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Carreras, Joel Ramírez y sus cómplices, se quedaron con fondos destinados a las afores, escuelas seguras y programas de inglés, que pueden superar los 3 mil 500 millones de pesos

El experto en temas de transparencia, Jes√ļs Federico Pi√Īa Fraga, implacable, se dedic√≥ a hurgar varios rubros que manejaron el ex gobernador Juan Manuel Carreras y el secretario de educaci√≥n, Joel Ram√≠rez D√≠az, donde encontr√≥ desfalcos que superan los 3 mil 500 millones de pesos. Aparece coludida, la todav√≠a administradora de la Sege, Sandra Rojas y sus colaboradoras, Lis Minerva Irurzo y Daniela Rocha, entre otras, que cobraron excesivos sobornos a proveedores, lo que les permiti√≥ viajar por el extranjero, someterse a cirug√≠as est√©ticas y tener gordas cuentas bancarias a salvo de miradas inc√≥modas. Pi√Īa investig√≥ el turbio reparto de los libros de texto gratuito, donde encontr√≥ pagos excesivos de gasolina y uso de facturas ap√≥crifas. El mayor robo se dio en el manejo de las afores de los empleados de la Sege. Tambi√©n document√≥ graves fallas en las escuelas de tiempo completo. En el programa nacional de ingl√©s descubri√≥ que cobraron varios impostores que jam√°s se pararon a las aulas. Las anomal√≠as est√°n presentes en las escuelas seguras. Joel Ram√≠rez y sus c√≥mplices no pudieron solventar vi√°ticos por un mill√≥n de pesos. Pi√Īa conf√≠a en que el nuevo titular del √°mbito educativo, Ernesto Barajas √Ābrego, castigue los evidentes latrocinios de sus antecesores o ser√° c√≥mplice del atraco.

‚ÄúHice una solicitud de transparencia para saber quien maneja el dinero que llega de M√©xico para el reparto de los libros de texto gratuito. Dijeron que era el departamento de primaria. Fui y alegaron que en los dem√°s municipios, lo hac√≠a el √°rea de recursos financieros. Le quitaron el control a los otros, ya que hab√≠a una partida econ√≥mica. El √ļltimo a√Īo se quedan quietos, se dieron cuenta que solicit√© informes y se opusieron a que los checara. Se dieron varias acciones raras. Dijeron repartir libros en una camioneta Ford 350, a la que cargaron mil litros de gasolina para ir a Tamazunchale. ¬ŅC√≥mo es posible si el tanque es de 120 litros m√°ximo? La distancia es cercana a los 500 kil√≥metros y de regreso igual. Son mil kil√≥metros en total. El veh√≠culo gasta un litro por kil√≥metro, entonces no serv√≠a, debieron tirarla, no funcionaba‚ÄĚ.

‚ÄúLo m√°s extra√Īo es que surten en la capital y el mismo d√≠a, sin salir, le echaban otros 500. La maniobra la orquest√≥ la coordinadora administrativa, Sandra Rojas Ram√≠rez. Contest√≥ que se equivocaron con el fondo nacional. Fue algo que debi√≥ checar el coordinador de materiales y la jefa recursos financieros, Lis Minerva Yrurzo, que pagaba. Entonces, nadie se dio cuenta, hasta yo que vengo, lo noto desde el primer instante. No me explico c√≥mo la Auditoria Superior de la Federaci√≥n, viene y dice que no encuentran algo irregular. Hay evidencias de corruptelas. Las facturas eran chafas, se√Īalaban domicilios que no exist√≠an cuando los chequ√©. En un momento, Rojas dijo que mejor ya no iban a repartir libros, los iban a quitar. No era el caso, debi√≥ comprobar lo que hac√≠an, se gastaron cerca de un mill√≥n de pesos, por s√≥lo repartirlos‚ÄĚ.

