Buscan formar comité de la verdad para enjuiciar a Margarito Ortiz por fraude y peculado

15 octubre, 20208:05 pmAutor: Juan Pablo MorenoCapital Noticias

Ahora que el presidente Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador puso en la picota al ex mandatario Marcelo de los Santos, experto en falsear auditorias p√ļblicas, en Rioverde, un grupo de ciudadanos buscan que a trav√©s de un diputado federal de Morena, les ayude a combatir las hist√≥ricas corruptelas del ex alcalde Margarito Ortiz Sald√≠var, al que le podr√≠an deber hasta ahora m√°s de 2 mil millones de pesos, por concepto de un pr√©stamo de 21 mil pesos que hizo de sus bolsillo al ayuntamiento para hacer obras sociales. Los afectados reconocen que en la v√≠a civil, el asunto est√° finiquitado. Pero miran una rendija en el √°mbito penal, donde pueden acusar al otrora comerciante cervecero de fraude y peculado. ‚ÄúEs un s√°dico brib√≥n‚ÄĚ, refieren, ya que ha planteado a diversos mun√≠cipes, lo registren en la n√≥mina como ‚Äúaviador de lujo‚ÄĚ y le paguen en promedio, cada mes, 3 millones de pesos, hasta que le cubran el capital. A cambio, para demostrar su humanismo, le perdona los intereses a sus morosos deudores.

El asesor legal de Ortiz es el ex secretario de gobierno, Jaime Su√°rez Altamirano, que por casualidad, gan√≥ la querella en la etapa que colabor√≥ en el cuatrienio de su jefe, el maximato Horacio S√°nchez Unzueta. A la fecha, Ortiz ya embarg√≥ varias hect√°reas de alta plusval√≠a, donde antes se efectu√≥ la Feria Regional de Rioverde, que contaba con un complejo de oficinas. Se le complic√≥ quedarse con las instalaciones del DIF municipal. El ayuntamiento ha realizado defensas exiguas. Tampoco consigui√≥ avances con el famoso fiscalista, Gustavo Barrera L√≥pez. Se sabe que Su√°rez cobra un 20% del monto de las ganancias. Para vencer los estragos del tiempo, Ortiz hizo un testamento previsor: autoriza a sus descendientes que llegan al cuarto ciclo, continuar el pleito. Los afectados miran como √ļnica salida, el auxilio de L√≥pez Obrador, que detesta a los corruptos.

Ortiz lamenta ser el hombre m√°s rico de Rioverde, que se mueve en un destartalado Volkswagen de los ochentas. No obstante que est√° dispuesto a hacer una sustantiva rebaja, sus deudores no lo perdonan. Cada rato le llaman por tel√©fono a su casa, para recordarle las ra√≠ces maternas. Incluso, ya se acostumbr√≥ al mal trato. Despu√©s de escuchar la andanada de ataques, expone sus razones a los atacantes, que termina por convencer. Alarde√≥ que debe estar en el r√©cord Guinness, ya que su juicio es el m√°s largo en la historia del pa√≠s. Se gener√≥ despu√©s de concluir el trienio 80-82. El representante legal, Jaime Su√°rez, al abrir una cuenta de Twiter en mayo del 2012, se auto llam√≥ ‚Äúmajestad omnipotente, terrateniente y se√Īor feudal de Rioverde y Porr√ļa‚ÄĚ, con lo que ironiz√≥ a sus doblegados deudores. En otro comentario ataj√≥. ‚ÄúMe enter√© por el diario Pulso que en Rioverde no tienen los 70 millones que le deben a Margarito Ortiz, Les voy a cobrar a lo chino, ya ver√°n‚ÄĚ. Luego alarde√≥ que su compadre ya ten√≠a Twitter, un presidente municipal que entr√≥ rico y sali√≥ pobre. Se anim√≥ a enviar una advertencia. ‚ÄúA la ciudadan√≠a de Rioverde, sabed: desalojen‚ÄĚ. Despu√©s insisti√≥. ‚Äú¬ŅConoces a alguien de Rioverde? ¬ŅRadicas en Rioverde? ¬ŅQu√© esperas para desalojar? Desaloja, desaloja, desaloja‚ÄĚ. √Ācido, anunci√≥: ‚Äúles deseo un buen fin de semana en su pueblito, Me retiro a mi mansi√≥n de Porr√ļa. ¬ŅLo advierten?, qu√© bonito. Lines, h√°blales de Porr√ļa‚ÄĚ. Tal vez aludi√≥ a la semejanza con un poblado de Asturias, Espa√Īa.

