El sacerdote que lucha contra los maleficios de las tinieblas

28 febrero, 202210:45 pmAutor: Paola Moreno GuzmánCapital Municipios Noticias

Reacio a que lo llamen exorcista, para no caer en el sensacionalismo, ni tener el permiso del obispo para ejercer tal encomienda, el sacerdote José de Jesús Ramírez Cortés, prefiere que lo citen como el que ayuda a sus feligreses a encontrar a dios a través de las oraciones. Incluso, lo conocen como el padre que canta, ya que también escribe letras de rap que interpreta, como un mecanismo de acercar a la iglesia a los jóvenes, a los que busca convencer, desistan de las drogas y la delincuencia. Pero algunos de sus colaboradores y gente cercana a la que ha ayudado, narran las epopeyas de sus constantes luchas contra los emisarios del “enemigo”. Usa un sinónimo menos agresivo para no mencionar al Diablo, Satanás o Lucifer. Cuentan que sus encuentros con las fuerzas oscuras, iniciaron como párroco del Saucito, donde de manera constante, lo buscaron para que atendiera a almas débiles que estaban posesas. Ante la creciente demanda, quiso indagar quién le enviaba tantos compungidos. Se enteró por experiencia propia que fue el creador. Entonces lo cambiaron a una lejana aldea rural, perdido en el altiplano, donde combatió frontal a un ejército de brujas. En la iglesia donde pregonó evangelio, lo visitó una que tenía más de 200 años. Se confundió al llamarla por el nombre que le habían dado sus fieles escuderos. Sin esperarlo, la interpelada se volvió locuaz, reveló los detalles más íntimos de su negra naturaleza. Gente cercana al presbítero narra que otra vez descubrió una extraña visitante. Se lo comentó a uno de sus asistentes, quién le confirmó lo intuido. Y le completó la visión: había otras cuatro maléficas visitantes. La que Ramírez había percibido, se encontraba al centro de un invisible pentagrama. La asonada tuvo el propósito de intimidarlo, correrlo de la zona ya que había afectado su negocio de engañar a los pueblerinos que las llegaron a buscar con el objeto de obtener una cura a sus dolores físicos y espirituales.

Narran que el padre Ramírez atendió el caso de una joven, oriunda de un poblado rural, que fue víctima de un encantamiento, ya que rechazó a un obsesivo pretendiente, que contrató los servicios de un hechicero que le fabricó un vudú a distancia. La víctima vomitó cabellos, le aparecieron llagas en diversas partes del cuerpo, un ejército de brujas la asediaron durante semanas, se escondían en un enorme árbol que tenía en el patio de la casa, donde se burlaban sin reposo y le echaron encima intensas luces sobre los vidrios de las ventanas. Cuando la atendió el presbítero, se contorsionaba y lanzó espuma por la boca. Le puso un pequeño crucifijo en la mano, que se tatemó al instante, como se quema la carne sobre las brasas ardientes. Después de intensas y desgastantes sesiones, la víctima mejoró y recuperó su vida cotidiana. El padre Ramírez fue llamado para bendecir una casa donde hace más de una centuria, la entonces propietaria practicó la magia negra. Al momento de rociar agua bendita sobre las recámaras, decenas de demonios huyeron espantados. En una fotografía que le toman al prelado mientras hace sus sortilegios, al frente aparece una bruja con aspecto cenizo y piel de cocodrilo, que acecha sin inmutarse. Ahora como encargado de la iglesia de Prados de San Vicente, dicen sus seguidores que cada rato le arrojan a las puertas gatos muertos, un signo de que su presencia irrita a los emisarios del amo de las tinieblas, también molesto de que cada primer semana del mes, el eclesiástico, a través de una imagen del santísimo sacramento, ha llegado a curar a sus fieles seguidores de las enfermedades más inverosímiles y complicadas.

