, cuando sus 铆ndices de desprestigio son exponenciales. Su mala fama no les permiti贸 convertir a Pozos en el municipio n煤mero 59, ya que apenas consiguieron 25 mil sufragios, lo que constata su decadencia. Con la mirada y la raz贸n nubladas, en su reciente visita a San Luis, L贸pez Obrador pinta al enterrador de su partido, como un hombre de izquierda, enemigo rabioso de los fif铆s, conservadores y retr贸gradas. Les molesta e irrita que el pueblo ame desbordado a su mes铆as, que le roba el salario a los bur贸cratas y despilfarra las pensiones de miles de jubilados, al punto del colapso. O como el empresario huasteco, Gerardo S谩nchez, presunto socio de los hijos del presidente, que acus贸 a Gallardo, ser el 鈥渄elincuente mayor de la entidad鈥. A L贸pez no le importa que Gallardo no aporte 300 millones de pesos de un total de 600, para auxiliar a miles de discapacitados que est谩n en la orfandad. Molesto, le dijo que s贸lo tiene 100, cuando dilapida el erario en obras caras y p茅simas que nadie le solicita. Al despotricar contra sus enemigos de clase, L贸pez Obrador describe magistral a su perverso aliado. Es el 煤nico que tozudo, maneja otros datos, contradictorios, a contra corriente.




