Se acabaron los tiempos de las transas, los acuerdos en borracheras y el acoso a las mujeres, promete Gil González

8 diciembre, 202110:00 pmAutor: Oralia Guzmán MendozaCapital Municipios Noticias

La combativa profesora María Asunción Gil González, se apuntó para buscar la dirigencia de la sección 26 del magisterio. Encabeza la planilla Transformación, color rojo. Tiene 40 años de servicio. Conoce todas las regiones, inició sus labores en la huasteca, en Xilitla. Después estuvo en la zona media, en Cárdenas. Pasó a Zaragoza y Villa de Reyes, donde participó en las luchas magisteriales desde 1995. Buscó eliminar el problema del estancamiento del aguinaldo. Fue secretaria general de Zaragoza y delegada al congreso del 2001 al 2004.

Estuvo de auxiliar en la secretaría de crédito, delegada al congreso seccional del 2008 al 20012, al ocupar la cartera de vivienda. En el 2007 se manifestó contra la reforma a la ley del Issste. “Luchamos contra los retrocesos de la mal llamada reforma educativa, que estancó al sector educativo. Participo por varias razones, es la primera vez que se hacen elecciones por medio del voto universal. Nunca antes se había sumado una mujer. Si gano, llegamos todas. Nuestra principal propuesta es democratizar la toma de decisiones”.

“Asumirnos como representantes, no dirigentes, buscamos seguir el rumbo que marcan las bases. Entiendo la naturaleza de los cargos. Es una oportunidad de crecimiento colectivo. Hay problemas, necesidades. Un tema laboral compartido es el sueldo y prestaciones, condiciones de trabajo, lo que implica revisar a fondo la ley de sistema para la carrera de los maestros. Los procesos de admisión, reconocimiento y promociones. Basta de corruptelas. Las jefaturas deben ser asignadas a perfiles autónomos y de manera transparente. Otra meta es garantizar la salud, espacios decorosos de medicamentos y atenciones suficientes en lo general y especialidades. Escuchar a la base derechohabiente, la que conoce y sufre los problemas”.

“Tendremos un sindicato de puertas abiertas, con el respeto y cercanía de todos. Se acabaron los tiempos en que los dirigentes se quedan con pases y ascensos sin ningún derecho. Le decimos adiós a la transa, hostigamiento y acoso a nuestras compañeras. Ya no más la política patriarcal, que destina a las mujeres, los cargos secundarios. No a los acuerdos en ambientes de parranda. Buscamos la legalidad y la política basada en los principios del sindicalismo y la equidad de género”.

“Queremos que los hombres caminen a nuestro lado, no adelante ni atrás, juntos. Al gobierno estatal, le manifestamos el respeto a su investidura. Entendemos que lo bilateral, debe fundamentarse en el interés primordial de niños y jóvenes, respeto a las escuelas públicas y los derechos laborales de la base trabajadora. No ofrecemos un trato de complicidad ni contubernio, tampoco dócil o de pleitos. Respetamos la esfera de la autoridad, pero exigimos lo mismo a la vida interna de nuestro sindicato. Somos un gremio plural y diverso, merecemos respeto. Nunca utilizaremos la estructura sindical para favorecer a tal o cual alternativa”.

“Llegó la hora en la que se deben rendir cuentas a quienes buscan el puesto, sobre todo a quienes, durante años, brincaron de cargo en cargo y se hicieron de ascensos que correspondían a otros compañeros de base que se los habían ganado con sacrificio. La planilla la construimos con mucho esfuerzo. Renunciamos a grupos de interés, a los que se dicen de lucha y cayeron en los mismos vicios. Queremos sumar desde la base, con mujeres y hombres que tienen el firme compromiso de transformar el sindicato. Una gran parte son jóvenes, no podemos dejar las prácticas viciadas a los mismos de siempre que echan todo a perder. Las nuevas generaciones deben conocer al sindicato sin máscaras ni maquillaje, sus integrantes, debilidades y fortalezas”.

“Aspiramos llevar nuestras metas al máximo órgano de gobierno sindical, el consejo nacional, donde hay voces comprometidas con los principios y una larga trayectoria ejemplar, con los que habrá certeza y rumbo del sindicato. Somos transformación y nuestro color es el rojo, como el corazón y la sangre. No es importante llegar pronto, mejor juntos, a tiempo, es hora de las transformaciones. Por una democracia participativa”.

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