Abordado en su pequeña oficina, Ramírez habla sobre los sucesos paranormales que ha conocido. “A veces envían el mal por medio de algún hechizo, maleficio o brujerías. El paciente tiene que confiar en que dios lo va a liberar, porque quiere que esté sano. Si lo permitió, es porque quiere que se acerque más a su figura, lleve una vida más espiritual. Los autores del maleficio, deben ser evangelizados, buscar su conversión, decirles que no es correcto lo que hacen. Pero hay algunos que no les importa el daño ajeno. Se sienten orgullosos de hacer el mal y no se arrepienten. Lo volverían a hacer más veces, ya que invocan al demonio. A los que no quieren cambiar, ¿cómo ayudarlos? No hay como hacerle, ya se decidieron.-¿Cómo afectan a los demás?-Se les llama obra de las tinieblas, es como invocar al enemigo. Si quiero hacer algo contra otra persona, lo golpeo, lo ofendo, se la rayo. Pero muchos no se conforman, quieren un daño mayor. Entonces visitan a un curandero, un brujo, que les hace un conjuro. Contrata espíritus malignos que atacan a la persona. El afectado empieza a tener problemas. Pero si está cercano a dios, el daño será menor. El señor sabe si han dejado una puerta abierta, por donde se meten. Estuve 6 años en El Granjenal, en Villa Juárez, donde viví fenómenos sobrenaturales, muy parecidos a los que enfrenté en la ciudad. Está de moda afectar a lao demás. Unos lo aceptan. Otros no creen, lo ignoran. O lo miran a través de internet, lo disfrazan como magia blanca. No lo es, ya que invocan a espíritus. Es lo que hacen de forma indirecta, para dañar a otros. Muchos dicen que lo imaginamos, pero son casos que suceden. Como padre, debo ayudarlos, no dejarlos solos. “Antes de irme a la zona rural, estaba en el Saucito, donde empezó a llegar gente conmigo, no sabía quién los mandó. Oré, le pedí a dios, que si había alguien, dejara de hacerlo y ya no me enviara a nadie. En una de las misas, me tocó confesar. Me siguió una señora, dijo, quiero platicar con usted. Me contó que le pasaron varias experiencias. Le indicaron que se necesita un psiquiatra. Les respondió que eran problemas espirituales. Le pregunté quién la canalizó. Contestó que nadie, estaba en misa y escuchó una voz que le sugirió platicar conmigo. Entendí después que era el señor el responsable y dejé de pedirle que ya no me los enviara. La víctima tenía un caso de maldición de toda su familia. Les ocurrían sucesos raros en la casa, como pasa en las películas. Le prendían y apagan las luces, aparatos electrónicos, azotaban las puertas. Hicimos una oración, no un exorcismo. Los especialistas los nombra el obispo. Los delegan a cada diócesis”.

