Al meter aplaudidores a la nómina, se comete fraude al erario

7 octubre, 20224:58 pmAutor: Paola Moreno GuzmánCapital Destacada Municipios Noticias

La combativa dirigente moral del sindicato independiente de trabajadores estatales, Francisca Reséndiz Lara, censuró la conducta grosera del gobernador Ricardo Gallardo, que antes de buscar una salida a diversos problemas, los calificó de huevones y parásitos. Les echó en contra la ciudadanía. Ignora que sin la burocracia, no funciona el aparato administrativo. Los recomendados que busca acomodar en la nómina, no tienen el perfil para ser eficientes. Resaltó que el mandatario quiere manejar el gabinete como cualquier empresa donde resaltan los abusos contra los obreros. También desconoce tratados internacionales que defienden los derechos laborales. Gallardo no respetó dos minutas donde se acordó resolver algunos despidos, cambios de nombramiento y el pago de aguinaldos de 28 afectados. La gente que insertó en la nómina, la utiliza en sus mítines, por lo que checan salida a las 12 horas. Con tal exceso, comete fraude, nepotismo y desviaciones de los fondos públicos. Reséndiz expuso que tampoco se pueden manifestar afuera del palacio de gobierno, que está blindado con tanquetas. Para acceder, existe una maraña de trámites que desesperan a cualquiera. En las manifestaciones públicas que hicieron por las calles, se infiltraron agentes ministeriales que mostraron ostentosos, sus armas para intimidarlos, con lo que violentaron protocolos de seguridad, sin medir las consecuencias.

“Hay una gran diferencia entre el sindicato que formamos y el que fundó Bernardina Lara Arguelles, que nunca ha sido un contrapeso a los diversos gobiernos que ha sobrevivido. Nosotros nacimos de la lucha. Peleamos por el registro y nos confrontamos con mandatarios de forma directa. Un asesor lo comparó con un niño precoz, que muy chico cayó a la cárcel. Con Lara pasó todo lo contrario. Apenas se aceleró dos días con el panista Marcelo de los Santos. Las consecuencias la pagan los trabajadores, cuando la convierten en la figura más representativa. Es con la que se entienden en las diversas administraciones. Ahora que inicia un nuevo sexenio, le dan el manotazo y la azorrillan. Se esconde, nadie supo dónde se metió desde septiembre. Se perdió. La fuerza no es suya, es de los empleados. Si hubiera tomado la bandera de un sindicato mayoritario, no padecemos las circunstancias actuales. Nuestro sindicato es el único que protesta. A los demás los invadió el pánico, no quieren salir. Bernardina Lara se engolosina al decir que fueron 500 trabajadores los despedidos. En nuestro caso, tenemos 88, entonces, los demás están en otros sindicatos o en el que maneja. Si quiere tener un ente representativo, debió manifestarse, pero no lo hizo. Hay un dicho que reza, divide y vencerás. En las otras organizaciones, solo tratan de sobrevivir y en automático aceptaron el manotazo y todo lo que decidió unilateral el nuevo gobierno. Como sindicato, estamos acostumbrados a la pelea, sabemos que cada mandatario trae su manera de actuar. Nunca hemos solicitado prebendas ni nada fuera de la ley. Sabemos que deben cumplirse los acuerdos o llegaremos hasta las últimas consecuencias”.

-¿No es cierto que la señora Lara tiene una gran fuerza, que puede paralizar a todo el gobierno cuando lo decida?

-Si fuera cierto, ya lo hubiéramos visto desde la primera vez que tuvo contacto con el actual mandatario, que fue muy corriente con sus propios trabajadores al ponerles calificativos de huevones y parásitos. Buscó echarnos la ciudadanía encima. Se le olvida que sin burócratas nada funciona. Y todos los mandatarios se pintan como la quinta maravilla. La gente que meten, no tiene la mínima idea de lo que es el servicio público. Lo toman como una empresa. En sus propias declaraciones, quiere igualar el gabinete con los múltiples negocios que maneja. Son conceptos muy diferentes. En las firmas particulares, son constantes los abusos de los dueños. El gobierno estatal ofrece un servicio público. Hay leyes, convenios internacionales. Se nota la falta de conocimiento o resaltar la nula diferencia que buscan establecer con la iniciativa privada y el sector colectivo.

