Violencia digital

10 diciembre, 20197:12 pmAutor: √Āngel Castillo TorresCapital Colaboradores Destacada Noticias

  • Ciberacoso// Extorsi√≥n en l√≠nea// Uso de im√°genes de contenido sexual sin consentimiento//Da√Īos a la dignidad y estabilidad emocional de las personas.

A Esmeralda, joven universitaria de 21 a√Īos, le robaron su celular en un centro comercial. El ladr√≥n, al revisar el contenido de las im√°genes guardadas en la memoria del aparato, encontr√≥ fotograf√≠as er√≥ticas y un v√≠deo de actividad sexual de la estudiante.

El rufián olfateo la oportunidad de sacar provecho de este comprometedor material. Su mente criminal decidió ganar dinero extorsionando a Esmeralda.

Le mando mensajes privados por Face Book para pedirle dinero a cambio de no publicarlas. Ella, en principio, se negó a ser chantajeada. El psicópata insistió en sus demandas subiendo el volumen de sus amenazas. La universitaria no dio su brazo a torcer.

Entonces el extorsionador decide ponerlas en l√≠nea y etiquetar a su v√≠ctima. El efecto sobre la vida de Esmeralda fue devastador. Los usuarios de las redes sociales empezaron a insultarla y a condenarla: ‚ÄúTe lo buscaste‚ÄĚ ‚ÄúEso te sacas por ser de cascos ligeros‚ÄĚ, fue lo m√°s amable que le dijeron.

Ella, desesperada, denunció ante las autoridades y solicitó a las plataformas digitales que retiraran y bloquearán el material erótico y sexual. Pero la respuesta fue muy lenta y mientras tanto su caso se hizo viral.

Otro caso.

Raquel confiesa llena de culpa y verg√ľenza su terrible historia: ‚ÄúReconozco que fui yo quien permiti√≥ que me tomara algunas fotograf√≠as cuando est√°bamos desnudos. Incluso tuvimos videollamadas er√≥ticas que √©l grab√≥, pero yo no sab√≠a que lo hac√≠a. El me atra√≠a y se gan√≥ mi confianza. √Čramos novios y todo parec√≠a ir sobre ruedas hacia el matrimonio. Yo estaba muy enamorada. Pero luego todo empez√≥ a cambiar. √Čl me mostr√≥ las fotos y grabaciones y empez√≥ a pedirme favores econ√≥micos. Como yo ganaba bien acepte y le entregu√© algunas cantidades de dinero. Pero luego sus exigencias aumentaron considerablemente. No siempre pod√≠a darle lo que me ped√≠a as√≠ que empez√≥ a amenazarme con publicar todo el material en las redes sociales. ¬°Ha sido un infierno!, estoy atrapada en un callej√≥n sin salida, no s√© qu√© hacer. Todo el amor que sent√≠a por √©l se ha convertido en resentimiento y miedo, ¬°mucho miedo!

Magdalena era amenazada de muerte por su esposo.

La violencia llegó cuando ella le pidió el divorcio.

Su matrimonio no funcion√≥. La violencia, la obsesi√≥n por dominarla y los celos enfermizos lo destruyeron todo. √Čl quer√≠a siempre controlarla. La vigilaba. Cuando sal√≠an de compras ella ten√≠a que caminar a no m√°s de dos metros de distancia de √©l. La obligaba a entregar todos los recibos de las compras que hac√≠a. No le permit√≠a tener amigas. Le exig√≠a la contrase√Īa de su celular. Revisaba los mensajes que le enviaban sus amigos por Face Book. Con perfiles falsos, la insultaba y amenazaba.

Magdalena ya no pudo más y decidió abandonarlo. La reacción de su marido fue violenta. La amenazó de muerte. Le ordenó volver al hogar.

Ella al principio se refugi√≥ en casa de sus padres. Pero luego tuvo que salir de su municipio de origen y esconderse en otro estado de la rep√ļblica por temor a perder la vida a manos de su marido.

El caso de Olimpia Coral Melo, se convirtió en bandera de lucha para castigar penalmente la violencia digital.

Cuando ten√≠a 18 a√Īos Olimpia fue v√≠ctima de la m√°s indigna violencia de g√©nero de parte de quien fuera su novio.

Era el a√Īo 2013 cuando en su natal Huachinango, Puebla, se difundi√≥ un v√≠deo √≠ntimo de contenido sexual sin su consentimiento. El morbo que desat√≥ este material provoc√≥ que se compartiera miles de veces primero en su lugar de origen y luego a nivel nacional.

Ella se encerró en su casa a piedra y lodo para escapar de las burlas y el linchamiento mediático.

Pasaron muchos meses antes de que Olimpia pudiera comprender que no era culpable de lo que había pasado. Ella, como miles de mujeres en México, había sido víctima de una agresión digital.

Pero entonces de armó de valor y con toda dignidad comenzó a fundar un movimiento político para exigir que las agresiones hechas a mujeres a través de medios digitales o telemáticos se tipificara como delito.

Surge el Frente Nacional por la Sororidad, movimiento mayoritariamente encabezado por mujeres que se dio a la tarea de promover la llamada Ley Olimpia.

Para estas activistas defensoras de los derechos humanos la violencia de g√©nero digital es toda aquella agresi√≥n psicol√≥gica que realiza una persona a trav√©s de las nuevas tecnolog√≠as de la comunicaci√≥n como el correo electr√≥nico, los sistemas de mensajer√≠a WhatsApp o las redes sociales, contra su pareja o ex pareja de forma sostenida y repetida en el tiempo, con la √ļnica finalidad de discriminar, dominar, extorsionar o entrometerse, sin consentimiento, en la vida privada de la v√≠ctima.

La Ley Olimpia ya ha sido aprobada en 15 estados de la rep√ļblica y en San Luis Potos√≠ est√° por ponerse a consideraci√≥n de los diputados locales. Es todo un misterio saber en este momento si se aprobar√° o no √©sta iniciativa.

 

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