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Proponen que el nuevo ayuntamiento active un parque nacional en la Ca√Īada del Lobo

Paola Moreno

Ante el anuncio del alcalde electo, Enrique Galindo Ceballos, de convertir a la capital en una ciudad sustentable y ecol√≥gica, el arquitecto Jos√© Luis Gonz√°lez Ruiz destac√≥ que es el momento de ejecutar un parque nacional en la Ca√Īada del Lobo, que dise√Ī√≥ y perfecciona desde hace 20 a√Īos. Lo hizo con el objetivo de regular el crecimiento hacia la zona sur, crear un espacio ecol√≥gico y preservar la recarga del acu√≠fero que abastece a gran parte de la metr√≥poli. La propuesta consiste en integrar 300 hect√°reas en un prado donde hubiera actividades recreativas y conservar el medio ambiente. Sumar a los ciudadanos y escuelas para llevar a cabo actividades de ecoturismo y cuidado del suelo.

Indic√≥ que en las √ļltimas dos d√©cadas, se han visto grandes modificaciones en los cambios clim√°ticos que han vulnerado el h√°bitat, por lo que es necesario ajustarlos a las necesidades actuales. ‚ÄúLa ventaja es que San Luis es un lugar muy din√°mico, pero hay que adecuarlo sin causar deterioro. Preservar la naturaleza o salimos perjudicados. Las deficientes planeaciones han provocado que cuando llueve demasiado, nos inundamos‚ÄĚ.

Gonz√°lez expuso que la propuesta original, despu√©s de haber realizado un estudio en la comunidad de San Juan de Guadalupe, consist√≠a en que las 300 hect√°reas, junto con el vaso de la presa, un manantial que abastece de forma regular parte de la ciudad, fuera un espacio ecol√≥gico. Tendr√≠a un uso gratuito y p√ļblico el acceso en medida que los propietarios lo determinaran. Al inicio se plane√≥ cobrar una peque√Īa cuota para el mantenimiento. Lo compar√≥ con los parques Tangamanga, que reciben millones de pesos. ‚ÄúAhora se debe considerar la falta de vivienda y actividad comercial, realizar un an√°lisis profesional y t√©cnico. No construir en √°reas protegidas, menos donde hay recarga acu√≠fera. Hacer manchas de √°rboles‚ÄĚ.

Los planes nunca se concretaron por los conflictos que existen con la tenencia de la tierra. No se han delimitado las √°reas a intervenir, para compaginar lo habitacional con lo ecol√≥gico. ‚ÄúEl crecimiento urbano no se detiene, tampoco las necesidades sociales. Hay que planificar para no herir el medio ambiente. Compaginar la flora y fauna con el ser humano, de manera estrat√©gica‚ÄĚ

Otras propuestas

Varios grupos opositores rechazan a los ‚Äúrepugnantes fraccionadores sin escr√ļpulos, que tratan de quedarse con las reservas territoriales, sin permisos de ning√ļn tipo. En la publicidad que manejan, no aparecen los comuneros y la Ca√Īada del Lobo se convierte en parte de la oferta inmobiliaria. El sumiso alcalde Xavier Nava y su t√≠tere Instituto Municipal de Planeaci√≥n, se apresuraron a modificar el Plan del Centro Estrat√©gico de Poblaci√≥n para alterar el √°rea protegida y entregar 2 mil 69 hect√°reas al poder econ√≥mico‚ÄĚ.

Denunciaron que la Procuradur√≠a Agraria defini√≥ que el despojo no es posible, ya que las autoridades ambientales no han entregado ning√ļn permiso forestal. ‚ÄúEl gobernador Juan Manuel Carreras enga√Īa al presidente Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador respecto a las dimensiones del √°rea a proteger en la Sierra de San Miguelito. Construye junto con la universidad aut√≥noma y grupos retardatarios, como Sierra de San Miguelito, una propuesta parcial, a la medida de los intereses de los desarrolladores. La farsa ambientalista del gobierno estatal y municipal, sin√≥nimo de corruptelas, se derrumba ante las evidencias propagand√≠sticas del tema Ca√Īadas. La venta ilegal en maqueta es un fraude calculado. Es necesario que la propaganda infame sea contrarrestada de manera contundente. No pasar√°n‚ÄĚ.

