Y la monarquía se hizo humo

17 febrero, 20218:21 pmAutor: Agustín de la Rosa CharcasOpinion

Y cuando desperté, ya no estaba ahí. Los ruidos se extendían. Pero la inmensa mayoría simulaba no oír. En corto, en privado, la realidad que se reconocía alcanzaba la unanimidad. La estrategia nunca se ocultó a nadie. El terreno que se medía, en primer escala, las condiciones operativas dentro del PRD, eran más que favorables. La corrupción y la ausencia total de vida democrática en la vida del partido, preparó la estrategia para que el alcalde de Soledad, Ricardo Gallardo Juárez, preparara el asalto al poder de la franquicia política, junto con su hijo del mismo nombre. Con una estrategia elemental: poner en movimiento el dinero suficiente para corromper lo que ya estaba, pero en la suma de su causa, apoderarse del partido y usar gente armada para atemorizar a la poca resistencia que hubiere. Fue como tomó el control del PRD estatal.

Sólo que la ambición por el dinero y el temor de varios consejeros, lo alejaron de su área de control político. Su modus operandi, en el PRD estatal y nacional, lo conocían. Todo mundo prefería voltear a otro lado. El fuerte hedor que producían los usos y costumbres de Gallardo, no parecía molestar a nadie de la burocracia partidaria. Algunos con singular alegría, se reconocían en la pestilencia, la misma que siempre han padecido. Lo que explica la suma de casi la totalidad de grillos militantes que se sometieron a la línea marcada por el llamado Pollo. En el natal municipio, sus detractores siempre lo han vinculado al crimen organizado. Pero lo dicen en voz baja, porque son cobardes y corruptos.

La bandera de los Gallardo contra los caciques tradicionales en Soledad, fue una postura m√°s de su inagotable demagogia. En realidad, la llegada al poder, fue la instauraci√≥n de un partido de ‚Äúizquierda‚ÄĚ, de una monarqu√≠a vulgar. Sabemos que un partido progresista y democr√°tico, no lo hubiera avalado. Pero todo mundo apoy√≥ el proyecto de la monarqu√≠a. La imprudencia, el autoritarismo y la soberbia con que se conduc√≠a Gallardo Cardona, no lo ocult√≥. Actu√≥ tal y como es. Y tan no disgust√≥ a las c√ļpulas del PRD nacional, que los incorporaron en su lucha nacional por obtener la dirigencia. El padre apoy√≥ la planilla de Nueva Izquierda y el hijo la de Alternativa Democr√°tica Nacional, ambas respaldaban a Carlos Navarrete.

Era el mismo estilo, con dinero suficiente para borrar del escenario a todas las dem√°s corrientes, para quedarse con el control absoluto del PRD estatal. El proyecto estaba encarrilado. Gallardo Cardona nunca guard√≥ las formas, declaraba como si fuera el presidente del partido. En los hechos lo era, pero su actitud autoritaria le imped√≠a actuar con la m√°s elemental mesura. Le urg√≠a que todo mundo entendiera que s√≥lo su discurso era el valedero. En el ejercicio del poder en el ayuntamiento, como cualquier priista o panista, se crey√≥ due√Īo de los dineros p√ļblicos. Con un sentido patrimonialista, us√≥ el erario con fines electoreros de la manera m√°s rudimentaria.

Agua purificada gratis, despensas por miles, fachadas de edificios con el logotipo y color del PRD, dinero suficiente para periodistas que le cuidaban la imagen, se cre√≠a el Chucho el Roto de Soledad. Los periodistas que recib√≠an dinero para inventar una imagen que no correspond√≠a con la verdad, eran, son, plumas a sueldo. Mercenarios del oficio. Pero toda la actividad desplegada para fortalecer los grupos corporativos que estuvieron al alcance de las manipulaciones pol√≠ticas de la familia Gallardo, eran recursos p√ļblicos. El uso faccioso es una actitud de corrupci√≥n, m√°xime cuando se afirma ser una autoridad postulada por un partido progresista. En el rubro de la obra p√ļblica, trascendi√≥ que un solo contratista, √ďscar Compe√°n, con diversas razones sociales, controlaba la mayor√≠a del presupuesto. Pero al mismo empresario lo beneficiaron los ex alcaldes Juan Manuel Vel√°zquez y Roberto Cervantes.

