Denuncian al titular de la Cea, Jesús Alfonso Medina Salazar, de proteger a los ineficientes dueños de la firma que manejan la presa del Realito

6 septiembre, 20219:20 pmAutor: Oralia Guzmán MendozaCapital Municipios Noticias

“Agua para el presente y futuro de San Luis Potosí”, fue el eslogan con el que se anunció la puesta en marcha del acueducto El Realito, el 22 de enero del 2015, cuando fue inaugurado por el presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador Fernando Toranzo. Con el tiempo, se convirtió en una falacia para cientos de hogares potosinos de más de 30 colonias de la zona metropolitana, que se abastecen del agua almacenada en la presa del mismo nombre y que se anunció como la panacea que iba a permitir el acceso a un líquido de calidad las 24 horas del día durante 30 años.

El plan del Realito, para abastecer de agua potable a más de un millón 450 mil habitantes de la zona conurbada de San Luis y Celaya, implicó construir una presa ubicada en la comunidad del Realito, en el municipio de San Luis de la Paz, Guanajuato y dos acueductos, uno para cada estado, una planta potabilizadora, tanques de cambio de régimen, obras eléctricas complementarias y accesos viales. La cortina y la presa, con una capacidad de almacenamiento de 50 millones de metros cúbicos, costó mil 248 millones de pesos. En el acueducto de 132.5 kilómetros para conducir el agua hasta la red distributiva de la capital, se invirtieron 2 mil 764 millones de pesos.

La obra fue inaugurada por los mandatarios Felipe Calderón, que entregó la cortina de la presa, en San Lui de la Paz, el 9 de octubre del 2012 y Enrique Peña Nieto, que develó la placa y puso en marcha el acueducto de San Luis Potosí, el 23 de enero del 2015, en Tierra Nueva. En la entrega de la cortina, el entonces director de la Comisión Nacional del Agua, José Luis Luege Tamargo, destacó que la presa El Realito aportaría 63 millones de metros cúbicos al año, 31.5 para San Luis y 31.5 para Guanajuato. Afirmó que era una obra “de altísimo impacto social, económico y ecológico. Garantiza el abasto de agua potable de calidad a largo plazo. Ecológico, porque contribuye a recuperar el acuífero de San Luis y Celaya”.

“En San Luis tenemos serios problemas de sobrexplotación, de los 120 pozos que hay en la zona metropolitana, existe un déficit de recarga de 73 millones de metros cúbicos al año y el abatimiento de los pozos profundos es de 2 metros por año. La presa del Realito permitirá reducir una tercera parte de las extracciones, equivale a dejar de utilizar 40 pozos”. En tanto, Fernando Toranzo dijo que se garantizaba el abasto de agua durante dos décadas, además de abatir el consumo excesivo de los mantos acuíferos. “Es una obra estratégica en la que se cifran las garantías de abasto que demanda el presente y el futuro de nuestros centros poblacionales y actividades productivas”.

Calderón destacó los avances alcanzados en su desempeño para abatir el rezago de agua potable en todo el país. Mientras se llenaba la presa, iba a terminar de construir los acueductos, lo que ocurrió más de tres años después. El 22 de enero del 2015, Peña Nieto y Toranzo lo pusieron en marcha. Entonces el cirujano dijo que la garantía de agua potable para los más de 800 mil habitantes de la zona metropolitana, sería de 30 años. Le aumento 10 años a los 20 que dijo cuando asistió con Calderón a inaugurar la cortina de la presa en Guanajuato.

Emocionado, agradeció a Peña Nieto el apoyo para iniciar, en los próximos meses, la planta de tratamiento El Morro. Ya encarrilado, aseguró que en los próximos días, iniciaría en el poniente de la capital, las presas Las Escobas y Palmarito, para mayores captaciones de agua de lluvia, un mejor control de los escurrimientos y desfogues originados por la presa San José. También habló de hacer la presa La Cantera, para controlar las bajadas de agua pluvial de la Sierra de San Miguelito, que ocasionan inundaciones en la zona industrial. “Gracias señor presidente, por los avances que registra el proyecto ejecutivo de la presa La Maroma en el altiplano, que constará de acueducto, planta potabilizadora y suministros de riegos”. Sobre las cinco obras que anunció, ninguna concretó.

La presa Las Escobas en Escalerillas y el Palmarito en el oriente de la ciudad, no se realizaron por falta de financiamiento federal y litigios con los ejidatarios. La Maroma en el altiplano, resultó una obra fallida y cuestionada. Se empezó pero fue cancelada. La planta de tratamiento El Morro, inició operaciones de prueba el año pasado. La presa La Cantera, en la comunidad de Arroyos, en la delegación de La Pila, se activó hasta el 2018. En la represa que contenía las inundaciones de la zona industrial, se invirtieron 35 millones de pesos.

Las primeras fallas y nulo suministro de agua potable en la zona metropolitana, que se abastece del Realito, empezaron solo un año y mes después de que se puso en marcha. La primera ocurrió el 26 de febrero del 2016 y hasta la fecha, son 26 los desperfectos que han dejado a los usuarios sin el

servicio hasta por varias semanas. Al inicio, se registró cuando la empresa Aquos el Realito, suspendió las operaciones para dar mantenimiento a los tanques de alimentación y distribuidores Termal, Hostal y Balcones del Valle. El 26 de mayo se informó de otra igual.

