Do√Īa Rosario Ibarra de Piedra, los derechos humanos que a√ļn no lo son

19 diciembre, 20196:28 pmAutor: Francisco Parra BarbosaCapital Noticias Opinion

Era un adolescente cuando conoc√≠ a Do√Īa Rosar√≠a Ibarra de Piedra, me acerqu√© con un grupo de j√≥venes a saludarla y pedirle un aut√≥grafo, tontamente le pregunt√© si era Do√Īa Rosario Ibarra, aun sabi√©ndolo. Contest√≥: ‚Äúay hijo, no sabes ni a quien le pides aut√≥grafos‚ÄĚ. Me escribi√≥ un garabato y dibuj√≥ un coraz√≥n, lo que me sorprendi√≥ por la falsa idea que ten√≠a, de ser una mujer dura e intransigente. Fue en la Plazoleta del Carmen, est√°bamos esperando que llegara Samuel Ruiz, el obispo de los zapatistas. Ven√≠a a conmemorar una misa en un aniversario m√°s por el fallecido l√≠der c√≠vico, Salvador Nava Mart√≠nez. En el sitio tambi√©n estaba do√Īa Conchita Calvillo viuda de Nava. No recuerdo bien si era 1995 √≥ 1996. Lo que si guardo fue el serm√≥n elaborad√≠simo de Tatic Samuel Ruiz, profuso y abigarrado, tan churrigueresco como el templo donde se llev√≥ a cabo la misa.

Eran a√Īos dif√≠ciles, la dictadura en su apogeo, pero con estertores en ciernes. Y ah√≠ estaba do√Īa Rosario Ibarra, en un frente m√°s. Lo que sab√≠amos de su figura, fue por la clandestina informaci√≥n de la entonces prestigiada revista Proceso, hoy en franca extinci√≥n en manos del cu√Īado del tildado comandante Borolas, quien contrajo nupcias con la hija de Julio Scherer. Sobre do√Īa Rosario Ibarra sab√≠amos que el sistema pol√≠tico le hab√≠a arrebatado a su hijo y que como madre hab√≠a decidido reclamar la devoluci√≥n, la aparici√≥n del mismo, saber d√≥nde estaba, vivo o muerto. Fue do√Īa Rosario la primera que exigi√≥ al estado mexicano no escabullirse frente a la desaparici√≥n forzada. Su Lucha la llevar√≠a a ser candidata a la presidencia de la rep√ļblica, diputada federal y senadora de la rep√ļblica, fund√≥ el Comit√© Pro-Defensa de Presos Perseguidos, Desaparecidos y Exiliados Pol√≠ticos de M√©xico, mejor conocido como Comit√© Eureka.

Sus logros han sido encontrar m√°s de una centena y media de desaparecidos. Si algo caracteriz√≥ a la dictadura priista fue aplicar los m√©todos porfirianos que Gonzalo N. Santos resumi√≥ en la ley de los tres ‚Äúierros‚ÄĚ. Dec√≠a a sus enemigos pol√≠ticos, ‚Äú¬Ņqu√© quieres, encierro, destierro o entierro?‚ÄĚ. Rosario Ibarra la ha padecido muchos a√Īos, no sabe del paradero de su hijo Jes√ļs Ibarra, desde 1974, cuando el estado, bajo el contexto de la Guerra Sucia, lo desapareci√≥. Su lucha ha inspirado otras batallas por la defensa de los derechos humanos, tal es el caso de Rosendo Radilla, caso que fue llevado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y donde el estado mexicano fue condenado el 15 de diciembre de 2009.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) notific√≥ la sentencia en la que conden√≥ al estado mexicano por la desaparici√≥n forzada del se√Īor Rosendo Radilla Pacheco, por parte de militares en 1974. ¬†La CIDH hall√≥ al estado mexicano responsable de la violaci√≥n de los derechos a la libertad, a la integridad personal, a la vida y al reconocimiento a la personalidad jur√≠dica del se√Īor Radilla Pacheco, as√≠ como los derechos a la integridad f√≠sica y mental, a las garant√≠as judiciales y la protecci√≥n judicial de sus familiares. La corte consider√≥ que el proceso llevado ante la jurisdicci√≥n militar no respet√≥ los est√°ndares en materia del debido proceso en el derecho internacional.