Precisan que el nuevo San Luis est√° por nacer, se llamar√° Las Ca√Īadas, un ambicioso trazado habitacional y comercial de m√°s de 32 kil√≥metros cuadrados, ubicado al sur de la capital. ‚ÄúAdelantamos algunos de los detalles del megaproyecto de lujo: 2 mil hect√°reas de terreno para los desarrollos, 28 mil lotes habitacionales que incluyen residencias, departamentos, escuelas, clubes deportivos y grandes torres, mil 200 lotes comerciales con grandes plazas, supermercados y centros de consumo. Incluye un lago, r√≠os, grandes calzadas y avenidas, ciclov√≠as, corredores peatonales, 12 mil nuevos empleos se van a generar mientras se construye. M√°s de 100 mil personas podr√°n vivir en un espacio digno. Se plantar√°n 250 mil √°rboles‚ÄĚ.

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Juventino Sánchez sobrevivió a un levantón criminal

En septiembre de 1997, el ahora consejero del gobernador de Nuevo Le√≥n, Jaime Rodr√≠guez Calder√≥n ‚ÄúEl Bronco‚ÄĚ, el ex cronista deportivo, Juventino S√°nchez Rosales, fue v√≠ctima de un levant√≥n por parte de un grupo criminal, que lo marcar√≠a para el resto de su vida. Entonces hac√≠a campa√Īas pol√≠ticas en Tamaulipas para algunos candidatos del PAN. ‚ÄúEl clima social no estaba tan complicado. Mi labor consist√≠a en hacer se√Īalamientos, despertar la atenci√≥n de la gente con las actividades de los contrarios. Hacerles saber por qu√© mi candidato era mejor que los dem√°s. Son estrategias que se hacen, no fue nada personal o algo que tuviera en contra de tal o cual aspirante. S√≥lo cumpl√≠ con un trabajo, que levant√≥. El motivo de mi secuestro pudo ser lo que hice¬Ľ.

¬ęFue un d√≠a de septiembre que nunca olvidar√© y que sin duda me marc√≥ para siempre. Ya era algo tarde y hab√≠a perdido el avi√≥n de Reynosa con destino a San Luis Potos√≠ por lo que me tuve que ir por carretera. El fin de semana promet√≠ llevar a dos de mis sobrinas a ver un partido de f√ļtbol al estadio Alfonso Lastras, ya que jugaban las Chivas rayadas del Guadalajara, por lo que no pod√≠a fallarles. Al llegar a San Luis Potos√≠, pas√© por mi veh√≠culo que hab√≠a comprado. Las placas todav√≠a estaban en uno de los asientos. Fui con mis sobrinas al partido. M√°s tarde me reun√≠ con unos amigos por la avenida Himno Nacional. Sal√≠ alrededor de las once de la noche. Me dirig√≠a hacia la diagonal. Entonces se me emparej√≥ un auto, que me cerr√≥ el paso. Alcanc√© a notar que era una camioneta oscura de donde descendieron unos hombres que no me dejaron ver sus rostros. Me bajaron del coche y me subieron a su unidad de manera brusca, al asiento trasero, donde comenzaron a golpearme sin cesar con un tubo en la cabeza, piernas y en el resto del cuerpo¬Ľ.

¬ęAl estar sometido, recuerdo que me hablaban con palabras altisonantes. Me dec√≠an que eso me pasaba por decir y escribir chingaderas. Fueron tantos los impactos que recib√≠, que no soport√© m√°s y me di por vencido. Ya no sent√≠a nada, llegu√© a perder hasta tres veces el conocimiento. Les hice creer que estaba desmayado para que me dejaran de agredir, soportaba las agresiones sin hacer ning√ļn tipo de gesto o movimiento. Todo sucedi√≥ dentro de la camioneta. Me pasearon por diversos sitios, como los puentes de Salvador Nava, pues sent√≠ que sub√≠a y bajaba. Despu√©s de un rato decidieron tirarme atr√°s del perif√©rico Antonio Rocha Cordero, por el rumbo de la Ca√Īada del Lobo. Me dieron m√°s patadas, pero segu√≠ sin hacer ning√ļn tipo de movimiento. Me creyeron muerto, pues uno de los raptores sugiri√≥ darme el tiro de gracia. Otro respondi√≥, no hace falta, ya se lo llev√≥ la chingada. Me arrastraron, me quitaron todas mis pertenencias y arrancaron. Al ver que se alejaban las luces de la unidad y las del veh√≠culo Cirrus verde que me hab√≠an despojado, que reci√©n hab√≠a comprado con mucho sacrificio, intent√© pararme. Los golpes que tra√≠a en todo el cuerpo me lo impidieron. Me arrastr√© por un rato y poco despu√©s, logr√© agarrarme de las ramas de un √°rbol que estaban cerca. Fue como medio pude pararme y caminar. Lo hice por una hora y media o m√°s. Me guiaba por las luces de la ciudad que se ve√≠an a lo lejos. Pasaban veh√≠culos de un lado y otro. Lleg√≥ el momento en que pude identificar el bulevar y una f√°brica donde hab√≠a una caseta de vigilancia. Llegu√© como pude. Por fortuna hab√≠a un velador, que al notar el estado en que me encontraba, llam√≥ de inmediato a un taxi para que me llevara al servicio m√©dico. Le dije que primero quer√≠a ver a mi familia, por lo que me traslad√≥ al domicilio que le proporcion√©. Cuando estuve con los m√≠os, me movieron en una ambulancia al Hospital de la Salud, que se ubica en avenida Industrias. Luego me di cuenta de lo grave de los golpes. Ten√≠a las manos destrozadas, los dedos chuecos, el cuello torcido. Me tuvieron que poner varios tornillos en distintas partes del cuerpo. Mi familia denunci√≥ los hechos a las autoridades. Me interrogaron y tomaron fotos para dar fe de lo ocurrido. Nunca se recuper√≥ el coche ni se detuvo a los responsables¬Ľ.