-Cuando Bernardina Lara fue diputada local, ¿qué cuentas rindió?

-Hasta puede ser presidenta municipal, pero siempre cobijada y agachada. Tuvo una pasarela muy gris, porque como dirigente de un sindicato obeso, debió sentar las bases para una defensa sin pretexto de los trabajadores, pero al contrario, hubo más retrocesos. Debemos recordar que pensiones sufrió un desfalco en millones de dólares y quería que la deuda, la pagaran sus agremiados. Propuso modificar la ley para que los hombres, en lugar de jubilarse a los 30 años, lo hicieran a los 37. Las mujeres, de los 28, también a los 37. Intentó que laboraran 9 años adicionales. Siempre buscó el poder por el gobierno, no por los trabajadores. Si asumiera una defensa real, el escenario sería distinto. Pero si comparamos, nuestros afiliados son el 25% de los corridos. El 75% se podría ubicar en sus filas, donde se quedaron estancados. Si quisiera hacer una lucha real, todos los demás la apoyamos para frenar los abusos del actual gobierno.

“Tengo entendido que Bernardina Lara ya no está en las oficinas, la relevó otra persona que está al frente de las demandas desde septiembre. Se encuentra pasiva, no hace nada. Nos hemos dado cuenta que en varias dependencias, han corrido integrantes de los demás sindicatos. Sólo nosotros hemos llevado notario para que den constancia que no nos dejan entrar. Y no argumenten que ya no fueron, porque nunca entregaron un documento donde digan que están corridos. Sólo les cerraron la puerta. No los dejaron sacar sus pertenencias. Gallardo entró el 24 de septiembre y algunos trabajadores se les venció el contrato hasta el último día. Sin darles un argumento, ya no los dejaron pasar. Sus dirigentes también los abandonaron, les dijeron que recurran a lo legal, pues ya no podían hacer nada. Cuando nos dieron la toma de nota con el licenciado Fernando Silva Nieto, le comentaron que ya había un sindicato diferente. Contestó que no le daba un año de vida. Nos iba a acabar en lo inmediato. Hicimos la marcha a la Ciudad de México, sacamos el asunto a nivel nacional, fuimos con el presidente de la Suprema Corte, Genaro Góngora Pimentel. El registro lo ganamos en un amparo”.

“El gobernador ya no supo a dónde hacerse y tuvo que reconocernos. Luego viene otro sexenio con el panista Marcelo de los Santos, que utiliza la fuerza pública contra los trabajadores del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica. Estábamos frente al palacio de gobierno, donde empezó el choque. El contador, con sus raíces de empresario, quería imponer sus condiciones. Hubo muchas represalias. Lo primero que hizo fue cerrarnos la llave de la guardería, no cubrió los sueldos. Fue un golpe muy fuerte. La lucha se dio casi dos años. Fue muy tirante. Después entendió que el objetivo del sindicato no es frontal ni personal, mientras respete el derecho de los afiliados, nos llevamos la fiesta en paz. Fue hijo de electricista. Es una característica de la gente humilde, que cuando tiene poder, es más sarcástica y malévola, con saña agarran a los más pobres. Con Silva hubo un clima tenso, era del PRI, pero sólo se dieron amenazas. Nunca usó la fuerza pública. Luego entró el doctor Fernando Toranzo, muy agresivo. Una vez despidieron varios empleados de cultura, dijo que eran 12. Mandó al secretario de gobierno, Cándido Ochoa, a decirnos que solo iban a incorporar a 6 y le hiciera como quisiera. Siempre hemos sido muy congruentes y abogamos por todos. Pedimos argumentos del rechazo. Parecía un niño el señor Toranzo, cuando poníamos un plantón, el mismo día lo desmantelaba. Se llevaron carpas, música, planta de luz, las mamparas, como si fueran ladrones callejeros”.

