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San Luis, estado violento y misógino

El abogado adscrito a la Comisi√≥n Estatal de Derechos Humanos, Francisco Parra Barbosa, destac√≥ que San Luis figura a nivel nacional como una de las entidades m√°s violentas contra las mujeres, por lo que se han emitido alertas de g√©nero. Pero se muestra desencantado, ya que las autoridades no se preocupan por construir al menos simples medidas preventivas, como iluminar las calles. A diferencia de la fiscal√≠a general que manej√≥ a inicios de noviembre 25 feminicidios, destac√≥ que en julio superaban los 36. El doctor en derechos humanos y g√©nero por la universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, Espa√Īa, destac√≥ que a la mujer se le niega el trato de persona, ya que se le considera un objeto sexual y comercial. Las agresiones en su contra se llevan a cabo en todos los estratos sociales y culturales. Incluso la iglesia aporta su cuota de misoginia, lo que no ha cambiado desde la √©poca en que eran quemadas en la hoguera, acusadas de brujer√≠a. Ahora las embriagan, violan y arrojan desde altos edificios por las ventanas. Indic√≥ que ante la inoperancia de los ministerios p√ļblicos para atender sus demandas, las env√≠an a dejar las querellas con sus verdugos. Una de las v√≠ctimas termin√≥ ba√Īada en gasolina y rostizada. Parra dijo que es urgente imbuir los ni√Īos, desde el hogar, tratar con respeto y equidad a las ni√Īas, ya que nadie es superior a los dem√°s. Precis√≥ que el congreso local y el ejecutivo, deben unir esfuerzos para conseguir resultados concretos y detener la ola criminal contra el sector femenino, que ha obtenido logros sustantivos en el √°mbito acad√©mico y laboral.

-¬ŅC√≥mo explica la constante violencia contra la mujer?

-La sociedad mexicana es de las m√°s violentas del mundo. Se equipara con el medio oriente. El tema en el pa√≠s se ha reconocido como un problema de salud social, desarrollo econ√≥mico y de estabilidad. El estado mexicano ha firmado varios tratados internacionales, como el de las Naciones Unidas. El m√°s importante, con la Comisi√≥n Interamericana para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres. Hemos legislado en el √°mbito interno o armonizado con dos leyes, la de igualdad y acceso libre de las mujeres a una vida libre de violencia. Sin embargo, no se garantiza su seguridad. El caso m√°s extremo que hemos tenido en el pa√≠s fue el de las muertes de Ju√°rez que se volvi√≥ famoso a nivel internacional. Pero existen otras entidades donde se cometen feminicidios. Tengo como √ļltimo dato de agosto, sin contar a la ciudad de M√©xico, que son lugares muy peligrosos. Aparecen Veracruz, Chihuahua, Nuevo Le√≥n, Guerrero, Sinaloa y Jalisco como los estados que concentran el 40% de los feminicidios. Aunque San Luis no aparece, se encuentra dentro de las entidades de violencia hacia las mujeres donde se ha emitido la alerta de g√©nero.

-Se habla de 25 feminicidios en San Luis Potosí.

-Son m√°s. Hasta julio hab√≠a 36 casos, para noviembre debemos tener arriba de los 40. No en todo el pa√≠s se ha legislado sobre el tema. No tienen que esperar hasta privar de la vida a inocentes. El feminicidio, seg√ļn lo marca el c√≥digo penal federal, es un delito donde se priva a una mujer de la vida, pero tambi√©n presenta otras agresiones previas, como mutilaciones, degradaciones, cualquier tipo de acoso. Hay toda una cadena de actos violentos previos donde el feminicidio es lo √ļltimo que se comete. Una v√≠ctima sufri√≥ tales actos por el simple hecho de ser mujer. En una sociedad violenta, a la mujer se le mira como un objeto, no como una persona. Los derechos humanos sobran, no se respeta la dignidad. Somos valiosos y merecemos respeto, pero a las mujeres las miran como maniqu√≠s, algo decorativo. Las usan para anuncios de cualquier tipo, cervezas, llantas. Hay una mujer con caracter√≠sticas f√≠sicas y vestuarios definidos. El resto no cumple los patrones. Se les mira igual, pero como entes de limpieza, cuidado, no les brindan el m√≠nimo cuidado. Se comienza a violentar a todas las mujeres. Los verdaderos agentes de violencia somos los varones. Las mujeres son las v√≠ctimas. No se deben informar del tema. Los hombres tienen que cambiar y quitarse el chip del machismo, la misoginia. Hombres y mujeres tenemos que evolucionar.