Todo caminaba sin contratiempos para el proyecto de la familia Gallardo. La alianza con el PAN la festejaban por adelantado, sacando incluso el acuerdo del consejo estatal controlado por los mismos personajes. Se movían y desplegaban a candidatos por todo el estado. Pero se cruzó el fatídico y terrorífico 26 de septiembre del 2014, en Iguala, Guerrero, gobernado por otro perredista, renunciado por el malestar social

en todo el país. Y todo empezó a cambiar. Las similitudes se empezaron a ventilar en las redes sociales de manera intensa. En apariencia, en el paraíso de los Gallardo no pasaba nada. Pero todo se movía. En México todo empezó a cambiar de manera vertiginosa. El mundo puso sus ojos y su solidaridad con los estudiantes y familiares de los normalistas asesinados y desaparecidos, sumando la exigencia de justicia.

La imagen del presidente de la rep√ļblica cay√≥ de manera estrepitosa en el mundo y el pa√≠s. Los esc√°ndalos de la infinita corrupci√≥n del poder con la iniciativa privada, brotaron como hongos, en un M√©xico movilizado por el horror, el coraje y la indignaci√≥n. Los sangrientos sucesos de Iguala rebasaron a toda la clase pol√≠tica, m√°s a la del PRD, que mandaba en la entidad. Pero sin duda, desnud√≥ a toda la clase pol√≠tica. Para el sol azteca, la pesadilla no termina. La desconfianza de sectores amplios de la sociedad, hab√≠an votado por tal alternativa, le retiran las intenciones de seguirlo de acuerdo a las encuestas que trascienden. En el convulso panorama, la c√ļpula del PRD se vio obligada a tomar determinaciones en el sentido de revertir el desprestigio que no se detiene y acuerda aplicar el protocolo de √©tica y pol√≠tica para evitar infiltraciones del narcotr√°fico al momento de nombrar candidatos y ordenan al ex edil de Soledad, se presente ante las autoridades competentes para aclarar las dudas que existen sobre su gobierno, de no hacerlo, dijeron, se le expulsar√≠a del partido.

Entonces, fue la dirigencia nacional del PRD, la que defini√≥ las conductas inapropiadas en la forma de gobierno de Gallardo Cardona. Nadie puede ser tan ingenuo en pensar que la dirigencia nacional no tuviera datos de la forma en que se condujeron en el ejercicio del poder. El operativo que mont√≥ la PGR para detenerlo no fue para alguien que ten√≠a problemas de malos manejos con los recursos p√ļblicos. Lo que hicieron fue un despliegue contra un delincuente que ten√≠a capacidad de respuesta violenta en un posible intento de burlar la acci√≥n de la polic√≠a. El alcalde con licencia fue detenido, acusado de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia il√≠cita. Sin derecho a fianza.

Voces dis√≠mbolas se muestran contrariadas por la captura del oscuro personaje: ‚Äúrobo, pero le daba a la gente. Deber√≠an detener a los otros ex alcaldes, Victoria Labastida y Marcelo de los Santos, que saquearon a manos llenas y en mayor cantidad‚ÄĚ. Incluso, el notario p√ļblico uno, Eduardo Mart√≠nez Benavente, se√Īal√≥, ‚Äúes claro el tinte pol√≠tico en el caso de Gallardo Cardona. Tiene la finalidad de frenar sus aspiraciones y las del padre‚ÄĚ. ¬ŅQui√©n busc√≥ detener el avance pol√≠tico de ambos sujetos? ¬ŅEl PRD nacional? ¬ŅAcaso los que dirigen el PRD fueron apoyados por los Gallardo? Siguen en las mismas y voltean la vista para otro lado. ¬ŅTan pronto se les olvid√≥ que fue precisamente el PRD nacional quien pidi√≥ la intervenci√≥n de la PGR?

La gente com√ļn que recibi√≥ apoyos de los gobiernos encabezados por los Gallardos, la primera reacci√≥n que tuvieron fue de desconcierto. Pero tambi√©n revel√≥ el grado de enfermedad que la gente en su conjunto padece al negarse a ver la realidad. Sufren de alguna manera el llamado s√≠ndrome de Estocolmo. Los que presumen tener informes suficientes para emitir opiniones en libertad, pero lo hacen de manera mentirosa o para desviar la atenci√≥n de algo que a sus intereses convenga, son intelectuales org√°nicos de un sistema corrupto y corruptor. Si Iguala no se atraviesa en el camino de los Gallardo, se hubieran encumbrado con la alianza del PAN y PRD. Es la realidad que nos circunda. Pero son delincuentes. Lo dijo la PGR.

Comments

comments

Comments

comments