Policías ministeriales, en el epicentro de desapariciones y asesinatos

12 diciembre, 20178:57 pmAutor: Juan Pablo MorenoCapital

‚ÄúYa te carg√≥ la chingada cabr√≥n‚ÄĚ, le dijeron los presuntos agentes ministeriales al ex reportero del peri√≥dico digital Vox Populi, √Čdgar Daniel Esqueda Castro, cuando lo sacaron con violencia de su casa ubicada en La Fragua 450, en la colonia Juli√°n Carrillo. Eras las 8:30 de la ma√Īana del 5 de octubre. Al d√≠a siguiente apareci√≥ ejecutado, con dos balazos de calibre 9 mil√≠metros en la cabeza, por las v√≠as del ferrocarril, cercanas al aeropuerto Ponciano Arriaga. Antes de ser eliminado, mediante tortura, la v√≠ctima fue obligada a declarar que colabor√≥ para el Cartel del Noreste. En sus afirmaciones, destac√≥ que varias corporaciones estatales y las municipales de Soledad y la capital est√°n involucradas con el crimen organizado. El video de Esqueda es el culmen de una guerra soterrada y abierta de los distintos grupos criminales que pelean por el control de la plaza a trav√©s de narco mantas y choques sangrientos en las calles de la entidad. La mayor√≠a tiene como enemigo com√ļn el director de la polic√≠a ministerial, Jos√© Guadalupe Castillo Celestino, al que acusan de construir su propia estructura para cometer una amplia gama de delitos.

El escándalo mediático lo desató el ex jefe de homicidios de la policía judicial, Julio Alfredo Ceballos Alonso, que dio a conocer el video donde torturan a Esqueda, que le hicieron llegar de manera anónima a través de una memoria USB. Luego publicó en su página electrónica la fotografía de uno de los ministeriales, identificado por la familia del occiso, que acudió a sacar de su vivienda a Esqueda y que luego lo interrogó de manera férrea. El ahora fiscal, Federico Garza, rápido se deslindó. Negó que sus agentes estuvieran inmersos. Al contrario, envió al feroz subprocurador de procedimientos jurisdiccionales, Aarón Edmundo Castro Sánchez, citar a Ceballos para que fuera a declarar, cómo obtuvo el video, en lugar de sumarlo a través de la figura de coadyuvante. Casi se lían a golpes cuando no logró que rindiera el testimonio por falta de una credencial para identificarse. Luego trató de llamarlo como testigo de un crimen al que fue ajeno.

Castro le envi√≥ un citatorio a la calle Altamirano 253, donde nunca ha habitado. En el 2007 Ceballos lo ocup√≥ para montar un peque√Īo gimnasio donde imparti√≥ defensa urbana y redact√≥ el manuscrito de su libro Shantal, asesinato en el salesiano. Aunque Ceballos ha reiterado que Soledad es zona de narco fosas, su verdugo le avis√≥ que llevar√≠a al departamento de servicios periciales y medicina forense, por lo que intuy√≥, podr√≠an sembrarle un difunto. Otro elemento que incide para intuir que el caso de Esqueda ser√° llevado al desv√°n fue el anuncio del ombudsman estatal, Jorge Andr√©s L√≥pez Espinosa, al informar que el tema fue atra√≠do por la Comisi√≥n Nacional de Derechos Humanos, ‚Äúpor la relevancia del asunto‚ÄĚ. El occiso denunci√≥ sin √©xito el acoso que sufr√≠a de los ministeriales, ya que era un testigo inc√≥modo de sus excesos. No recibi√≥ apoyo del comit√© estatal que protege a los periodistas en peligro por ejercer sus tareas que preside el secretario de gobierno, Alejandro Leal Tov√≠as, fiero protector de Castillo Celestino.

