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Los Gallardo, enloquecidos por el canto de las sirenas

Montados en la soberbia, ignorantes de los errores que los han empujado a morder el polvo, actores centrales de esc√°ndalos por estafas millonarias, el dueto integrado por Ricardo Gallardo Ju√°rez y Ricardo Gallardo Cardona, hace cuentas alegres para sumar adeptos en su inminente cruzada guajira por alcanzarla gubernatura. Se imaginan intocables, impunes, idolatrados, posedores de voluntades colectivas, due√Īos de carismas inexorables.

Han soltado rumores convenecieros de que son propietarios de las franquicias en San Luis del PRD, Verde Ecologista y m√°s adelante de Morena, con el irrestricto respaldo del presidente Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador. Pero la realidad es otra. Hace poco fue removido de la dirigencia del PRD en el Estado de M√©xico, Omar Ortega √Ālvarez, vinculado a la c√ļpula entreguista que firm√≥ con el expresidente Enrique Pe√Īa, el Pacto por M√©xico y luego dio el bandazo para respaldar la candidatura panista de Ricardo Anaya, donde los Gallardo jugaron el gui√≥n de comparsas. Si quitaron a Ortega que capitan√©o una de las estados m√°s s√≥lidas, los comerciantes polleros, despu√©s de pisotear el arco iris de las ideolog√≠as, ya no representan ning√ļn obst√°culo. Aunque carguen garrotes en sendas manos y manipulen hordas gritonas y lanza huevos.

Para suplir a la marioneta que colocaron en el comit√© estatal, Ignacio Segura Morquecho, ya suenan para el relevo, los que podr√≠an ser los integrantes de un mando colegiado. Aparece el ex presidente estatal del PRI, s√≠ndico y ex secretario del ayuntaminto de Soledad, Pedro Olvera V√°zquez, otrora fiel escudero de los ex ediles. Se menciona al ex regidor de la capital con Victoria Labastida, el profesor Juan Jos√© Ruiz. El ex presidente estatal del PRD, Miguel √Āngel Campillo. El l√≠der de la Uni√≥n Campesina Democr√°tica de Valles, √Āngel Altamirano. La ex secretaria estatal del PRD, la salinense, Guadalupe L√≥pez, denostada por el violento herrero, Jes√ļs Rafael Aguilar Fuentes, alias ‚ÄúEl Chiquil√≠n‚ÄĚ, consejero y bi√≥grafo de los Gallardo. Tambi√©n se ubica al ex regidor de la capital, Juan Jos√© Aguilar. Enterrado el padre por el edil Xavier Nava, el hijo juega la √ļltima carta marcada. El futuro es negro y borrascoso. Muy pronto, ya no podr√°n depredar con las siglas del PRD, que manejaron de manera arbitraria.

L√≥pez Obrador los va a tirar al bote de la basura cuando haya logrado, le aprueben las iniciativas que m√°s le urgen. El Verde, sombra y eterno aliado del PRI, alejado de la figura protectora, cosechar√° resultados de carcajadas. Ebrios, enloqucidos por el c√°ntico de las sirenas, ansiosos, los Gallardo se apresuran a redactar su epitafio pol√≠tico. El √ļltimo.

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Regresamos

Han transcurrido dos a√Īos, exactamente el 24 de julio se cumplieron, cuando fui privado de mi libertad de manera ilegal por unos sujetos de aspecto delincuencial y usando veh√≠culos institucionales de la polic√≠a municipal de Soledad, evidenciando que est√° en manos de delincuentes, no eran agentes, su corte de pelo no concordaba con el tradicional de los cadetes. El operativo fue comandado por el nefasto y entonces secretario del ayuntamiento, hoy s√≠ndico, Pedro Olvera V√°zquez.

En aquel entonces orquestó la privación de la libertad de algunos lideres de los carretoneros, denominación dada por ser vehículos de tracción animal, como el líder del Movimiento del Pueblo Libre, Pedro Torres y su servidor, acto que solo se logró en mi persona y días después con el secuestro de la hija del líder social.

En el acto ilegal se me acus√≥ de los siguientes delitos. Primero, da√Īos a las v√≠as de comunicaci√≥n federal. Segundo, da√Īos a las v√≠as de comunicaci√≥n estatal. Tercero, lesiones graves en cuerpo y rostro de algunos elementos policiacos. Cuarto, sedici√≥n y mot√≠n y quinto, ultraje a la autoridad.

Actos por los cuales fui recluido al penal de La Pila, iniciando una f√©rrea defensa por mis abogados. Fui absuelto por el delito de da√Īos a las v√≠as de comunicaci√≥n federal. Luego del delito de da√Īos a las v√≠as de comunicaci√≥n. Despu√©s por sedici√≥n y mot√≠n y lesiones graves a elementos polic√≠acos, al no poder aportar prueba alguna por ser falso, quedando absuelto de los mismos, motivo por el cual la Comisi√≥n Estatal de Derechos Humanos emiti√≥ una recomendaci√≥n consistente en la capacitaci√≥n a los uniformados y trato positivo a los detenidos, misma que fue desde√Īada como es su costumbre. Todas las acusaciones fueron insostenibles por no aportar prueba alguna y no acudir los supuestos elemento polic√≠acos lesionados a ratificar su querella por no contar con un dictamen m√©dico legista que avalara su dicho, dejaron s√≥lo el delito de ultrajes a la autoridad.

Pues bien, por el contubernio entre el ayuntamiento encabezado por la familia Gallardo y el gobierno estatal, primero con Fernando Toranzo y después por Juan Manuel Carreras López, ambos para pagar favores político electorales, orquestaron la felonía fuera de ley. Me sostuvieron el delito de ultrajes a la autoridad para mantenerme libre bajo fianza, en el entendido de que si reincidía me cancelaban la libertad condicional.

La asociaci√≥n abusiva entre el ejecutivo del estado y los Gallardo me tuvieron sojuzgado por dos largos a√Īos, para mantenerme quieto por un acto que aparte de ser falso, no es calificado como delito seg√ļn dictamen de la Suprema Corte Justicia de la Naci√≥n.

El c√≥digo penal dicta que a nadie se le puede mantener en libertad condicional o prisi√≥n preventiva sin que se le dicte culpabilidad o inocencia en un plazo no mayor a dos a√Īos. Significa que lo estuvieron calculando minuto a minuto y al no tener m√°s recurso y opci√≥n, me decretan libertad en la v√≠spera, so pena de que mi caso pasara a la Suprema Corte por inconstitucional. A quienes me leen, a quienes no pero se enteran, a mis compa√Īeros, amigos, enemigos y detractores, a la sociedad en general les digo, ya estoy de vuelta. La lucha sigue. S√≥lo es derrotado el que deja de luchar (Maqu√≠o).

Atentamente, un ciudadano bronco y rebelde.

En opini√≥n de: Ra√ļl Paul√≠n Rojas