La insolencia de los indolentes

12 noviembre, 201811:03 pmAutor: Agustín de la Rosa CharcasOpinion

El pasado 20 de septiembre, el gobernador Juan Manuel Carreras López publicó en el diario oficial el decreto sobre un área de protección natural de la sierra de San Miguelito, de siete polígonos dispersos entre sí, muy lejanos de la parte de inflexión de las zonas altas de la sierra con el Valle de San Luis. Son 12, 613.47 hectáreas las que contiene el decreto.

Sobre el tema, el periodista Victoriano Martínez, en el periódico digital “Astrolabio”, escribió que “el decreto publicado cita que por la misma vía se puso a disposición de la ciudadanía el estudio técnico de la factibilidad que elaboró el Grupo Sierra de San Miguelito en publicación del 4 de julio de 2009, en el que se mencionaba una superficie de 44 mil 170 hectáreas”.

Como se puede observar, es un decreto del poder ejecutivo que anuncia la burla prepotente de un gobernador indolente, que no tiene el menor pudor de esconder su asociación delictuosa con la oligarquía potosina, que desde el inicio de los tiempos, se ha venido apropiando de las riquezas de nuestro valle, generando enormes riquezas en muy pocas manos y creando una zona, con todo lo que existe, en una superficie enferma, caótica e inestable.

Por la relevancia del tema, el saqueo que representa para los que habitamos en la capital, donde los especuladores urbanos se quedan en la total impunidad y siembran de viviendas toda el área de la sierra de San Miguelito, generan un cambio radical en el uso del suelo, que implica la desaparición de la flora y la fauna que todavía queda en una importante área de territorio serrano. Antes publiqué unas breves notas dirigidas en especial a los nomotetas que llegaron en la coalición “Juntos Haremos Historia para que pusieran atención sobre el asunto de interés general para los habitantes de la capital y Soledad.

Han pasado varios días de la publicación y ninguno de los legisladores han externado, ya no digamos una referencia al tema, ni siquiera una sola palabra sobre el delicado decreto que reviste una enorme relevancia. Son indolentes, con su actitud se convierten en cómplices del saqueo que representa la urbanización de la sierra por parte de la oligarquía y su empleado el gobernador. Son “idiotas útiles” de la oligarquía, como dijera Lenin, a menudo se le atribuye la frase.

Ahora, en un oportunismo que desborda cinismo, como se ha conducido el nomoteta Cándido Ochoa, acusado de manera frontal por el ciudadano Tomás Rosales López, de tener nexos con el cártel criminal de Los Zetas, ex funcionario en el gobierno más corrupto del país, el de Fernando Toranzo, donde se condujo como el hombre que tomaba las decisiones en el estado, ahora no movió un solo dedo para que el estudio presentado por el Grupo Sierra de San Miguelito desde julio del 2009, se convirtiera en decreto y protegiera las más de 44 mil hectáreas que se proponían.

El torvo sujeto ahora nos dice que “urge ampliar la reserva de la sierra de San Miguelito”, como publicó El Exprés, el 30 de septiembre. El semanario le hace una entrevista al nomoteta referido y señala una serie de planteamientos que ya los había realizado el grupo de San Miguelito. Lo pertinente es preguntarle, ¿por qué no hizo nada durante los seis años en que ejerció el poder en el estado, cuando tenía el control del poder legislativo? La respuesta es elemental, la llamada “izquierda” electoral, en torno a Morena, simplemente es inexistente. Los vacíos se llenan y con frecuencia lo hacen los oportunistas.

Las pocas neuronas que ostentan, son utilizadas en el reparto de las chambas que tienen en el congreso y meter, con sospecha, con pocas convicciones, la propuesta de reducir el sueldo al 50% de los que laboran en el congreso. Se vieron obligados a meter la iniciativa por la línea nacional que se tiene en la política de austeridad empujada por el presidente electo. Y la anterior no es un suposición de ocurrencia o de mala fe. No, es a partir de la postura firme del que se ostenta como coordinador de los nomotetas de Morena quien señaló en una de sus primeras gloriosas posturas donde reclamó un salario de 90 mil pesos mensuales. Son una justa retribución a su gran labor al frente de la defensa de los intereses del pueblo potosino.

Sí, es de urgencia, que la izquierda retome el debate de la defensa de la sierra de San Miguelito, que se encuentra en peligro por la avaricia de la oligarquía y del inepto gobernador en turno. Los daños a los ecosistemas serían irreversibles y el riesgo de las inundaciones para los habitantes del valle crecerán por la destrucción que traería el agua por la velocidad y fuerza en una máxima avenida. Pero hablo de la izquierda existente en la sociedad potosina, que se encuentra en los diversos grupos organizados, en las universidades, entre los profesionistas de las diversas ramas de la ciencia y de las técnicas, desde luego, también en la militancia de Morena, porque en los tiempos que corren, en el poder del ejecutivo y del legislativo, son la insolencia de los indolentes.

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