“Sucedió el caso de una persona de un sitio que no diré. La familia se acercó para decirme que estaban preocupados. No era una posesión. Uno con la práctica aprende si es psicológico o no. A la muchacha le hicieron un maleficio, empezamos a orar para liberarla. Los espíritus la atacaban. Por lo regular, la gente asiste con curanderos, que tienen sus consultorio en casa. Los barren, les leen las cartas, pero no quitan el mal de raíz, ya que carecen de la autoridad de Cristo, como la tiene un padre o el obispo. Cuando no las sanan por completo, entonces buscan un sacerdote. Tuve varios episodios. No quiere decir que esté a un paso de ser exorcista. Todo depende de dios, que otorga dones al que los acepta. Si un día me asigna el camino, lo tomaré, aunque no es el caso. Pero el obispo designa los lugares. Es por lo que solicité, ya no viniera gente, no soy exorcista, solo curo a través de la oración. Si el señor me las envió, es su voluntad. Le platiqué al obispo lo que pasaba y los casos que atendí. Me dio permiso para orar y liberar. Tengo miedo, no puedo negarlo. Los misterios de dios a veces no los entendemos. Lo respeto, tiene sus planes y se hará lo que diga. Si quiere que ayude, me enviará más personas”. “Dios le dio a uno 10 talentos, a otro 5, a otro, uno. Al que le entregó 10, produjo otros 10. El de 5, generó 5 y al de uno, lo escondió. No voy a ocultar el conocimiento o trabajo que dios me entregó. Debo ejercerlo, para cumplir lo asignado. Me di cuenta, poco a poco, que ser padre era mi destino. Primero fue mediante el llamado que me hizo seguirlo. Después me inspiró el presbítero que atendía a un grupo de jóvenes. Empecé a sentir más la inquietud de conocer, acercarme a dios. En concreto, celebrar el sacrificio eucarístico. Pero siempre, respetar a donde el señor me llevara. Todo se confirmó cuando el arzobispo me ungió. Al principio no me daba cuenta, la gente me lo decía, lo notaba. Después, siempre estuve seguro que Jesús me llamó. No le iba a decir que no. También influye la misión que haré dentro de la iglesia. Conforme a las experiencias que me pasaban, supe lo que me tocaba. No era ni seminarista y ya se presentaban asuntos que me espantaban. Cuando estuve más seguro, me pasó lo de la señora del Saucito”. “Tuve una crisis en uno de los retiros que nos hacían, recuerdo decirle a dios, no quiero ni puedo, ya cargaba muchos pendientes. Estudiaba la universidad, puse un negocio propio de diseño, estaba en dos compañías de teatro. Después de dos años, volví a sentir el llamado. Me propuse ya no rezar, no ir a misa, ni al grupo de jóvenes, porque dios me iba a decir que lo siguiera. Fue más fuerte que yo, donde quiera me invitaban a cuestiones de la iglesia. Empecé a decir que sí, me di cuenta que había perdido. Entonces le comenté, estoy contigo y quiero seguirte. Me preocupaba dejar a la familia, ya que soy de Monterrey. Luego solicité un mes de permiso para acudir a ayudarles. Pero surgieron más problemas. Una psicóloga me dijo que nunca se acaban. Me sugirió regresar a dónde estaba, que era mi camino. No lo acepté tan fácil, confié en que dios los protegería. Antes de tener el encuentro con Cristo, terminé la carrera, empecé mi negocio de diseño, trabajé en una empresa, tenía mis compañeros de teatro y televisión, donde hacía de todo”. “Mi papá imitaba a Clavillazo, Tintan, Cantinflas. Me gustó lo que ejecutaba, hasta que dije basta. Cuando di el paso de la vida consagrada, pasaron unos 8 meses. Me tocaba hacer el aseo de un auditorio, en la casa de unos religiosos. Ensayaban una obra de teatro, José el soñador, quería ser el personaje. El encargado me dijo que les faltaba Jacob. Pedí permiso a mis superiores de participar, desde entonces hago obras de teatro para la iglesia.

También he realizado cantos, tengo 90, los elaboré de 1992 a la fecha. Compuse una canción de rap, en Guadalajara, en la plaza de Zapopan. La medio canté. Un productor me vio, me propuso un disco sólo de rap. Me dieron en la pata de palo, ya que tenía muchos seguidores. Se acercaban los chavos banda y bailaban break dance. No lo hago perfecto, pero es una forma de acercarnos a otro tipo de ciudadanos. Es más complicado. Uno de los que llegaron, se convirtió en mi ahijado de confirmación. Lo importante es llevar el mensaje de dios”.-La gente dice que usted los sana.-Yo no, es dios el que los salva y los ilumina. Cierta vez, una señora empezó a hablar temas extraños. Todos salieron, yo me quedé para orar y se alivió. Si dios hace algo a través de mí, excelente. No fue algo que yo planeara. Vi ejemplos de los padres Lárraga, Darío Betancur y Emiliano Tardif, que escribió el libro, Jesús está vivo, me gustó su desempeño. En el Saucito, llegó un momento en que se hacían filas enromes, en espera de que los atendiera. Me daba pena, les decía que se fueran con el encargado, pero querían verme, que los ayudara. Entonces el obispo me sugirió irme al Granjenal. Se quedaron pendientes varias personas, que recibí en la nueva parroquia. Fue como empezaron las consultas los domingos. La gente no se iba hasta que empezamos a orar y hacer sanaciones. Fue algo que se dio. Ahora me vine para la capital. Cada primer de domingo, de cada mes, se hace una misa. Es igual a todas de principio a fin, pero cuando se termina, expongo el santísimo sacramento y empezamos a orar, en base a lo que dice la palabra de dios. El señor ha aliviado a muchos, siempre ha sido su voluntad. Cuando el obispo o dios me digan, ya no sigas, no lo haré. Pero al contrario, me han dado permiso. La enfermedad no la manda dios, la permite, es consecuencia del pecado original. Sirve para salvarnos. Los pastorcitos, cuando encontraron a la virgen de Fátima, le daban una lista de las personas enfermas. Una vez les dijo que unos iban a sanar, pero otros no. Es conveniente para salvar el alma, que se purifica, para poder entrar al cielo. Es un misterio”.

