√Āvila Chalita, bajo la f√©rula de Ochoa y Barr√≥n

3 marzo, 20173:51 pmAutor: Juan Pablo MorenoCapital Noticias

Cuando el fallido galeno Fernando Toranzo le dijo al secretario de gobierno, C√°ndido Ochoa Rojas, que no iba a regalar m√°s notar√≠as al final del sexenio, el ahora diputado federal consult√≥ a su socio, el fedatario n√ļmero 27, Juan Carlos Barr√≥n Cerda, para que le dijera a qui√©n iban a fastidiar para no quedarse en la orfandad. El influyente personaje, al que se le atribuyen al a√Īo ganancias netas hasta por 30 millones de pesos, tener vi√Īedos en Chile y ser el catador de planta del magnate due√Īo de los diarios Pulso y San Luis Hoy, Pablo Valladares, le contest√≥ sin vacilaciones que el sacrificado ser√≠a el notario 21, Gerardo Parra D√°valos, al que inventaron un ama√Īado expediente criminal.

La misma chicana se la intentaron aplicar a la notaria 6 de Tamu√≠n, Dora Linda Mireya Soria Guti√©rrez, que se defendi√≥ a muerte, sin el respaldo de sus colegas. Al ambicioso Ochoa no le bast√≥ tener bajo su control el fiat que ejerce el notario 38, Carlos Fonseca Casta√Īol, al que ubican como su prestanombres y lo puso como presidente del notariado. Para concretar la asonada contra Parra, Ochoa se vali√≥ tambi√©n de la complicidad de la directora del registro de la propiedad, Margarita Guerrero Ortiz, que mantuvo en el cargo y del ex presidente del Colegio de Notarios, Jes√ļs Antonio √Āvila Chalita, que la pr√≥xima semana rendir√° su informe de labores ante la presencia del gobernador Juan Manuel Carreras L√≥pez. √Āvila busc√≥ sin √©xito prolongar su mandato despu√©s de reelegirse tres veces con el respaldo de Ochoa. Pero los estragos que caus√≥ entre el gremio, le provocaron una derrota estrepitosa ante el emergente notario 17, Alfonso Leal Bravo.

√Āvila tampoco defendi√≥ al notario tres, Rub√©n Gonz√°lez L√≥pez, acusado de fraude, asociaci√≥n delictuosa y falsificar documentos al simular la compraventa de un gran predio ubicado en el anillo perif√©rico norte. Fue acusado por la afectada Mar√≠a F√©lix Garc√≠a. El caso de mayor esc√°ndalo se vivi√≥ con Parra, que en una carta al presidente Enrique Pe√Īa, al gobernador Fernando Toranzo y otras instancias, revel√≥ los antecedentes del atropello. Rememor√≥ que en diciembre del 2012 dio fe de la venta de un terreno valuado en un mill√≥n de pesos, cuyas due√Īas eran las hermanas Rosa Laura y Teresa de Jes√ļs Guerrero Ortiz, presuntas hermanas de la directora del registro de la propiedad, Margarita Guerrero Ortiz. Ten√≠an de apoderado a Sergio Morales Cervantes, al que aval√≥ el notario 35, Mart√≠n Celso Zavala Mart√≠nez. El comprador fue Jos√© Antonio Parra Rodr√≠guez.

Al momento del tr√°mite se verificaron los documentos presentados y la circunstancia del inmueble. No se encontr√≥ ning√ļn problema. El adquiriente solicit√≥ los documentos de la propiedad y el poder legal de la parte vendedora, que le fueron entregados. Luego solicit√≥ otra vez el poder legal con el cual se realiz√≥ el contrato de compra-venta, ya que ten√≠a dificultades para inscribirlo en el Registro P√ļblico de la Propiedad y el Comercio. Lo que se revis√≥ y dio como resultado dos anotaciones marginales: una de la notar√≠a 35, de Mart√≠n Celso Zavala, donde se maneja que fue usurpada la identidad de las propietarias del inmueble. Otra del ministerio p√ļblico respecto a una demanda de fraude.

Parra Dávalos aceptó que era justa la queja del comprador que interpuso ante el director del notariado, Carlos Fonseca, para que se investigaran los errores cometidos por Zavala y de su propia notaría, por la supuesta omisión de no informarle que tendría problemas para hacer el trámite ante el registro de la propiedad. Fue el pretexto que buscó Fonseca para presentar una denuncia penal donde nunca se llamó a cuentas a Zavala, cercano en los afectos del maximato local, Horacio Sánchez Unzueta, jefe de Cándido Ochoa, el que lo sacó del anonimato y lo llevó al cenit de la política.

