Los apuros de Mónica Rangel y Mario Delgado

9 marzo, 20216:38 pmAutor: Ángel Castillo TorresColaboradores Destacada Opinion

Para Mónica Rangel, candidata de Morena a la gubernatura, el inicio de su campaña ha sido un infierno. Está sufriendo en carne propia las consecuencias de haber sido impuesta contra la voluntad de militantes y simpatizantes de Morena. El rosario de incongruencias, mentiras, traiciones y sospechas de corrupción que pesan sobre las espaldas de la doctora le están causando un daño irreparable a su campaña. El furioso rechazo de militantes y simpatizantes de Morena se ha hecho evidente desde el primer día de proselitismo. No la quieren, la repudian. Su padrino, el aborrecido Mario Delgado Carrillo se equivocó, subestimó la capacidad de resistencia y lucha de sus compañeros de partido. Tal vez por eso el pasado fin de semana, Delgado Carrillo intentó pasar inadvertido cuando por fin se atrevió a pisar tierras potosinas. El dirigente nacional personifica la traición a los ideales de Morena. Don Mario vino a San Luis Potosí creyendo que encontraría un sumiso rebaño de militantes rendidos y resignados a vivir su vía crusis. Se equivocó. La dignidad y convicción de los militantes de Morena está intacta y ya se ha se ha visto que no dejarán en paz a la distinguida priista que tienen como candidata. En la huasteca sur (en Tamazunchale) y en la ciudad capital se vivieron episodios de insurgencia encabezados por las bases morenistas que siguen indignados y denunciando la infamia de la fueron objeto.

En los dos primeros días de proselitismo (el viernes 4 y sábado 5 de marzo) los encolerizados militantes de Morena se manifestaron con voz potente para hacerle saber a Don Mario y a Mónica que: “¡No pasarán!”, como lo sentenciara la legendaria Dolores Ibárruri Gómez, La Pasionaria, durante la guerra civil española ocurrida entre julio de 1936 y abril de 1939.

Como parte de su estrategia de campaña los estrategas de Mónica –todos ellos fuereños e ignorantes de los usos y costumbres de la izquierda política potosina- decidieron que la doctora tuviera su primer gran mitin en Tamazunchale, ya que en aquel bello municipio de la huasteca sur hace 25 años la médica llegó a prestar sus servicios profesionales. Ella y sus miopes estrategas creyeron que sería recibida como el hijo prodigo que la biblia relata. El propósito de estos encantadores de serpientes era tener un acto de proselitismo para manipular los nobles sentimientos de las y los potosinos de aquella región. Querían provocar una apoteosis, un ritual de vuelta a los orígenes para desde ese municipio enviar un potente mensaje de campaña; algo así como estimular la sensación de que se estaba viviendo el regreso de Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada. Pero, ¡oh! decepción, lo único que recibió como bienvenida la doctora fue un ruidoso rechazo.

Unas horas después, en el Centro Ceremonia de Tamaletón, en la serranía del municipio de Tancanhuitz, donde el pueblo milenario de los Tének realiza el ritual de la Danza del Gavilán, (equivalente a la de los Voladores de Papantla), la doctora se presentó enfundada en un quesquémetl para fotografiarse con mujeres indígenas para luego afirmar que los pueblos originarios serán redimidos si ella llega a la gubernatura. Esta manipulación de los símbolos indígenas provocó la irritación de los activistas que por décadas han peleado para que se reconozcan los derechos de pueblos y comunidades indígenas.

Y para coronar este desastroso inicio de campaña, el pasado sábado 6 de marzo en la capital del estado, Mario Delgado Carrillo se apareció en San Luis Potosí para darle el beso del diablo a la doctora en una reunión clandestina por el rumbo del Saucito. Cuando apenas iniciaba el mitin encubierto, una turba de indignados morenistas se hizo presente y a gritos, empujones e insultos le reclamaron a Mario Delgado y a la doctora Mónica Rangel su perversa actuación y las humillaciones que han sufrido de parte de ellos.

Mario y Mónica tuvieron que salir en estampida protegidos por una guardia pretoriana que vestía chalecos color guinda y que sin ningún miramiento y a bayoneta calada arremetieron con camionetas de lujo a los inconformes, perpetrando además múltiples agresiones contra un reportero que estaba grabando el desastroso acontecimiento.

Así las cosas en una campaña que empieza a naufragar. Mal comienza la semana para el que ahorcan en lunes.

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