Apenas fue ‚Äúlevantado‚ÄĚ Esqueda, sus compa√Īeros alertaron que ‚Äúel estado desaparece periodistas‚ÄĚ. El director de Vox Populi, Carlos Garrigos Esparza, se concentr√≥ en juntar firmas de apoyo de los dem√°s reporteros para enviar una queja a los organismos internaciones. Destac√≥ que el gobernador Juan Manuel Carreras era el √ļnico responsable de la inseguridad que priva en el estado por lo que debe combatirla sin pretextos. Pod√≠a aminorarla si exige el patrullaje del ej√©rcito en las calles. Resalt√≥ que la v√≠ctima fue sacada con violencia de su hogar por supuestos agentes ministeriales, pero la procuradur√≠a neg√≥ haber ordenado alguna pesquisa al respecto. Exigi√≥ que no se descartara como l√≠nea de an√°lisis. Destac√≥ que con Esqueda sumaban 38 jornaleros privados de su libertad en el sexenio, que luego aparecen muertos. Casi 10 horas despu√©s lograron acceder al gobernador Juan Manuel Carreras en la plaza de armas, que se mostr√≥ distante, elusivo. Garrigos le espet√≥ que era el √ļnico que les pod√≠a garantizar seguridad. ‚ÄúYa no queremos ver en los peri√≥dicos m√°s ejecuciones y secuestrados. Ni que se echen la pelota entre sus colaboradores. Le pedimos que intervenga el ej√©rcito‚ÄĚ. El doctor en derecho lo interrumpi√≥ para decir que se iban a activar mecanismos protectores.

-Lo más importante es que Daniel Esqueda aparezca con vida- atajó Garrigos.

-Lo m√°s importante es que hoy por la tarde miren al procurador y secretario de gobierno para que analicen todos los temas- respondi√≥ el mandatario, que se alej√≥ en una nube de colaboradores. Aunque encabez√≥ algunas reuniones con los informadores locales, no se alcanz√≥ nada concreto. Lo √ļnico que logr√≥ fue ganar tiempo y desinflar las presiones sociales. Se ventil√≥ que Daniel Castro, como firmaba sus notas, motiv√≥ el √ļltimo enojo de sus verdugos cuando public√≥ el 4 de octubre, los detalles una bomba casera que deton√≥ en el r√≠o Santiago al abrirse la puerta de una camioneta blanca Cherokee. Al explotar las tuercas y clavos result√≥ herido un agente de los servicios periciales y dos ministeriales. Se especul√≥ que en una hielera de unicel que venden en Oxxo, estaban los restos de alguien. Esqueda public√≥ el mensaje: ‚Äúes un regalito que dejamos para Castillo Celestino. La cabeza de tu amante‚ÄĚ. Firm√≥ El Gafe.

La muerte de Esqueda Castro alcanz√≥ niveles internacionales. Las delegaciones en M√©xico de la Uni√≥n Europea, Naciones Unidas, Noruega y Suiza, reclamaron la falta de resultados en otros 10 periodistas asesinados. Dijeron que es preocupante el grado de violencia e intimidaciones que los informadores enfrentan en M√©xico. Conminaron a los responsables a realizar los esfuerzos posibles para llevar a cabo investigaciones expeditas y transparentes con el fin de identificar y juzgar a los responsables. El organismo Art√≠culo 19, exigi√≥ a la Fiscal√≠a Especial de Atenci√≥n a Delitos contra la libertad de prensa, de la Procuradur√≠a General de la Rep√ļblica, realizar una pesquisa diligente, t√©cnica, objetiva, imparcial, que considere la labor reporteril como l√≠nea principal y los indicios que involucran a las fuerzas de seguridad de la polic√≠a ministerial de San Luis en los cr√≠menes. Un diario alem√°n destac√≥ que Esqueda fue torturado y asesinado en el c√©ntrico estado. Se convirti√≥ en el und√©cimo comunicador ca√≠do en el 2017. Antes las m√ļltiples presiones, Carreras nombr√≥ a Castro S√°nchez fiscal especial para esclarecer el homicidio. Le dijo a la familia que colabora un equipo especial de la PGR, con dos agentes del ministerio p√ļblico federal, 4 de la polic√≠a ministerial federal y el respaldo del Centro de Investigaci√≥n y Seguridad Nacional.