“Nos volvíamos a instalar y repiten lo mismo durante 15 días. Nos robaron sillas, toldos, hicimos una asamblea y dijimos, al parecer, será la misma historia del sexenio. Hay que hacer una cuota de 50 pesos para comprar toldos. Nos quitan y nos ponemos de nuevo. Después me metieron presa, pues dijeron que había golpeado a 15 policías y les arranqué las insignias. El delito era por asociación delictuosa, ultraje a la autoridad y motín. Me encierran, después de un mal rato, logran sacarme a los 5 días. El plantón inició en junio y se prolonga hasta septiembre. En el lapso hacemos la denuncia ante la Organización Internacional del Trabajo. Luego Toranzo aventó la piedra y escondió la mano. Se justificó al decir que no me agarraron por intervenir en cuestiones sindicales. Seguro iba por la calle y me atrapan. Mi labor era defender los derechos de los trabajadores. El reclamo que hizo la OIT a México es fuerte. Se acercaba septiembre, venía el grito, resuelven, firmamos la minuta. La envían al organismo, dicen que ya no hay pleito, está resuelto el problema con el sindicato, estamos en paz. Pero quedó registrado en la lista de abusos de autoridad. En los días de

encierro estaba muy vigilada. Había muchas reglas dentro de la cárcel. Como no podíamos tener celular, hubo personas que se ofrecían a darme uno”.

“Otras internas me decían que si me agarraban, me iban a tablear. O enviar a un cuarto oscuro durante 4 días. Traté de estar acorde a lo que miré. No iba a permitir me pusieran un cuatro. Era lo que buscaron. La noche que llegué, cierran todas las crujías. Les ponen candado por fuera y apagan las luces como a las 9:30, quedó todo oscuro. Como a las 11, escuché que abren las puertas. Imaginé, de aquí no salgo. Me vienen a tablear y desaparecer. Siempre he dicho que tengo muchos ángeles. Llegó una persona. Me dice, tenga mucho cuidado, porque la tienen super vigilada. Me preocupé por la circunstancia en que estaba. Se rumoró también que sacaban a las mujeres para que fueran a divertir a los hombres. Me entró el pánico. Todo lo que hizo el doctor Toranzo se revierte. Comentaron, tanto dinero que se llevó y al final se separó de la esposa, la anestesióloga María Luisa, que está muy enferma. Cuando uno actúa correcto, debe estar tranquilo. Tuve muchas ofertas del galeno. Me mandó decir que me aplacara. Me otorgaba la libertad a cambio de ya no hacer plantones. Me ubicaron en la parte donde estaban las que tenían 35 años encerradas o cadena perpetua. Me pusieron con gente pesada o que hacían negocios no legales”.

“Por fortuna tejí amistades. A la que tenía de compañera le preguntaban de una líder. Con la misma persona se quejaban de la comida tan fea que dan. Las internas estuvieron contentas porque cambiaron el menú en mi estancia. Nos dieron flautas, huevo con salchichas y quesadillas. Antes, las atendían como si fueran perros. Toranzo hizo comentarios negativos sobre mi figura, como pinche vieja, le vamos a dar medicina para locos, cómo se le ocurre defender a los trabajadores. Entonces giró la orden a Ochoa y me encarcelan. Después llegó Juan Manuel Carreras. Antes fue mi jefe en programación y presupuesto, cuando estaba de interino Gonzalo Martínez Corbalá. Apenas queríamos formar el sindicato. Cuando arriba el doctor, quieren desaparecer la Sedesore federal. Corre a varios trabajadores, pero a otros los mandan al nivel estatal. Se dio el choque. Me conoce como representante sindical y le dije que no puede despedir a los empleados. Era un patrón sustituto, querían decir borrón y cuenta nueva. Cuando asciende como mandatario, nos habla. Nos reunimos y nos dice que si el oficial mayor, Elías Pecina, no hace caso, el interlocutor será el subsecretario. Y si tampoco funciona, busque al secretario, Alejandro Leal. O le llame, pero hay que buscar los conductos. No tuvimos que recurrir a Carreras en los 6 años”.