¬ęNo recuerdo c√≥mo sucedieron algunos incidentes. Fueron muy dolorosos para mi persona y familia a la que pido una disculpa por no haberles comentado lo riesgoso que es mi trabajo. Lo hice para no preocuparlos. Sin duda fue una experiencia que marc√≥ mi coraz√≥n y vida como un tatuaje. Me hizo valorarla y verla de otra manera. Entonces decid√≠ ayudar y poner mi grano de arena para que todo cambiara. Crear escenarios diferentes desde cualquier trinchera en la que me encontrara. Lo hago desde entonces y lo har√© el resto de mi vida. Estoy libre y vivo. Dios sabe por qu√© nos pone a prueba. Soy muy creyente. Lo que me pas√≥ no fue por estar metido en negocios o con personas malas. Fue por mi desempe√Īo en las campa√Īas. Nunca he tenido enemigos ni me he peleado con nadie. Se√Īalo y digo lo que debo decir. Me pueden calificar de hocic√≥n y la verdad es que lo soy. Me convierto en el peor hocic√≥n del mundo cuando veo muchas injusticias, cuando da√Īan o abusan de la gente¬Ľ.

¬ęHoy trabajo en lo mismo. He tenido la oportunidad de estar en la mayor√≠a de las entidades del pa√≠s donde he podido detectar y escuchar el sentir de la gente con respecto a la violencia e inseguridad que se vive. Los medios informativos apenas revelan el 5% de lo que en realidad sucede. Ocultan las circunstancias en las que vivimos. Es alarmante, est√°n llenas de secuestros, levantones y delitos de todo tipo. Vamos como los cangrejos, hacia atr√°s cada vez m√°s. No hay ning√ļn individuo que no haya vivido solo o con su familia un acto criminal. La gente ya no cree en las autoridades, sospechan que los pueden afectar m√°s que los delincuentes. El cambio lo podemos hacer todos juntos si denunciamos las injusticias o atrocidades. Las autoridades deben ganarse el respeto y la confianza de la ciudadan√≠a al tener mejores agentes, que deben ser tambi√©n excelentes personas, ya que tienen familia y derechos al igual que los dem√°s¬Ľ.

¬ęLos medios informativos, por su parte, deben comunicar lo que en realidad sucede en el pa√≠s, para saber d√≥nde estamos parados. Y como dice mi gobernador de Nuevo Le√≥n, Jaime Rodr√≠guez Calder√≥n, entrar a la nueva independencia. Debemos buscarla donde no haya corrupci√≥n, injusticias, ni las porquer√≠as que vivimos, donde aparecen nuevos ricos, pero tambi√©n m√°s pobres en el mundo. Tenemos que hacer un borr√≥n y cuenta nueva, ir hacia adelante, construir lo que deje huella. A mis hijos les digo que cuando muera, no les dejar√© riquezas, porque no las tengo. Provengo de una familia humilde. Lo que si les heredar√© ser√° un nombre con valor. Cuando se hable de Juventino S√°nchez, ser√° con respeto. Desde que fui secuestrado, miro todo distinto¬Ľ.