 

El 6 de octubre se hizo viral en las redes otro narco mensaje, donde dieron detalles del fatal incidente. Criticaron a Carreras de ‚Äúpocos huevos‚ÄĚ. Aludieron a Castillo Celestino, que envi√≥ a su lugarteniente, Macario Mac√≠as, ‚ÄúEl Chilo‚ÄĚ, apoyado por ‚Äúsu c√©lula de la Nueva Generaci√≥n para ser asesinado Esqueda. Conoce pueblo potosino la impunidad con que ha trabajado la polic√≠a ministerial. Amedrentan ministerios p√ļblicos, magistrados, al mismo procurador, para hacer y deshacer. Pero se acab√≥, no toleraremos el cobarde crimen contra un reportero, padre, hijo y hermano. Ya basta de tantos atropellos, abusos, levantones, secuestros y homicidios cometidos por agentes bajo el mando de Castillo Celestino y su brazo ejecutor Chilo, para tranquilizar la plaza. Parte de lo mismo es callar a la prensa, para que no ataque‚ÄĚ. Exigieron intervenga el secretario de gobernaci√≥n, Miguel √Āngel Osorio Chong, antes de que asesinen m√°s informadores, por criticar a Carreras y Castillo Celestino.

En otro texto similar se estableci√≥ que Esqueda Castro fue sacado de su vivienda con violencia por ministeriales donde figur√≥ Macario Mac√≠as ‚ÄúEl Chilo‚ÄĚ, un ‚Äúoscuro personaje, que tiene nexos con el crimen organizado desde hace tiempo. Huy√≥ de San Luis hace menos de un a√Īo, se fue a refugiar a Jalisco. Pero en la polic√≠a ministerial aparece comisionado en Tamazunchale. Es mentira, jam√°s se present√≥ a trabajar. Castillo Celestino lo ayud√≥ para que se fuera a enfriar a Jalisco. Ahora regres√≥ para hacer el trabajo sucio, que antes ejecutaba Antonio Varela, Fernando Flores y Tenorio. Pero no volvi√≥ solo, se hace acompa√Īar de una c√©lula del crimen organizado de Jalisco. Son al menos 10 personas para hacerle la guerra al Cartel del Noreste, ya que lo quisieron matar en varias ocasiones‚ÄĚ. Mencionaron que el foto reportero pudo sucumbir porque revelar√≠a los detalles del asesinato del joven Enrique Castro, de la colonia Las Julias, cometido por ministeriales que trataron de alterar la escena para ubicarlo como sicario. ‚ÄúCastillo Celestino los debi√≥ llamar a cuentas, junto con sus armas y realizar el peritaje. Entones es c√≥mplice por omiso‚ÄĚ.

‚ÄúLa camioneta en que se llevaron a Esqueda es la misma que se relaciona en otros levantones y cobros de piso desde que lleg√≥ El Chilo y su gente. San Luis ser√° zona de guerra en los pr√≥ximos d√≠as gracias a su brillante idea de traernos a otro cartel. Castillo Celestino lo apoy√≥ en semejante tonter√≠a, por lo que le dar√° todas las facilidades. Es lo que buscaron que no dijera Esqueda, que lleg√≥ el relevo de Varela a quitarnos la tranquilidad. Hacemos responsable a Castillo, Mac√≠as y Leal Tov√≠as, que solapa las triqui√Īuelas del director de la polic√≠a ministerial. Usted se√Īor gobernador, es responsable por las malas decisiones, al contratar a Castillo, que trajo el caos y m√°s delincuencia al estado. Adem√°s, manipula a otras instancias encargadas de administrar e impartir la justicia‚ÄĚ.