‚ÄúLa violencia no respeta las barreras sociales, econ√≥micas, culturales, acad√©micas, es transversal, cruza por todos los √°mbitos. La practica el empresario. La persona que se dedica a la limpieza en los hogares, sufre violencia. Las primeras damas tambi√©n son violentadas. El ser acompa√Īantes es otra forma de violencia. En los altos y bajos estratos se dan los feminicidios. En San Luis est√° el caso de la joven Karla Pontigo. Nunca se supo lo que sucedi√≥, no se tienen datos suficientes e incluso se politiz√≥ el asunto. Se protege a los posibles depredadores que pueden ser tratantes de personas, gente del crimen organizado. Hablamos de una convivencia entre las propias autoridades que tienen que investigar y sancionar a los que delinquen. No podemos decir que solo en las capas m√°s bajas se da la violencia por falta de educaci√≥n o recursos econ√≥micos. Aunque alguien no tuviera hijas, hermanas, madres, t√≠as, abuelas, o un trato con las mujeres, est√° obligado a respetarlas. En la conferencia internacional de derechos humanos de 1993 en Austria, se reconoci√≥ que las mujeres tambi√©n son seres humanos. Antes se les consider√≥ animales, objetos, menos personas. Debemos reconocer que todos tenemos los mismos derechos e igualdad‚ÄĚ.

‚ÄúAlgo muy importante es educar a los hijos desde el hogar, la familia, inculcar el rol de los quehaceres dom√©sticos, que no son solo para las mujeres, tratar el tema de la igualdad en todos sentidos. Entonces, otros ser√≠an los mensajes en los medios informativos, comerciales y pel√≠culas. La iglesia tambi√©n juega el papel de mis√≥gina. El art√≠culo primero constitucional dice que nadie debe ser discriminado por su condici√≥n de g√©nero. La Suprema Corte reconoci√≥ la igualdad entre un hombre y la mujer. Es algo que cre√≥ un gran impacto. Por ejemplo, en el momento que un hombre pierde el empleo por discapacidad, las mujeres entran a ayudarle a mantener la casa y familia. Antes no se hac√≠a. Hoy los hombres tambi√©n pueden llevar los hijos a las guarder√≠as, juntos, realizar los quehaceres dom√©sticos. A m√≠ no me quer√≠an dar una instancia infantil por el simple hecho de ser hombre. Todos nos beneficiamos con la igualdad. Tenemos que cambiar, transformarnos para avanzar. En el tema de los salarios, a las mujeres se les paga un 30% menos. Es un estudio del Instituto de las Mujeres, aunque una persona del g√©nero femenino trabaje lo mismo, se le paga menos. En los ascensos, el hombre los consigue porque trabaj√≥, cumpli√≥, le ech√≥ ganas. En una mujer se interpreta por acostarse con el jefe. Estamos en una circunstancia de dimes y diretes. Pero muchas veces las mismas mujeres no se apoyan entre s√≠. No existe solidaridad, compiten unas con otras‚ÄĚ.