“Hay dualidades, el bien, el mal, el día y la noche, pero en el caso de Dios, es el único. El mal es una ausencia del bien, dios es el bien, lo es todo. El mal empezó a existir porque dios le dio libertad al ser humano y los ángeles. Tomaron decisiones incorrectas, hubo desviaciones, como pasó con Satanás, era Luzbel, pero cayó en la soberbia, quiso ser como dios y fue desterrado. Se vino abajo con la tercera parte de los ángeles, que son millones. En el Apocalipsis, San Juan dice, dios los había creado, pero el diablo se llevó a muchos, los convenció. Cuando se enteró que existía el ser humano, al que colmaron de bendiciones, inyectó el mal. Se puede leer en el Génesis cuando Adán y Eva vivían en la presencia de Dios. Les dijo que podían disponer de todo lo que había en el paraíso, menos del árbol del conocimiento, del bien y el mal, porque iban a morir. No es un pecado sexual, fue la desobediencia a dios. El ser humano fue creado inmortal, pero si agarraban el fruto del árbol, tendrían como consecuencia el deceso. Vino Satanás en forma de serpiente, les dijo que era mentira lo que les contaron. Como lo corrieron, imaginó que se podía llevar consigo a otros dos. Les dijo que se iban a convertir en dioses. Eva se creyó y le dio de comer a Adán. Fue como entró el mal, el desorden, el caos en la creación, que se planeó de otra manera”.“Satanás, cuando fue creado, tenía muchos dones, pero son herramientas para trabajar en el reino de Dios. Lo más importante es el carácter, el ser de la persona o ángel, que sea fiel al creador y obedezca. Los debe conservar y hacer crecer. El Diablo no es omnipresente como Dios, que puede estar en todas partes. El enemigo no, es una criatura semejante a los seres humanos, tiene muchas limitantes. Aunque se sienta muy poderoso, no lo es. Si logra hacer daño con el poco poder que tiene, es porque le damos cabida. Es por lo que debemos estar siempre alerta, discernir nuestras acciones. Las imágenes que se tienen del demonio, son representaciones de los artistas. Son pinturas o imágenes grotescas, porque es un espíritu maligno. No es como lo pintan en la lotería. Nunca lo he visto ni deseo hacerlo. No hay que temer a su poder, lo peligroso es que nos aparte de Dios. Nos convenza de que no nos ama ni nos cuida. Es el horror más grande, que logre su objetivo.

