¿Los potosinos, somos corruptos y violentos?

30 julio, 20187:20 pmAutor: Agustín de la Rosa CharcasColaboradores Opinion

La corrupción es un mal endémico que padecemos desde tiempos inmemoriales. Nada se salva. La cultura que por décadas el priismo ha impuesto desde el poder, para que todos seamos corruptos, ha echado raíces profundas en todos los niveles de nuestra sociedad. Tal cultura nos ha desarrollado una actitud de ver con normalidad que un grupo de bribones, de la nada, de la noche a la mañana, se conviertan en hombres o mujeres inmensamente ricos, gracias al manejo corrupto de los dineros públicos en la total de las impunidades. Si se quiere triunfar en la vida, se tiene que ser sin reticencia deshonesto con las habilidades que solo se limitan por la imaginación. “El que no transa no avanza”, es el principio supremo de la república decadente que tenemos. Es una faceta que no tiene cura alguna, desde las cúpulas del poder público y privado. Por el contrario, se alimenta y se fortalece.

Pero sí tenemos alivio para la enfermedad diabólica desarrollada por los más bajos instintos de criminales, ambiciosos, que han inducido el virus, convertido ya en una epidemia que mina el futuro, está en la decisión del pueblo de México de seguir tolerando la lacerante corrupción que nos tiene en las condiciones tan lamentables como país o derrotarla. Por lo que asistimos, el pueblo ya decidió, dar la batalla política pacífica, por la vía electoral, de manera masiva, en torno a un candidato que ha enarbolado la bandera de luchar contra la corrupción y la impunidad. En nuestro estado, en particular, en la zona metropolitana, que es controlada por la mafia de la gallardía, algunas encuestas lo presentan con una tendencia para lograr la reelección. Síntoma inequívoco de que una parte importante de la sociedad potosina da muestras de fe, de seguir respaldando a quien ha sido su verdugo en los límites de corrupción y violencia no alcanzados por los gobiernos del PRI y del PAN cuando estuvieron vigentes.

Con todo lo que representa. Me parece que el posible escenario en la zona metropolitana se deberá en primer término a que los candidatos opositores a la mafia amarilla aliada al priismo, no pudo ser lo suficientemente confiable a la mayoría del pueblo potosino para derrotar en las urnas a la tiranía que representa el cacique. El voto corporativo que tiene afianzado, no es un argumento sólido para tratar de explicar una posible derrota. Sobre el escenario, inquietan las declaraciones de un enviado para colaborar en la defensa del voto dentro del equipo de Ricardo Monreal, que declara con una ostensible ignorancia del panorama político que vivimos los potosinos en la zona metropolitana. Además de ser contradictoria. Señala el señor Gilberto Francisco Encinas Espejel, que “en la ciudad de México se tiene conocimiento de que lafuerza política de reciente creación que ha cooptado al electorado de la ciudad más importante de San Luis Potosí tiene sus particularidades y sus asegunes, no podemos juzgar ni acusar de nada a nadie, porque no tenemos pruebas, pero al platicar con los potosinos, hay cierta resignación en otros sectores sobre que invariablemente los mismos van a ganar”.

Si el auxiliar de Monreal no sabe nada de la política potosina, como lo reconoce, ¿Cuál es el propósito de opinar sobre un asunto que para los potosinos que vivimos en la zona metropolitana es muy delicado, por los índices de corrupción y violencia desplegados por el gallardismo? ¿Quiere pruebas de la corrupción de la mafia gallardista? Se le pueden entregar las que quiera ¿Quiere conocer la violencia asociada a la llegada al poder del cacique desde 2009, en el municipio de Soledad?, que investigue los índices de violencia al alza en la zona metropolitana desde entonces a la fecha, son públicos. Revise los motivos por los cuales el hijo del cacique fue metido a una cárcel de alta seguridad y también el entorno de las circunstancias políticas en que fue puesto en libertad, pero lo invito a que ponga la atención necesaria al operativo montado por las fuerzas de seguridad públicas federales el día de la captura del llamado Pollo.

Lo más recomendable es no opinar si no se conoce el entorno de la política delincuencial de los Gallardo. Señala también que “tenemos datos de que Leonel Serrato, que inició con un 6% de intención de voto, a la fecha ya ha rebasado el 30% de las preferencias”. ¿En cuál encuesta arroja los resultados que menciona? Si fuera cierto, estarían sosteniendo que Morena ya ganó la presidencia municipal de la capital, porque si le hacemos caso a su versión pública en el diario el Universal, 11-06-18, para el cierre de la campaña tendría una intención del voto del 41%. El auxiliar en la misma entrevista no tarda en contradecirse, al reconocer que “la pendiente es cuesta arriba y el rival a vencer es el PRD y la estructura que ha construido la gallardía” y en el mismo sentido suelta un dato por demás extraño, sostiene que en la dirección nacional de Morena no se vería con malos ojos un frente anti gallardista, si esto es cierto, ¿Qué esperan para darle forma?

O sólo se trata de otra de sus irresponsables opiniones sin sustento. Sea cual sea el resultado en la zona metropolitana y en particular en la capital potosina, un triunfo reeleccionista será un durísimo golpe para la sociedad potosina que en su mayoría estará votando a favor de AMLO, esto es, en contra de la corrupción y la violencia que representan los “mafiosillos” como los llamó López Obrador a los Gallardo. Y AMLO los conoce, sabe el tipo delincuencial que gobierna en la zona metropolitana en alianza con el PRI. Los potosinos no somos corruptos ni violentos, hemos dado luchas históricas por la democracia en tiempos recientes. Hemos aportado nuestra lucha en los diferentes movimientos que han dado consistencia a nuestra nación, en la Independencia, en la Reforma y en la revolución armada de 1910, también los potosinos han puesto a disposición de la patria los talentos potosinos en la expropiación petrolera.

Además, hemos tenido representantes en el poder público y privado a hombres y mujeres de la peor ralea, cacicazgos de horca y cuchillo, como el que actualmente padecemos. Los Gallardo no tienen futuro en los tiempos de convulsión social que vivimos en el país. Un gobierno honesto en la presidencia de la república estará dando respuesta puntual al clamor de franjas amplias de la sociedad que han estado exigiendo castigo a las innumerables corruptelas de la mafia local. Es el compromiso principal de AMLO, combatir la corrupción. San Luis Potosí, será uno de los estados donde se reflejará el cumplimiento de la promesa. La esperanza está puesta en el poderoso movimiento transformador.

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