El 8 de octubre se detuvo por perforaciones y daños que sufrió el acueducto, cuando se realizaban obras en la carretera 57. La falta de agua para los usuarios se presentó en promedio cada 3 meses. Las averías continuaron en los siguientes años, pero en el 2020 y en lo que va del año actual, las interrupciones fueron más frecuentes. En el 2020 se informó que la empresa operadora del acueducto fue multada con 30 millones de pesos por los desperfectos que se presentaron en promedio cada 2 meses y dejaron sin agua a los 400 mil usuarios que se abastecen del Realito. El último daño se registró el 15 de diciembre, por una fuga en los ductos en el kilómetro 7+193 en la localidad de San Antonio, entre Guanajuato y San Luis Potosí.

Pero son los 12 defectos que se han registrado hasta el 1 de agosto, los que han provocado el enojo de los usuarios que han salido a tapar calles y hacer manifestarse por la falta del servicio en sus hogares. Se suman los abusos en cobros de los recibos, que llegan puntuales, sin importar que por semanas no reciben una gota. Diversos sectores y actores políticos han demando una salida de fondo al problema. Otros exigen que se cancele el contrato a Aquos El Realito, que puntual cobra 20 millones de pesos mensuales.

El primer desperfecto del 28 de enero se dio por una fuga detectada en el ducto principal, en el kilómetro 36+600 a inmediaciones de la presa El Fuerte en Tierra Nueva. El incidente dejó sin agua potable más de 7 días a los usuarios. El 11 de febrero otra vez se suspendió el surtido por 2 días. El tercero ocurrió el 17 de febrero, el Interapas informó de otro desperfecto por una fisura en los tubos que provocó fugas en el kilómetro 3, cerca de Tierra Nueva. El 4 de marzo se presentó el cuarto, en un ducto cerca de la comunidad de San Antonio, entre los límites de Guanajuato y San Luis. Resultaron afectados, usuarios de 10 colonias de la capital. A los 23 días después ocurrió el quinto. El 27 de marzo se detectó una ruptura en los tubos a la altura de Tierra Quemada, sobre el tramo carretero que conecta a San Luis Potosí y Querétaro.

El 12 de mayo el Interapas fue notificado por la Comisión Estatal del Agua, del sexto desperfecto por una fractura que se localizó en el ducto principal en el kilómetro 35+950 a la altura de la represa El Fuerte, ubicada en Tierra Nueva. El organismo informó que se realizaron inspecciones para determinar el alcance de la fuga y se puso en marcha un apoyo emergente, con un mayor bombeo en pozos y movilizar camiones cisterna para llevar agua a las colonias afectadas, como Cecilia Occelli, Azteca, Jardines del Sur, Prados primera sección, San Leonel, Julián Carrillo, San Juan de Guadalupe, Himno Nacional, primera y segunda sección, Balcones del Valle, Graciano Sánchez, Independencia, Tangamanga, Las Águilas, Jardín, San Miguelito, Satélite, del Real, Monterra, Terrazas del Pedregal, Alpes Miravalle, Villa Antigua y Garita de Jalisco.

El 28 de mayo se presentó el séptimo percance a la altura de la localidad del Patol, en Tierra Nueva. Se localizó el desperfecto en el kilómetro 33+700. Se afectaron las colonias Prados, Azteca, Cecilia Occelli, Valle Dorado, Cumbres, Obispado, Minas del Real, Hermenegildo Aldana, Ricardo Basilio Anaya, Jardines de Oriente, Central, Capricornio, Esmeralda, San Patricio, Balcones del Valle, Himno Nacional, San Juan de Guadalupe, Independencia, Satélite, Del Real, Tangamanga, Graciano Sánchez, San Miguelito, Monterra, Terrazas del Pedregal, Alpes, Miravalle, Villa Antigua, Garita de Jalisco y Colinas del Parque.

El 10 de junio se presentó la que sería la octava descompostura del Realito. Se informó de una nueva fuga en el kilómetro 33+020 cerca de la comunidad del Patol en Tierra Nueva. El agua se derramó sobre la vía que conecta con la carretera 57 e inundó el área. Fueron 20 las colonias impactadas. El 15 de julio ocurrió el noveno tropiezo por la fuga en el ducto principal que se localizó en el kilómetro 33+700 a la altura de la localidad El Patol, en Tierra Nueva. Se informó que para aminorar el impacto, mientras la empresa operadora emitía el reporte técnico de la fractura, se activó el plan de contingencia por parte del Interapas.

