La corte anula el veredicto de asesinato culposo

6 febrero, 202010:31 pmAutor: La NoticiaCapital Destacada Noticias

El pasado 13 de noviembre, la primera sala de la Suprema Corte de Justicia, determinó por unanimidad, dejar sin efecto la consignación por homicidio culposo que determinó la Procuraduría de Justicia del Estado, en contra de Jorge Vasilakos, acusado por la muerte de Karla del Carmen Pontigo Lucciotto, joven edecán que laboraba en el bar Play, propiedad del inculpado. Ordenó reponer toda la investigación con perspectiva de género.

Con el resolutivo, se busca subsanar las violaciones cometidas durante la investigaci√≥n del homicidio. Pero adem√°s, la corte pidi√≥, se inicien los procedimientos necesarios para sancionar, en forma administrativa y penal, a las autoridades que intervinieron en el caso. Despu√©s de m√°s de 7 a√Īos de lucha para que se reabriera el asunto y la muerte de la joven se investigara como feminicidio, la corte dictamin√≥ a favor de la se√Īora Esperanza Lucciotto L√≥pez, madre de Karla y su hermano, Fernando Zahid Lucciotto, representados por la Fundaci√≥n para la Justicia y el Estado Democr√°tico del Derecho.

La madrugada del 28 de octubre del 2012, Karla Pontigo fue encontrada herida por su hermano que pasó a buscarla al bar Play donde trabajaba. Fue trasladada al hospital central donde falleció al día siguiente, al no superar las lesiones que sufrió. No obstante que los familiares insistieron desde un inicio que su muerte no fue accidental, el ministerio publicó determinó que la afectada subió a buscar sus pertenencias a un cuarto oscuro ubicado en segunda planta del bar. Chocó con una puerta de cristal que se rompió. Un vidrio le causó una herida en la pierna derecha, que afectó la artería y vena femoral, lesiones que no superó y provocaron su deceso.

El 20 de agosto del 2013, la procuraduría consignó la averiguación previa y solicitó la orden de arresto en contra de Pedro Jorge Vasilakos Reyes por el presunto delito de homicidio culposo. El 22 de agosto, el juez segundo del ramo penal, Julián Ruíz Contreras, libró la orden de captura. El 5 de septiembre del 2013, dictó auto de formal prisión en contra del inculpado que enfrentó el proceso en libertad.

En el fallo, la Suprema Corte de Justicia se√Īal√≥ que en la investigaci√≥n de la muerte de Karla del Carmen Pontigo, existieron inconsistencias y omisiones por parte de la procuradur√≠a y poder judicial, que impidieron esclarecer de manera satisfactoria y con fundamentos, la causa del asesinato y violaron los derechos fundamentales de las v√≠ctimas. Precis√≥ que la polic√≠a ministerial, enterada de los hechos por una llamada de las m√©dicas, no preserv√≥ la escena del crimen y se present√≥ en el bar, 40 horas despu√©s de ocurrido el suceso. El retraso pudo propiciar que se alteraran las pruebas y por lo tanto, se perdieran datos valiosos, como el testimonio oportuno de los testigos y presuntos implicados en los actos cometidos contra la joven edec√°n.

Mencion√≥ que hasta el 6 noviembre, la autoridad asegur√≥ el inmueble. Entonces, la fiscal encargada, acudi√≥ al establecimiento y advirti√≥ que la cocina donde ocurrieron los hechos, se hab√≠a limpiado y lavado. S√≥lo encontraron algunos rastros de sangre y cabello, lo que imposibilit√≥ que los peritos efectuaran las diligencias pertinentes que ayudaran esclarecer lo ocurrido. Destac√≥ que en abril del 2013, la ministerio p√ļblico acudi√≥ al bar para realizar otras diligencias. Advirti√≥ que se manipularon los sellos colocados. ‚ÄúLa omisi√≥n de preservar en forma oportuna y adecuada el lugar de los hechos, propici√≥ su contaminaci√≥n‚ÄĚ.

Se incumpli√≥ con la cadena de custodia, los investigadores no juntaron la ropa, calzado y el celular de Pontigo. Cuando las pertenencias de la v√≠ctima las presentaron sus familiares meses despu√©s, debido a que el ministerio p√ļblico no les permiti√≥ participar en la averiguaci√≥n previa, el perito en qu√≠mica forense concluy√≥ que las prendas no se encontraban en condiciones de ser valoradas, dado su avanzado estado de descomposici√≥n.

En su dictamen, la segunda sala de la Suprema Corte, indic√≥ que sin justificante alguno, la agente del ministerio p√ļblico concluy√≥ que las lesiones de la afectada, no hab√≠an sido provocadas con la intervenci√≥n de alg√ļn sujeto, ni empleado violencia f√≠sica, aun cuando los mismos expertos m√©dicos legistas no pudieron determinar las causas de las lesiones y el departamento de criminal√≠stica de la procuradur√≠a de Guanajuato, que colabor√≥ en el caso, en el punto de vista estableci√≥: ‚Äúla occisa presenta lesiones en rostro, cuello, √°rea abdominal y genital, las cu√°les no eran concordantes con la acci√≥n de chocar con una superficie plana. Si se toma en cuenta que la v√≠ctima caminaba, deber√≠a presentar lesiones en manos o rodillas, debido al movimiento natural de andar. En caso de haber chocado con el rostro, ser√≠a solo un golpe y se mostrar√≠a en √°reas prominentes como nariz o frente, m√°s no en zonas c√≥ncavas, como √°reas orbitales y mucho menos en dos zonas diferentes‚ÄĚ.