Como dice Jesús, el enemigo solo ha venido a robar, matar y destruir. El señor garantiza vida en abundancia. El Diablo no es un ser mitológico, es una criatura que Dios creó, pero se apartó por voluntad propia. Los ángeles que lo siguieron, tenían la alternativa de decidir y optaron no servir a dios. Todo viene en el libro de La suma teológica, del padre José Antonio Fortea”. “El ministerio o servicio que se realiza contra el enemigo, el objetivo, es tener un encuentro con Cristo. Los que recibimos su llamado fue para ser consagrados. Lo queremos amar, servir, conocerlo más. Nos ordena diferentes tareas. Es lo que dice la carta de los Corintios. El espíritu santo a unos les permite ser maestros, a otros apóstoles, predicar la palabra de Dios, entre otros servicios y dones, que son muchísimos. Son una herramienta para construir el reino divino. Entonces mi objetivo no es luchar contra el enemigo. Es parte de mi vida, igual que los demás. Como lo dice la carta de los Efesios 6:36, nuestra lucha no es contra la carne ni la sangre, es contra principados y potestades que están en los aires, que vagan por el mundo para conseguir almas. Es para todos los cristianos bautizados. No debemos olvidar que el enemigo no puede hacernos nada, si nosotros no lo permitimos. Dios es todo poderoso, le permite algunos cambios. Lo dice la carta de los romanos, en todo lo que sucede, Dios interviene para bien de los que le aman. Algunos santos dicen que Dios puede permitir hasta la injerencia del mal, porque sacará algo para la persona, sobre todo su salvación. Dios ve más allá que nosotros. Nos preguntamos ¿por qué nos pasa esto o lo otro? Nosotros miramos lo inmediato. Si el enemigo entra en la vida de los demás, hay que pedirle, nos lo quite. Orar es normal, tener miedo cuando vemos algo más grande y poderoso que nosotros. Hay que tener confianza en Dios y agarrarnos de la mano de Jesús, aunque el enemigo se ponga enfrente, no se lo va a permitir. No me hará nada, el señor me cuidará”.-¿En la tentación del desierto, se puede decir que perdió el demonio?-Sí, no logró nada de Jesús con las tentaciones que le puso, porque Cristo se defendió con oraciones. Es lo que debemos hacer nosotros.

La forma común en la que trabaja el demonio, es tentarnos. Jesús dice, para que no caigan, oren y vigilen, entonces Satanás no podrá entrar. El enemigo se sabe la biblia, le insistió, déjate caer de lo más alto del templo, ya que los ángeles te guardan. Le responde, no tentarás al señor tu dios. Los católicos están dormidos, no se saben la palabra de Dios, tenemos que leerla, estudiarla, aprenderla de memoria. Les digo que se aprendan lo que dice la virgen María, cuando visita a su prima Isabel. Se llama la Magnífica. Está larga, pero hay saberla, para cuando se necesite. “La oración se refiere a platicar de manera espontánea con Dios, el rosario es positivo y fuerte. El padre nuestro, la Ave María, el Credo, ayudan. El rezo más fuerte es la eucaristía, es donde Jesús está presente. ¿Quieres estar protegido contra el enemigo?, ve a misa, si puedes, todos los días, mejor. Pero no es el objetivo, acudir solo para que no te ataque el enemigo. Hay que hacerlo porque se cree y ama a Dios. Primero, porque quiero sentirlo, escuchar su palabra, alimentarme de su doctrina. Como dice la biblia, busca primero el reino de Dios, todo lo demás se dará por añadidura”.“Algunos teólogos dicen que hubo más enfrentamientos entre Dios y Satanás. En realidad, solo se dio en el desierto. Una teoría señala que otro duelo se dio con la muerte y resurrección de Jesús, donde lo vuelve a vencer, ya que el maligno no puede predecir el futuro. Aunque lo culpan de inspirar la muerte del señor, al influenciar a las personas que se pusieron en contra, por la envidia del ser humano.

