La Ley Anticorrupción de San Luis Potosí

29 diciembre, 20179:54 pmAutor: Luis Fernando Leal Beltr√°nOpinion

En mi amado estado ya perd√≠ la capacidad de sorprenderme, no solo por la habilidad que tienen los saqueadores de los recursos p√ļblicos, tambi√©n por la mara√Īa de complicidades y al estilo de una verdadera cena de negros (can√≠bales), se manotean, se pegan y se matan por lo que habr√°n de comer. Siempre he dicho que a mi gobernador le ha faltado un poco de operaci√≥n pol√≠tica, pero no es un hombre de mala fe, como mandatario, de tener oficio pol√≠tico, lo tiene. El af√°n de cualquier gobernante no solo deber ser la far√°ndula del momento sino el c√≥mo quiere ser recordado por la historia, algo que, como que en la √ļltima d√©cada simplemente a toda la clase pol√≠tica le vali√≥ madres, as√≠ de simple. Han sido capaces hasta de acomodar las leyes a su gusto y comodidad cuando seg√ļn la t√©cnica legislativa, la creaci√≥n de una nueva norma debe ser acorde a las necesidades sociales. Como ya lo dije en la ‚ÄúLey de Herodes‚ÄĚ, al mism√≠simo estilo de peculiar ‚ÄúPeck‚ÄĚ en el legislativo potosino, como caso concreto, corrupto por cierto, no dan con bola y se meten en cada mara√Īa al tratar de manipular imponer y preparar a su conveniencia el sistema anticorrupci√≥n en el estado.

El sistema fue creado no por bondad de la clase gobernante del pa√≠s, fue por un importante sector de hombres y mujeres de negocios, intelectuales y luchadores sociales que lo propiciaron y lo exigieron como una medida extra urgente que deb√≠a implementarse en el nuevo sistema pol√≠tico, donde las quejas sobre el desborde tan grande de la corrupci√≥n en el pa√≠s ya son insufribles e inocultables, aun por los sistemas m√°s sofisticados. El saqueo del recurso p√ļblico, secundado por un terrorismo fiscal que somete a los contribuyentes, provoc√≥ la iniciativa de los que aportan el dinero. Se ha visto en forma reiterativa c√≥mo gobernantes de todos niveles y legisladores han apostado a hacer del bondadoso proyecto, un real sistema anticorrupci√≥n en el pa√≠s que es la idea original, no una oficina m√°s que se encargue de encubrir los saqueos y los trastupijes de los pol√≠ticos.

Claro es que nuestro maravilloso estado no pod√≠a ser ajeno a poner su granito de arena la clase pol√≠tica local.¬† Pero c√≥mo aspirar a un sistema anticorrupci√≥n honesto e independiente, si por principio de cuentas, quienes son los encargados de armar, calificar y proponer los puntos claves de la ley y las personas adecuadas, son los m√°s se√Īalados por ser parte de la madeja de la corrupci√≥n en el estado. Aunque no nos guste, por orden estrictamente jur√≠dico, es lamentable que sean los m√°s relevantes en el tema. Obvio que a los integrantes de la actual legislatura no les importa reivindicarse con la sociedad, porque el m√°s chimuelo masca tuercas, as√≠ que mejor preparan su salida deshonrosa, plena¬† impunidad.

No obstante, en el legislativo designaron un comité de selección para que a su vez designara al Consejo Ciudadano Anticorrupción, una tercera parte de todo el sistema, pero estaban los políticos del estado tan enfrascados en sus propias pugnas, de tratar de exhibir quien tiene más poder, quién es más corrupto para irse lavando las manos  de la podredumbre que hay en la administración estatal y municipal y en general en los tres poderes de gobierno, que dejaron solo al comité. Y de forma sana designaron a un consejo ciudadano. No respetaron la lista que al cuarto para las doce, como es costumbre, les quisieron imponer. Cuando se dieron cuenta, los operadores políticos  del jardín Hidalgo, que de por si son ineptos, ya les había pasado de noche. A la llegada del nuevo día, se formó un Comité Ciudadano Anticorrupción que les ha dolido mucho, en el terreno de la exactitud jurídica, ya está debidamente sancionado y elegido, es tema juzgado.

