En el DIF inflan costos en la compra de despensas

6 octubre, 20237:37 pmAutor: Juan Pablo Moreno GuzmánCapital Destacada Municipios Noticias

Son más baratas las que vende Costco

Adjudicaciones directas, insumos de baja calidad y sobreprecios en los productos que adquiere, son conductas anómalas que se replican en los programas alimentarios manejados por  el DIF estatal, bajo el mando de la presidenta Ruth Miriam González Silva, que hace equipo con su cónyuge, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona. La dependencia, en tan solo dos contratos, en el 2023, erogó más de mil 500 millones de pesos. Destaca el inescrupuloso manejo de los recursos públicos a costa de los ciudadanos más vulnerables.

La variable, “Becas Alimentarias para todos”, consiste en la entrega de despensas a la gente. Es la vena toral de los programas asistencialistas del actual sexenio. Las usan para promover al gabinete con fines electorales. Para la compra de miles de despensas, la instancia lanzó la convocatoria, con invitación restringida, cuando debió ser de carácter internacional, ya que el monto supera los mil millones de pesos. La dependencia muestra en sus archivos incompletos, que solo recibió dos propuestas, ambas de la empresa  Presucap, oriunda de Puebla. La aceptó porque “reúne las condiciones señaladas en las bases de la licitación y el precio que señala resulta conveniente para el Dif estatal de San Luis Potosí”,

Presucap  ganó el contrato por mil  289 millones, 999 mil 672 pesos, para la compra de 2 millones 979 mil 214 despensas, lo que arroja un precio unitario de 433 pesos. El convenio quedó registrado en el folio CO005-LA-DIF-001-2023. La firma tiene como administrador único a David Enrique Rosales Zamora. Se constituyó en 2014 en México. No especificó en la razón social, servicios para comercializar, distribuir alimentos o despensas. En el 2021 cambiaron su domicilio a Puebla. Se ubican en la calle 51 poniente 1116, oficina 4, segundo piso. Al intentar buscar el domicilio en internet, hay nulo registro de su existencia. En el lugar se encuentran pequeños locales. Al preguntarle a los dueños, brindaron el contacto de la empresa. Al preguntarle sobre los vendedores de despensas, no supieron dar una respuesta precisa.

Dijeron que se distingue una placa con el nombre de la empresa, pero sólo es una elemental oficina. Pero en San Luis, la empresa posee instalaciones como si fuera una armadora trasnacional de despensas. Se ubica en avenida Bangalore 301, Parque Logistik ll, Villa de Reyes. En la entidad, si tiene redes sociales, incluso ofertan vacantes, lo que no sucede con la matriz de Puebla. En la página de Facebook, solo aparece la sucursal de San Luis, donde menciona ser un negocio que se dedica a armar de despensas. La página electrónica se creó apenas el 21 de octubre del 2022. Exponen ser una filial del corporativo El Sardinero, que también se dedica a la venta de despensas. ¿Cuál es el sentido de contratar a un intermediario, cuando podrían lograr mejores rebajas, si acuden directos con el proveedor más pujante?

Grupo El Sardinero, negro historial

La empresa El sardinero, es propiedad de Juan Carlos Fernández Francés, apodado  “El Zar de las despensas”, quien carga un largo historial de  denuncias por adjudicaciones amañadas, venta de productos a sobre precio y de mala calidad a nivel nacional e internacional. El periódico La Jornada, en el 2014, publicó que fue sancionado para no recibir contratos públicos, con dependencias federales y estatales, durante dos años y 5 meses. “La Secretaría de la Función Pública, explica que la empresa, dedicada a comercializar alimentos, sobre todo de canastas y despensas, fue objeto de un castigo administrativo con base en diversos ordenamientos legales, como la Ley Federal Anticorrupción en Contrataciones Públicas, por lo que no podrán hacer convenios con la misma en un plazo de dos años, cinco meses y 21 días”.

El periódico Universal publicó en 2019 un reportaje  donde expone que El Sardinero, ganó varias licitaciones de forma amañada, a través empresas o filiales con las que compartía los mismos representantes legales, administradores y contactos. La jugarreta la aplicaba en las licitaciones donde firmas del mismo grupo, competían entre sí, para ganar concursos millonarios. Se planteó que del 2013 al 2022, logró 194 contratos públicos que le redituaron 3 mil 410 millones de pesos, no obstante estar sancionado. El semanario Zeta  publicó otro reportaje donde señala que El Sardinero estuvo bajo investigaciones por parte del  departamento del Tesoro de los Estados Unidos, por  haber lavado dinero de  cárteles mexicanos en cargamentos de alimentos enviados a Venezuela. También fue multada por la venta de productos a sobreprecio y de pésima calidad.