‚ÄúEl dinero lo mandaron de M√©xico, ni si quiera era de aqu√≠ y no lo comprobaron. La maniobra la repitieron cerca de 4 veces por un total de 4 millones de pesos. La empresa que contrataron era una fachada. Le dije a la contadora Sandra Rojas que coludida con su jefe, Joel Ram√≠rez D√≠az, se llevaron todo los fondos. El secretario solo extend√≠a la mano y cerraba los ojos. El efectivo debe estar en alguna parte. Hay otras muchas anomal√≠as. Luego dijeron que Ram√≠rez ignoraba el saqueo. Claro que su deber era estar informado, cobr√≥ como titular de la Sege. Me habl√≥ una tarde para decirme que ya me hab√≠a explicado c√≥mo estaba el asunto. Le contest√© que no dijera mentiras o le iba hacer las preguntas por escrito o que hubiera una persona de testigo. Insisti√≥ en que le urg√≠a arreglar el tema‚ÄĚ.

‚ÄúDescubr√≠ que el contralor, de nombre Alejandro, estuvo antes en la etapa cuando fue secretario Juan Manuel Carreras. Luego se fue a servicios financieros con Sandra Rojas. Cuando le empec√© a pedir datos sobre el dinero que le hab√≠an dado para revisar escuelas en la huasteca, no pudo comprobar sus gastos y lo corrieron. Entr√≥ otro, que sigue vigente. Lo puso su entonces jefa, Ada Amelia Andrade Contreras y el contralor del Sistema Estatal de Educaci√≥n Regular, Fernando de Jes√ļs Pereda, que lo despide por inepto. Todos juntos no pudieron decirme lo que hicieron con el dinero que les daban para ir a checar las escuelas. Tuvieron que regresar

las partidas, est√° documentado en los recursos de revisi√≥n y solicitudes que hice. Recuero un monto de 32 mil pesos, una cantidad tan simple, no la pudieron sustentar‚ÄĚ.

‚ÄúEs lo que no entiendo, ¬Ņc√≥mo los contralores no pudieron controlarlo? Fue lo mismo que pas√≥ con Mauricio Vladimir Barberena S√°nchez, que antes trabaj√≥ en la Comisi√≥n de Garant√≠a de Acceso a la Informaci√≥n P√ļblica, lo sacaron porque choc√≥ un carro, lo despedaz√≥. Le pidi√≥ chamba a la se√Īora de los trabajos, Ada Andrade, que lo ubic√≥ en recursos materiales, donde se hac√≠an las compras en la Sege. Cuando sale el titular, Jos√© Mej√≠a Lira, Andrade pas√≥ a ser directora administrativa, fue cuando ocup√≥ a Barberena, lo puso en el archivo, donde estuvo un a√Īo y medio. Le ped√≠ datos sobre todo el dinero que le hab√≠an entregado. Fueron como 300 mil pesos para congresos. Le exig√≠ las constancias, no me dio nada. Luego rent√≥ un edificio para colocar los documentos. Al due√Īo le facilit√≥ su mochada‚ÄĚ.

‚ÄúCuando lo descubro, lo despiden y se va de nuevo con Andrade, que lo ubica como titular de transparencia de la Oficial√≠a Mayor del gobierno estatal. Parece que lo premian por hacer transas. Cuando Carreras sale la Sege, deja a Sandra Rojas como administradora. Tiene de ayudante en servicios financieros a Minerva Yrurzo. Juntas hacen oscuros manejos. Usan a la tesorera, Daniela Rocha, que les paga todas las facturas a los proveedores que les cubren un soborno del 10%. Cuando hice las denuncias, Yrurzo neg√≥ los hechos. Las tres acud√≠an juntas a diversas pachangas que les patrocinaban. ¬ŅC√≥mo iba a ser ajena a las evidencias delictivas? Los proveedores me dijeron que les ped√≠an un porcentaje o no les pagaban. No quisieron testificar por temor a las represalias‚ÄĚ.

‚ÄúRojas, Yrurzo y Rocha se fueron de viaje muchas veces al extranjero, hac√≠an fiestas, se practicaron cirug√≠as, junto con las ayudantes de m√°s bajo nivel. Acud√≠an a sanatorios privados a ponerse bubis, pompis, lipos, nariz y lo que m√°s les interesaba. Todo lo pagaban con los sobornos que comet√≠an. Tambi√©n las denunci√≥ la ex diputada local y federal, Guadalupe Almaguer, que cobraban del 6 al 10%. Lo hicieron durante el sexenio de Carreras y tres a√Īos de Antonio Rub√≠n de Celis. Exig√≠an cantidades millonarias de moches, sin contar los programas donde met√≠an la mano. Nadie las supervisaba. Me enter√© por las solicitudes que hice. Al final, Joel Ram√≠rez D√≠az, por medio de su secretario particular, me dijo que nos arregl√°ramos, para calmar el tema. Me negu√©, no har√≠a ning√ļn trato. Hay pruebas de que buscaron comprarme‚ÄĚ.