“En julio reciente, el fiscal Federico Garza tenía que firmar una minuta, pero se resolvió después. Siempre hubo un canal. Se respetaron los acuerdos, no hubo necesidad de signar nada. En todo el mandato, fueron como 4 documentos. El último en abril, porque se fueron en septiembre, quisimos aprovechar ante el temor de que el nuevo gabinete se iba a deslindar. Ni siquiera los de hace poco, quieren reconocer, menos los pendientes. Entran el 24 de septiembre y empiezan las confrontaciones inhumanas con los trabajadores. Los tratan peor que animales. Hay muchos que tenían de 7 a 12 años de contratos y no se les permite la entrada. Los directivos les dicen que tuvieron su tiempo, ahora existen nuevos mandos. Son comentarios no aptos de los funcionarios, ya que los convenios se hacen con las instituciones. Empezaron como dementes a correr empleados. Entonces, de septiembre a octubre, nos organizamos, porque usaron diferentes tácticas. A unos no los dejaron pasar. A otros por teléfono los asustan. Recopilamos el sentir de los afectados. A varios los encapsularon, los secuestraron para que firmaran la renuncia, como pasó en seguridad pública”.

“Supimos que a los de otros sindicatos, los acusaron de rateros. Los presionaban a renunciar o les iría peor. Enfrentamos el coraje del encargado de la Guardia Civil Estatal, José Luis Urban. Hemos ido a la OIT, a Suiza, en tres ocasiones, a quejarnos. Llevamos las denuncias de que hostigan a los agentes discapacitados y los quieren obligar a que hagan funciones operativas, cuando existe un dictamen médico que los ampara. Algunos toman insumos controlados. No pueden portar armas porque son bipolares. Los que laboran en casa de gobierno, cumplen 24 por 24 horas. No saben si es de mañana, tarde o noche, ya que toman antidepresivos. A todos los tenemos afiliados, con un horario de 8 a 3 de la tarde. Lo ordenó la OIT y Carreras les otorgó el beneficio. Entra Gallardo y les dan horarios operativos, rolan turnos, sin días de descanso. Afectan a los que toman antidepresivos, son hipertensos o padecen ansiedad. Se generó un clima tenso, mandamos 130 oficios de todos los trabajadores vulnerables. Urban los amenazó para que se pusieran el

uniforme y salieran a la calle, donde corren un gran riesgo. Empezamos a mandar oficios y se formaron los expedientes, ya que argumentaban no estar enterados, a sus conveniencias. El Seguro Social lo primero que hace es enviar copia al patrón”.

“Tuvimos una cita en seguridad. Un agente nos dijo que no querían hablar con nosotros, por no entender el tema. Pidieron a unos abogados. Insistimos en que éramos del sindicato. Y si nos ponen a un barrendero como representante del gobierno, nos sentamos a dialogar. Respecto a los 104 policías que se resistían a laborar por no estar aptos, ya sólo quedan 12 que todavía se resisten. Tienen un horario firmado del sexenio anterior, pero el actual insiste en que no tiene validez. Es muy pobre la mentalidad, ignoran que es un derecho generado. Es un asunto laboral. Lo más delicado es que ya trabajaron once meses y no les han pagado. Los condicionan a aceptar el nuevo horario de operativos, se uniformen y acaten las nuevas condiciones. No pueden pretextar falta dinero porque son de base. Hay un presupuesto en la ley de egresos donde viene estipulado que seguridad pública tiene un techo financiero de 20 millones de pesos para los sueldos. Al gobierno se le vencieron los contratos, están en su derecho de sacar gente, como lo hacen en las empresas privadas, pero usan las represalias. El trabajador se puede defender. Es por lo que nos siguen, la ley marca que no les pueden cerrar la puerta o notificarles que tienen sus liquidaciones en el tribunal”.

