Claudio Salazar traiciona al grupo que lo llevó al triunfo y se somete a las órdenes de su antecesora, Leticia Lozano
8 junio, 20222:38 pmAutor: Oralia Guzmán MendozaCapital Destacada Noticias
La ex titular del subcomité mixto de escalafón, de la sección 18 del sindicato del Seguro Social, María Concepción Herrera Martínez, denunció al dirigente Claudio Salazar Hernández, que a dos años de asumir el cargo, traicionó al gabinete original que le ayudó a ganar el cargo. Ha destituido a 12 encargados de diferentes sectores para suplirlos con incondicionales de su antecesora, Leticia Lozano, que ahora lo controla y en algunas ocasiones lo suple, con el argumento de que lo habrá de proyectar para ocupar un espacio en el mando nacional. También ha dejado fuera al nutrido grupo de jubilados, a los que no recibe en sus oficinas ni tampoco les contesta las llamadas telefónicas. Salazar tiene en completo abandono a los trabajadores, ya que prefiere irse de turista a diversos lugares del país. Protagonista, sólo aparece cuando entrega vehículos, premios y reconocimientos. Incluso, empiezan a crecer los rumores que lo ubican como un feroz acosador sexual.
La quejosa se desempeñó como tesorera de Salazar en la campaña para relevar a Lozano, que tuvo un mediocre desempeño, pues abandonó las labores sindicales, al desempeñarse de manera simultánea como regidora del ayuntamiento de la capital, donde se mostró entreguista al edil, Ricardo Gallardo Juárez. “Junto con otros simpatizantes, le aportamos en lo individual, 15 mil pesos. Es un mal agradecido, ya que ahora nos ataca. Para la clausura de las elecciones, nos quedamos sin dinero. Tuve que solicitar un préstamo a la caja popular de 64 mil pesos para cubrir los gastos, ya que el señor quería hacer el cierre en el Salón Río. Usa como ariete para golpear a quienes lo ayudamos, a la secretaria de honor y justicia, Claudia Jennifer Vázquez, que se maneja de forma arbitraria. Ha corrido a delegados del altiplano y huasteca, sin derecho de audiencia, les quita los pagos”.
Herrera narró su experiencia personal. Vázquez la quitó de su cargo el 8 de febrero del 2022 y la sancionó con 730 días sin derechos sindicales. La acusó no tener un desempeño positivo. Lo cierto es que fue por la queja del coordinador temporal de ortopedistas en la clínica dos, que se ubica en la calle de Zapata, Guillermo Vázquez, con el que se confrontó semanas atrás. “Operó a uno de mis sobrinos, oriundo de Matehuala. Se lesionó de una rodilla y necesitaba ser intervenido. No había especialistas que lo atendieran. Acudí con unas amigas que me pusieron en contacto con el especialista. Lo hizo un sábado. Después, asumió con mi familia una actitud negativa. Citó al enfermo y lo revisó sin ánimos y rápido en un pasillo. Nunca le extendió una nota médica para seguir el tratamiento en su lugar de origen y evitar el traslado. Lo buscaron todo el mes de diciembre del año anterior y nunca lo encontraron. Fue por lo que intervine, lo busqué en su consultorio”.
“Sin meditarlo, iba vestida con el uniforme del sindicato. Me trató de manera prepotente. Tenía el ego muy alto por el cargo que le dieron. Cuando busqué entrar, me detuvo. Le dije que era familiar del muchacho que había intervenido, pero necesitaba que lo volviera a atender. Me respondió grosero, que había dicho, se lo llevaran un martes y no lo hicieron. Déspota, me dijo que lo trajera al día siguiente. Mis parientes llegaron a las 9 de la mañana, pero se dignó recibirlo a las dos de la tarde. Lo hizo con desdén, altanero comentó que por su cuenta, lo daba de alta. Se levantó y desapareció. Abandonó al paciente, que lo esperó más de dos horas, hasta que alguien le comentó que el doctor ya se había retirado a su casa. Lo busqué de nuevo. Me recibió enojado. Le comenté que no era especialista, pero a mi juicio, no lo atendió como marcan los protocolos”.
“Enfureció, contestó que lo amenacé e insulté. Le aclaré que sólo quería el acta. Indicó que era el coordinador médico y no me daría nada. Me ordenó sacar otra cita y me quejara con quien fuera. No me dio tiempo de decirle, que era una lástima, el seguro tenga gente de su calaña, para que nos cataloguen como negativos. Me salí, luego me acusó con el sindicato que lo había ofendido. Mintió al decir que me las iba a apagar cuando lo fueran a subir de categoría. Es falso, no tengo tales facultades. Lo escribió en un texto con negritas y mayúsculas. Cuando me citó Jennifer Vázquez, le dije que todo era mentira. Y se lo podía decir en su cara al doctor. Al negarme la nota médica, acudí con el director de la clínica dos, que me la entregó. Tal vez se molestó más el galeno Vázquez, pues tuvo que firmarla. Lo único que hice fue ayudar a un familiar que es derechohabiente. Nunca me ostenté como parte del sindicato. Jamás creí que mi compañera se ensañara conmigo, optó creerle a la otra parte”.