Añadió que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda le congeló las cuentas bancarias, ya que a finales del 2018, se le investigó junto a otras 18 empresas, por presuntos vínculos con una red comercial que vendían comidas descompuestas, con altos costos en México y Venezuela. El grupo Sardinero fue acusado de  haber intoxicado con alimentos de baja calidad a 25 niños de la guardería 40 del Seguro Social en Coyoacán, Distrito Federal. 

               

 Evidencias de sobrecostos

Con los antecedentes del negro historial del grupo El Sardinero, el DIF estatal, bajo la férula de Ruth González Silva, contrató a Presucap, filial de una empresa fraudulenta, con múltiples señalamientos negativos. Aunque la ley la obliga a publicar el contrato de mil 289 millones 999 mil 672 pesos, para la compra de 2 millones 979 mil 214 despensas, la dependencia, en su página de transparencia, anunció de manera parcial el convenio, al mostrar fragmentos dispersos. A través de solicitudes de datos, se requirió al DIF, copia del contrato realizado con la empresa Presucap, copia de las facturas de pago, productos que se integran a las despensas, costo unitario y por mayoreo, precio total de la despensa, entre otras peticiones. Como respuesta, envió informes rasurados, ilegibles y copia de una factura de pago por 107 millones 500 mil 44 pesos, con impuesto incluido, por concepto de 248 mil 288 despensas.

Se pueden constatar costos distintos en el monto total de las despensas, si se toma en cuenta que el DIF erogó mil  289 millones, 999 mil 672 pesos, para adquirir 2 millones 979 mil 214 despensas,  lo que arroja un precio unitario de 433 pesos. En la única factura que brindó, el precio unitario de cada despensa es de 427.30 pesos. Hay una diferencia de 5.7 pesos por despensa. Si la diferencia se multiplica por las 2 millones 979 mil 214 despensas adquiridas, generan un sobrante de 16 millones 981 mil 519.8 pesos. Se desconoce el origen y destino del déficit. El sobrante podría generar otras 39 mil 218 despensas al costo original del contrato, de 433 pesos.

Con los documentos obtenidos, se constató que las despensa distribuidas por el DIF estatal, se compone de 19 productos. En su mayoría, son de marcas no comerciales o de bajo costo. En números, cada producto tendría un precio unitario de 23 pesos para alcanzar los 433. Sin embargo, los productos en su mayoría, están  por debajo del tope. Pese a que al DIF estatal se le requirió el costo unitario y por mayoreo de los enseres, se limitó a entregar poco visibles las erogaciones.

Ante la negativa de informar por las vías institucionales, se acudió a las tiendas de auto servicio, que son más caras, para saber el costo unitario o de menudeo y compararlo con los productos que integran las despensas del DIF estatal. El aceite vegetal de 800 miligramos, Colón,  es una marca poco vendida en tiendas de convivencia. Los precios que se encontraron por botella son de 15 pesos en bodega Aurrera, desde hace 2 años. En precios más recientes, hay de 23 y 32 pesos. El arroz Schettino, de 900 gramos, vale 16.50 pesos. El atún aleta amarilla, en agua, de 140 gramos, Marbea, es una marca poco conocida. Informó que por mayoreo, cada lata sale en 11.20 pesos. La bolsa de azúcar estándar de 500 gramos, Cucurumbé, de bajo consumo, se cotiza en 22.5 pesos. La que entrega el DIF, también de medio kilo, valdría 11.20 pesos. Pero se negó a entregar el costo real. En una promoción se encontró el valor proporcional en 13.50 pesos. La avena en hojuela de 250 gramos, marca Granvita, se comercializa en tiendas departamentales en 10 pesos.

El café de 28 gramos, marca Legal, que maneja el DIF, no se encontró. Pero el modelo de 140 gramos tiene un costo de 25 pesos. Entonces, el que distribuye la dependencia, valdría 5 pesos. En algunas tiendas vale 7 pesos. El cereal inflado sabor vainilla, de 250 gramos, marca Chanchitos, en Aurrera se encontró en 19 pesos. En Walmart alcanza los 22 pesos. El cereal en hojuelas de 185 gramos, Nutri Vien, tampoco se encuentra en las grandes tiendas. Pero se usa en las diversas despensas gubernamentales, con un precio de 12 pesos. En el caso del DIF, el precio neto es de 24 pesos, porque contiene 2 elementos. Los chiles enteros jalapeños de 220 gramos, marca Clemente Jacques, se encuentran a 13.50. El frijol claro, 900 gramos, marca Schettino, vale 35 pesos. La galleta surtida Cuetara se encontró en promociones de14.30. El precio regular de 23 pesos en Aurrera.