“La norma de los burócratas es muy clara, dice se les puede correr por diversas causales. Llegar borrachos, no hacer su trabajo o tengan actas administrativas en contra. No es el caso de nosotros, sólo querían su lugar para meter a los suyos, por compromisos de campaña o parentescos. Tenemos compañeros sin servicio médico. Hay intendentes que ganan a lo mejor 3 mil pesos a la quincena. Pero ahora contrataron otros con ingresos de 12 mil pesos. Es un doble discurso el que manejan al decir que van a adelgazar la nómina. Corren a veinte pero meten a cuarenta con sueldos más altos. El oficial mayor, Noé Lara, resultó abogado y entiende perfecto lo que sucede, pero le gusta jugarle al loco, a ver si le pega. Les he dicho a mis compañeros en las asambleas, que es muy amable, aborda cualquier tema. La última vez dijo, quiero llevar la fiesta en paz. Le contesté que también nosotros, pero debe respetar los derechos de los trabajadores. Le expliqué que nos han agredido, corrieron mucha gente de manera injusta, por lo que estamos inconformes. No respetan lo firmado de reinstalar, después de semana santa, a los que habían despedido y no lo hicieron. Indicó que de su parte cumple, pero recibe órdenes. Al buen entendedor pocas palabras. Decidimos buscar al secretario, José Guadalupe Torres Sánchez, que en lugar de apaciguar el asunto y atendernos, se puso gallito. Nos dice que nos vayamos por lo legal. Entonces, la minuta y reuniones que se tuvieron para firmarla, no sirvió. Nos manda a los tribunales”.

“No es lo acordado, que un juez le otorgue validez. La firmaron para reinstalar a los afectados. Si demostramos que están discapacitados y tienen el oficio donde se establece un horario de 8 a tres, lo iban a respetar. Les dimos los expedientes con los dictámenes y oficios. Son trabajadores de varios años. Les hemos dicho, los metan al padrón de discapacitados. Les dan medicamentos controlados, ya que tienen crisis de ansiedad, convulsiones, intentos de suicidarse. Los escritos mencionan sus antecedentes. Se los dijimos, los pusimos en la mesa, pero tratan de salirse por la tangente. Nos mandan a lo legal, que cómodos. Al final de cuentas, van a firmar, pero luego no van a reconocer que lo hicieron. Tenemos la minuta que se acordó con Carreras, pero dicen que no existe, pues se llevaron todo. Les dijimos que tenemos copias, que podemos certificar ante notario. Las tramitamos con el anterior oficial mayor, un secretario de gobierno y un fiscal. Les toca resolver. Hay dos minutas que no quieren solucionar. Aluden a unos despidos, aguinaldos no cubiertos a 28 trabajadores, cambios de nombramientos que se dieron desde enero del 2021 y todavía no cumplen. Nos damos cuenta de todo lo que hacen. Los intendentes escuchan, miran. Lara dice que redujo la nómina, pero hay una lista de 110 gentes que metieron con base”.

“A Torres Sánchez le llevé una constancia de los recomendados que colaron en seguridad pública. Tampoco pueden decir que no hay dinero”. Resaltó que los ministeriales que los espían, les han tomado fotografías para “adelantar” las carpetas de investigación sobre supuestas órdenes de encierro que jamás les mostraron. Reséndiz expuso que a Gallardo le molestan las protestas, pero se niega a resolver los conflictos. Indicó que no se rendirán, ya que los protege la ley. Aseveró que por reclamar sus derechos, el comité

ejecutivo sindical no cobró su sueldo. Tampoco les han reportado el descuento mensual del 1% que se hace de manera directa a la nómina a los agremiados, más el fondo de ahorro y préstamos. Lo que ha generado falta de liquidez para cubrir nuevas solicitudes de créditos. Las retenciones se dieron en el momento que Gallardo contrató para la Feria Nacional Potosina al Grupo Magneto, al que le pagó sin reparo casi 2 millones de pesos. El gobernador no ha entendido que no somos sus enemigos. Vamos en el mismo barco. No improvisamos. Las gestiones se han paralizado, lo que resulta peligroso. Se trata de una persona bipolar, que no respeta la norma, como si fuera la Ley de Herodes. No le importa romper hojas de la constitución”.

