Los primeros sĂ­ntomas del covid

10 septiembre, 20209:39 pmAutor: Juan Pablo MorenoCapital Destacada Municipios

Los síntomas de un caso sospechoso por covid son tos, dolor de cabeza, articulaciones, garganta, fiebre, pérdida del olfato, gusto y algunas veces inicia con diarrea. En lo inmediato, se debe relacionar con la pandemia. Se recomienda el uso de Paracetamol, medir el oxígeno con oxímetros que venden en las farmacias o que un familiar lo preste para saber las variaciones que tiene el cuerpo. Cuando es menor a 90%, hay que estar al pendiente. Hace falta un chequeo médico rápido, ya que puede haber una saturación del 60 al 70. Se corre el riesgo de que el paciente pueda fallecer. Muchos imaginan que tener covid es igual a una gripa. No es cierto, ya que existen complicaciones muy severas. Los pulmones tienden a inflamarse de manera sistémica y provocar la muerte.

Habla un especialista que atiende a 80 enfermos de covid en un hospital de Valles. Condiciona la entrevista con el anonimato. Añade. “En los hospitales, todo paciente que llega con daño pulmonar, requiere oxigeno de manera forzosa para ayudar a los demás órganos vitales, como el cerebro. La mayoría de nosocomios particulares están saturados, tienen listas de espera. El Seguro Social abarca más del 70% de la población. Se dieron casos de que regresaron pacientes del Hospital de Soledad al Central. Los albergues que tienen catres, no hay la garantía que cuenten con oxígeno. Deben mostrar los contratos con la empresa Infra para garantizar la vida a los potosinos”.

“Pero las camas están muy bajas, hay bacterias, flora y fauna nociva, que pueden desencadenar infecciones a pacientes diabéticos e hipertensos, que lejos de ayudarlos, los perjudican. La altura de la cama de hospital es de un metro 10 centímetros. No es un enfermo de cólera. Hay afecciones pulmonares, por lo que son indispensables las tomas de oxígeno. En malas condiciones pueden morir. Hay concentradores de oxigeno que oscilan entre 40 y 60 mil pesos, ayudan a suplir a los ventiladores, ya que permiten mayores parámetros de oxigenación. Pero el sector salud no ha dicho si existen. Se necesita un diagnóstico para saber con qué insumos y recursos cuenta el estado”.

“En Valles se agotaron los tanques de oxígeno. En internet se sabe que cuestan de 15 a 20 mil pesos, cuando antes oscilaban en 2 y 3 mil pesos. Pregunten en cualquier área comercial y no hay. Significa que la circunstancia epidemiológica en el área de covid se desborda, faltan los insumos necesarios. Hay medicamentos como el enoxaparina, un anticoagulante que evita complicaciones del covid, que forma trombos. Evitan que circule el oxígeno y la sangre, desencadenan la muerte. Nos falta medicina clave como la dexametasona, que podemos utilizar para revertir ciertos daños. El sector salud debe garantizar una compra consolidada a nivel nacional o internacional”.

“Durante una semana no bajó la veintena de defunciones diarias en el sistema público y privado. Se pudieron detectar a tiempo y darles un tratamiento oportuno. Se pudo evitar el 50% de los decesos. Pero si la gente llega saturada con el 50-60%, es muy complicado revertir el daño ocasionado por el virus. Son medicamentos esenciales para restablecer el daño progresivo, ayudan a garantizar una calidad de vida más duradera. El Tosilosimax en algunos pacientes les ha llegado a desinflamar los pulmones, lo que les permite respirar con mayor facilidad. No han surtido el antiviral Remdesivir. Lo han anunciado como efectivo para contrarrestar el covid 19”.