“Dice que investigó los hechos en una semana, pero lo hizo de manera deficiente y dictaminó. Me dio de baja. Las sanciones se analizan en los consejos y lo hizo de manera individual, con un secretario de sus confianzas. Soy muy franca, pero no insulto ni amenazo. No me he peleado con nadie en los cargos que he tenido. Siempre he buscado ayudar a los demás. Quizás pudo sancionarme con 30 días o amonestarme, pero se ensañó. Alega que fallé en mis gestiones sindicales, cuando fue un asunto de carácter personal. Antes del castigo, estaba a punto de jubilarme como trabajadora. Lo había platicado con Claudio Salazar. Suspendí los trámites, porque debo estar activa. Me comentó que iba a platicar con Jennifer Vázquez, que no acepta ningún consejo. No conoce los estatutos. Se atrevió a decir que se había quedado corta con mi castigo. Fue muy intencionada mi salida”.
“Por el daño moral y emocional, decidí interponer una demanda. Contraté al litigante Homero González, que encontró muchas fallas en el dictamen. Metió la querella en Conciliación y Arbitraje federal. Tenemos cita para la primera asamblea de acuerdos. Lo que busco es me restituyan en el cargo, como lo han hecho con otros compañeros que han corrido de manera arbitraria, como los encargados de las carteras del interior, previsión, honor y justicia, del interior y exterior, varios delegados y de subcomisiones. Expulsaron gente para meter súbditos de Leticia Lozano, que ya no debe tener injerencia, al ocupar un cargo en la secretaría de prensa del comité nacional. Apoyamos a Salazar porque rechazamos la continuidad de Lozano en la figura de Omar Manzano. El actual dirigente prometió laborar tiempo completo, lo que no hizo su antecesora, que sólo acudía a las oficinas por la tarde, ya que andaba en el ayuntamiento”.
“Salazar dijo que iba a mejorar las condiciones labores y tener un manejo honesto y transparente de las cuotas. Nos preparamos dos años antes. Analizamos varios perfiles, pero tenían algunos inconvenientes y los rechazamos. Se optó apoyarlo, ya que era agradable y aseguró beneficiar a las bases. En la campaña por la alcaldía del candidato del PRI y PAN, Enrique Galindo, la ex dirigente Lozano se ostentó como titular del comité estatal. Llevó a su incondicional, Omar Manzano. Como representante de la delegación del Seguro Social, estuvo el coordinador de salud pública, Efraín Luna Barrios”.
Algunos trabajadores molestos por las traiciones de Claudio Salazar, han relatado que está bajo la férula de Lozano, que lo engatusó con ubicarlo en un cargo en el comité nacional. Por andar de juerga y su acendrado protagonismo, busca que exalten su figura en cualquier acto público mínimo, aunque no esté presente. Olvidó hacer gestiones por las bases, acudir con la delegación del seguro, para conseguir los insumos necesarios que hacen falta en las clínicas y hospitales. No le preocupa que las plantillas estén completas para atender las constantes necesidades de la ciudadanía. Se rodea de un grupo de bufones que vitorean su conducta banal. También lo controla Efraín Luna, que como parte patronal, le financió la campaña publicitaria. Los quejosos temen que por doblegarse, convierta al gremio en un sindicato charro y complaciente.
Salazar imita con fervor la conducta sumisa de Lozano, que logró colarse al comité nacional, al apoyar con recursos de los trabajadores, las campañas de los diversos aspirantes a tener las riendas centrales. Con su séquito de matraqueros, lo ha llevado a diferentes convenciones celebradas en diversos sitios turísticos del país. Salazar estuvo en el consejo seccional ordinario de Morelia el 8 de abril reciente, donde rindió un informe de actividades, su homólogo, Juan Gerardo García González. Le tocó hacer el saludo de las 36 delegaciones que asistieron. No se iba a perder la pachanga del 76 consejo nacional que se llevaría a cabo el 1 de mayo en Jalisco. A la conducta dispersa y frívola de Salazar, se suman las acusaciones de acoso sexual en contra de compañeras. Se maneja que ha publicado imágenes pornográficas en las redes sociales donde expone victorioso a sus víctimas.



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