“Resalta la falta de conocimiento. Mete todo en una licuadora, lo que denota la falta de sensatez. Pedimos lo que nos corresponde. Se dice en las redes sociales que los demás sindicatos están amenazados, por lo que están pasivos. Nosotros somos de lucha y no vamos a claudicar. Cuando conocí a Gallardo Cardona como gobernador, se me hizo una persona muy joven, con ganas de trabajar, sensible, a menos que fuera un gran actor. En la asamblea que tuvimos, nos trató amable. Platicamos con Torres Sánchez, que también mostró empatía. Nunca nos hemos confrontado con Noé Lara, a pesar de que insiste en adelgazar la nómina. Le hemos dicho de manera educada y con detalles, que tiene un discurso doble. Le recordamos todos los recomendados que sumó, con sueldos elevados. El gobernador ordenó atendernos y darnos lo que pedimos. Le remarcamos no exigir nada fuera de lo legal. Le recordamos que tiene un oficial mayor que no arrastra el lápiz. Dio instrucciones de ponernos de acuerdo y salimos contentos. Pero en la práctica, al estar con Lara, nos dijo que buscáramos la alternativa legal. ¿Para qué sirvieron los oficios, pláticas previas, si nos mandaron judicializar el asunto? Nos parece que es una persona grande para el cargo”.

“El gobernador le debe mucho porque lo conoció cuando tenía 21 años. Son como relaciones de familia, cuando el hijo respeta al amigo del papá. Pero Torres Sánchez no asume su papel. Todas las confrontaciones que hemos tenido, son por su culpa. No le ordena a Lara que arrastre el lápiz. Una vez le dijo que nosotros llevamos carpetas y expedientes. Prefieren hacer pleito ratero, voltear el tema, decir que nosotros somos los malos, que no entendemos. No le vamos a decir al trabajador, con 10 años de antigüedad, que no se puede arreglar lo suyo, cuando saben que en sus lugares, pusieron a otras gentes. Son tan soberbios que no alcanzan a entender que están para servir. Le falta poder a la autoridad. Urban y Gallardo tienen un trato apache. En la primera manifestación que hicimos, nos detiene cuando vamos a la casa del gobernador. Se queja que le doblé el dedito, cuando no asistí. En los videos se le mira fuera de sí. Los escoltas lo detienen, como si anduviera drogado, ya que está irreconocible. Torres Sánchez no debió enviarlo. Por fortuna no pasó a mayores, solo hubo tres personas lesionadas, que se internaron tres días. Si lo sueltan, las consecuencias son otras. Cuando estaba de secretario José Guadalupe Durón, se le acabó el cargo, ya que falleció un muchacho, por el conflicto de una colonia. Venía de la zona industrial. Fue el orquestador para que me encarcelaran”.

“Son soberbios, semejan al ex gobernador interino, Gonzalo Toribio Martínez Corbalá, echan mentirillas al grado que se las creen. Desde que inició el sindicato, he tratado a distintos secretarios de gobierno, como Alejandro Leal y Marco Antonio Aranda, con mayor colmillo. No nos dejaban avanzar ni dos cuadras cuando nos sentábamos para resolver los problemas. Ahora no se mira oficio político ni legal. No aceptan que hay normas y se deben respetar. Nos protege la constitución, hay tratados que el gobierno de México firmó con otros países. Siempre hemos realizado el trabajo, mientras Bernardina Lara está agazapada y se beneficia de lo que logramos. El gobierno mete cizaña. Hay compañeros que nos dicen que sus bases o nombramientos los tiene el sindicato mayoritario, pero deben renunciar al nuestro. Es un juego perverso, cuando saben que dimos la lucha para conseguir los cambios de horarios de 8 a 4 de la tarde. Después se lo otorgan a Lara de 8 a 3 sin moverse. Hay complicidad. Muchos empleados se quieren venir con nosotros, porque no los defienden. Tuvimos reuniones de comité para abrir las afiliaciones. Cuando se fue Carreras, dejó a sus recomendados con base”.