‚ÄúA los hombres les da lo mismo, si se quedan atr√°s. Los machos cuentan chistes mis√≥ginos, bromas, para demeritarlas. M√©xico aport√≥ a nivel internacional el t√©rmino feminicidio. Ya exist√≠a antes el t√©rmino homicidio cuando se priva de la vida a otro. Cuando a un hombre le quitan la vida, se dice que es valiente, se defendi√≥ y por eso lo mataron. Cuando se aniquila a una mujer se van a los cr√≠menes pasionales, seguro andaba de m√°s. Siempre existe el prejuicio previo antes de investigar. Hay que ser cuidadosos. En San Luis hay m√°s de 40 feminicidios. Hay una impunidad del 70%. No podemos decir que existen soluciones. Difundimos el prejuicio de mujer al volante, peligro constante. Las ubican como tontas, ignorantes. Si revisamos la historia legislativa del pa√≠s, cuando antes las personas se casaban en las oficial√≠as del registro civil, les mencionaban que el hombre es el que dirige. Es el fuerte, el que gu√≠a, debe proteger a la d√©bil, la mujer abnegada, con permiso de golpear para educar. Pero las mujeres han logrado progresar en los √ļltimos 40 a√Īos. Los movimientos feministas surgen en la segunda guerra mundial. Los hombres se van a la lucha. ¬ŅQui√©n se ocupa de sembrar y producir en las f√°brica?, las mujeres. Cuando termina la revuelta, regresan los varones. Quieren reintegrar a las esposa a sus casas a hacer los labores dom√©sticas, pero ya se hab√≠an acostumbrado a una vida distinta y cobraban un sueldo‚ÄĚ.

‚ÄúA partir de entonces, las luchas feministas han avanzado poco a poco. Todo ha producido una gran confusi√≥n y m√°s violencia. Los hombres no est√°n acostumbrados o no quieren aceptar que las mujeres se comporten en situaciones de igualdad. En las universidades hay m√°s mujeres inscritas en las ingenier√≠as, suman el 30%. Vemos c√≥mo se preparan. Las que tienen mayores estudios avanzados son las mujeres. ¬†Los hombres se van al campo de trabajo de manera inmediata porque consideran que son los proveedores. Ahora hay mujeres que ganan m√°s que los hombres, lo que afecta las relaciones. Los hombres quieren mandar. Y si la compa√Īera labora, debe seguir con las labores dom√©sticas, los atiendan, hagan la comida, dependan en cierta forma de sus parejas. Lo que ha producido un cambio en el trato. Los machos se vuelven m√°s violentos al no aceptar los cambios, al grado de matarlas. En las fiestas de universitarios, las chicas son arrojadas de un cuarto piso, despu√©s de ser violadas, al estar drogadas y borrachas. ¬ŅPor qu√© no lo hicieron a un hombre?, por el simbolismo que tiene la mujer como objeto sexual. Hoy son muy distintas las generaciones a nuestras madres, t√≠as, abuelas. Pero los hombres son iguales que sus padres y abuelos. Es el gran problema, no han querido evolucionar. Hay muchos textos antiguos, pensamientos de fil√≥sofos como el de Arist√≥teles, donde dec√≠a que la mujer era un hombre incompleto‚ÄĚ.

‚ÄúEstaban muy equivocados, bajo ninguna circunstancia se puede admitir que la mujer sea la responsable de todo. Tampoco lo es del pecado original. La culpan del embarazo cuando se produce una relaci√≥n sexual, como si lo hiciera solita. Debemos asumir nuestras responsabilidades y cambiar el chip, lo que nos har√≠a m√°s libres, correctos, alterar los flujos sociales. Las iglesias tienen mucha responsabilidad. Las mujeres las sostienen y hacen todos los trabajos. Levantan a las comunidades. Lo que nos lleva al punto de que las explotan en algunos lugares. Para donde nos movamos existe una violencia sutil o dr√°stica contra las mujeres, que no son seres indefensos en espera que llegue alguien y las proteja. Hombres y mujeres tienen que encontrar un equilibrio. Nos toca m√°s a los hombres buscarlo. No sirven los tratados internacionales si a la hora de aplicarlos son hombres los que investigan y aplican las sanciones. ¬ŅDe qu√© sirven leyes que defiendan a las mujeres si los que siempre predominan y deciden son los hombres? Necesitamos a las mujeres en puestos importantes. No existen porque no hay paridad pol√≠tica ni de g√©nero en las c√°maras. En algunos congresos se logr√≥, pero cuando revisamos a√Īos atr√°s las estad√≠sticas, de 1960 al 2000, de los que ocuparon cargos p√ļblicos, solo el 8% fueron mujeres, lo que nos dice, falta mucho por hacer‚ÄĚ.