‚ÄúOtro programa de Ram√≠rez que fiscalic√© fue el nulo pago de las afores a empleados de la Sege, de casi 4 a√Īos, del 2011 al 2014. Lo mismo pas√≥ en el 2018. Si s√≥lo cubrieron la mitad, es un d√©bito aproximado de mil 350 millones 821 mil 639.58 pesos. Son 4 a√Īos y apenas sustent√≥ dos. El caso sigue actual en la Cegaip, por un recurso que interpuse. No comprobaron el destino del dinero y lo descontaron a los trabajadores, ¬Ņd√≥nde qued√≥? No lo ha resuelto el comit√© de garant√≠a porque es corrupto. Les exig√≠ me dijeran d√≥nde est√°n los fondos de unos 400 maestros de todos los niveles. Algunos cobran por honorarios, otros tienen base. No todos cubren las afores. Muchos no reclaman, tienen miedo a que los corran. No cotizaron en 4 a√Īos. Las que si cobraron intereses fueron las autoridades. Los pueden tener en un banco. El reclamo es el 71 del 2020. La ponente es Mar√≠a Jos√© Gonz√°lez Zarzosa, una comisionada que no funciona. Los pone el congreso por √≥rdenes del gobernador‚ÄĚ.

‚ÄúEs por lo que callan. Una vez me resolvieron, les dije que no estaba de acuerdo. Hago un recurso de inconformidad al Instituto Nacional de Transparencia, la segunda instancia. Les dice que elaboren otro resolutivo y entreguen los datos que solicito. Lo hacen, pero jam√°s se cumplen. Hay otras del 2017 que no se han concretado en la Sege y Sistema Estatal de Educaci√≥n Regular. Van para largo, es claro el contubernio. Los oscuros acuerdos se dan porque la Cegaip le pide a la Sege, le pague facturas de 350 pesos para dar dizque charlas de transparencia a las escuelas primarias. Los ni√Īos no entienden el tema ni hacen solicitudes. Nunca la promueven con ciudadanos. Capacitan a los que trabajan en las unidades de transparencia, porque son clientes cautivos. Temen que la gente les exija datos. Lo mismo sucede en el Inai, donde existen comisionados impuestos por el ex presidente Enrique Pe√Īa Nieto, como Rosendoevgeni Monterrey Chepov. Fue titular del Instituto de Transparencia del Estado de M√©xico, de donde lo sac√≥ su jefe y mand√≥ al Inai, donde s√≥lo obstruyen la entrega de informes. Pero ya se van el pr√≥ximo a√Īo. Las comisionadas mujeres son las que han resuelto todo, como Norma Julieta Venegas y Josefina Rom√°n Vergara, que han hecho recursos de inconformidad. Dicen que la Cegaip es sumisa, negligente, no hace una b√ļsqueda exhaustiva para resolver de manera acertada. Entonces, ¬Ņa qui√©n recurrimos? Me fui con el poder judicial federal y le gan√© un amparo al mismo Inai. No queda m√°s remedio que irnos, porque las instancias no funcionan‚ÄĚ.

‚ÄúEn el programa Escuelas de Tiempo Completo, lleg√≥ bastante dinero, aun lo investigo. Por cierto, ya lo quit√≥ el presidente Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador. Fue acertado, ya que los fondos nunca aterrizaron en la Sege, se quedaron en la secretar√≠a de finanzas y en la oficial√≠a mayor, donde estuvo Ada Andrade Contreras. Le dec√≠amos la hada madrina, porque desaparec√≠a lo que le convino. Sandra Rojas, que estuvo en las afores, se hizo la loquita al no darme los datos, tampoco la Cegaip. Cometieron fraude. El dinero est√° en dos partes, en el gobierno estatal, porque no pagaron. Los documentos que mostraron son de hacienda, pero dudo que los tenga. Si fuera cierto, peor, no hicieron nada para regresarlo. Considero que lo amasa el grupo de Sandra Rojas, ya que les genera intereses. Los trabajadores no hacen nada, temen que los corran. Rojas gana por su silencio. La dej√≥ Andrade para cuidarle las espaldas. Ojal√° no la corran hasta diciembre, para que aclare todas las anomal√≠as, como lo del tiempo completo que aun checo‚ÄĚ.