Cuando L√≥pez Obrador abri√≥ la puerta de il√≠citos que conduce a Marcelo de los Santos, un grupo de ciudadanos de Rioverde, donde se encuentra alguien que tiene como familiar, un diputado federal de Morena, vieron la alternativa de usarlo como intermediario para que el presidente les ayude a resolver de tajo el litigio que el ayuntamiento tiene con Ortiz Sald√≠var, que en diveras etapas, reclam√≥ primero 500 millones, luego mil, mil 200, mil 500, mil 800 y ahora la cifra podr√≠a superar los 2 mil millones de pesos. En caso de que alg√ļn juez ordenara el pago inmediato, equivaldr√≠a el colapso definitivo. No habr√≠a obra p√ļblica en muchos trienios consecutivos. Ser√≠a la ruina absoluta del municipio. Los informes hablan de formar un comit√© de la verdad, para que busque una rendija legal que permita enjuiciar al voraz acreedor por fraude, peculado o asociaci√≥n delictuosa, ya que se vali√≥ de otros actores para comer el robo a las arcas.

Los promotores de enjuiciar a Ortiz Sald√≠var por haber cometido la felon√≠a m√°s escandalosa de la historia, han filtrado partes de la compleja y tr√°gica historia. Aluden a que siempre lo protegi√≥ el entonces gobernador Carlos Jonguitud Barrios y el secretario de gobierno, H√©ctor Gonz√°lez L√°rraga, que ten√≠a tres sobrinos, que llegaron con las bolsas vac√≠as y hambrientos a Rioverde, donde los auxili√≥ Margarito Ortiz. Los ubic√≥ en unas bodegas que se ubicaron en el sitio en que se hac√≠a la feria regional. Despu√©s los cambi√≥ a un hotel donde hizo el bulevar Carlos Jonguitud, en honor a su mecenas. El astuto edil y los viajeros planearon formar la constructora Disayco, con domicilio perentorio en la capital. Fue la encargada de hacer las calles del tercer cuadro de la cabecera municipal. Pero casi no ten√≠an herramienta. Ortiz envi√≥ un intermediario a Mac Allen, Texas, a las oficinas de la empresa Art’s Trucks & Equipment, ubicada en 3001W Expy83 # 8302. Cargaba una la lista de los insumos que necesitaban. Tambi√©n llev√≥ un cheque expedido por el ayuntamiento. Pero la factura la hicieron a nombra de la empresa Arts. Se comunic√≥ con el edil, para notificarle el error. Le contest√≥ que n o hab√≠a problema, que la recibiera. Luego le daba los detalles.

Existe la duda de si los llamados ‚ÄúSobrinos del Pato Donald‚ÄĚ enga√Īaron al que ser√≠a su socio y para justificar el desfalco, urdi√≥ por consejo de Su√°rez Altamirano, la historia del ¬ępr√©stamo¬Ľ. Y si realidad lo hizo, le cubrieran el cheque, que deriv√≥ en el juicio hist√≥rico, donde el adeudo se volvi√≥ impagable. Los quejosos plantean que el comit√© de la verdad podr√° dilucidar si se trat√≥ de un enga√Īo de particulares al ex mun√≠cipe, que al verse perdido, le endos√≥ el pleito al pueblo.