“Muchos potosinos no lo pueden comprar porque se quedaron sin trabajo. Incluso el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, habló del medicamento en una mañanera. Adelantó que el gobierno federal estaba tras la compra. En México ya lo tienen, junto con otros tratamientos. La tasa de mortalidad disminuyó. En San Luis no. Pareciera que al crecer los casos positivos aumentan las defunciones. Pero hay medidas preventivas, oportunas. Existe una problemática con pacientes a los que se les hacen muestras de la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR). Cuando no había muchos sospechosos, tardaban 48 horas. Ahora hay casos de hasta tres semanas. La gente fallece y no llegan los resultados”.

“Son amplias las deficiencias de los laboratorios. Lo aceptó la secretaria de salud, Mónica Rangel, pero no se atendió de manera oportuna el asunto. Pueden solicitar apoyo a Zacatecas o los demás estados para procesar con mayor agilidad los estudios. Se habla de una cuarentena sin resultados. Por cuestiones operativas, nos vamos a las pruebas rápidas. Hubo una compra masiva, pero no garantizan al 100% su eficacia. No queremos imaginar que son de origen chino o que no están certificadas por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios. Supongamos que sí, pero debemos tener una garantía de que el diagnóstico está garantizado en un 90-96%. Cuando se usan e interpretan con eficacia, ayudan. No saberlas usar es pésimo, porque solo toreamos la enfermedad”.

“Ignoramos si hay un enfermo o no. La prueba rápida, creíble, nos muestran el IGG e IGM, habla que el sujeto es portador de coronavirus, que está activo. Cuando aparece solo una IGG, la gente ya pasó el padecimiento, los síntomas y signos, está con anticuerpos. Es decir, puede regresar a las actividades laborales. Y ni cuenta se dio que estaba enfermo en algunos de los casos. Las pruebas están en el mercado. Hay muchos laboratorios que las realizan. Es factible ofertar algo efectivo, confiable. Hace falta reorganizar el laboratorio estatal para tener la mayor cantidad de insumos y procesar a tiempo todos los estudios que se emiten. Dar resultados de 425 casos positivos que ingresan. Sobre las brigadas de salud que hicieron en epidemiologia, quedaron como 75, no se dan abasto”.

“Creyeron que la pandemia no iba a generar mayor crecimiento de contagios. Ahora es cuando se necesita la logística para implementar las contrataciones de personal, capacitarlos y que vayan a tomar muestras. Como decía el director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, muestras, muestras y más muestras, para saber en qué colonias hay problemas fuertes y atacarlo con brigadas. Ser más insistentes al promover la salud. Es lo que demanda la ciudadanía. No se hace el mayor esfuerzo para evitar las defunciones. La muestra más certera es la PCR. La Centrum es una marca registrada. Pero hubo mercado negro y metieron muestras chinas que no están certificadas. Son más baratas. La gente debe exigir que tengan garantía. Oscilan entre 900 a mil 400 pesos”.

“Un poco menos que la PCR, que tiene un costo de 2 mil 300 a 4 mil 500 pesos. Hay muchos laboratorios que las realizan. El usuario debe saber que está certificada, con un índice de confiabilidad alto y una garantía que el diagnóstico no vaya a ser un falso positivo o un falso negativo. Hay gente que percibe un salario de mil a mil 500 pesos a la semana. Prefieren comprar alimentos. Si tienen Seguro Social, pueden acudir. Hay médicos certificados y capacitados en enfermedades respiratorias, que les pueden dar un trato oportuno. No dejarse engañar nunca. El papá de un regidor de Real de Catorce, llegó tarde, saturado al 70%. Le dieron el reingreso al Hospital de Soledad. Hacen a los familiares comprar el medicamento, en lugar de facilitarlo”.

“Es válido exigir recursos e insumos sobre todo cuando cobran impuestos. Garantizar un tratamiento digno y oportuno. Cuando se presentan síntomas, desde el inicio se deben acercar con un profesional. Si faltan camas y está colapsado el sistema, proporcionen más. Es un tema complicado, porque los trabajadores de salud también se han infectado y se incapacitan. Como medidas preventivas, se puede implementar quedarse en casa, ponerse el cubre bocas. Al gobierno le toca comprar insumos de calidad para el personal médico y de enfermería. Garantizar equipos protectores, dar cursos constantes de cómo quitarse y ponerse la indumentaria, desinfectar las áreas. Habilitar unidades alternas como las de la Feria Nacional Potosina y la Gómez Morín en Valles”.