Lo que se diga en medios informativos, a los cuatro vientos los jilguerillos oficiosos, consortes de la clase política, no vienen al caso, el hecho se consumó. Ahora quieren lavar las culpas de su ineptitud. Se sabe que del palacio de gobierno enviaron una terna para fiscal anticorrupción al legislativo, que da más pena que risa, no solo por lo inelegible, rompieron el orden y la congruencia jurídica para que pueda actuar con validez,  personalidad jurídica y atribuciones correctas. Se les ocurre proponer una terna cuando no se han realizado las adecuaciones de la ley para que el fiscal opere a plenitud. Aunque digan lo que digan, lo cierto es que ahora no pueden y no deben reformar para que la terna se integre y sea considerada como la elegible pues ya rompieron orden  correcto secuencial, es la verdad.

Ahora bien, otro elemento que falta en el sistema a integrarse es nada menos que la impugnada sesi√≥n p√ļblica para elegir a la titular de la Auditoria Superior del Estado, en la cual el congreso se inclin√≥ por la contadora Roc√≠o Elizabeth Cervantes Delgado, bajo los siguientes argumentos: nunca se me dio a conocer por parte de la comisi√≥n respectiva, ni tampoco por parte del pleno del congreso, qu√© metodolog√≠a utilizaron para formar la terna finalista, ni en su caso, de la ahora titular, qu√© criterio objetivo aplicaron, ni mucho menos justificaron cu√°les fueron los aspectos que tomaron en cuenta para determinar que las personas elegidas en la terna eran los que cumpl√≠an el mejor perfil para desempe√Īar el puesto. Una vez que se me hizo la entrevista, nunca se me dio a conocer el resultado de la misma, en cuanto cualitativo o en su caso cuantitativo sobre la puntuaci√≥n respetiva de los perfiles.

La terna que form√≥ la comisi√≥n de vigilancia y titular electa para ocupar el cargo, no cumplieron los requisitos de ley, infringen la fracci√≥n V del Art√≠culo 67 de la Ley de Fiscalizaci√≥n y rendici√≥n de cuentas para el estado de San Luis Potos√≠, como tambi√©n los dos finalistas que integraron la terna en las personas de Jes√ļs Motilla Mart√≠nez y Jos√© Mej√≠a Lira. El caso se ventila en la sala superior del Tribunal Electoral del poder Judicial la Federaci√≥n bajo el n√ļmero SP-JE-70/2017, la cual, no obstante c√≥mo se resuelva, no cambia los hechos. La terna propuesta viol√≥ la norma secundaria que regula la existencia de la auditoria, tambi√©n la constituci√≥n pol√≠tica del estado, lo que la hace inelegible. Lo m√°s repugnante es que la titular de la ASE ser√≠a en su caso parte integrante del Sistema Estatal Anticorrupci√≥n. Bajo una apreciaci√≥n jur√≠dica correcta, el tribunal debe al menos reponer el procedimiento, m√°s con la guerra desatada en contra del Comit√© Ciudadano Anticorrupci√≥n. Lo que veo es que se estar√≠a tratando de desviar la atenci√≥n¬† de la generalidad para tratar de hacer alguna componenda en el tribunal o bien tratar de manipular alguna resoluci√≥n favorable a los intereses de la clase pol√≠tica lo que resultar√≠a desastroso. A los pobres ciudadanos del comit√© ya les falta lomo para recibir fregadazos como dicen en mi rancho su √ļnico pecado, ser ciudadanos comunes, sin tendencias ni aspiraciones. ‚ÄúCada hombre es una criatura del tiempo en que vive y pocos son capaces de elevarse sobre esas ideas‚ÄĚ. Voltaire.

 

Comments

comments

Comments

comments