Parra D√°valos aclar√≥ los entuertos con el quejoso, que se desisti√≥ de los cargos. Expuso que ¬ęel tr√°mite realizado en la notar√≠a 21 a mi cargo, fue v√°lido, ya que en su momento, no hab√≠a impedimento para llevarlo a cabo¬Ľ. No obstante, Fonseca continu√≥ la embestida ordenada por Ochoa, con el que antes trabaj√≥ en su despacho particular, previo a convertirse en procurador y luego secretario de gobierno. Acus√≥ a su v√≠ctima del delito contra la fidelidad profesional y falsificar documentos. Parra remarc√≥ que a sus verdugos no les import√≥ defender el inter√©s leg√≠timo de un ciudadano agraviado. Asent√≥ que el par de funcionarios busc√≥ la forma de arrebatarle la notar√≠a para asegurarse un futuro econ√≥mico. Con tristeza y preocupado mir√≥ concretarse las oscuras maquinaciones. Aunque no exist√≠a ya queja en su contra, las presiones de Ochoa llevaron a que la juez sexta del ramo penal, Olga Regina Garc√≠a L√≥pez, le dictara auto de formal arresto.

Parra solicit√≥ el respaldo de √Āvila Chalita y de sus colegas, para evitar el despojo que tambi√©n les pod√≠a ocurrir, por las ambiciones desmedidas e inclementes de sus detractores. El ex presidente del Colegio de Notarios aprovech√≥ el momento para lanzarse a la yugular. Le reclam√≥ haber llevado a cabo el contrato privado de promesa de venta, ya que est√° obligado a la formalidad de los actos. Y dedujo que el documento se elabor√≥ en la notar√≠a 21 por la tipograf√≠a de la letra utilizada tambi√©n en el convenio de compraventa posterior donde aparecen el sello y firma que son vinculantes. Sin la m√≠nima pesquisa lo acus√≥ de omiso. Lo responsabiliz√≥ de no solicitar el certificado de grav√°menes para que antes de la firma del contrato, se hubiera percatado de las trabas que persist√≠an. Le restreg√≥ no verificar el poder que ten√≠a el vendedor, para constatar que no fuera ap√≥crifo. Sin darle a Parra la m√≠nima oportunidad de defensa, sin escucharlo, presuroso, √Āvila lo declar√≥ culpable de las imputaciones.

No obstante, en su defensa ante la autoridad judicial, Parra estableci√≥ que al existir una queja procedente, los notarios tienen un plazo de 5 d√≠as h√°biles para contestar y 6 si se ubican fuera de la capital. Lo que nunca le permiti√≥ √Āvila. Sobre el contrato preliminar y la misma tipograf√≠a, respondi√≥ que su inquisidor omiti√≥ decir que las certificaciones proven√≠an de un cotejo del contrato original ¬ęasentado el 22 de octubre del 2012, m√°s de once meses despu√©s de la fecha en que se celebr√≥ el acuerdo de compraventa¬Ľ. Respecto a las acusaciones de omiso, le reclam√≥ a √Āvila le diera m√°s valor a los dichos del quejoso que a las actuaciones agregadas al expediente. Fue hasta las inspecciones del 25 de junio del 2014 donde se verific√≥ la inexistencia del certificado de la libertad de gravamen que debi√≥ ser agregado al ap√©ndice del protocolo. Y de las acusaciones de no constatar la autenticidad del poder entregado a Sergio Morales, ¬ębasta revisar la fecha de firma de la escritura de compraventa y la fecha de ingreso del oficio del notario Zavala, la posterior certificaci√≥n en el folio registral, por lo cual a la firma del convenio traslativo de dominio, la p√°gina no contaba con las anotaciones marginales que con posteridad fueron hechas. Un principio de derecho reza que a lo imposible nadie est√° obligado. Pero se consign√≥ el poder con el que el representante otorg√≥ la escritura, de manera que al momento, la ulterior anotaci√≥n registral no surt√≠a efectos frente a terceros¬Ľ. Parra estableci√≥ que nunca tuvo conocimiento de la posible nulidad o revocaci√≥n del poder. Actu√≥ ¬ębajo los principios de buena fe y legalidad, al darle el justo valor a un testimonio que en su oportunidad fue expedido de manera l√≠cita¬Ľ.