Apenas el martes 20 de julio, el Interapas informó que se había reparado la falla registrada una semana antes, cuando el 21 de julio, mediante un comunicado, dio cuenta del percance 10 del año, derivado de una rajadura en el ducto principal, en el kilómetro 36 cerca de Tierra Nueva, es decir, 6 días después de la anterior. Como si fuera una cábala, transcurridos otros 6, el director del organismo, Fermín Purata, dijo el 27 de julio del onceavo tropiezo, que hubo una fuga en el ducto, en el tramo 42+600 de Tierra Quemada, en Santa María del Río, con lo que continuarían 30 colonias sin agua en los hogares. Las 3 afectaciones ocurridas en julio, hicieron explotar al funcionario. El titular, en un boletín de prensa, calificó de insostenible e inadmisible el trato con Aquos el Realito. Consideró que la Comisión Estatal del Agua, debe revisar el contrato y tomar una decisión para la zona metropolitana.

Aseguró que la salida es cambiar los tramos de tubería defectuosos en casi 30 kilómetros de concreto reforzado de 48 pulgadas que se instalaron de la marca Comecop, pero el costo sería

demasiado elevado. Aunque le rescindieran el contrato a la empresa operadora, tampoco podría resolver el entuerto a corto plazo. Purata dijo que con el apoyo del ayuntamiento, se hizo todo lo posible para atenuar el desabasto por medio de pipas, reposición o equipamiento de 12 pozos. Indicó que desde el inicio del acueducto en el 2015, son 25 las interrupciones, cuatro durante el trienio anterior y la gran mayoría en el actual. Aseguró que se atienden los bloqueos de calles y las manifestaciones de los usuarios. Se les dice de las acciones que se toman para diluir el problema, como usar más pozos, movimientos de válvulas y uso de pipas.

Se informó que del 15 al 28 de julio, lapso en que se registraron 3 cortes, los manejadores del sistema Acuatel del organismo atendieron 2 mil 328 llamadas de solicitud de abasto de agua a colonias afectadas al sur y poniente de la capital. El domingo 1 de agosto, se habló del percance en el kilómetro 49+560 a la altura de la comunidad Lourdes en Santa María. El gobernador Juan Manuel Carreras López declaró el 3 de agosto, que las constantes obstrucciones en la línea, dejan sin agua a gran parte de la capital. Alientan la alternativa de quitarle el contrato a la firma responsable. Aseveró que el gobierno ha cumplido con el pago de la tarifa, conforme se establece en el contrato, pero que las diferencias con los proveedores son cada vez más complicadas.

Aclaró que el Interapas enfrenta serios problemas para disponer de agua suficiente en las 30 colonias afectadas. El director de la Cea, Jesús Medina Salazar, se negó a hablar del tema. En la comparecencia de marzo con los diputados, expuso que la cláusula 5 del contrato establece como motivo de rescisión, no prestar el servicio cinco veces consecutivas en un mes, por lo que había iniciado el procedimiento. Manejó que hubo un sabotaje, tiene pruebas de que algunas fugas se ocasionaron por proyectiles de armas de fuego. La tardanza en repararlas, se debe a que la empresa carece de las reservas necesarias para remplazar las piezas faltantes y la logística no es adecuada.

El vicepresidente de la comisión de agua del congreso, Rubén Guajardo, se pronunció porque la Cea y el Interapas resuelvan rápido, los constantes problemas que se presentan todos los años, los que ocasionan interrupciones en el suministro, durante semanas. Afectan a más de 400 mil usuarios. Calificó de comprensibles las manifestaciones de enojo de los afectados. Las próximas administraciones deben resolver de fondo el desabasto. El alcalde Xavier Nava Palacios declaró el 16 de julio, que independiente de las sanciones a la empresa, hay que entrarle al tema, dialogar con la Cea y los operarios del acueducto. Se requiere invertir 60 millones de pesos para mejorar el surtido, pero se debe encontrar lo más viable. Pero ni el ayuntamiento ni el Interapas contaban con el dinero. Además, es la Cea la que tiene los derechos del Realito.

El ahora presunto gobernador electo, Ricardo Gallardo Cardona, en una cita con empresarios el 14 de abril, criticó el convenio leonino que se tenía con la empresa que maneja El Realito. Expuso que era un negocio del ex presidente Felipe Calderón y el ex gobernador Fernando Toranzo. “No funciona y deja en automático a 50 colonias sin agua. Además, se cobra a todos los habitantes de San Luis y Soledad y solo llega a unos cuantos”. Prometió construir la presa de Las Escobas en Escalerillas. El 12 de agosto, la diputada del PRD, María Isabel González Tovar, integrante de la cartera del agua y allegada a Gallardo, aseguró que Medina Salazar es el único responsable de los problemas ocasionados.

Aseguró que no tenía la capacidad técnica, de gestión, ni profesional para solucionar el delicado tema. Siempre trató de proteger a la firma Aquos el Realito, se convirtió en su abogado, en perjuicio de los potosinos. Nunca solicitó quitarles el permiso. Instó a Gallardo, poner al frente de la dependencia a alguien que sepa de la problemática y tenga compromiso con los ciudadanos. Ante las constantes protestas de los afectados, parece confirmarse lo dicho por el investigador del Colegio de San Luis e integrante del grupo “Agua para todos, agua para la vida”, Daniel Jacobo Marín. En septiembre del 2018 afirmó que El Realito resultó un gran negocio privado.

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