“Si hubiéramos realizado registros, todos se vienen con nosotros. Hemos crecido con las sumas de otras instituciones. Su respaldo sirvió para que no me desaparecieran. El acoso que sufrí, lo trasmitimos a varias organizaciones de otros países. Hubo embajadas que le entregaron cartas al presidente López Obrador. Tenemos apoyo internacional de sindicatos fuertes, como los de Colombia. Está la central obrera de Perú, que

aglutina a más de 90 millones de trabajadores. Les enviamos el segundo acoso que recibí y esperamos el auxilio solidario. Algunos ya estuvieron en San Luis. Con López Obrador se dio un trato cercano, porque nos coordinamos en muchas cuestiones, por los ideales que se tenían. Fui de las que siempre apoyó. Incluso, yo no militaba en el PRD cuando fue candidato a la presidencia. Había que acercarle gente. Habla conmigo y para juntarle votos, compito por una curul en el sexto distrito. También busqué la dirigencia del partido. Después se viene Morena, porque al tabasqueño le hacen dos veces fraude y le entramos a formarlo. Cada vez que venía a San Luis, estaba arriba del templete. Había que respaldarlo. Hice un trabajo arduo, anduvimos casa por casa”.

“Fue cuando se proclamó presidente legítimo. En las marchas que hacía en el zócalo, le llevamos hasta tres camiones de gente, pues queríamos un cambio. Lo acompañé las tres veces que anduvo de candidato. Íbamos a los municipios. En las plazas, dimos el discurso. Me permitía explayarme de cómo enfrentamos a los gobiernos del PRI y PAN. Seguimos su ejemplo. A mí siempre me trató muy bien. Los sábados y domingos, iban mi esposo e hijas y platicamos juntos. Nos quedamos en el mismo hotel. Había un trato muy cordial y de respeto cuando lo abordamos. La última vez que vino como presidente, no pude estar arriba ni me invitaron. Cuando pasó cerca, lo saludé. Se acordó de mí y preguntó por la familia. Nos tomamos una foto. Cuando fui precandidata de Morena a la gubernatura, me hicieron muchas zancadillas. Hice una marcha para ir a verlo y platicarle lo que pasó. Fuimos como 300 personas de San Luis a México. En la madrugada, ya nos esperaban los granaderos. No nos dejaron llegar ni entrar a la mañanera, donde sólo asisten periodistas. Si me dejan verlo, le digo lo que sucede. Pedimos lo que marca la ley, lo justo. No me voy a detener, me enseñó a luchar. No me voy a doblar”.

-¿Por qué la candidata de Morena fue la ex secretaria de salud, Mónica Rangel y no usted?

-Tal vez por sus negros antecedentes. El actual gobierno dice que apoya a los pobres, pero es a los que más friegan. Quizás fue un discurso para llegar. En mi caso, soy congruente con lo que digo y hago. Durante tantos años en el sindicalismo, no hay un trabajador que me diga, no lo apoyé. Lo dejé a medio camino o le pedí dinero. Cuando no puedo ayudarlos, se los digo, pero la lucha siempre se hace. Rangel fue la elegida porque Juan Manuel Carreras traicionó al PRI, lo deben tener muy en cuenta sus integrantes. Fue algo muy deshonesto, llegar por un partido y luego darle la espalda. Hizo a un lado a Octavio Pedroza y mete a Rangel, que carga con un gran desprestigio. Al poco tiempo, cae a la cárcel, por los desfalcos que hizo. Carreras jugó sucio porque estaba en juego su pellejo, sin importarle quién se hundiera. Todavía está preso el ex secretario de seguridad, Jaime Pineda. En el caso de Rangel, no intervino para ayudarla. Ya salió, pero le hicieron una bajeza.