Una vez fui a un monasterio de los franciscanos, en Guadalupe, Zacatecas. Estaba una pintura al óleo, enorme. Aparece el Sanedrín, cuando deciden la muerte de Jesús. Están los fariseos, todos los que participan, tienen demonios en los hombros. Les dicen algo. Me hace razonar que el Diablo intervino para que acusaran al nazareno y destruirlo. Lo mataron, pero resucitó, sorpresa, fue el acabose para Lucifer. En la última fiesta de Pascua, en Jerusalén, Jesús dijo, ha llegado la hora de echar fuera del mundo al príncipe. Le dicen dos discípulos, maestro, te buscan dos griegos. Les responde que ha llegado el momento. Se refería al enemigo, que pregona en la tierra con valores contrarios al reino de dios”. “Unos padres opinan que al resucitar Jesús, quedó amarrado el demonio, ya no pudo accionar. En la carta de los Efesios, escrita 70 años después de que Cristo resucitó, dice, nuestra lucha no es contra la carne y sangre, es contra espíritus malignos, que vuelan por los aires. San Pablo también lo explica, la iglesia debe vivir los misterios de Cristo, faltan los seres humanos. Jesús trajo la salvación para nosotros, murió en la cruz, abrió las puertas del cielo para nosotros. Pero hay que creerlo, aceptarlo, vivirlo. Como seres humanos, le hemos dado mucha chance al enemigo para que actúe. No encontramos a Dios porque pecamos, lo olvidamos. El demonio sigue vigente, hasta que Dios le diga, basta, se acabó. No sabemos cuánto tiempo falte. El enemigo nunca está satisfecho, se mueve para fregar y hacer enojar a Dios, da patadas de ahogado, está herido, aunque sabe que está perdido, trata de llevarse a los más que pueda. Como seres humanos, nunca podremos ganarle a un demonio. He visto cómo han lanzado personas por el aire. Tienen una fuerza impresionante. Jamás los enfrentaría. Sólo Jesús puede hacerlo. El enemigo usa la pandemia del Covid para ponernos en contra de Dios y la gente imagine que nos castiga. ¿Cómo Dios permite que tanta gente muera? Pero el planeta también se defiende de las negativas decisiones del ser humano”.

“En varias escenas de la biblia, se le acerca algún endemoniado. Le dice, ¿qué quieres con nosotros, Jesús de Nazareth? Ya sabemos que eres el hijo de Dios y has venido a atormentarnos antes de tiempo. Jesús no dialoga, solo le dice, cállate y salte. El enemigo contesta, ya me voy, pero te dejo un regalito. Sacude, maltrata a la persona y parte. Hay otra historia de varias mujeres que le llevaron a Jesús a María Magdalena, a la que le quita siete demonios. Son Lucifer, que representa la soberbia. Mammón, la avaricia. Leviatán, la envidia. Belcebú, la gula. Satanás, la ira. Asmodeo, la lujuria. Belfegor, la pereza. No cuenta el caso, sólo lo menciona. Todo fue creado de manera correcta, pero cuando no se está con Dios, se deforma. Luzbel era bello, pero al separarse del creador, se desfiguró”. “El demonio puede remedar a Dios pero no resucitar a nadie, lo imita para confundir a la gente. En el libro del Éxodo, el señor elige a Moisés para liberar a su pueblo de la esclavitud de Egipto. Varias veces visita al faraón para que deje salir a la gente, pero se niega. Entonces Dios le dice que alce su vara de pastor y lo deje caer. Se transforma en serpiente. Fue para que viera el poder del señor y obedezca. Pero el jerarca manda traer sus curanderos, que hacen lo mismo. Es lo que pasa ahora con la llamada santísima muerte, pero es un espíritu maligno. Algunos me dicen que rápido les concede lo que le piden. Les digo que no saben cómo les cobrará después el favor. Dicen que no la dejan, porque temen, les haga algo. El Diablo imita los milagros y sanaciones, pero no es dios, ni lo será jamás. Lo que Jesús hace es gratuito, para siempre, da paz, alegría. Lo que realiza el enemigo es temporal, genera zozobra, cobra.

