La oligarquía agraria, la única que se ha beneficiado del Pujal Coy

3 mayo, 20197:03 pmAutor: La NoticiaCapital Destacada Municipios

El dirigente de la Unión Campesina Democrática, Ángel Altamirano, señaló que se debe hacer una auditoria sobre el reparto de tierras en Pujal Coy, ya que muchos terrenos fueron pagados a sus propietarios tiempo atrás y ahora los expropian para su beneficio. Las parcelas deben estar en manos del sector social. “El arqueo debe ser a fondo. Hace tiempo, los dueños recibieron pagos de sus ranchos por el gobierno federal. No es justo que todavía los tengan y se presten para que lideres hagan conflictos artificiales. Es la única forma de negociar. Es un vicio. Es por lo que no participamos con las organizaciones que componen en San Luis Potosí el sector agrario. Mañana le gritan al secretario de gobierno y luego ponen la mano para que les entreguen dádivas. Planteamos que concluya el reparto y se den programas para producir”.

Altamirano destacó que la huasteca vive un delicado problema de sequía donde las autoridades estatales y federales no buscan ni proponen alternativas para contrarrestar el mal. Los pocos recursos que pudiera haber para el inhóspito sitio, no llegan al que lo necesita. Se destinan a un grupo pequeño de familias ricas que los acaparan. “Si hubiera apoyo de animales, se mueren porque no hay pasto ni agua. El forraje queda en manos de los más influyentes, los Gutiérrez, de los pocos que engordan ganado. La gente les vende los animales baratos porque no tienen para darles de comer. Las ayudas deben llegar a los productores, no a los líderes. El Procampo se le dio a gente que ni sembraba, pero habían reportado 400 hectáreas. Al que en realidad lo hizo, no le tocó nada”.

Censuró que en los invernaderos de Santa Rita, ubicados en Rioverde, regalan tomate a los presidentes municipales con fines electorales. En la huasteca, repartieron 2 mil 970 reses que terminaron en la empacadora de los Gutiérrez. A los campesinos los dejaron fuera. El gobierno dice que metió millones de pesos al campo, pero solo se beneficia a una sola familia. “El ex delegado de recursos hidráulicos, Clemente Mora, tenía 8 mil hectáreas rentadas cuando era funcionario. Compró una flotilla de tractores, no batalla. Los Gutiérrez se asentaron en Tamuín donde tienen la empacadora Praderas Huastecas. A diario matan 700 cabezas. Con el programa degüello, ganan adicionales más de 200 pesos por cada animal que sacrifican. Engordan ganado que pasta en 10 mil hectáreas a la orilla de la carretera. Son oriundos de Guerrero. Socios de varios políticos como Carlos Salinas. Incluso otro ex presidente, Enrique Peña, les inauguró un programa para exportar carne. Es una empresa subsidiada por el gobierno”. Para reivindicar al Pujal Coy, Altamirano señaló que se deben retomar los programas de riego y siembra y que los recursos se distribuyan entre los más débiles. Vigilar el manejo a través de auditorías, para ya no beneficiar a las oligarquías.

Por su parte, el arquitecto Gregorio Jiménez, quien defiende el programa desde hace dos décadas,  destacó que el Pujal Coy segunda fase es un proyecto muerto, olvidado por los ex presidentes y gobernadores locales, donde solo los ricos de la zona se han visto beneficiados. “En 1998, en base a marchas campesinas de la comunidad Ponciano Arriaga hacia la capital, en el sexenio de Fernando Silva Nieto, formamos el parlamento, para exigir, se cumplan las añejas demandas de hacer productivo al campo potosino. Con la llegada a la presidencia de la república de Andrés Manuel López Obrador, con la Cuarta Transformación puede ser el momento para que se concrete la justicia social”. Anunció que a través del dirigente nacional del PRD, Ángel Clemente Ávila Romero, se le hará llegar al tabasqueño un documento firmado por los afectados donde exigen, se les reconozca el rezago histórico en el que se encuentran.

“Cuando se planteó el Pujal Coy, se decretó expropiar 236 mil hectáreas para dar cabida a lo que entonces se llamó el granero de Latinoamérica, ya que se iba a construir un sistema de riego que abarca tres estados, San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas. A la llegada de Carlos Salinas, se canceló y los recursos, sabrá Dios a dónde fueron a dar. El proyecto pasó a un lugar de miseria, abandono, corrupción. Ningún gobierno ha ayudado, ni estatal ni federal. Ahora le planteamos a López Obrador que lo retome en todas sus fases para una salida de fondo. Hacerlo sustentable ya que hubo un desmonte. Hay un deterioro ecológico importante. Las tierras se empiezan a hacer áridas. No tenemos agua. La pobreza es terrible. Ojalá que el congreso federal y el presidente retomen el asunto”.

Jiménez lamentó que tampoco funcionó el concepto de la agricultura industrial. “En otros lugares desérticos se hacen vergeles, lo que también puede funcionar en la huasteca”. Agregó que los distintos gobernadores han mentido cuando dicen en campaña que van a rescatar la zona. “Pregonaron haber instalado invernaderos, los cuales son exclusivos de la gente acomodada. Olvidan a los más necesitados. Es un adeudo de justicia de los últimos 20 años. Los mandatarios no han hecho nada. Ni siquiera recuperar el sistema de agua El Peñón”. Resaltó que ha proliferado el robo de recursos. Los líderes agrarios se hicieron ricos con la pobreza de la gente. Aceptó que los recursos lleguen directos a los campesinos. Recordó que en su etapa del diputado federal, Jorge Terán Juárez luchó por activar la planta de bombeo El Porvenir. “Logró ayudas millonarias. Con el  tiempo y la tristeza encima, nos dimos cuenta que el agua se la llevó la familia Gutiérrez. El mismo secretario de desarrollo agropecuario, Alejandro Cambeses, dice que en los invernaderos están los Gutiérrez y Clemente Mora. Hemos pedido un estudio a fondo a la Comisión Nacional del Agua”.

 

 

 

Comments

comments

Comments

comments