“El pacto entre el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado y Gallardo, fue muy obvio. Me hablaron para que fuera a México, donde se iba a elegir a la candidata. Me sentaron con otras aspirantes, como Paloma Aguilar, Rangel, Luz María Lastras y Consuelo Jonguitud. Ya estaba todo preparado, los medios informativos esperaban a la ex secretaria de salud, a la que le iba a levantar la mano Delgado, para cerrar la parte tersa. Me paré y lo encaro. No pudieron hacer nada, porque afuera estaba la prensa. Sacamos un video de lo que se orquestó adentro. Delgado se quejó, dijo: ya nos partió la madre la vieja. Fue evidente el acuerdo que tenían. ¿Cuál era?, que Gallardo era el candidato del presidente y Delgado. Pusieron a una candidata débil, que tenía todo para perder. Nunca creció la campaña. No era genuina, no tenía probabilidades de ganar. Mientras, su verdadero candidato, con dinero, avanzó. Pero los demás aspirantes tampoco sabían lo que se cocinaba. Fue por lo que se inscribieron 11 hombres y yo, la única mujer. Se jugaron el futuro. El delegado del bienestar, Gabino Morales, nunca se movió, tenía informes privilegiados. Se notó en todo el proceso, cómo son dobles, bipolares, sucios, sin escrúpulos”.

“Actuó en la misma línea el secretario de Morena, Moisés Cedillo. Se mostraron como son, mercenarios de la política. El secretario de comunicaciones y transportes, Leonel Serrato, hizo un berrinche. Ha tenido un severo desgaste. Es cambiante, bipolar. Como funcionario, debe ser ecuánime. Con frecuencia, se pelea y confronta. No es correcta la forma en que se conduce. Morena no tiene trabajo en San Luis, donde

hay más de tres grupos y no hay bases sólidas. Ganó el presidente a nivel nacional, pero no en la entidad. No existen opositores reales. Todo es fugaz, sin respaldo del partido. No hay nada a tres años de las elecciones intermedias. San Luis es elitista, no existe la izquierda. Los que se dicen, son los que ahora comen con manteca. No toman en cuenta a la militancia. En Michoacán, no ganó el candidato a gobernador. Lo consolaron con la dirigencia estatal del partido. A nivel local, no importa que la gente trabaje, ya que vienen e imponen al que se les antoja. Cundo registraron a Rangel, todavía era del PRI. No hay decoro ni vergüenza”.

“Cada quien platica como le fue en el baile. Ahora que fui precandidata, vi cómo traicionaron a Morena. El secretario de organización, Octavio García Rivas, dio cursos de izquierda y capacitaciones en Morena, que cobró. Luego anduvo de arrastrado, le alzó la mano a Rangel. Fui la única que se peleó con Mario Delgado. Le dije sus errores. Las demás se sometieron a la ex funcionaria. Firmaron un acuerdo donde la apoyaban. Hubo muchos traidores. Delgado insiste en que Gallardo es de la Cuarta Transformación. No es verdad, era del PRD y luego del Verde Ecologista. Si fuera cierto, no lastima a los potosinos y trabajadores. Lo que hace es crearle un abrigo protector. Sabemos de lo que es capaz. Lo hizo en otros estados, donde impusieron a gente del PRI y PAN. Por mucho que brinque la militancia, los imponen. A los activistas convencidos, los utilizan como carne de cañón. No los dejan despegar. Todo estaba cocinado para que llegara como dirigente, después de Sergio Serrano, la huasteca Rita Ozalia Rodríguez, hermana de la secretaria de seguridad, Rosa Isela Rodríguez. No conoce al partido, pero ya trae el ego encima. La gente que salió del PRI, brincó a Morena. Tenemos al sobrino de Carreras, el comerciante automotriz, José Antonio Lorca, que ya es diputado local. Son votos de poder. Sueñan los que dicen que Morena es del pueblo”.

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