El extraño y peligroso pacto de Galindo Ceballos

13 enero, 20268:07 pmAutor: Juan Pablo MorenoCapital Municipios Noticias

Cuando se filtró en las redes sociales la posible alianza de la dirigente estatal de Morena, Rita Ozalia Rodríguez, junto al magnate de Tanquián de Escobedo, Gerardo Sánchez Zumaya, el polémico industrial, José Luis Romero Calzada, alias el “Tecmoloco†y el ex alcalde de Matehuala, Alejandro Segovia, “El Janoâ€, al mandatario José Ricardo Gallardo Cardona le entró el pánico.

Se imaginó que tanto adversario junto, habían urdido derrotarlo en las elecciones del 2027, lo que podría regresarlo a las mazmorras que tanto odia. Sin importarle que Romero lo había llamado “rata, del tamaño de un canguro†y acusarlo de haberle dicho, iba a secuestrar, para luego cortarle la cabeza a su esposa, la ex legisladora huasteca, Gabriela Martínez, “La Chapisâ€, el ex aspirante a la gubernatura por el partido Redes Sociales Progresistas, se convirtió de pronto en una especie de delegado plenipotenciario del gobierno estatal en la zona huasteca.

Un fardo asfixiante del alcalde de Valles, David Medina, al que aspira a relevar. Con el respaldo financiero de su otrora adversario, Romero hace caminos con maquinaria pesada y reparte decenas de millones de pesos en despensas. Ya tiene oficinas propias donde luce, orondo, una enorme fotografía de su nuevo jefe, al que rinde pleitesía y le hace campaña sin reposo, a la senadora Ruth González Silva, que aspira a suplir en el cargo a su cónyuge, que también había confrontado con Segovia.

El ex diputado federal acusó a Gallardo de oportunista y traidor, ya que siempre lo buscó para que le financiera la más estrambótica iniciativa. Lo usó para hacerle falsas acusaciones al ex edil panista, Iván Estrada Guzmán, de tener vínculos con el crimen organizado, lo que le sirvió para sacarlo de la presidencia municipal, por no dar el bandazo del PAN al Verde Ecologista ni entregarle el manejo del erario.

En busca de blindaje, Segovia ya tenía un pie en Morena, donde se iba a reencontrar con su víctima, cuando ya habían hecho las paces. Pero Gallardo lo amenazó y obliga a volver a servirle o se atenga a las consecuencias. Fue como fracturó al grupo que creyó, lo iba a confrontar.

La misma conducta asumió cuando notó que el munícipe de la capital, Enrique Galindo Ceballos, apareció cercano, sonriente, al tomarse fotografías con la presidenta Claudia Sheinbaum, en su penúltima visita a San Luis. Desde que asumió el cargo, Gallardo ha atacado de manera soez y sistemática al único edil que no ha doblegado en la entidad. Lo ha llamado insistente, flojo, corrupto, integrante de la llamada “herencia malditaâ€.

Le ha molestado la cercanía que tiene con otras figuras de Morena, como el diputado federal, Gabino Morales. El ex candidato a la alcaldía de la capital y feroz tribuno, Leonel Serrato y la misma Rita Ozalia Rodríguez, con la que seguido se reúne en público.

En las recientes inundaciones de la huasteca, se filtró que la ambientalista, imperativa, le ordenó coordinarse con Galindo, para atender a los damnificados, que lo denunciaron de sacar raja política, al beneficiar sólo a los militantes del verde. Algunos columnistas han establecido que Galindo podría ser el eslabón adecuado para entablar una alianza de facto con Morena, como candidato del PAN a la gubernatura, el único partido con una estructura sólida, capaz de derrotar a Gallardo en los comicios del 2027.

Galindo ayudaría a crear los contrapesos indispensables que impidan considerar a México como un país bajo el mando de una tirana. Fue por lo que Gallardo optó un sorpresivo acercamiento con su paciente adversario, al anunciar inversiones conjuntas por más de 2 mil millones de pesos en la capital, en el 2026. Aunque apenas están en los prolegómenos. Para regresar la cortesía, Galindo lo invitó a la asamblea de cabildo, donde se abordó el 433 aniversario de San Luis. Gallardo le ofreció el Teatro de la Ciudad del parque

Tangamanga uno, para el cierre de los festejos, con un concierto de la banda sinfónica de la marina y la cantante Aída Cuevas.

Acostumbrado a traicionar a la vuelta de la esquina, en callejuelas oscuras, Gallardo debe mostrar que ahora sí jugará limpio. Junto con su esposa, ya no harán labores de alcaldes paralelos para fastidiar el desempeño de su vecino. Tendrá que desistir de convertir a la delegación de La Pila en el ayuntamiento 60. No ahondar en desaparecer el organismo operador de agua potable y alcantarillado, Interapas, además de cubrir un adeudo que ronda los 550 millones de pesos.

Galindo debe aprovechar la coyuntura política para realizar una de las grandes obras pendientes, sacar las vías del ferrocarril, ubicarlas en los suburbios y en el sitio, despejado, construir una zona metropolitana de avanzada, con parques, jardines, unidades deportivas, edificios con departamentos accesibles a las clases pobres, centros comerciales, cines.

Le podría fin a la categoría de potosinos de primera y quinta categoría, al partirse la ciudad ante el mínimo chubasco. Se acabarán los angustiantes tapones viales y las recurrentes inundaciones en las cercanías del centro histórico.

Con el respaldo de Gallardo, acercarse al añorado concepto de la ciudad ecológica, sustentable, similar a Medellín, Colombia o Curitiba en Brasil. Pero todo se puede ir al caño si en cualquier momento, Gallardo condiciona a Galindo, debe vestir la casaca del verde y entregarle el presupuesto que oscila en los 5 mil millones de pesos.

Mostrar el cobre de la súbita connivencia, para adelantarse a los planes electorales de Morena y el PAN, que lo pueden sepultar en definitiva. Incluso, arrebatarle Soledad, el epicentro de su voraz y corrupto cacicazgo. Hay otras aristas que inciden en la extraña e inesperada cercanía de dos personajes en pugna por la gubernatura, como determinar, qué obras y quién será el encargado de licitarlas. Galindo debe estar atento a que no lo sorprendan o enfrentará en el futuro, arqueos adversos por trabajos deficientes y con elevados precios.

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“El Jano†Alejandro Segovia alias el “Tecmoloco†y el ex alcalde de Matehuala Cuando se filtró en las redes sociales la posible alianza de la dirigente estatal de Morena El extraño y peligroso pacto de Galindo Ceballos el polémico industrial Gerardo Sánchez Zumaya José Luis Romero Calzada junto al magnate de Tanquián de Escobedo Rita Ozalia Rodríguez

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