“Se enferman los diabéticos e hipertensos. La estadística nacional incluye a los habitantes de 35 a 59 años, son muy vulnerables, quizás porque salen a su trabajo y no siguen las medidas preventivas. Pero otros sectores se enferman y hospitalizan. En otros casos, se mueren. Falta sumar factores asociados como la obesidad y diabetes. Muchos no saben que las padecen, hasta que tienen el virus en el sistema. Hay que hacer el aseo constante de manos, no tocarse ojos y cara, usar el cubre bocas, para no expulsar la saliva, tampoco absorber las gotas de otra persona. El aislamiento y la distancia social ayudan a contener la epidemia. No se extermina el virus, pero se pude contener y evitar más casos”.

“Quizás se vuelva a relajar todo en septiembre, cuando todos regresen a sus actividades y vuelven a aparecer brotes y empezar de nuevo. Mientras no se tenga la vacuna o un tratamiento efectivo, seguirán los casos. Se maneja un rebote fuerte en diciembre, donde nos van a agarrar la influenza, coronavirus y dengue, ya que el mosquito se empieza a reproducir. Además existen situaciones de sarampión en México, hay que vacunarnos. La vacuna doble y triple viral ya está disponible en el sector salud. Llegó tarde la medida del cubre bocas. Nunca calculamos que se iban a desbordar el virus. Se manejó un toque de queda, sin ser un tema de seguridad, bastó quedarse en casa para no contagiar más gente. Pudo haber menos infectados si la ciudadanía se preocupa por estar informada”.

“A Valles lo manejan con alta transmisión de covid porque es un lugar con poca gente. Las decisiones equivocadas de representantes políticos generaron grandes tragedias y defunciones. Hay que activar el sector económico, pero con las medidas preventivas necesarias. Los sindicatos del seguro social e Issste irán al congreso para defender a sus trabajadores, que están muy desprotegidos, no tienen campañas preventivas, garantías de equipos para disminuir el número de afectados. Les ha faltado calidad en los insumos. Les dan cubre bocas inadecuados para atender pacientes contaminados. Les llaman respiradores. No reciben overoles, guantes, bandas de calidad. Cuando trabajan se rompen e infectan. Las técnicas para quitarse el equipo después de una jornada de 8 a 12 horas en el turno de noche, con espacios prolongados, ante el cansancio y agotamiento, se desesperan y quieran zafar de forma inmediata. Es importante capacitarlos con expertos, ya que se pueden dañar con su propio sudor y estornudos. Aunque se necesita la fuerza de trabajo en el sector salud, los médicos tienen miedo a contratarse porque no hay el equipo adecuado y necesario”.

“Es bajo el nivel monetario y los horarios son castigados. Hace falta una auditoria ya que son muchos los millones de pesos que han desaparecido. Urge que la vacuna llegue en el 2020, aunque se maneja marzo o abril del siguiente año. Es mucho tiempo, porque las muertes y contagios son diarios. Dependemos mucho de lo que haga el gobierno federal. La vacuna activa los linfocitos T y las células de memoria, que generan defensas. Mientras, hay que seguir las medidas preventivas, ya que se nos juntarán las enfermedades, como el dengue. Hay que poner mosquiteros en casa, no guardar aguas en cubetas o tambos. Taparlos para evitar que el zancudo se reproduzca. Entre más se desplace la gente, habrá mayor número de contagios y muertes. En Cuba los índices son bajos porque han respetado las medidas preventivas. Tienen un médico por colonia que los revisa cada semana. Se entera si existe algún contagio y lo reporta al momento. Se generan las medidas necesarias. En México nos falta estar organizados para detectar a tiempo los padecimientos y evitar contagios para tener menos muertes”.

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