‚ÄúCuando las mujeres llegan al poder, a la c√°mara de diputados o al senado, aparecen las famosas Juanitas, que al mes y medio renuncian al cargo y lo ocupan los maridos, un hermano, hacen fraude. As√≠ no vamos a lograr mucho. ¬ŅCu√°ntas presidentas de la rep√ļblica hemos tenido?, ninguna. En San Luis, ¬Ņcu√°ntas gobernadoras?, cero. Al existir una candidata fuerte le aplican el photoshop para que luzca hermosa, cuando tiene rasgos afro descendientes. Las mujeres tienen que ser como son, no buscar estereotipos. Hay que hacer cambios importantes en las leyes y pr√°cticas de c√≥mo se da el ejercicio del poder, las relaciones entre hombre y mujer. Julio fue el m√°s violento, tuvimos 78 casos y en algunos se dio la alerta de g√©nero, para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres. Se activa cuando hay un n√ļmero importante de damitas que han perdido la vida. A la secretar√≠a de gobernaci√≥n le toca echarla a andar. La impulsa el Instituto Nacional de las Mujeres y funciona a partir de los recursos federales que otorgan a los estados y municipios. La alerta puede ser para el estado completo o solo para algunos ayuntamientos. En San Luis se da cuando hay casos de feminicidios, desaparici√≥n o violencia contra las mujeres o comportamientos violentos en la capital, Valles, Matehuala, Soledad, Tamazunchale y Tamu√≠n, donde se activ√≥. Es un mecanismo que busca erradicar y enfrentar la violencia, bajar el n√ļmero de feminicidios‚ÄĚ.

‚ÄúSin embargo, hemos notado que tratan de decir que no pasa nada, negar los hechos cuando el malestar social es creciente y los datos est√°n a la vista. Entonces, no les queda m√°s que admitirlo y aceptar la alerta. Los gobiernos, para erradicar la violencia, no han hecho nada. Las calles no est√°n iluminadas, no hay polic√≠as suficientes, no se cuenta con sistemas de botones de p√°nico. En muchas aceras ni siquiera hay sem√°foros. Los espacios p√ļblicos no son planeados en la igualdad de g√©nero, est√°n construidos en actitudes masculinas, como los estadios, ba√Īos, plazas comerciales. Los cambiadores de los ni√Īos est√°n en el ba√Īo de las mujeres. No existe una polic√≠a especial para atender casos de violencia contra las mujeres. He manejado casos de personas violentadas en sus casas. Una patrulla tarda hasta tres horas en llegar si es fin de semana o no acude. Primero preguntan si sangra, si las golpearon de verdad. Quieren reaccionar hasta que las maten o ¬Ņcu√°l es el punto?. Hay ministerios p√ļblicos insensibles, llega la se√Īora maltratada, despu√©s de muchas agresiones, se arma de valor y denuncia. Pero le dicen, no se le notan las marcas de violencia. Le sugieren que regrese a su casa y cuando sangre, vuelva al instante. Hace 4 a√Īos una se√Īora present√≥ la queja. Le dijeron que no hab√≠a polic√≠as ministeriales, por lo que notificara al esposo por su cuenta‚ÄĚ.

‚ÄúAl recibir el escrito, el agresor enfureci√≥ y le prendi√≥ fuego, la quem√≥ viva. La¬† propia autoridad no la atendi√≥, expuso a la v√≠ctima hasta su muerte. Las autoridades deben ser sensibles, proactivas, no reactivas, proteger a los ciudadanos. Crear refugios despu√©s de poner las denuncias. Donde las agraviadas se sientan seguras, resguardadas, sin peligro alguno. Otorgarles apoyo psicol√≥gico, jur√≠dico, trabajo, empoderarlas. Falta que el estado se comprometa, pero solo se queda en el discurso. A los hombres tambi√©n debe asistirlos. No olvidar que el objetivo es la igualdad de g√©nero. Falta capacitar a los instructores y que los medios informativos ayuden a erradicar los modelos machistas y mis√≥ginos desde las escuelas y familias. Exista un presupuesto para erradicar la violencia. Le toca al congreso y poder ejecutivo. Antes las quemaban en le√Īa verde, dec√≠an que eran brujas. Hab√≠a un libro que se llamaba El Mal√©fico, de la propia iglesia cat√≥lica, donde se√Īala que la mujer se hac√≠a pasar de sabia, empezaba a leer, adquirir mayor conocimiento, hizo pacto con el diablo, por lo que deb√≠an quemarla. Las iglesias tienen un gran peso en el asunto. Lo vemos tambi√©n en lo acad√©mico, nunca hemos tenido una rectora en la universidad aut√≥noma, no hay muchas directoras en las facultades ni investigadoras. Se nota c√≥mo discriminan a las mujeres‚ÄĚ.