Los sobres de gelatinas de 42 gramos, marca Klass, no se encontraron en las tiendas de auto servicio. En Estados Unidos vale 9 pesos. En las despensas del DIF incluyen 2 sobres, lo que arroja un gasto de 18 pesos. La harina de maíz nixtamalizado de un kilogramo, Maseca, se vende en 19 pesos. La harina de hot cakes de 220 gramos, Nutrivien, no se encontró en las tiendas de convivencia. En marcas genéricas, tiene el costo de 11.50 pesos. La leche entera en polvo, Astro Milk, no se encontró. Se usa en despensas masivas. En el ámbito genérico, tendría un costo de 10 pesos. El DIF reparte tres sobres, lo que arroja un total de 30 pesos. La mayonesa con jugo de limón, McCormick, de 105 gramos, vale 20 pesos. Las despensas usan marcas genéricas cuyo precio oscila entre los 12 y 15 pesos. El papel higiénico de 4 rollos de 175 hojas, Slip, cuesta 16 pesos. La pasta para sopa, Millco, de 200 gramos, 4 piezas, valen 24 pesos.

Un paquete de servilletas de la marca Adorable, en las macro tiendas privadas, vale 11.60 pesos. Saco de propileno con fuelle, donde se entregan los productos, tiene un costo de 5 pesos al mayoreo. En la suma, las despensas elaboradas con precios de particulares, arroja un total de 360 a 385 pesos. Lo que arroja una posible diferencia de 73 pesos, si toma como referencia el precio que maneja el DIF, de 433 pesos. Destaca en el comparativo que son costos por menudeo. Los que adquiere la dependencia son por mayoreo, lo que reduce los costos de manera sustantiva. Si se consideran los 73 pesos, multiplicados por los 2 millones 979 mil 214 despensas, brincan conservadores 217 millones 428 mil 214 pesos no justificados en la compra de productos alimenticios. Lo que sustenta en los documentos del DIF obtenidos. En los precios de los insumos, la instancia puede conseguir rebajas del 50%, por el gran volumen adquirido. El atún que manejan en las despensas de la marca Marbea, los directos distribuidores lo ofertan por mayoreo en 11.20 pesos. El DIF lo cotiza en 19.50 pesos.

La diferencia es de 8 pesos, multiplicados por las 2 millones 979 mil 214 despensas, arroja un presunto ahorro de 23 millones 833 mil 712 pesos, lo que no justifica el DIF en un solo producto. En la trasnacional Costco, una despensa básica, con 22 productos de marcas reconocidas, tiene un valor de 295 pesos. En oferta, la baja a 289 pesos. Se exhibe un elevado sobre costo en las despensas que  maneja el DIF con insumos poco conocidos y de baja calidad.

Otro despilfarro con erogaciones exorbitantes se encuentra en el programa Alimentos Escolares, en la modalidad fría y caliente y el de Alimentos para Grupos Prioritarios y  Atención Alimentaria para los primeros 100 días. Todos se engloban en un solo contrato foliado, CO006-LA-DIF-002-2023 con la empresa JDG Comercializadores y Servicios Michoacanos, por el monto de 357 millones 344 mil 854 pesos.

En documentos obtenidos por transparencia, se pueden constatar los costos unitarios de los productos adquiridos por el DIF para los apoyos sociales, donde se constata que en su mayoría, tienen un sobre precio del 50%. Es lógico que la cifra se incrementa cuando se conoce que la compra al mayoreo, reduce las erogaciones. En una sola factura para alimentos escolares calientes, la dependencia compró leche entera pasteurizada, de la marca Delit, de un litro. Adquirió 253 mil 688 envases, por un total de 8 millones 194 mil 122 pesos. El precio unitario fue de 32.30 pesos. El mismo producto en tiendas como Chedraui, con las mismas características, al menudeo vale 15 pesos. Al mayoreo, en Sam´s tiene un costo de 13.91 pesos.  En la harina de maíz nixtamalizado, Maseca, el DIF compró 63 mil 422 piezas. Erogó, un millón 604 mil 578 pesos. El precio unitario fue de 25.30 pesos. El mismo producto en tiendas privadas, a precio de menudeo, se encuentra en 17.50 y 18 pesos.

En hojuelas de avena, la bolsa de 400 gramos, Granvita, se adquirieron 63 mil 422 piezas. Gastaron un millón 293 mil 800 pesos. El precio unitario fue de 20.40 pesos. En las tiendas se encuentra en 12 y 15 pesos. El frijol en grano, bolsa de 900 gramos, San Diego, el DIF adquirió 63 mil 400 piezas. Gastó 3 millones 450 mil 158 pesos. El precio por unidad fue de 54.40 pesos. El mismo producto en las tiendas particulares es de 23.50 pesos. En latas de atún en agua de 149 gramos, Marbea, se compraron 63 mil 422 piezas, por un millón 236 mil 729 pesos. El precio unitario fue de 19.50 pesos. Aunque no es muy comercial, se pudo constatar que el precio por mayoreo, directo con los distribuidores, fue de 11.20 pesos. La sardina en salsa de tomate de 425 gramos, Fresh Label, el DIF compró 63 mil 422 piezas. Gastó 3 millones 278 mil 917 pesos. Manejó un precio unitario de 51.70 pesos. En las tiendas comerciales la venden en 36.50 pesos.