Se dice que Cristo murió a las 3 de la tarde, la hora de la misericordia. Para burlarse, el Diablo sale a las tres de la mañana, el momento de las tinieblas, la que genera mayor actividad sobrenatural. No se puede probar, pero hay casos de personas que se despiertan y miran algo paranormal. Pero si oran, no deben tener miedo o sentirse mal”.-¿Cuál es el poder de la oración? -No es un poder mágico, la magia se relaciona más con el enemigo. Es algo que actúa, pasa. Su influencia reside en que todo lo hace Dios. No digas yo lo hago, mejor pide que el señor intervenga. Como sacerdotes, no podemos afirmar que las podemos todas. El que actúa es Dios. Yo le pido y lo hace. En el proceso de aprender a orar y profundizar, se adquiere más confianza. Si se hace de la manera adecuada, nos da la capacidad de aceptar su grandeza. Es como actúa la fe, que logra grandes maravillas. Como dijo el papa Francisco, con el demonio no se dialoga, porque no le interesa. Jesús no lo hizo, le ordenó salirse. Se mete en lugares y personas que no le corresponde. Podríamos definir a Lucifer como dice Jesús, es el padre de la mentira y la envidia. Cargó con la tercera parte de los ángeles e hizo caer al ser humano en el pecado original, el de desobediencia, con Adán y Eva. Lo dominó la soberbia, porque quiso ser igual a dios, por lo que fue desterrado del paraíso. Jesús le dijo a sus discípulos, yo vi caer a Satanás del cielo, como un rayo. Los mandó a predicar y cuando regresan, le platicaban las experiencias. Estaban contentos porque hasta los demonios huían en su nombre. Les aclaró, no se alegraran, porque los demonios se les sometían, mejor porque sus nombres están escritos en el cielo. “No hay que centrarse tanto en el demonio, es preferible Dios. Dice Jesús, cuando se cierren las puertas del reino de los cielos, muchos van a decir, señor, ábrenos, predicamos e hicimos milagros en tu nombre. Dirá, seguro no los conozco. Hicieron los milagros pero no estaban conmigo. Hay un libro que se llama El crecimiento espiritual, del padre Jesús Manuel Marín, dice, cuando una persona tiene muchos dones, tiene que trabajar para salvarse. A veces nos despistamos. La biblia consigna que sin santidad, nadie puede ver a Dios”. “No sabía del libro El Necronomicón, ni que hay un demonio para cada segundo. Lo cierto es que Dios nos designa un ángel de la guarda para cada quien, desde que nacemos. Nos lo manda para que nos cuide. También Satanás nos asigna un demonio. El señor nos quiere dar una vida digna, sana. En lugar de perder a un hombre, sacrificar muchos cerdos. El enemigo busca lo contrario, que estemos enfermos, caer en tentaciones, en vicios, para perdernos. He leído el libro del padre Gabriel Amorth, se llama Exorcistas y psiquiatras, vienen distintas opiniones sobre el demonio, que puede ocasionar fenómenos naturales para destruir al hombre. Lo que debemos hacer es renunciar a Satanás y entregarnos a Cristo. Es lo que se hace cuando se bautiza a un niño. Se realiza un exorcismo. Se le pregunta a padrinos y papás que si renuncian a Satanás y todas sus obras. Sólo creer en dios y su fe”.