‚ÄúEn el √°mbito laboral se da el acoso sexual y hostigamiento. Ha habido instituciones donde se han creado protocolos, la universidad aut√≥noma tiene uno para intervenir en situaciones dentro de las escuelas. Las v√≠ctimas de 1999 son mujeres. Aunque hubo un brinco cultural, todav√≠a imaginamos que las mujeres deben estar solo en actividades de su sexo, donde cuidan inv√°lidos, pobres y como madres solteras. Es un concepto muy retrograda. Luego las ponen en cargos, pero las dejan solas, no les dan presupuesto. Tambi√©n tenemos que no por ubicar a una mujer en alg√ļn cargo, va a tener perspectiva de g√©nero. Muchas veces las mismas mujeres son machistas, como los hombres. Pero hay varones muy comprometidos con los derechos humanos, por lo que no vamos a etiquetar ni a generalizar. Tenemos que manejarnos en la misma l√≠nea. Hace algunos a√Īos desapareci√≥ el delito sobre la trata de personas. Me sorprendi√≥ porque el flujo de las redes sociales es un campo amplio para llegar a cometerlo. Les ofrecen que ser√°n modelos y ganar√°n mucho dinero. Lo consiguen y se las llevan. No se puede denunciar el delito porque no existe en San Luis. M√°s all√° de las broncas entre los pol√≠ticos, debe haber un inter√©s social. Asumir sus tareas, darle respuestas a la ciudadan√≠a. El asesinato de la dentista √Črika Mu√Īoz provoc√≥ que el gremio exigiera cuentas al estado. Tenemos que ser sensibles al dolor de cualquiera. El cambio empieza desde la crianza de los hijos en la casa‚ÄĚ.

‚ÄúNo s√≥lo las mujeres deben lavar trastes, hay que respetarlas en todos los sentidos. Tiene que haber congruencia en lo que se dice y hace. Hay una sociedad incongruente. Conozco el caso de unas mujeres ind√≠genas en Santa Mar√≠a Acapulco, que se negaban ir al centro de salud, porque el m√©dico les restregaba que ol√≠an horrible. No tienen agua en sus casas, el lugar donde la consiguen est√° a tres kil√≥metros, batallan para conseguirla. No ven el contexto. Los que tienen el trato con las personas carecen de sensibilidad, no son solidarias. La norma 046 tiene dos formatos donde se√Īalan que cuando se atiendan casos de salud, se da parte al jur√≠dico del hospital para que tomen las acciones correspondientes. Un m√©dico que recibe cada semana a una mujer golpeada y no la reporta incurre en negligencia. La norma dice que deben ventilar los asuntos y las autoridades apoyarlos. La ex alcalde de la capital, Victoria Labastida, en el sexenio de Fernando Silva, impuso el programa de la mujeres. Fue el inicio de lo que se conoce como el Instituto de la Mujer, quitamos el asunto de los robos y dem√°s acusaciones. Ha habido mujeres que le han entrado a los temas de las mujeres. He colaborado cuando me han invitado y he visto c√≥mo han crecido. No meto las manos por Labastida, que la defiendan sus abogados. Cuando termin√≥ su mandato, fue denostada y acusada de otros delitos. Pero tambi√©n hubo hombres envueltos en malos manejos a los que no han atacado tanto‚ÄĚ.

-¬ŅLos noviazgos violentos terminan en feminicidios?