Para relevar a √Āvila Chalita se mencion√≥ a Gerardo Parra y al fedatario 24, Juan Francisco Corripio Andr√©s, que desistieron para tiempos mejores. S√≥lo acept√≥ Alfonso Leal, que se confront√≥ con la candidata de Ochoa y sus huestes, la notaria dos, Paulina de Antu√Īano Mier, que result√≥ derrotada por la negra fama que se labr√≥ en 6 a√Īos de excesos como secretaria del organismo. Juan Carlos Barr√≥n fue el encargado de contar los votos. Sabedor de los resultados adversos, se neg√≥ a darle validez a las cartas de poderes enviadas por los ausentes. La notaria 31, Laura Carrillo Farf√°n lo increp√≥ a que las contara y despu√©s citara a otra asamblea para discutir su inconformidad. El notario 14, el ex presidente del PRI estatal y ex diputado local, Miguel √Āngel Mart√≠nez Navarro, sorprendido, aludi√≥ a cu√°nto dejaba de ganancias la dirigencia, muy competida. La seguidora de Ochoa ya no quiso seguir, con el pretexto de no dividir m√°s al gremio.

Y en efecto, Ochoa convirti√≥ en un bot√≠n suculento el colegio de notarios, que tiene infinidad de ingresos econ√≥micos. √Āvila cobr√≥ por la entrada al gremio mil pesos. La anualidad es de 3 mil pesos. Aunque mil folios valen 6 mil 500 pesos, se obtienen mayores ganancias cuando se alteran las secuencias para elaborar escrituras ap√≥crifas, que se usan para realizar oscuros negocios en las instancias que se dedican al manejo de la vivienda, como el Infonavit. Los falsificadores tienen el arrojo de buscar casas abandonadas de las que se apoderan con artima√Īas. Ya con escrituras a su nombre, buscan a los obreros a los que tambi√©n les ayudan a tramitar los cr√©ditos. Otra mina de oro son los poderes que se extienden sin el m√≠nimo recato, lo que pudo ocasionar el calvario de Parra. No obstante el esc√°ndalo, sigue vigente en el Registro Estatal de Poderes Notariales que en su momento manej√≥ a su antojo √Āvila Chalita, que expidi√≥ uno el 21 de abril del 2010 a Felipe Jaramillo Rubio y Roc√≠o Reyes S√°nchez a favor de √ďscar Samuel Rodr√≠guez Montoya. Jaramillo fue se√Īalado por la tramposa venta de una casa al trabajador Gustavo Alejandro Palomo Tob√≠as.

El colegio de notarios adquiri√≥ un Jetta 2008 que us√≥ √Āvila de manera indiscriminada para trasladarse a su rancho de la huasteca. Se sabe que su relevo, Leal, emprendi√≥ un arqueo que habr√° de arrojar los deficientes manejos financieros y las chicanas para obtener dinero f√°cil. Pero existe el riesgo de que el nuevo comit√©, inexperto en temas pol√≠ticos y relaciones p√ļblicas, sea absorbido por los tent√°culos de C√°ndido Ochoa, que busca afanoso la gubernatura. Por lo pronto, ya mand√≥ a Barr√≥n a tratar de enquistarse en la nueva estructura a la que trata de manera obsequiosa con sus vinos exquisitos. Cuando Barr√≥n fue secretario de gobierno en el sexenio de Fernando Silva Nieto, paternalista, le encarg√≥ los mejores litigios al despacho de C√°ndido Ochoa, que gan√≥ varios millones de pesos. Despu√©s se cambiaron los roles. Como procurador y secretario de gobierno, Ochoa le pag√≥ la factura a Barr√≥n, al convertir su notar√≠a en una f√°brica de escrituras. En el horizonte de las ambiciones sin l√≠mites, les estorb√≥ el despliegue del laborioso Gerardo Parra, al que no pudieron sepultar. Ochoa todav√≠a se mueve en las sombras. Presiona a √Āvila para que informe en los pr√≥ximos d√≠as sobre su sectario y catastr√≥fico desempe√Īo. Tendr√° como invitado especial a Carreras, para que avale los abusos cometidos en 6 a√Īos de impunidad.

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