‚ÄúEl dinero de las Escuelas de Tiempo Completo, lleg√≥ al gobierno estatal y nunca lo mand√≥ a la Sege. Contrataron a un proveedor por su cuenta. Fue la Comercializadora Tunoni, que ten√≠a un contrato para repartir comida completa. Los desayunos escolares los daba el DIF. En una escuela de Vanegas, los cobraban arriba de 8 pesos, m√°s el viaje, eran 10 pesos adicionales. El total fue de 18 pesos. En los contratos con Tunoni, nunca dieron el nombre del proveedor. El representante era Octavio Pol√≠n S√°nchez. El del gobierno estatal, Miguel √Āngel Montoya Mercado, el que otorgaba los permisos para los que se daban de alta como proveedores. El monto fue al menos de 500 millones de pesos, s√≥lo de lo que yo ped√≠ en el 2018. En 6 a√Īos, la cifra podr√≠a oscilar en 3 mil millones de pesos. En la escuela Benito Ju√°rez, ubicada en Axtla de Terrazas, aparece un recibo de la semana dos. Dice que reparten 200 gramos de frijol. No aclaran para cu√°ntos alumnos, pero la semana es de 5 d√≠as, tambi√©n les dan 4 latas de at√ļn‚ÄĚ.

‚ÄúTampoco dicen de cu√°ntos gramos. Les entregan medio kilo de nopal cuando tienen mucho en el monte. Ni siquiera hacen el proyecto con eficacia, con insumos espec√≠ficos por zonas. Todo era al garete. Para hacer la comida, les entregaron un garraf√≥n. Les obsequiaron 170 gramos de limones. En la primaria ind√≠gena de Matlapa, Herminio Salas, una se√Īora se quej√≥ de que llegaban muy pocos insumos. No dijeron cu√°nto cobran por los servicios ni el costo de cada alimento, n√ļmero de ni√Īos ni d√≠as de alcance. Es una burla. Parece que les dan un frijol por alumno. Carreras, Joel Ram√≠rez, Sandra Rojas y Ada Andrade, robaron lo que les dio la gana. Jam√°s imaginaron que alguien iba a pedir cuentas y menos revisar los programas. Son 77 carpetas, cada una contiene de 500 a 600 hojas. Son como 36 mil las que revis√©. Si hablamos de 3 mil millones de pesos, ¬Ņcu√°nto le toc√≥ a cada canalla? Todas las hojas no est√°n valoradas. Se debe checar el precio por art√≠culo que dicen haber dado y saber lo gastado en realidad y el n√ļmero de alumnos‚ÄĚ.

‚ÄúMe causa coraje, enojo y tristeza, c√≥mo enga√Īaron a las personas de las escuelas, al darles miserias y nadie dijo nada. No sabemos qu√© le hicieron a los quejosos. He ido a los lugares a checar. Nadie me paga mi tiempo ni mis recorridos que hago para demostrar las anomal√≠as. Es necesario que el se√Īor presidente sepa lo que sucede. Ha dicho que los organismos aut√≥nomos y los estatales, act√ļan de manera ficticia y disimulada. Es cierto, deben quitarlos, que se vaya el Inai, pues se gasta m√°s de mil millones de pesos, que deben destinarse a renglones m√°s √ļtiles. La Cegaip tambi√©n se gasta el presupuesto con nulos beneficios. Pagan de renta 134 mil pesos. Por el lugar donde se ubican, desembolsan 123 mil 500 pesos m√°s otros 10 mil 500 por la casa que usan de archivo. El due√Īo de los inmuebles es el empresario Miguel Maya. Hay much√≠simos programas con fallas‚ÄĚ.