-La violencia muchas veces empieza en el noviazgo. Las relaciones violentas se dan desde la ni√Īez¬† con el bullyng pero contin√ļan en el noviazgo. Se tiene que erradicar. No tolerar. No estar con la baja autoestima de que alguien venga a quererlos, rescatarlos. En la convenci√≥n de los derechos de las mujeres del 2005, se habl√≥ de un avance importante a partir de la cumbre de Pek√≠n, donde se¬† reconoce que las mujeres tienen derechos absolutos sobre su cuerpo. Tienen derecho a vestirse como quieran y los hombres no pueden molestarlas, chiflarles, agredirlas, incomodarlas, tenemos que respetar sus decisiones. En los noviazgos hay hombres violentos que les exigen a las mujeres no se vistan de cierta manera para que¬† no ense√Īen nada. Como si la mujer fuera propiedad del novio. Dice una frase, si no te pega, no te quiere. La violencia empieza desde las palabras, apodos, c√°llate, no digas nada. Existe la idea equivocada de que el hombre le lleva serenata y flores, a pasear, por lo que se gan√≥ el derecho de mandarla, golpearla y hacerle lo que se le antoje. Se da hasta en el matrimonio. Todo comienza desde la violencia verbal, las prohibiciones. Luego se pasa a la violencia f√≠sica, desprecios, desaires. Despu√©s, la muerte. Luego las v√≠ctimas y victimarios quieran reconciliarse. Cuando la afectada acepta, da lugar a que el otro la violente m√°s adelante y siempre tendr√° un perd√≥n, haga lo que haga. Es algo que va a durar hasta que las maten.¬† Muchas occisas dijeron que lo m√°s bonito eran las reconciliaciones. Es una espiral de violencia, que cada vez se vuelve peor.

‚ÄúEst√° el caso de una chica de secundaria, asesinada en la comunidad San Pedro de las Anonas, en Aquism√≥n. Ten√≠a su novio, rompen y se busca otro. El primero la mat√≥ a machetazos, dijo que era suya. No pod√≠a tener otro novio ni que la tocara. Son casos extremos. Pero tambi√©n est√°n los embarazos en las adolescentes. M√©xico ocupa el primer lugar en Am√©rica Latina. En julio particip√© en cursos para prevenir los embarazos antes de tiempo. Es impresionante que a las chicas de la zona huasteca, las sacan de las escuelas y las venden por alcohol, botellas de aguardiente, un cart√≥n de cerveza. Las ni√Īas son violadas por hermanos, padrastros. La seguridad es nula, si huyen de sus casas, corren muchos peligros, acaban por perder la vida. No hay los suficientes recursos para protegerlas. En otros casos, resultan embarazadas y quieren abortar, pero no se les permite. En San Luis, existe un apartado donde dice que es factible, pero es una farsa. No existe un protocolo donde detalle qu√© hospital lo har√°, con qu√© m√©todos y m√©dicos. Terminan por irse a M√©xico. Mientras no se les extienda el estatus real de personas a las mujeres, no de objetos, lo dem√°s es solo discurso. Es labor de las autoridades, pero tambi√©n un asunto cultural. Las mujeres no les pertenecen a nadie. Son aut√≥nomas. Las miran como la virgen de Guadalupe, la puta o el objeto. No como iguales, con los mismos derechos. Los hombres tienen miedo de admitirlas como humanas, porque no quieren que tengan los mismos derechos y oportunidades. Toda la sociedad es responsable. Las investigaciones son muy importantes‚ÄĚ.