-El escritor ruso, Fiodor Dostoievski, en el libro Los Hermanos Karamazov, en un apartado que tituló el Gran Inquisidor, le reclama a Cristo, no haberse rebelado en la cruz y exterminar con su gran poder a sus verdugos. Y le reclama a la iglesia, pida grandes sacrificios a gente común, que sólo Dios puede realizar.-No vio el hecho de la salvación con fe. Hay una frase que dice, el poder de Dios se manifiesta en su misericordia, porque pudo haber destruido a los que lo merecían. No lo hizo, los perdonó. En la cruz, decir, padre, mándales un rayo y destrúyelos. Optó exclamar, perdónalos, no saben lo que hacen. Vino para conseguir el perdón, cómo iba a hacer lo contrario. Una corriente de pensamiento señala que Dios padre es malo. ¿Cómo se atrevió a mandar a su propio hijo para que lo mataran? Es una forma de analizar los hechos. Dios no es malo, no mandó a su hijo a la fuerza. Jesús quiso dar la vida por nosotros. Pregúntale a un padre o madre si están dispuestos a dar la vida por sus hijos. En lo inmediato dicen que sí. Es una manifestación muy grande de amor. El Dios padre mandó a su único hijo y Jesús manifestó su amor al dar la vida. Sufrió y soportó el dolor para salvarnos.-En la película la última tentación de Cristo, se plantea que pudo abandonar la cruz para tener una familia y ser como los demás. Dibujan a un ser humano, temeroso de morir, como cualquiera. Pero luego se arrepiente y regresa al sitio fatídico.-Las películas están dirigidas por alguien que tiene una visión del mundo. Soy director de teatro, cuando escribo, hacen lo que digo. Busco que las propuestas sean conforme a los conceptos de Dios. La cinta plantea otro panorama. A lo mejor lo imaginó Cristo. Pero dijo que daría la vida por el reino, el perdón de las personas. Los discípulos le preguntan, sobre las ventajas de divorciarse. Les dice, lo que Dios une, que no lo separe el hombre. No todo mundo lo comprende. Es lo que pasa con los sacerdotes, nadie nos obliga a no casarnos. Hay que comprender el tiempo, que es amor a dios y al reino, dedicarse, servir al pueblo. Lo dice San pablo, cuando se casan, se preocupan por asuntos personales, la esposa, los hijos, el corazón se divide. Se desposan los sacerdotes ortodoxos. Yo sin contraer matrimonio, no alcanzo a atender a toda la gente, por lo que se molestan algunos.

“Los seres humanos no sabemos perdonar, usan la frase, el que me la hace, me la paga, prevalece la venganza, el rencor. Estamos heridos por el pecado, hay que pedirle a dios, nos de la capacidad de perdonar. Si alguien no está con Dios, es más probable que no perdone. Nos ayuda para hacerlo de corazón. El enemigo jamás tendrá el perdón, ya que está alejado de Dios. Debemos saber que tenemos dos vidas, la de la tierra, pero falta la eterna. Muchos se quejan, de que a la gente mala, le sonríe la fortuna. Y andan como si nada. Les respondo, espérense tantito, cuando se pase a la otra. Habrá un juicio, a cada quien se le dará su merecido, según sus obras. Después hay dos estados de vida, los que se irán al infierno o al reino de los cielos. No hay más”. “Jesús lo dice, a todos los que obraron con bien, vengan a la casa de mi padre. La herencia del reino está preparada para ustedes, Dios la preparó desde antes de la creación. Solo Dios sabrá perdonar, porque se dice, pueden salvarse si se arrepienten en el último momento, después de haber hecho tanto daño. Es algo que sólo el señor conoce. Hay la anécdota de una persona, que le dijo al padre, un familiar se suicidó. Le respondió, no te preocupes, porque del puente al piso, hay una eternidad y se pudo arrepentir cuando caía. Todo depende de Dios. Muchos se dicen arrepentidos, pero no es de corazón. La biblia establece, un corazón triste, arrepentido y humillado, tú no lo desprecias señor”.-¿Los sicarios se pueden salvar, después de tantas almas que han aniquilado?-Todos los que hayan cometido un crimen, un pecado muy grande y grave, tienen la oportunidad de salvarse. Dios es tan misericordioso, que lo permite. Existe el caso de gente que hace el mal, pero la obligan. En el catecismo de la iglesia católica, en la sección de moral, se dice, para calificar si un acto es bueno o malo, hay que tomar en cuenta varios elementos. Como el objetivo que tuvo la persona, las circunstancias que había a su alrededor, entre otras. El fin no justifica los medios, nunca. El actuar mal es negativo. No se justifica dañar al prójimo bajo ninguna circunstancia. Necesitamos acercarnos a dios, leer la biblia, el catecismo, los documentos de la iglesia y aplicarlos en la vida diaria.

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