‚ÄúFigur√≥ el Programa Nacional de Ingl√©s, que estuvo del 2016 al 2020. Us√≥ como 121 millones de pesos, de los que s√≥lo me quieren comprobar 18 millones del 2020. Faltan 103 millones de pesos. Cuando acud√≠ a la Cegaip, no me quer√≠an entregar lo de 4 a√Īos. Se hicieron tontos. El rubro tambi√©n lo manipul√≥ Joel Ram√≠rez y Sandra Rojas. No quer√≠an contratar a asesores externos especializados, para que no tuvieran derechos ni plazas. Optaron por el outsorsing, lo que ocultaron. Cuando reviso el 2018, resulta que no eran 18, la cifra real es de 22 millones de pesos. Les pregunt√© quien puso los restantes, de d√≥nde los sacaron y quien los cobr√≥. Dicen que los asesores. Cuando les pido la lista, no me la entregan. Adem√°s, ya se hab√≠a ido el ratero que estaba de coordinador local y ponen a una mujer, que no pudo con el trabajo. La sustituyen con el que manej√≥ el programa de Escuelas de Tiempo Completo, el profesor Vidal Torres Castillo, que antes se encargaba de todo lo electr√≥nico. Lo m√°s grave es que a muchos maestros no les pagaron y se fueron a quejar al congreso‚ÄĚ.

‚ÄúA m√≠ me dicen lo contrario. La Cegaip no ha dado el resolutivo. No hay otra autoridad para quejarse. Si hubiera un arqueo externo, no duran 5 d√≠as, ya los hubieran detenido por los m√ļltiples desfalcos de Sandra Rojas y sus c√≥mplices. Las llaman la mafia de las faldas, todas cirugiadas. Localic√© a cinco especialistas de

ingl√©s que cobraban por semana 15 mil pesos. Significa que se llevaban 60 mil pesos al mes. El coordinador local del programa era un tal Alfonso, ya abandon√≥ el barco. Se pagaba a s√≠ mismo 60 mil pesos y no daba clases. Tambi√©n descubr√≠ a un Efr√©n Abraham Patena L√≥pez, al que corrieron de la normal de estado por grillo. Luego lo encontr√© en la Sege. Empec√© a investigar y saqu√© a otro que ganaba 40 mil pesos sin dar clases. Se dedicaba a cargar cajas de un lugar a otro. Era el motivo de por qu√© no le pagaban a los maestros que de verdad trabajaban. Se√Īalaron las escuelas a d√≥nde se presume acud√≠an, pero nunca se pararon‚ÄĚ.

‚ÄúAlgunos de los profesores que acudieron a quejarse al congreso, no ten√≠an sus planes de labores. Entonces, ¬Ņc√≥mo quer√≠an cobrar? Varios tampoco dieron c√°tedra. Ten√≠an un l√≠der que agarraba moches. La estrategia era presionar y cobrar algo que no merec√≠an. Estaban molestos porque no les toc√≥ del reparto. El fraude asciende a los 121 millones de pesos que no me han podido comprobar. Sandra Rojas es clave en el entuerto, porque recib√≠a el dinero. Nadie sab√≠a del programa hasta que empec√© a investigar. Estoy seguro que si el nuevo secretario, Ernesto Barajas √Ābrego, checa el tema, se dar√° cuenta de m√°s rater√≠as. Est√° obligado a actuar, es dinero p√ļblico, un fraude al erario. Le har√© un informe al gobernador Ricardo Gallardo para decirle todo lo que hicieron. Barajas tendr√° que comprobar lo faltante, debe saber lo que recibe‚ÄĚ.

‚ÄúExiste adem√°s el programa Escuelas Seguras que maneja el Sistema Estatal de Educaci√≥n Regular, que no pudo sustentar nada. Pretextaron que todo se hab√≠a enviado a la Sege, pero no fue cierto. Interpuse un recurso de revisi√≥n y nunca pude ver las comprobaciones. Los planteles siempre estaban abiertos para que todos los ni√Īos fueran recibidos. Les daban dinero para comprar escritorios, pizarrones, sillas, todo el mobiliario. Nunca pude ver algo. Calculo que en dos a√Īos gastaron 150 millones de pesos y no informaron a nadie. La directora de los servicios educativos del Seer era Silvia Montelongo. Entonces aflor√≥ tambi√©n el impuesto de pedir a los ni√Īos 10 pesos, fueran de instituciones p√ļblicas o particulares. Se juntaban alrededor de 3 millones para la caja chica, que se lo repart√≠an entre s√≠. Lo juntaban a trav√©s de las inspectoras. No supe que hicieron con los fondos. Cuando quise ver las facturas, no me dejaron. Todo era parte del saqueo‚ÄĚ.

