El Verde infla su fuerza política con miedo, amenazas y presión para apoyarlos
5 junio, 20262:53 amAutor: Juan Pablo Moreno GuzmánCapital Destacada Municipios Noticias Sin categoría
El Partido Verde Ecologista de México en San Luis Potosí presume ser la primera fuerza política del estado. Con el gobernador Ricardo Gallardo Cardona como líder moral y con la senadora Ruth González Silva adelantada en campaña, el discurso oficial habla de simpatía popular y más de 700 mil afiliados. Pero detrás de la propaganda verde crecen denuncias de presión, amenazas y condicionamiento de apoyos sociales para obligar a ciudadanos y trabajadores a sumarse al partido.
Mientras Ruth González minimiza a Morena y repite en mítines que el Verde domina políticamente el estado, trabajadores, policías, taxistas y beneficiarios de programas sociales describen otra realidad: un aparato político operando con lógica de cacicazgo, donde los apoyos públicos se convierten en moneda de control electoral.
Las denuncias anónimas coinciden en un mismo patrón: asistir a eventos del PVEM, apoyar publicaciones de Gallardo y Ruth González, afiliarse al partido y demostrar lealtad política para no perder despensas, pipas de agua, bonos o incluso el empleo.
Elementos de la Guardia Civil Estatal aseguran que son afiliados al Verde sin consentimiento. Cadetes y personal de nuevo ingreso entregan su INE para trámites administrativos y terminan registrados en el partido. Policías veteranos denuncian que, si se niegan a afiliarse, les retienen bonos de riesgo y apoyos de despensa. Además, mandos superiores les ordenan reaccionar y compartir publicaciones de Ricardo Gallardo y Ruth González, bajo vigilancia interna y listas de control para verificar quién obedece y quién no.


A este ambiente de presión se suman señalamientos hechos por trabajadores de la Secretaría de Finanzas estatal, quienes afirman que desde áreas internas del gobierno se les pide impulsar publicaciones oficiales en redes sociales relacionadas del mandatario Ricardo Gallardo Cardona y su esposa , la senadora Ruth Gónzalez Silva. La instrucción circula principalmente en grupos internos de WhatsApp de la dependencia, donde administradores comparten enlaces y solicitan reaccionar, comentar y difundir contenido institucional , así como la actividad en redes de la pareja en el poder. Empleados aseguran que existe supervisión sobre quién participa y quién ignora las indicaciones.



Taxistas también denuncian presión. En audios y grupos de WhatsApp, líderes del gremio convocan a acudir a afiliarse en una casa de la calle 16 de Septiembre, en el barrio de Santiago, prometiendo “beneficios” ligados al Verde. El mensaje es claro: alinearse con el partido tiene recompensa; no hacerlo, consecuencias.
En Rioverde, durante la instalación del comité municipal del PVEM, ciudadanos denunciaron que les condicionaron apoyos alimentarios para asistir al evento. En chats vecinales se pedía acudir, tomarse foto como prueba y registrarse con operadores políticos para después poder recoger despensas. La amenaza final era directa: quien no asistiera tendría que esperar “nuevo aviso” para recibir ayuda.

En distintas colonias de la zona metropolitana también comenzaron a surgir acusaciones relacionadas con la distribución de apoyos alimentarios presuntamente vinculados con operadores del Partido Verde. Habitantes de la colonia Genaro Vázquez afirman que las despensas únicamente son entregadas a personas afiliadas al PVEM o a quienes acepten incorporarse al padrón partidista. Vecinos aseguran que, para acceder al beneficio, se les solicita presentar su credencial de elector y completar previamente un registro de afiliación en módulos instalados por operadores políticos.
En la zona metropolitana también surgen señalamientos sobre pipas de agua vinculadas al Partido Verde. Vecinos denuncian que para acceder al servicio primero deben registrar su credencial de elector con representantes del partido en sus colonias.
En Soledad de Graciano Sánchez, bastión del gallardismo, el regidor Conrado Pérez y el diputado local Fernando Gámez, son señalados por habitantes del municipio , de formar parte de una estructura que presume, opera el condicionamiento de apoyos sociales y el suministro de agua potable a cambio de afiliaciones al Verde Ecologista.
Uno de los casos exhibidos en WhatsApp, es el del regidor Conrado Pérez, donde promueve jornadas de afiliaciones en su domicilio y la entrega de la tarjeta.
En otros mensajes difundidos, afirman de manera abierta, que el plástico es indispensable para recibir agua en pipa. Una mujer reclamó que a su esposo le advirtieron, ya no recibirían el líquido, en caso de no presentar el documento.


Otra integrante del Partido Verde lanzó la amenaza sin rodeos: quien no se afilie, no podrá obtener despensas ni acceder a apoyos de purificadoras, útiles escolares o pipas de agua.

Algunos vecinos de diversas colonias, señalaron al diputado Fernando Gámez como uno de los encargados de también condicionar los apoyos y sabotear el servicio de agua.

Según las denuncias, el legislador ordena cerrar válvulas en colonias para provocar desabasto y después intervenir con programas de respaldo, con el que condiciona el apoyo a cambio de sumarse al verde.


Los denunciantes también mencionan a una mujer identificada como “Félix, quien advirtió a los vecinos, si denunciaban los boicots, podrían perder el acceso a los programas clientelares.
Beneficiarios de programas administrados por la Secretaría de Desarrollo Social y Regional, sostienen que los apoyos económicos son utilizados para presionar políticamente a sectores vulnerables. Aseguran que adultos mayores y madres solteras han recibido advertencias para reunir copias de credenciales de elector de familiares o conocidos como condición para conservar los beneficios sociales.
Afectados señalan que se les convoca a participar en actividades y concentraciones partidistas, bajo la advertencia que de no asistir , pueden perder de manera definitiva los apoyos gubernamentales que actualmente reciben.
Una ciudadana dela tercera edad originaria de Rioverde denuncia y confirma las presiones del PVEM, donde exigen que las beneficiarios recopilen 10 credenciales de elector de familiares, amigos o conocidos y que los convenzan ser afiliados al Partido verde, el pago de estas acciones es poder seguir recibiendo los beneficios de despensas y apoyos gubernmentales.
Mientras Gallardo y Ruth González presumen fuerza política, las denuncias retratan una estructura sostenida con presión y sometimiento. El “éxito” del Verde en San Luis Potosí no solo se mide en afiliados o mítines multitudinarios, sino en el miedo de trabajadores y ciudadanos a perder apoyos, ingresos o empleo si se niegan a doblarse ante el partido oficial.



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