La ley sísmica

27 noviembre, 20178:48 pmAutor: Luis Fernando Leal BeltránOpinion

Sin lugar a dudas la naturaleza una vez más nos ha dado a los seres humanos una muestra más de que debemos hacer un alto en el camino en nuestro desorden y la depredación ecológica que generamos en el día a día con la contaminación y así propiciamos necesariamente la alteración de los ecosistemas con resultados para los seres vivos cada más severos. Un aumento en el calentamiento global, una capa de ozono cada vez más destruidos, son sin ligar a dudas, algunas de la señales que nuestra casa llamada tierra, que es un también para mi gusto un ser vivo en el que habitamos como rémoras o plaga, se está cansando del exceso de la sobre explotación de los recurso naturales, sin la debida renovación de los mismos, por lo que los ecosistemas no pueden tener otra manifestación que la alteración del sistema climático, que se torna atípico y que se ha vuelto cada día más inestable y extremoso. El acomodamiento de las palcas tectónicas han generado sismos de magnitudes diversas, se pueden esperar de un momento a otro y para los que nadie, absolutamente ningún gobierno o ser terrenal, podrá estar preparado. Los sismos cimbraron al país y los ecologistas no se han pronunciado, la sociedad únicamente apunta a tratar de ayudar con lo que puede y les permiten, las autoridades como siempre, entre la solidaridad y la raja política, que no pueden dejar pasar de lado.

Es muy tentador tener a la mano el delicioso y nutritivo pastel de la necesidad y no arrancarle un pedazo, recordemos que desde los romanos, la política se mueve porque le dan al pueblo pan y circo. Así de sencillo. Lo que no podemos negar es la repercusión del sismo que precisamente cimbra al sistema político mexicano, a la clase política, que ya tenía casi planchado como siempre, un año electoral 2018 para una sociedad mayormente hastiada y predominantemente apática en materia electoral, que sin lugar a dudas, mantiene pendiendo de un hilo las aspiraciones de muchos. Si de algo se distingue la voraz clase política del país es precisamente no tener compromiso social ni respeto por el dolor de los pobres, lo que constituye una grave deslealtad a su más eficaz cliente electoral, pues las elecciones se vienen ganando desde hace años con el manejo del hambre y la necesidad inmediata del electorado. No con la conciencia ni el ofrecimiento o proyección de políticas públicas duraderas y menos que le apuesten al progreso económico de la sociedad en lo general.

Por lo pronto, hablando de la raja política, los más avezados quieren engañar, como en el juego de la bolita, a la gente, con acceso a las redes sociales, con la falacia de la desaparición del subsidio a los partidos políticos y la desaparición de los plurinominales. El primero es bandera que le quitó no Enrique Cachirulo cuenta cuentos Ochoa Reza, al reclamo de las redes sociales y pretende engañar con la devolución irrisoria de poco más de 250 millones de pesos, el dinero, perdón señor don generoso, lo tiene el ex gobernador más decente del lustro, para gastarlo en chicles si le da la gana, le cabe en efectivo hasta Óscar Bautista, el de la ecuación corrupta del congreso potosino, para ponerlo en la mesa de su casa y sacarse la foto con su familia riéndose a carcajadas, así de simple. Es una bicoca y por el momento, es el engaño más burdo que se pretende, pues no es tan fácil como lo pretende y por lo menos en el 2018, no sucederá, recibirán su dinerito y muy a su pesar lo dilapidarán en la compra de algunas voluntades, pues entraña una serie de reformas de carácter constitucional.

En materia electoral por el momento no son viables ni posibles, digan lo que digan, no se puede, no porque yo no quiera, es que simplemente, la estructura jurídica de nuestra vida constitucional, como república, no lo permite. Por otro lado, me da risa, carcajadas, que vuelvan a insistir en lo de los plurinominales, la cantaleta ya se hizo pregonero de cada tres años por parte del PRI, porque inmersos en el año electoral, como ha venido ocurriendo, es una burla a los mexicanos. O acaso ya se les olvidó que hasta levantaron en el PRI, hace no más de 4 años, miles de firmas de repudio para solicitar la reducción de las cámaras por el asunto de las pluris y simplemente lo dejaron de lado ya pasada la elección y cuando se podía operar para lograrlo. Así que no jueguen, ya está muy cantado y desgastado. Pero eso no lo debaten los otros partidos porque no se pisa el cayo amigo sin lastimarse el propio, uno con otro, por lo cual no pasará, ya lo verán y bueno la poca madre de muchos, que en el completo descaro, gobernadores, diputados y funcionarios, queriendo hacer política personal o institucional con las donaciones de la sociedad, sí que se pasaron de ojaldras.

No se vale, pero en fin, es una muestra más de la irrefutable falta de conciencia y compromiso social de la clase que ahora nos gobierna, a la que sin lugar a dudas, la sociedad dará una paliza en el ya presente proceso del 2018 y en lo personal, así lo espero, por el bien del país sumido en la pobreza, la inseguridad y la falta de desarrollo, plagado de impuestos, corrupción y un costoso e innecesario aparato gubernamental, hasta para designar los órganos anticorrupción, que la verdad, ya no creo que la sociedad de buenas costumbres aguante. Por otro lado, la solidaridad y luto nacional con los que perdieron todo, incluyendo seres queridos por los sismos, no se vio por ningún lado por parte de la clase gobernante del país y no se diga el claro ejemplo de San Luis Potosí, donde nadie fue capaz de renunciar a los actos de “informes políticos”, donde el despilfarro y la suntuosidad fue la constante, mayor al dolor ajeno de los mexicanos en desgracia, que la tentación de continuar en su costosa parafernalia a costillas de los contribuyentes. Entre el gasto en publicidad y hasta impresión de miles de revistas “no reciclables” que irán a parar a la basura aumentando la contaminación del planeta.

Faltan los gastos de traslados para los acarreados y pá las tortas de los acarreados y los comelitones privados a los invitados especiales y representantes de los mismos empoderados, ya ni hablamos que se derrocharon millones de pesos, pero el objetivo fue claro, se logró el más puro descarado y cínico lucimiento personal de cada informante. En muchos casos, ya anunciando el brinco “ganado” a una nueva posición política, que les permita seguir en el agarradero público. El dolor de los mexicanos, como siempre, pasó a segundo término y quizás hasta en tercero o décimo, pero dejó de ser algo que reconciliaría a la clase política del país, con la muy agraviada sociedad y que como ungida, se siente aparte intocable, eterna y necesaria. En resumidas cuentas, el ser humano será alcanzado por la miseria de sus actos y recibirá solo lo que le toque, no hay mal que dure cien años ni ser humano que los sobreviva. Todos somos materia y vulnerables, procedemos de la misma carne, sangre, debilidades y fragilidades. Tarde que temprano todos habremos de dar cuentas con la realidad de nuestras culpas, así que gocen y beban mientras la sociedad lo permita, de sus conciencias, mejor ni las tocamos, no tienen. La clase política gobernante solo se ve su miseria humana y la falta de sensibilidad y compromiso con el país y planeta que habitamos para que no se les olvide y nos morimos todos por igual. “Es el hombre un mero error de Dios, o Dios un mero error del hombre?”. Nietzche.

 

 

 

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