El combativo maestro, Salvador Ceballos, destac√≥ que a ning√ļn alcalde, despu√©s de Ortiz, le ha importad, salvo sacar raja pol√≠tica y econ√≥mica. Como El√≠ P√©rez Flores quien contrat√≥ al abogado √Āngel Candia Candia que cobr√≥ 600 mil pesos, pero le quit√≥ su moche. El interino Helmut Rocha Almaz√°n, de manera est√ļpida, solicit√≥ de por vida, los servicios de Gustavo Barrera L√≥pez al que cubri√≥ un mill√≥n 500 mil pesos, sin resultados. Aunque le hab√≠an cubierto un a√Īo, lleg√≥ Sergio Gama y llam√≥ otro defensor. Con lo qu√© queda demostrado que le hallaron al negocio. Lo m√°s triste fue que otro interino, Antonino Garc√≠a, entreg√≥ algunas propiedades del pueblo. ¬ŅA cambio de qu√©? Eligio Esteban Balderas L√≥pez expuso que era la verdad hist√≥rica. A los ex ediles les gusta llamar a nuevos litigantes para quedarse con el diezmo que pagan con dinero del pueblo. No exigen resultados.

El historiador local, Jos√© de Jes√ļs Alvarado, intervino en el debate. ‚ÄúDisculpen mi ignorancia, el susodicho Ortiz Sald√≠var no es el que afect√≥ al ayuntamiento, lo que impide hacer obra p√ļblica, por un supuesto adeudo?
Se gener√≥ el 7 de abril de 1981, cuando fue al Distrito Federal por el cheque de Banobras, de 31 millones de pesos, de un cr√©dito, con el cual iba a pagarse 21 millones, dizque se auto-prest√≥, para liquidar trabajos pendientes. Pero dijo que un sobrino de Tito Gonz√°lez, le arrebat√≥ el cheque y corri√≥ con el papel en la mano y grit√≥ que se lo llevar√≠a a su t√≠o. Resulta una infantilidad la versi√≥n. ¬ŅPor qu√© no denunci√≥ el robo en su oportunidad? ¬ŅC√≥mo cobraron el documento sin la firma del alcalde? En el fondo, Ortiz quer√≠a ser socio de Discayo, de Tito Gonz√°lez y sus sobrinos, Hugo, Paco y Luis, por lo que compr√≥ maquinaria pesada en Mac Allen, con dinero del ayuntamiento y puso la factura a nombre de Disayco. Los caterpiles no llegaron a Rioverde. Como Ortiz no estaba en el acta constitutiva de la sociedad, le pintaron un cuerno.
Entonces, en vez de demandar a los González, demandó al ayuntamiento por un supuesto auto préstamo, ya que depositaba las participaciones federales en su cuenta personal, por lo que el juez validó el adeudo.
No demand√≥ a los Gonz√°lez porque se iban a defender. En cambio, al ayuntamiento, con unos sucesores c√≥mplices, del mismo partido, encubridores, falsificaron, repusieron las p√≥lizas de ingresos y egresos, hicieron una mala defensa a prop√≥sito para favorecer a Ortiz. Fue tan f√°cil, como quitarle el chocolate a una mosca. El pueblo perdi√≥ por la compra de la maquinaria, que fue pagada con dinero p√ļblico y por la demanda del 15 de junio de 1983, presentada por Ortiz, al que por cierto, no se le debe nada.
Los subsiguientes ediles fueron copart√≠cipes, encubridores, timoratos, indolentes. Hasta ahora, ninguno ha presentado la denuncia. Tampoco se ha formado una comisi√≥n de la verdad‚ÄĚ.

El comunista Juan Pablo L√≥pez Banda destac√≥ que la deuda con Ortiz ‚Äúes un cuento infantil. Un cheque de Banobras no sale al portador. Fue a nombre del ayuntamiento, el √ļnico autorizado para ¬†cobrarlo. Tampoco es cre√≠ble la historia que uno de los sobrinos del entonces secretario de gobierno, Tito Gonz√°lez, se lo arrebat√≥ y lo cobr√≥ el t√≠o. ¬ŅC√≥mo, si Banobras emiti√≥ el cheque a favor del municipio? El caso de Margarito Ortiz tiene un fuerte olor a fraude‚ÄĚ.