‚ÄúYa estamos en otra √©poca. Los permisos por ley de maternidad son muy diferentes. En el 2012 se reform√≥ la ley federal del trabajo. A los hombres les dan cinco d√≠as como derecho a paternidad. Es absurdo, no se puede hacer nada. En otros pa√≠ses les facilitan 480 d√≠as con sueldo, buscan que los hombres se hagan responsables de sus obligaciones. Quieren padres cuidadores, no procreadores. El machismo da√Īa a mujeres y hombres en todos los aspectos. Si el estado se va a dedicar a atender v√≠ctimas, es indispensable tenga funcionarios preparados con las herramientas necesarias. Pero no se planean los protocolos, por lo que se tienen las alertas de g√©nero, que no aterrizan. Todos los poderes tienen que entrarle. Es un tema dif√≠cil, pero con soluciones. El festejo del 10 de mayo creci√≥ porque despu√©s de la revoluci√≥n mexicana, hubo mujeres que impulsaron la igualdad. A veces hay grupos de reacci√≥n que tratan de encasillar a las mujeres en ciertos esquemas. Se cre√≥ el festejo para respetarlas, pero debemos hacerlo sin que sean progenitoras. Se hilvan√≥ un estereotipo. Existe la teor√≠a de la poli presi√≥n. Ubica a la mujer en el centro, rodeada por el estado, familia, iglesia, medios informativos. Surge la opresi√≥n desde varios frentes, como el leguaje. Unos dec√≠an que la real academia no acepta decir todos y todas. Lo que no se menciona, no existe. Es tedioso repetir todas y todos, pero es una manera de igualdad a las mujeres. En la historia, son pocas las mujeres que se mencionan. Hay que tener cuidado al hablar, usar t√©rminos incluyentes‚ÄĚ.

‚ÄúMe dec√≠an donde hago la maestr√≠a en ciencias forenses, c√≥mo se investiga cuando una lesbiana u homosexual son asesinados. ¬ŅEs homicidio o feminicidio?. En los diversos estratos sociales se habla de un hombre o mujer, no hay m√°s. Las denuncias deben solucionarse, no dejarlas archivadas. Sancionar a los responsables, hacer investigaciones serias. Darle presupuesto a las coordinaciones municipales para que puedan llevar sus trabajos. No queden impunes. Crear botones de p√°nico. Hacer un cambio muy serio para proteger los derechos de hombres y mujeres. El caso de la chica Greta Perogordo, que denunci√≥ a su padre por violentarla varios a√Īos, busc√≥ una instancia p√ļblica que no le crey√≥ por venir de personas con alto poder y peso en la pol√≠tica. Las autoridades van y viene pero la ciudadan√≠a sigue vigente. Hay mujeres que luchan por los derechos de otras mujeres como Marcela Garc√≠a V√°zquez y Lourdes Alem√°n. Las minimizan cuando s√≥lo buscan avances‚ÄĚ.

 

 

 

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Misoginia en el PAN

La ex regidora panista de la capital, Leticia de Jes√ļs G√≥mez G√≥mez, calific√≥ de mis√≥gino y practicar la violencia de g√©nero al presidente del comit√© estatal del PAN, Xavier Azuara Z√ļ√Īiga. En su momento se opuso a que llegara al cargo por el hecho de ser mujer. Pero tambi√©n busc√≥ bloquearla para favorecer al entonces presidente del comit√© municipal del PAN, Jos√© Antonio Zapata Meraz. Para conseguir sus prop√≥sitos, sin √©xito, visit√≥ al ex edil, Mario Garc√≠a Vald√©s, para que la destituyera del puesto. Se neg√≥. Argument√≥ que la v√≠ctima lleg√≥ por un mandato superior y no quer√≠a tener problemas.

La regidora titular, Nadia Rangel había solicitado licencia para postularse candidata a diputada local por el quinto distrito local. Le conceden permiso. Debió relevarla la suplente, Teresa Corripio, que por problemas familiares, no puede asumir el puesto. Por razones de género, la vacante le corresponde a una mujer. Gómez está en el octavo lugar. Se le cruzó oportunista Zapata Meras. La afectada se inconforma, promueve un juicio para que se respeten sus derechos políticos.

