Marchando por la derecha, ¬Ņpor defender al Ine? Al presidente le crecieron los enanos

21 diciembre, 20226:25 pmAutor: Felipe de Jes√ļs Cervantes P√©rezCapital Noticias Opinion

Más allá de la guerra de cifras, lo cierto es que fueron muchos. Después del fracasado Frena, con el histriónico Gilberto Lozano a la cabeza, las marchas del 13 de noviembre representan oxígeno puro para una desfalleciente oposición. Es el motivo que les faltaba para tratar de entrar en la competencia en el 2024.

Los intentos por fracturar a opositores que han hecho milagros para mantener una precaria unidad, parecen por el momento en suspenso. En todo su mandato, el presidente los ha juntado en un solo partido: el conservador.

Al arg√ľir un ‚Äúfuera m√°scaras‚ÄĚ, profundiz√≥ una polarizaci√≥n que hasta ahora le ha representado positivos dividendos: los buenos y los malos, todo en blanco y negro, sin matices. Si con el brasile√Īo Lula se festeja como si se hubiera liquidado a la derecha carioca, asunto por dem√°s inexacto, el triunfo de L√≥pez Obrador en el 2018, con 30 millones de votos a su favor, contra los 12 millones 610 mil sufragios de su m√°s cercano competidor, el panista Anaya, se posicion√≥ como el enterrador de la derecha conservadora.

Sin embargo, a los millones de blanquiazules habría que sumar los 9 millones 289 mil votos del PRI, los casi 3 millones del alicaído Bronco, el millón 630 mil votos nulos y de los candidatos no registrados, para sumar más de 26 millones de votos que no fueron para AMLO.

La diferencia no fue abismal y el discurso ma√Īanero polarizador contribuye a que las oposiciones terminen por unirse en un pragmatismo cuyo objetivo ser√° no solo sobrevivir al sexenio actual, tambi√©n enfrentarlo en las urnas con √©xito. Por si faltara algo, habr√≠a que considerar que la rijosidad del presidente tambi√©n le ha significado restas entre sus antes fieles apoyadores.

Lo cierto es que el tabasque√Īo ha logrado que las fuerzas pol√≠ticas se transmuten y se pierda la l√≠nea ideol√≥gica. Cambi√≥ la hoy llamada 4T, que no es la misma del 2012 y menos la del 2006, al igual que se transformaron los partidos aliados y los opositores.

En el 2006, con Manuel Espino a la cabeza, se realiz√≥ una campa√Īa sucia, de odio, contra AMLO y sus cercanos seguidores. En particular, el ex integrante de organizaciones derechistas ultraconservadoras, se lanz√≥ de manera cruel contra Elenita Poniatowska. Ahora Espino es de los quereres de AMLO y Poniatowska es cr√≠tica del presidente. Ejemplos sobran para comprender, como dec√≠a el poeta que ‚Äúnosotros, los de entonces, ya no somos los mismos‚ÄĚ.

Los resultados del 2021, en los que se not√≥ el retroceso en la esfera legislativa, no sirvi√≥ ni siquiera para prender luces amarillas en el triunfalismo morenista que, auto enga√Īados por haber incrementado el n√ļmero de gubernaturas ganadas, cerraron los ojos al pasado priista de la mayor√≠a de sus candidatos.

Dicen que el que nunca tuvo y llega a tener, loco se quiere volver. El presidente lo explica: el poder atonta a los inteligentes y a los tontos los vuelve locos. Bajo la sombra de AMLO, hay quienes ni se imaginaron que iban a comer con manteca y, cegados por ambiciones personales y de grupo, hasta se vuelven contra sus propios correligionarios al postular, ‚Äúde que la perra es brava, hasta a los de casa muerde‚ÄĚ.

La lucha de contrarios es propia de la naturaleza humana y los factores externos llegan a romper los equilibrios. En tierras prehisp√°nicas, se esmeraban los contrarios para resistir el dominio totalitario de los aztecas y cuando llegaron los espa√Īoles, se les sumaron para llevar a la debacle a la otrora naci√≥n dominante. Napole√≥n Bonaparte lleg√≥ a romper el equilibrio en Espa√Īa y el control absolutista del rey, hecho que repercuti√≥ en las colonias americanas, un factor externo importante para lograr nuestra independencia.

Se vieron las caras dos fuerzas: realistas versus insurgentes hasta que el acuerdo entre Iturbide y Guerrero inclinó la balanza en favor de la independencia. Al nacimiento de México, fueron los monárquicos contra los republicanos hasta el triunfo de los segundos.