‚ÄúEstaba la fundaci√≥n Rafael Turrubiartes, ya no era un fideicomiso. Le ped√≠an ayuda a todas las escuelas para terminar un auditorio que se ubica en una primaria de Tlaxcala. Gallardo dice que va a reparar y ayudar con los insumos a las escuelas que los necesiten. Es mucho dinero lo que se necesita. Tampoco es conveniente, le entreguen el dinero a los consejos, por la gran cantidad, es dif√≠cil su manejo. No pueden comprobar lo que exigen de colegiatura al entrar y las constantes cuotas que imponen el resto del a√Īo. El mandatario necesita un grupo de gente confiable que cheque los ingresos y gastos. En el tema de las becas, le daban a unos cuantos. Las manej√≥ la maestra Silvia Socorro Cort√©s. No pudo comprobar varias que entreg√≥ en distintas escuelas. Nadie acude a revisar a los inspectores y el sector que controlan, menos los m√°s escondidos u olvidados. Se enojaban porque les ped√≠a los planes de trabajo de tal o cual maestro. Los ni√Īos dec√≠an que a veces no iban los profesores. Hacen lo que les da la gana‚ÄĚ.

‚ÄúHab√≠a un fondo revolvente que manej√≥ Joel Ram√≠rez para sus vi√°ticos, desde el 2017 al 2020. En promedio le daban un mill√≥n de pesos. No lo pudo comprobar. Lo administr√≥ su secretario particular, Miguel √Āngel Carbajal, que luego brinc√≥ como subsecretario de gobierno y oficial mayor. Se gastaron los fondos. Todo lo maquillaba Sandra Rojas, que no me entreg√≥ las comprobaciones. Lo clasificaron como dato confidencial, porque apareci√≥ el registro federal de contribuyentes de Marisol Pillado, la secretaria personal de Ram√≠rez. Se enoj√≥ porque le ped√≠ cuentas claras sobre los archivos de la unidad. Se hacen tontos. Tengo que leer todo para saber lo que dijeron, ya metimos el amparo y les gan√©. Muy pocos se dedican a lo que hago, no se toman la molestia, ya que implica tiempo y dinero. Le invierto porque lo agarro para distraerme. Si alguien se animara, tengo que pagarle. Me ayuda que estoy jubilado‚ÄĚ.

‚ÄúEl litigante Ernesto Villanueva me dijo, si usted quiere dedicarse al tema, necesita ser persistente, estar disponible las 24 horas los 7 d√≠as de la semana. Conocer la constituci√≥n, la ley de transparencia, le hagan caso las autoridades y tener dinero, porque se gasta mucho. Re√ļno todo, menos que me atiendan. Si alguien quiere imitarme, debe tener un ingreso seguro que lo ayude a hacer sus pesquisas o de otra manera, fracasar√°. Es un trabajo arduo. Llevo 20 a√Īos, casi me volv√≠ a jubilar. Hay muchos que lo hacen por dinero o un trabajo. Algunos buscan acomodar a sus amantes de aviadoras en alguna dependencia. Luego les quitan la mitad de los ingresos, con lo que juntaban hasta 40 mil pesos al mes. No tienen vocaci√≥n, lo hacen para agarrar cancha. En San Luis, si acaso, hay dos personas que hacen recursos de inconformidad ante el Inai, pero no se animan. La unidad de transparencia tiene mucho que ver en una dependencia. La ponen para que no entregue datos. Les

dije que me dieran la oportunidad de manejarla, para ense√Īarles. No habr√≠a quejas, les dar√≠a los informes en tiempo y forma, sin cobrar.