Al d√≠a siguiente se dio una respuesta por parte del llamado comandante Diablo, l√≠der del grupo operativo Z, Cartel del Noreste, San Luis Potos√≠-Matehuala. ‚ÄúAl pueblo potosino. Nosotros jam√°s hemos atentado contra personas inocentes, menos un reportero que hace su trabajo. Hay un supuesto mensaje que hicieron los ministeriales, pinches perros cobardes, donde dicen que Esqueda trabaj√≥ para nosotros, que era enlace con la polic√≠a municipal y lo asesinaron Los Zetas. Falso. Lo mand√≥ levantar y ejecutar Castillo Celestino, autor intelectual. Macario Mac√≠as, El Chilo, autor material. No traten de hablar mal del chavo, para justificar su asesinato. Todo porque tuvo problemas con Castillo Celestino. Chilo, ya sabemos de los de la Nueva Generaci√≥n, fuiste por el reportero y lo tiraste en el lote de autos y al del Tsuru de la 57, un inocente. Como las bailarinas que mataron con El Me√Īo y varios levantados en antros que seg√ļn t√ļ, jalan con nosotros. Dile a los culeros que trajiste, den la cara y vamos a darnos en la madre‚ÄĚ.

La apocal√≠ptica novela se empez√≥ a tejer antes a trav√©s de diversas narco mantas colocadas en el perif√©rico y Cactus, en el puente H√©rcules, que se ubica en la carretera Quer√©taro-San Luis y puente Moctezuma en el r√≠o Santiago. Informan de las pipas de gasolina, al parecer, robadas, que terminan en las despachadoras de Gaso Speed, de la familia Valladares y Castillo Celestino. El combustible lo acarrea el Cartel del Golfo. Refieren un presunto soborno del diputado federal, C√°ndido Ochoa Rojas, para reinstalar como director de la polic√≠a ministerial a Fernando Flores, donde fue corrido por agredir a sus ex colaboradores. En otra narco manta le remarcan a Carreras, que tienen m√°s pruebas. Aluden a la captura de una pipa con 62 mil litros de diesel, en la carretera Quer√©taro-San Luis, por parte de la polic√≠a federal, con destino a Gaso Speed. Le dijeron de la red de espionaje de Castillo Celestino para seguir a los pol√≠ticos m√°s importantes, donde figura el secretario de gobierno, Leal Tov√≠as, notarios y el procurador Federico Garza. El equipo lo manej√≥ antes Fernando Flores, ‚ÄúJuan Diego o Aries‚ÄĚ, que fue reinstalado por una jugosa mordida. La ambici√≥n de Castillo es desmedida, ya que quiere tener armas para el chantaje, no lo destituyan para proteger a su patr√≥n Juan Carlos Valladares. El secretario de finanzas, Jos√© Luis Ugalde, le pidi√≥ espiar a su novia. Cada semana Castillo le entrega reportes del tel√©fono que usa.

El cerco contra Castillo Celestino y su grupo iba en camino. El 4 de febrero del 2017, aparece una narco manta en avenida Universidad y Mu√Īoz, donde se relat√≥ que el comandante de la polic√≠a ministerial, Daniel Romero y Macario Mac√≠as, ‚ÄúEl Chilo‚ÄĚ, se llevaron al discapacitado Josafat Guardiola Maldonado, en dos veh√≠culos blancos tipo Avenger, por presuntos nexos con el crimen organizado. Le destruyeron la silla de ruedas cuando se neg√≥ a entregarles el celular. Fue torturado y ejecutado con el tiro de gracia. El 27 de junio, un comando armado que se movi√≥ en una camioneta Mazda negra y Taurus blanco, balearon la casa del asesor de la polic√≠a ministerial, Antonio Varela, que activ√≥ el bot√≥n de p√°nico, por lo que se despleg√≥ un operativo en la zona para atrapar a los agresores. La cacer√≠a se prolong√≥ hasta la avenida Mu√Īoz y Papagayos, en la colonia Las Julias, donde los agentes confunden al joven Enrique G√≥mez Gonz√°lez y su hermana, que se desplazan en un veh√≠culo similar al que buscan. Les marcan el alto. No hacen caso ya que antes les chocaron la unidad. Adem√°s, desconf√≠an de sujetos que andan en una camioneta sin placas y armados. Entonces los rafaguean por la parte trasera, donde muere el conductor y resulta herida su acompa√Īante.