En aceite vegetal comestible de 500 mililitros, Maravilla, la dependencia compro 63 mil 422 piezas en 2 millones 892 mil 43 pesos. El precio unitario fue de 45.60 pesos. En las tiendas privadas está en 24.80 y 26.80 pesos. Los chicharos envasados en lata de 225 gramos, San Marcos, la dependencia compró 63 mil 422 piezas. Gastó 906 mil 662 mil 330 pesos. El costo unitario es de 14.30 pesos. En las tiendas es de 6.16 pesos al mayoreo.

En otros productos, donde no se pudo encontrar la marca, debido a que no es comercial o la venden directo al proveedor, la dependencia erogó en amaranto reventado de 200 gramos, Don Porfirio, 2 millones 4 mil 136 pesos por 63 mil 422 piezas. El precio unitario fue de 31.60 pesos. En lenteja de 200 gramos, San Diego, compraron 63 mil 400 piezas por un millón 426 mil 996 pesos. El costo unitario fue de 22.50 pesos. Otras marcas de mayor venta en el marcado, manejan la lenteja en 10 pesos. Las genéricas lo cotizan en 6 pesos.

  En carne de pollo deshebrado de 100 gramos, Nadal, compraron 63 mil 400 piezas por 2 millones 54 mil 872 pesos. El precio unitario fue de 32.40 pesos. Un producto similar en Sukarne, de 300 gramos, tiene un costo de 76 pesos, por lo que los 100 gramos valdrían 25.30 pesos. En la pasta de sopa tipo codo, de 200 gramos, Millco, se compraron 63 mil 400 piezas, con un costo global de 653 mil 243 pesos. El precio unitario fue de 10.30 pesos. El mismo insumo de la marca La Moderna cuesta 10 pesos. En otras tiendas vale 5.50 pesos. En bolsas de garbanzo seco, de 200 gramos, San Diego, se compraron 63 mil 400 piezas, con el gasto de un millón 2 mil 67 pesos. El precio por bolsa fue de 15.80 pesos. Pero tiendas comerciales y de marcas genérica, las de 500 gramos cuestan 33.50 pesos. Las de 200 gramos valdrían 13.40 pesos.

En las habas secas de 200 gramos, San Diego, por 63 mil 400 bolsas erogaron un millón 782 mil 158 pesos. El costo unitario fue de 28.10 pesos. El mismo producto en tiendas vale 59 pesos por 500 gramos. La 200 sale en 23.50 pesos, cinco pesos menos a las que oferta el DIF. En alubias de 200 gramos, San Diego, compraron 63 mil 400 piezas, con un costo total de 881 mil 585 pesos. El costo unitario fue de 13.90 pesos. El mismo producto en la marca La Merced, la de 500 gramos tiene un costo de 31 pesos. La de 200 gramos cuesta 12 pesos. En los sellos genéricos es de 10.80 pesos. En síntesis, el DIF estatal gasta en cada desayuno caliente, 418.10 pesos. Los adquiere al proveedor JDG Comercializadores y Servicios Michoacanos.

Si el DIF hubiera comprado los insumos en tiendas de auto servicio, le hubiera salido cada desayuno caliente en 247 a 260 pesos. Se iba a ahorrar de 150 a 160 pesos por cabeza. Pudo comprar una cantidad mayor de insumos si rechaza los elevados costos. En el programa atención alimentaria, los primeros 100 días, en la mayor parte, los productos son  los mismos que ofertan en los desayunos escolares, pero en menor cantidad. Resalta como novedad, la bolsa de carne seca, machaca, de 100 gramos, Don Cano. La instancia pagó 152 pesos por unidad. En su página electrónica, la marca ofrece 5 bolsas en 200 pesos, lo que arroja un precio menor de 40 pesos. En total, el DIF compró 37 mil bolsas de machaca por un total de 5 millones 642 mil 500 pesos.

Las millonarias transacciones que realiza Gallardo Cardona con empresas foráneas y con negros antecedentes, contradice su demagógico lema, “Potosí para los potosinos”. El mismo esquema fraudulento lo aplicó en la compra de patrullas. Sin temor al escándalo, al que está acostumbrado, se gasta el erario de los potosinos con proveedores rehenes de la sospecha, que se mueven en la lógica del ancestral diezmo, aunque no les importa pagar hasta el 50% de sobornos, lo que repercute en insumos de bajísima calidad.

Comments

comments

becas alimentarias despensas DIF estatal La Noticia productos revista La Noticia Ricardo Gallardo Cardona San Luis Potosí slp sobrecostos

Comments

comments