
Vaska “El Reyâ€
26 marzo, 20269:40 pmAutor: Nubia Marlen ValadezCultura
Algunas teorÃas apuntan a que la palabra gato proviene del latÃn “Cattusâ€, se cree que el término tiene su origen en la lengua nubia (Egipto y Sudán) donde “Kadiz†significa “gato salvajeâ€.
Los gatos son criaturas fantásticas, a los que, desde la antigüedad, se les ha atribuido, ser animales mágicos. Su historia, como la del hombre, se remonta a más de 100 mil años en la antigua Mesopotamia, a raÃz de pruebas que se obtuvieron del esqueleto de un cuadrúpedo, en una tumba del 9 mil 500 años antes de Cristo.
En Chipre, por lo tanto, su origen data de mucho antes del Antiguo Egipto. Sin embargo, a la cultura famosa por su devoción al gato, se le adjudica domesticarlo. En la zona, a los gatos se les consideraba una deidad, como a “Bastetâ€, de las diosas más populares, representada por un gato o una mujer con cabeza de gato. Era la guardiana del hogar, protectora de los malos espÃritus y por supuesto, guardiana de los gatos. Los animalitos eran muy respetados y queridos. A su muerte, eran embalsamados y enterrados en lugares sagrados con sus dueños o muy cerca.
En diversas partes del mundo, se considera a los gatos de gran utilidad para controlar plagas de ratones o vÃboras, por ser ágiles al cazar. Es donde cobra un sentido especial la historia de Vaska, cuyo nombre es de origen ruso, es el diminutivo de Vasili y significa “Reyâ€.
Durante la Segunda Guerra Mundial (1939 a 1945), los nazis sitiaron Leningrado, ahora San Petersburgo, la segunda ciudad más grande de Rusia. El brutal bloqueo duró 872 dÃas, de 1941 a 1944 y causó la muerte de casi un millón de civiles.
Para una familia compuesta por una madre y su hija, quienes lucharon dÃa con dÃa por sobrevivir a los constantes bombardeos, al hambre y al frio extremo, Vaska, su gato, se convirtió en el principal artÃfice para la supervivencia. El débil y delgado gato pelirrojo dÃa con dÃa salió de su refugio. Como si supiera que la familia dependÃa de el para alimentarse, cazaba ratones o pájaros que depositaba a los pies de sus cuidadoras. Eran cocinados por las tres integrantes. Por cierto, se narra que Vaska siempre esperaba tranquilo su parte, para al final de la cena, acurrarse junto a la madre, hija y protegerse del frio.
En tiempos más difÃciles, cuando Vaska estaba demasiado débil y cansado para matar a su presa, la madre esparcÃa pequeñas migajas de comida. El gato atrapaba al ratón o pájaro. La madre se ocupaba de la tarea. Gracias al gato, no murieron de hambre, aunado a su sexto sentido, Vaska detectaba anticipado, cuando iba a caer una bomba. Comenzaba a maullar y ponerse nervioso, lo que le permitió a sus amos, incluido Vaska, poder correr hacia los refugios subterráneos.
Cuando el bloqueo nazi concluyó y el alimento empezó a llegar, el gatito recibÃa siempre las mejores porciones, vivió durante 5 años más, ahora yace junto a la madre e hija, bajo el nombre de Vasily Bugrov.
Se cuenta que, a causa de la hambruna, los refugiados, durante la guerra se alimentaron también de gatos, lo que dejó a la ciudad plagada de ratas. En 1943, arribaron en trenes miles de gatos siberianos para acabar con la plaga y proteger al arte. Ahora, el museo del Hermitage en San Petersburgo, alberga a algunos de los descendientes históricos de gatos, los cuales viven en el sótano del museo. Son considerados un sÃmbolo de la ciudad, sin dejar de mencionar las diversas esculturas conmemorativas a los felinos en distintas ciudades de Rusia.






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