En la lucha reformista, los bandos que se dieron hasta por detr√°s de las orejas, fueron los quer√≠an una rep√ļblica centralista y quienes la prefer√≠an federalista. Al verse en desventaja, los centralistas recurrieron a Napole√≥n II para que se implantara el segundo imperio. Si los espa√Īoles no hubieran pasado las de Ca√≠n por sus divisiones internas y los factores externos, seguir√≠amos como una colonia espa√Īola.

Si los franceses no tienen problemas bélicos en Europa, seguiríamos gobernados por los descendientes de la entonces poderosa casa de los Habsburgo. Nuestros vecinos del norte, con su natural visión imperialista, han estado puestos y dispuestos a apoyar a los mexicanos. Es a dónde iban Hidalgo y los insurgentes, hechos la mocha, cuando los apresaron en Acatita de Baján. Buscaron conseguir armamento. Como antes, ahora del norte vienen las armas para el crimen organizado. Nada es casualidad.

Durante la pugna en tiempos juaristas entre liberales y conservadores, el apoyo del vecino norte√Īo a la causa juarista fue muy importante y se dio porque no les simpatizaba el hecho de tener en su frontera

sur un territorio sojuzgado por el imperialismo francés. La industria armamentista gringa resultó un factor decisivo durante la época revolucionaria para inclinar la balanza en favor de unos u otros contendientes.

En la época posterior a la revolución y como resultado de la segunda guerra mundial y el inicio de la guerra fría, todo vestigio de comunismo o socialismo fue combatido, salvo en el periodo del general Lázaro Cárdenas. La criminal guerra sucia que arrasó poblaciones enteras contó con el beneplácito de los gringos que se dicen defensores de la democracia y los derechos humanos.

La llegada del neoliberalismo recrudeció la represión contra campesinos e indígenas que defienden el territorio con sus aguas, ríos, mares y selvas contra defensores de derechos humanos y periodistas incómodos, contra obreros y sindicalistas, contra mujeres y una larga lista. Las consecuencias de la barbarie a la par del crimen organizado y coludido con sectores del gobierno y del ejército, aliado con policías y políticos de todos los partidos (cuando escribo todos es todos), mantiene reprimida la lucha popular.

Pero no la han desaparecido. M√°s all√° de derecha o izquierdas, de liberales sedicentes y conservadores de a de veras, los esfuerzos desde abajo est√°n latentes. Si durante d√©cadas de gobiernos post revolucionarios y neoliberales no han logrado exterminarnos, ¬Ņpor qu√© deber√≠amos creer que basta con un sexenio para enterrar a los conservadores?

‚ÄúLos muertos que vos mat√°is gozan de cabal salud‚ÄĚ, es m√°s que una frase. Ni Morena es la sombra de la esperanza que despert√≥ en muchos ni los partidos opositores son lo que eran. Cuando el PRI o el PAN tuvieron el poder, fueron minados por las pugnas internas. Creyeron que el triunfo les durar√≠a para siempre. Hubo grupos internos que despreciaron a sus propios militantes con imposiciones y verticalismos autoritarios que terminaron por costarles la permanencia en los espacios de poder.

Si nos atenemos al penoso espectáculo ofrecido durante las elecciones internas de Morena, es claro que se refinaron las prácticas abusivas de los hoy opositores, con el objetivo de posicionar a nivel nacional a militantes identificados con una parte muy sectaria. Principios, valores, ética, fueron pasados por salva sea la parte. La militancia fue sobajada, pisoteada y burlada.

Que Mario Delgado y otros de los que se sumaron al denigrante circo, son las voces que dicen querer democratizar al INE, menudo favor hacen a la causa pues su voz no tiene el menor crédito. Eso sí, Fox, Gordillo y Calderón entre otros, son su digna contraparte, pues no cantan nada mal las rancheras.

Sobre la marcha del INE, creo que miles fueron por el supuesto de la defensa, pero fue solo un pretexto: la inmensa mayoría caminó contra el presidente, quien tanto se ha esmerado por meterlos a todos en el mismo costal, que puede terminar por costarle caro. Al parecer, las facciones partidistas opositoras se han unido con mayor fuerza y solo les falta encontrar al líder que amalgame las partes con altas expectativas de triunfar en la contienda próxima.

Inmersos y obcecados en su meta de grupo, quienes sin escr√ļpulo alguno atacan a diestra y siniestra a quienes ven como estorbo, tal vez pronto vean el producto de su estulticia. M√©xico es mucho pa√≠s y sus habitantes pintan un mosaico diverso y plural que seguir√°n d√°ndole rumbo. M√°s all√° de derechas o izquierdas, de liberalismos o conservadurismos, el pa√≠s seguir√° con cambios transformadores, con pesares y alegr√≠as, al reconocer las divergencias.

Si todos debemos participar y comprometernos, más vale que se haga con respeto a las diferencias. No con la meta de aniquilar al contrario. Hay que determinar la ruta en un ambiente de reconciliación nacional.

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