Alvarado pregunt√≥ si Disayco dej√≥ tiradas las obras. L√≥pez contest√≥ que Ortiz busc√≥ terminar los pendientes, por lo que opt√≥ endeudarse. No quer√≠a que se llevara el m√©rito su relevo, Alfredo Aburto.¬† Alvarado insisti√≥ en que Disayco no concluy√≥ los trabajos que inici√≥ Ortiz.¬†‚ÄúPara reponerse de la compra de la maquinaria pesada, que invirti√≥ a favor de la empresa y por su ambici√≥n al dinero mal habido, ¬Ņdemand√≥ al ayuntamiento, es como sucedi√≥?‚ÄĚ.

Por su parte, el litigante Juan Jos√© Fr√≠as Aguilera, denunci√≥ la conducta omisa de la Auditoria Superior del Estado, congreso y ayuntamiento de Rioverde, que se han mantenido como espectadores ante el adeudo que se tiene con Ortiz Sald√≠var, que ronda los 2 mil millones de pesos. Alert√≥ que peligran las finanzas y bienes p√ļblicos. Censur√≥ las declaraciones s√≠ndico municipal, Ulises Ledesma Salazar, que maneja un d√©bito menor por de mil 200 millones de pesos. ‚ÄúManifest√≥ que litiga en los tribunales donde trata de convencer al juez. Es un¬† hecho falso, ya que no existe ning√ļn proceso judicial en tr√°mite, solo pretenden retardar o alargar el proceso de embargo, ya que existe una sentencia ejecutoriada y firme, dentro del expediente n√ļmero 36/2000 que se sigue ante el juzgado segundo del ramo civil de la zona media. En cualquier momento se ejecutar√° de manera total. Recordemos que ya se embargaron varios inmuebles, como el terreno de la feria, otro que se ubica por la super carretera. Hay pagos parciales que se han realizado ante el juzgado. Lo que hacen es entretenerse de manera in√ļtil, ante la falta de voluntad por buscar una salida definitiva‚ÄĚ.

Fr√≠as reiter√≥ que los diversos han mostrado desinter√©s en el tema, ya que Ortiz, ha dicho que est√° dispuesto a negociar. Incluso existe un convenio de pagos parciales por 10 mil pesos. En una acta de cabido del 2000, se orden√≥ buscar un acercamiento con el afectado. ‚ÄúSin embargo, por intereses pol√≠ticos y mezquinos de los ex funcionarios de los diferentes partidos, no ha sido posible un arreglo‚ÄĚ. A√Īadi√≥ que de manera irresponsable, nunca se hizo un registro contable, como lo establece la Ley General de Contabilidad Gubernamental.

Destac√≥ que alcanza mayor pena el actual alcalde panista, Jos√© Ram√≥n Torres Garc√≠a, que repite en el cargo. Junto con los s√≠ndicos y el tesorero, incurren en fallas civiles, administrativas y pol√≠ticas, ya que incurren en encubrimiento y complicidad, por no hacer un an√°lisis a fondo de los estados financieros‚ÄĚ. Fr√≠as solicit√≥ al m√≥dulo de transparencia datos sobre el asunto. Al tratar de ingresar al portal de internet, no encontr√© nada. Lo que violenta la ley de contabilidad gubernamental, transparencia, la de disciplina financiera y los lineamientos emitidos por el Consejo Nacional de Armonizaci√≥n Contable, los cuales exigen que los registros deben manifestarse en los estados financieros y control de deuda p√ļblica. Existe el riesgo que intervenga un profesionista que conozca de la materia y con car√°cter exija el pago total del adeudo. Incluso procede y es posible una demanda de juicio pol√≠tico contra el actual cabildo‚ÄĚ.

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