Isis AydĂ© DĂaz Hernández, alcalde de Santa MarĂa del RĂo, bajo la lupa por opacidad y 51.5 millones observados
18 febrero, 20262:58 amAutor: Juan Pablo Moreno GuzmánCapital Destacada Municipios Noticias
Al más puro estilo de los trienios priistas que asegurĂł combatir, la maestra rural y alcalde de Santa MarĂa del RĂo, Isis AydĂ© DĂaz Hernández, ha replicado prácticas oscurantistas en el manejo de los recursos pĂşblicos. TraicionĂł el discurso de ser honesta, con el que llegĂł al mando con las siglas de Morena.
A dos años de irregulares gestiones, no ha informado de manera clara, accesible y detallada, el destino de los recursos pĂşblicos que eroga cada mes. Lejos de garantizar el derecho ciudadano a informes transparentes, el gabinete encabezado por DĂaz Hernández, ha optado por esquemas que simulan cumplir, pero que en los hechos, bloquean las rendiciones de cuentas.
En la página institucional de transparencia, el ayuntamiento omite publicar los egresos en forma desglosada, sin especificar conceptos, montos detallados ni beneficiarios de los recursos públicos. Se limita a reportar cantidades globales, agrupadas en rubros ambiguos como “gastos en general”, sin distinguir pagos a proveedores, trabajadores, pensionados o contratistas, lo que impide conocer cómo se ejerce el presupuesto municipal.
Tal práctica constituye una estrategia deliberada de ocultamiento de datos que aparenta cumplir con las normas, pero que en los hechos, vulnera el derecho de la ciudadanĂa a conocer el uso del dinero pĂşblico. Al no explicar conceptos ni beneficiarios, evita el escrutinio pĂşblico y anula cualquier alternativa real de fiscalizaciones.
A la falta de transparencia, se suma un elemento más delicado: los resultados en la revisiones realizada por el Instituto de FiscalizaciĂłn. En las evaluaciones recientes, el municipio de Santa MarĂa del RĂo acumulĂł observaciones por un monto superior a los 51.5 millones de pesos, una cantidad desproporcionada para un ayuntamiento pequeño y con reducido presupuesto.
El señalamiento no es un hecho menor. Por el contrario, refuerza las dudas sobre el control, supervisiones y el correcta manejo de los recursos pĂşblicos. Coloca al ayuntamiento en un contexto difĂcil, al no ofrecer explicaciones claras, completas y documentadas sobre el destino del dinero observado.
El desempeño de DĂaz Hernández es señalado por la falta de claridez en el uso de los recursos y por decisiones administrativas que abonan más a la desconfianza. Profundizan la distancia entre el discurso y las penurias que enfrentan los ciudadanos.



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