El ex director de la normal del estado, Francisco Hern√°ndez Ortiz, lleg√≥ al cargo el 20 de agosto del a√Īo 2000, donde dur√≥ 21 a√Īos. Lleg√≥ con la plaza de profesor, no ten√≠a maestr√≠a ni doctorado, ni la carga de 40 horas. Lo ayud√≥ su mecenas, el entonces dirigente de la secci√≥n 52 del magisterio, Joel Ramos Leyva, luego director del Seer. Lo increparon cuatro maestras por mis√≥gino y no tener el perfil acad√©mico para el cargo. Lo superaban en curr√≠cula, ya que ten√≠an doctorados en el sector educativo. Una muri√≥ por covid y las dem√°s est√°n en v√≠speras de jubilarse.

Pi√Īa lo investig√≥ por un est√≠mulo al desempe√Īo, un bono que entregaba el gobierno estatal. Es donde aparecen sus detractoras. Lo critican por entregarlo a sus incondicionales. Los montos oscilaban en los 500 a 600 mil pesos. Cada mentor obten√≠a entre 70 a 80 mil pesos. Le pregunt√© c√≥mo los evaluaba para otorgarles el incentivo. El n√ļmero creci√≥ de 6 a 37. Hablaron por fuera conmigo, ya que tem√≠an ser descubiertos. Las c√©dulas evaluativas estaban por la calle de la amargura. Fue donde nos dimos cuenta que Hern√°ndez nombraba a los beneficiarios. Aparec√≠a la encargada de recursos humanos, el director acad√©mico y los encargados de cobrar las cuotas.

Le pregunt√© sobre los planes de clases, m√©todo para calificarlos. Le daba a la sociedad de alumnos 10 mil pesos. Lo cuestion√© de d√≥nde sacaba el dinero. Respondi√≥ que de la cafeter√≠a y una papeler√≠a. Cada una le daba 5 mil pesos. Me lo dijo por escrito. Lo raro es que el encargado de la cafeter√≠a me cont√≥ que le entregaba 30 mil pesos y el de la papeler√≠a 20 mil. Lo increp√©. ¬ŅC√≥mo es posible que el de la papeler√≠a te de 5 mil pesos, si tiene las computadoras, foto copiadoras y otros insumos que vend√≠a? Si estuviera en otro lugar, pagar√≠a 10 mil pesos de luz. Tampoco cubr√≠a el agua ni rentas. La plantilla de maestros era de 200 maestros. Al menos 50 le compraron una o dos comidas diarias que se llevan a sus casas. Era un mentiroso, le busqu√© comprobantes por todos lados.

Tampoco quiso sustentar los 10 mil pesos que entreg√≥ a los estudiantes con el argumento de que era una instancia civil. Eran recursos p√ļblicos que deb√≠a comprobar. No aclar√≥ los ingresos de los t√≠tulos. Se graduaban en el 2016, 226 alumnos, cu√°nto les cobraba, les exig√≠a 3 mil pesos por examen. Pero solicit√≥ 250 folios al Seer. Los excedentes, aleg√≥, eran para recuperar los que se da√Īaban. La norma dice que se debe levantar una acta y lo remiten. Los reponen, no para tirar m√°s de 20. A la maestra Silvia Hern√°ndez tambi√©n le mandaban folios extras. No los comprob√≥ hasta la fecha y son recurso del 2016. Cada semestre cobr√≥ inscripciones de 2 mil pesos por cada alumno. Eran mil, adem√°s los ex√°menes, constancia de estudios, credenciales. Se justific√≥ con limpiar cisternas e impermeabilizaciones.

En los enjuagues estaba de acuerdo el director administrativo del Seer, Jes√ļs Alberto Leyva Ortiz. Carreras se enter√≥ y me dijo que investigara el dinero que manej√≥ Hern√°ndez. Los cobros que hizo y la forma en que trat√≥ de comprobarlos por medio de facturas, si eran reales. Se ostent√≥ como doctor en historia, pero la cedula profesional establece que es en artes y humanidades. Estudi√≥ en Zacatecas. Los pagos los hizo con dinero de la normal, desde que se inscribi√≥ hasta salir. Le dije que me mostrara sus asistencias, si fueron virtuales o presenciales. No pudo hacerlo. El Seer confirm√≥ que no era doctor en nada. Fui a Zacatecas y dijeron que nunca asisti√≥ a clases, ni de manera virtual. No me dejaron hablar con el rector.