                                 Rosario Ibarra de Piedra aun busca a su hijo y no lo encuentra

Como sucede con m√°s de 30 mil desaparecidos, cuyos familiares ignoran su paradero en un pa√≠s donde la dictadura para conservarse utiliz√≥ el m√©todo para minar la libertad y la democracia, violando flagrante los derechos humanos de manera continuada. La desaparici√≥n forzada se refiere a la privaci√≥n de la libertad de una persona en manos del estado, ya sea por parte de los mismos agentes o autoridades p√ļblicas o personas que son contratadas o tienen el consentimiento del estado. Actualmente no es el C√≥digo Penal Federal el que describe el delito, es la ley general en materia de desaparici√≥n forzada de personas, desaparici√≥n cometida por particulares y del sistema nacional de b√ļsqueda de personas, Nueva Ley publicada en el Diario Oficial de la Federaci√≥n el 17 de noviembre de 2017.

Se√Īala en su art√≠culo 27. Comete el delito de desaparici√≥n forzada de personas, el servidor p√ļblico o el particular que, con la autorizaci√≥n, el apoyo o la aquiescencia de un servidor p√ļblico, prive de la libertad en cualquier forma a una persona, seguida de la abstenci√≥n o negativa a reconocer dicha privaci√≥n de la libertad o a proporcionar la informaci√≥n sobre la misma o su suerte, destino o paradero. La lucha iniciada por do√Īa Rosario Ibarra de Piedra a√ļn no concluye. M√°s bien, apenas comienza y recomienza con los 43 de Ayotzinapa y con todos aquellos que a manos de militares, han desaparecido, un delito de lesa humanidad, como lo contempla el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional que establece: el delito de desaparici√≥n forzada cometido como parte de un ataque generalizado o sistem√°tico contra una poblaci√≥n civil constituye un crimen de lesa humanidad.

En M√©xico, en San Luis Potos√≠, seguimos a la espera de la rendici√≥n de cuentas del mal gobierno, de la dictadura que feneci√≥ a nivel federal el 1¬ļ de julio de 2018, pero que en algunos estados como el nuestro y much√≠simos municipios, a√ļn coletea y sigue perpetrando la desaparici√≥n forzada. Es el derecho que les asiste a familiares y v√≠ctimas de los cr√≠menes cometidos por el estado durante la denominada ‚Äúguerra sucia‚ÄĚ, que durante d√©cadas han luchado por obtener justicia por las violaciones sistem√°ticas y masivas a los derechos humanos, en materia de reparaci√≥n integral del da√Īo a las v√≠ctimas y sus familias, la justicia transicional y el derecho a la verdad hist√≥rica. Sigue latente la necesidad de adecuar la legislaci√≥n relativa al delito de desaparici√≥n forzada de personas y la limitaci√≥n de la jurisdicci√≥n militar a casos de violaciones graves de los derechos humanos de civiles por parte de elementos castrenses, ambas pr√°cticas persistentes hasta el d√≠a de hoy.

En d√≠as recientes, el senado de la rep√ļblica decidi√≥ otorgar la medalla Belisario Dom√≠nguez a do√Īa Rosario Ibarra, quien la entreg√≥ por medio de sus hijas al presidente Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador y le pidi√≥ que se la regrese junto con la verdad sobre el paradero de las personas desaparecidas. En una carta le dijo: ¬ęse√Īor presidente Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador, querido y respetado amigo, no permitas que la violencia y la perversidad de los gobiernos anteriores siga acechando y actuando desde las tinieblas de la impunidad. No quiero que mi lucha quede inconclusa, es por eso que dejo en tus manos la custodia de tan preciado reconocimiento y te pido que me la devuelvas junto con la verdad sobre el paradero de nuestros queridos hijos y familiares y con la certeza de que la justicia los ha protegido con su velo protector. Mientras la vida me lo permita, seguir√© en mi empe√Īo hasta encontrarlo¬Ľ. Los derechos humanos que a√ļn no son‚Ķ

 

 

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