Sin embargo, el ministerio p√ļblico construy√≥ una historia donde Karla Pontigo perdi√≥ la vida a consecuencia de un accidente. Enumer√≥ como factores de riesgo, la baja iluminaci√≥n, un desnivel poco visible, piso que no era anti derrapante, un vidrio com√ļn con riesgo de quebrarse ante el impacto y el tipo de zapatos que usaba la v√≠ctima. El responsable fue el due√Īo y empleador de Pontigo, Ricardo Jorge Vasilakos, que no cumpli√≥ con la norma para garantizar la seguridad de sus trabajadores. En su dictamen, la Suprema Corte se√Īal√≥ que la autoridad ministerial, los polic√≠as encargados de investigar y los peritos, realizaron distintas pruebas y diligencias sin notificar a los familiares de la occisa. No les permitieron aportar pruebas y omitieron llevar a cabo otras diligencias que les hubieran permitido identificar que las agresiones sufridas por la v√≠ctima no correspond√≠an a un accidente.

En el fallo, la Suprema Corte refiere que la muerte de Karla Pontigo no se indag√≥ con perspectiva de g√©nero, pese a los indicios. La omisi√≥n por parte de las autoridades constituyen una violaci√≥n a sus obligaciones constitucionales. La falta de diligencias para examinar el asunto con otro enfoque, provoc√≥ que la autoridad ministerial concluyera de manera acr√≠tica, que muri√≥ a consecuencia de un accidente, al chocar con una puerta de cristal. Entre los indicios que no fueron valorados para la consignaci√≥n que hizo la procuradur√≠a y que hac√≠an presumir la existencia de actos de violencia sexual, la corte se√Īal√≥ la necropsia m√©dico legal, donde se destacan las lesiones exteriores de la v√≠ctima: labio superior, lado izquierdo, con hinchaz√≥n y moret√≥n de 2.5 x 1 cent√≠metro, hombro y cara lateral del cuello, con lesiones subcut√°neas de forma irregular, una herida cortante en mu√Īeca y la palma de la mano derecha.

En el hombro derecho, cara interior, aparecen siete heridas conto contundentes de 0.5 centímetros. Una herida en la cara interior del brazo derecho, una herida conto contundente en el antebrazo de 8 centímetros de longitud, que afectó piel y tejido subcutáneo. Una herida cortante de 3 centímetros de longitud lineal en el pie izquierdo. Genitales externos con edema en labio superior derecho, labios menores con hinchazón y lesiones. Menciona que se tomaron muestras biológicas de sangre y exudado vaginal, pero no se le dio seguimiento al análisis, no obstante que la madre de la víctima lo solicitó.

Destac√≥ que en su primera declaraci√≥n, la se√Īora Mar√≠a Esperanza Luccitto L√≥pez, denunci√≥ que su hija fue v√≠ctima de feminicidio. Inform√≥ al ministerio p√ļblico sobre la situaci√≥n de acoso que viv√≠a con su jefe, Ricardo Jorge Vasilakos. Al ampliar sus declaraciones, relat√≥ que lo le pagaba el salario en el lugar de trabajo y en horario laboral, como a las dem√°s edecanes. Cuando acud√≠a al otro trabajo de Pontigo, solicitaba que su empleada lo atendiera. Los doctores que analizaron a la agredida, le expresaron, lo mismo que a su hijo Fernando Zahid Pontigo, que las lesiones no eran de un accidente. El dictamen mencion√≥ que los datos aportados por los familiares, debieron considerarse. Eran una aceptable base indiciaria para descubrir violencia de g√©nero. Afirm√≥ que la evidencia bastaba para que la agente del ministerio p√ļblico que llev√≥ el caso, tomara como antecedente, el caso de otra lesionada, Mariana Lima y ordenara diligencias para confirmar o descartar que la joven hab√≠a sido v√≠ctima de un delito por motivos similares.

El juez se√Īal√≥ que el dictamen debi√≥ ordenar a los polic√≠as ministeriales, valorar o complementar las pruebas en las investigaciones. Subsanar las fallas cometidas para garantizar una indagatoria diligente, exhaustiva, imparcial y con perspectiva de g√©nero, acerca de la muerte de Karla Pontigo, que ocurri√≥ en condiciones que pueden revelar conductas deliberadas y no un accidente. ‚ÄúLa inacci√≥n y la indiferencia estatal ante las denuncias de violencia de g√©nero, reproducen un esquema que se pretende atacar e implica una discriminaci√≥n en el derecho de acceso a la justicia‚ÄĚ.

Precisó que el juez de distrito, al resolver el amparo, debió invalidar la consignación que hizo la procuraduría contra Vasilakos y ordenar a las autoridades responsables, practicar las diligencias necesarias para complementar la investigación sobre la muerte de Pontigo, de manera exhaustiva y con perspectiva de género. Afirmó que las autoridades responsables violaron la constitución política en su articulo 20 y disposiciones de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y de la Convención de Belem do Pará, pues no se respetaron los derechos de acceso a la justicia, la verdad y una vida libre de discriminación, basada en el género de Karla del Carmen Pontigo, su madre María Esperanza Lucciotto López y su hermano Fernando Zahid Lucciotto López.

Comments

comments

Karla Pontigo Lucciotto La Noticia San Luis Potosí slp

Comments

comments