Los ministeriales alteran la escena para simular que enfrentaron a un sicario, al que le siembran una arma. Cierran las calles aleda√Īas, para evitar el acceso. El t√≠o de la v√≠ctima, Marco Antonio G√≥mez Cu√©llar, denunci√≥ que des conf√≠an de las autoridades, que ataca a la ciudadan√≠a y no atrapa a los verdaderos malos. Castillo Celestino se niega a aceptar que sus colaboradores est√©n implicados. Destac√≥ que el disparo es el √ļltimo recurso, salvo cuando se cumplen √≥rdenes de arresto, flagrancia, peligro de vida de otro o la propia. Otra t√≠a del occiso, Eva Ponce, increp√≥ en palacio de gobierno al vocero de seguridad, Armando Oviedo √Ābrego. ‚ÄúNo se hagan tontos, saben qui√©n fue el asesino. D√≠ganlo, se los exigimos‚ÄĚ. Expuso que Enrique G√≥mez dej√≥ una hermana en el hospital, una sobrina lastimada, un hermano menor y una abuela que piden justicia. ‚ÄúPor defender un perro de la jaur√≠a, hay un inocente muerto. La misma polic√≠a ministerial se investiga. Perro no come perro‚ÄĚ.

El 6 de julio, en una narco manta que se adjudic√≥ al Cartel del Noreste, se consign√≥: ‚Äúpara qu√© te haces pendejo, Castillo Celestino, si la muerte de Enrique G√≥mez, en la colonia Las Julias, fue a manos de Fernando Flores, Antonio Varela y t√ļ‚ÄĚ. Los acusaron de accionar el arma que le quit√≥ la vida al joven. Encubrieron el hecho, acordonaron la zona, levantaron casquillos. ‚ÄúTenemos fotos que lo prueban, alteraron las pruebas. Inclusive, le sembraron una pistola a G√≥mez, para hacerlo pasar como parte de la delincuencia organizada, para justificar el homicidio alevoso. Tambi√©n dejaron herida a la hermana. A C√°ndido Ochoa Rojas le agradecemos, ya que por 150 mil pesos, Fernando Flores trabaja otra vez para la polic√≠a ministerial, ya que fue destituido por falsificar documentos e incapacidades. Han habilitado a un delincuente, ahora un asesino. Castillo Celestino, con la anuencia del gobernador, lo protege‚ÄĚ. Le pidieron a Carreras estar atento a las juntas del gabinete de seguridad. ‚ÄúNo se haga pendejo con el celular. D√≠gale al mayate que le escribe despu√©s, para que se aplique a cuidar a los potosinos. La entidad est√° de cabeza, gracias al cartel de la polic√≠a ministerial, al mando del huachicolero mayor, Castillo Celestino y Pablo La Chula Valladares. ¬ŅCu√°ntos abusos y muertes m√°s habr√° por parte de Castillo y la bola de delincuentes de los ministeriales?‚ÄĚ.

El 30 de junio, el Cartel del Noreste, en una narco manta que colg√≥ en el puente de avenida Universidad, le dijo a Carreras que para detener la ola de violencia, debe correr de la ministerial ‚Äúa Varela, Romero, Castillo Celestino, Ervey, Kiko, Jerico, Chilo, Elmer, Fernando Flores y toda la bola de ratas que comanda Daniel Romero Segura. Sabemos que Ervey y Kiko quisieron matar al chiapaneco. ¬ŅEs el gobierno que cuida a San Luis? Si sigue con la bola de ratas, la ola de violencia ser√° al triple. El secuestrado que traen del Canay no es jale de nosotros. No agarramos inocentes. Lo tiene Gerardo Alonso Maldonado alias El Vampi. Sabemos que piden 4 millones. Todo lo que se hable en San Luis lo conocemos. A la bola de ministeriales les decimos, ya no roben, si tienen hambre, arr√≠mense, nosotros les damos para que se compren lo que se llevan de las casas, como plasmas, tabletas, pinches muertos de hambre‚ÄĚ.