‚ÄúLe reclamo a Zapata que d√≥nde est√°n sus trenzas. El Consejo Estatal Electoral determina que yo asuma el puesto. Lo quitan a los 11 d√≠as. Tampoco pod√≠a quedar el que estaba en el lugar 7, David Hern√°ndez, que entendi√≥ el mensaje desde un principio. Azuara y Zapata son mis√≥ginos porque no me dejaban llegar. Trabaj√© mucho para ayudarlos. Los llev√© a mi distrito con la militancia. El partido se ofreci√≥ para ayudarme. Nunca lo hicieron. Me quisieron cobrar la cuota y me negu√©. La regidur√≠a la consegu√≠ por mis propios medios. Otras personas me ayudaron y se los agradezco. Si llego dar una cuota, ser√° para beneficio social. Pero ya no promulgo con tales doctrinas. Son personas hip√≥critas, capaces de todo. Ahora soy libre de irme al partico que quiera o estar como independiente‚ÄĚ.

Narr√≥ que Azuara utiliza a las personas para sus intereses. Tiene doble cara. La mostr√≥ al impulsar para el manejo la Junta de Coordinaci√≥n Pol√≠tica a la diputada X√≠tlalic S√°nchez Serv√≠n a la que denost√≥ su colega del PRI, Jos√© Luis Romero Calzada, que incit√≥ a la violencia de g√©nero, al restregarle que no iba a alcanzar el puesto. La desplaz√≥ Enrique Flores. G√≥mez apoy√≥ a Azuara como candidato a la alcald√≠a con brigadas a pesar de que no era de sus simpat√≠as. ¬ęMe hab√≠a inclinado por el ex legislador Miguel Maza. Al perder nos fuimos con Azuara. Le aclaramos que lo √≠bamos a respaldar porque nos lo pidi√≥ Maza. Cuando supe que iba a competir contra Ricardo Gallardo Ju√°rez, conclu√≠ que no ganar√≠a. Solo lo inflaron como cereal. Ni siquiera con el respaldo del ex gobernador Marcelo de los Santos se iba a imponer. O le sali√≥ al rev√©s. Fue diputado federal, pero no es lo mismo que presidente municipal. Es mucha tarea y no est√° preparado. Debi√≥ olvidarse y no competir. Adem√°s el PAN est√° fragmentando y no lograr√≠a nada‚ÄĚ.

Resalt√≥ que su partido siempre ha estado dividido en por grupos que solo cuidan su beneficio. Tales diferencias incidieron en los √ļltimos tropiezos del activista Alejandro Zapata al tratar de ganar la alcald√≠a y la gubernatura. Lo mismo le pas√≥ a la senadora Sonia Mendoza, que fue derrotada por el actual mandatario, Juan Manuel Carreras. ‚ÄúEn pol√≠tica hay muchas sorpresas. Muchos fingen apoyar. Algunos venden informes para perjudicar a otros. La oriunda de Matehuala no tuvo respaldo por ser mujer. Son mis√≥ginos. Est√°n enfermos. Falta sumar que muchos son huastecos como Azuara. Tienen arraigadas las costumbres donde la mujer no tiene tanta voz ni voto. Siempre est√°n est√°n detr√°s del hombre¬Ľ.

G√≥mez no pudo seguir de cerca el conflicto de la basura con la empresa Vigue, ya que volvi√≥ a los litigios con Nadia Rangel que decidi√≥ regresar como regidora, despu√©s de ser derrotada. ‚ÄúSe mir√≥ en la banca. Mis consejeros dejan perder el asunto, le dan el fallo y gana. Es la que termina la regidur√≠a los √ļltimos dos meses. Lo hizo porque Azuara la manipul√≥. Aunque no era no era de su grupo y nunca la hab√≠an juntado. Se dej√≥ influenciar con alguna promesa tonta. La consider√© una persona sensata, pero me equivoqu√©. Mis abogado fue Alberto Rojo Zavaleta. Se dej√≥ ganar porque no me dej√© acosar por parte de su ayudante, Rodolfo Morales. Un novato al que deleg√≥ mi caso. Comparado con su jefe, no ten√≠a experiencia. Le dije a Rojo que mejor me hubiera perseguido por su cuenta. Cuando estuvo como delegado del Instituto Nacional de Migraci√≥n, lo acusaron de hostigar a hondure√Īas. ¬ęEl acoso no distingue partidos, posici√≥n social, ni edad. A los potosinos les falta madurar. No est√°n preparados para que llegue una mujer a gobernar, ya que prevalece el machismo¬Ľ.