El 11 de julio fue asesinado el ministerio p√ļblico Jes√ļs Ra√ļl Serralde Hern√°ndez, que labor√≥ en la unidad especializada de homicidios y feminicidios de la procuradur√≠a de justicia. Viv√≠a en la calle Hacienda de Guanam√©, en el fraccionamiento San Miguel, en avenida San Pedro y anillo perif√©rico, en Soledad. Lo acribillaron dos pistoleros que huyen en motocicleta. Conocidos aseguran que no ten√≠a el perfil ni la experiencia para atender delitos de alto impacto. No contaba con plaza laboral. Se mov√≠a en cami√≥n urbano. Su esposa asegura que antes de morir, recibi√≥ una llamada de ministeriales, que lo obligaron a salir de la casa, con el pretexto de poner una recarga al celular, en un Oxxo cercano. Se√Īalan de corresponsable de su deceso a su jefa, Mar√≠a Guadalupe Rodr√≠guez G√≥mez, ‚ÄúLa Chupitos, por encargarle el complicado asunto del asesinato de Enrique G√≥mez en Las Julias. El 13 de julio circul√≥ un narco video donde interrogan al distribuidor de estupefacientes, Sergio Alejandro √Ālvarez Ruiz. Dijo vivir en Hogares Populares Pav√≥n, en la calle Colibr√≠ 123. Lo surte cada mi√©rcoles el comandante de la polic√≠a ministerial, Antonio Varela, en una Ram blanca, sin placas. Los martes hace los cobros. Aunque se dijo que Varela se entreg√≥ de manera voluntaria el 13 de octubre, lo cierto es que fue atrapado por la marina. El 9 fueron encarcelados en Rioverde, el ex comandante de la polic√≠a ministerial, Fernando Flores. El ex director operativo, Daniel Tenorio. Los agentes Jes√ļs Mata Tinajero, Juan Z√ļ√Īiga y El√≠as N√ļ√Īez, por el homicidio de Las Julias.

En las redes sociales, casi de manera simult√°nea, volvieron a increpar a Carreras, que insiste en mantener intacto el gabinete de seguridad, donde figura Castillo Celestino y sus 40 ladrones. Calificaron de sospechosa la muerte del fiscal Ra√ļl Serralde, que investigaba el crimen de Enrique G√≥mez en Las Julias a manos de ministeriales, a los que iba a llamar a declarar. Adem√°s, solicit√≥ las armas usadas en el peritaje. Se supo que no pod√≠an usarlas, porque se venci√≥ el permiso que otorga la Secretar√≠a de la Defensa Nacional. Calificaron una burla que la procuradur√≠a fuera juez y parte. Castillo asegur√≥ que no pasar√° nada, por lo que el delito lo debe manejar la Procuradur√≠a General de la Rep√ļblica. Censuraron la incapacidad del ahora fiscal Federico Garza Herrera, que desconoce el nuevo esquema de justicia penal. Est√° en el gabinete por los millones de pesos que aport√≥ a la campa√Īa de Carreras. Lo mismo que el magnate Juan Carlos Valladares, sost√©n de Castillo Celestino, con el que se increment√≥ la inseguridad un 300% respecto a sus antecesores.

El 24 de julio, con gran estruendo, se anunci√≥ que la polic√≠a de Estados Unidos detuvo al l√≠der del C√°rtel del Noreste, Rey David √Ālvarez V√°zquez, alias ‚ÄúEl Santander‚ÄĚ. Lo entregan a la marina, que lo traslada al penal de La Pila. El litigante C√©sar Augusto Aguilar reclam√≥ que el detenido, es otra persona, su cliente, que se dedica a vender carros. El reclamo le vale que en la noche, un comando le dispare a su vivienda. Desde la ventana alcanza a reconocer entre los agresores al agente ministerial Antonio Varela. Resalt√≥ que antes fue amenazado de muerte por Castillo Celestino, quien manej√≥, trataron de rescatar un arsenal. El 23 de agosto, circul√≥ otro video donde interrogan al ex polic√≠a estatal, Ubaldo Aguilar, antes de ser ejecutado. Luego lo cuelgan en el puente del perif√©rico y carretera a Matehuala. Revel√≥ nexos de dos ministeriales con el crimen organizado. ‚ÄúCaballero que trabaja en robos y √ďscar, bajo el mando de Varela‚ÄĚ. Anunci√≥ la guerra en San Luis por parte del comandante Gafe, l√≠der del C√°rtel del Noreste, Jos√© Hugo Rodr√≠guez S√°nchez, que ven√≠a a limpiar la plaza. Pero fue atrapado el 17 de septiembre en Guadalupe, Nuevo Le√≥n.

El 5 de octubre asesinan a √Čdgar Daniel Esqueda Castro. El 12 Ceballos difunde la cinta donde lo torturan. Establece que existe una guerra abierta entre lo que se podr√≠a denominar Carteles Institucionales, donde figura el de la polic√≠a ministerial de Castillo Celestino, el del secretario de seguridad, Arturo Guti√©rrez y sus Talibanes, manejado por su brazo derecho, el director del mando √ļnico en la zona media, Arnulfo Urbiola y el del alcalde de la capital, Ricardo Gallardo Ju√°rez. Castillo tiene un conflicto mayor con el Cartel del Noreste, que reclama con otras fuerzas el control de la plaza. En las √ļltimas semanas, la entidad de cubri√≥ de violencia y sangre. En Villa de Reyes, ejecutaron a cuatro vigilantes de una empresa que construye un gasoducto. Aunque cubri√≥ el rescate de 250 mil pesos, fue ejecutado el m√©dico de Tamu√≠n, Enrique Arizabalo Gonz√°lez. Apareci√≥ un calcinado en Matehuala. Incendian un veh√≠culo en plena carretera 57, en la zona industrial.

El 17 de octubre, circul√≥ el video de un narco menudista. Asegur√≥ que trabaja para Castillo Celestino. La ‚Äúmerca‚ÄĚ se la entrega Macario Mac√≠as y Varela. Indic√≥ que sirven a un cartel que viene de Guadalajara. Asegur√≥ conocer tambi√©n al Pareja y Augusto Aguilar, El Bolillo‚ÄĚ, compadre de Castillo Celestino, que lo tiene encargado de un m√≥dulo en Pozos, donde maneja a cinco agentes. Le preguntaron su clave. Contest√≥ ignorarla, pero con decir que proced√≠a de Jalisco, lo dejaron en paz. El 18 de octubre, el Cartel del Noreste le envi√≥ otro mensaje a Carreras. Le reclam√≥ su negativa de correr a Castillo Celestino, ‚Äúalias Nariz de Aguacate, o como lo conocen sus compa√Īeros, Celestino tras las √Īongas. Usted sabe que junto con El Chilo, trajeron a San Luis al Cartel de Jalisco Nueva Generaci√≥n. Cometen delitos como homicidios, robo de veh√≠culos, secuestros, asaltos a cajeros autom√°ticos, trata de blancas. Hemos decidido hacer 50 aparatos explosivos, como los del r√≠o Santiago y usarlos contra objetivos establecidos, como la polic√≠a ministerial y sus casas. Usarlos contra personas que apoyan a Castillo, como los masones y su gran maestro, empecinado en mantenerlo en el cargo. A partir de hoy empieza otra √©poca en la seguridad de San Luis. Los atentados seguir√°n hasta que usted corra a Castillo como director y su grupo de mamachiles. A todo el que lo apoye, le voy atronar el culo tambi√©n‚ÄĚ. El culmen se dio el 18 de octubre, cuando Televisa transmiti√≥ un reportaje sobre el clima de terror que el alcalde Ricardo Gallardo Ju√°rez ha sembrado en San Luis, lo que le ha permitido crear un imperio econ√≥mico.

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