EL CONGRESO POTOSINO. ENTRE TELONES.

17 septiembre, 20188:25 pmAutor: Felipe de Jesús Cervantes PérezColaboradores Opinion

Para entender lo que sucede en el nuevo cuerpo legislativo debemos contar más de una historia.

LA PRIMERA tiene qué ver con la composición plural del mismo, donde no hay mayorías absolutas, lo que obliga a las fracciones a tomar acuerdos políticos que pueden ser rebasados en algún momento por situaciones ajenas al reglamento y normas internas.
La llegada de 9 diputados por morena en coalición con PT y PES creó la falsa percepción de que se tenía mayoría y que podrían tomar el control del Congreso; sin embargo, para fines reglamentarios, solo son 6 diputados por morena como fracción parlamentaria empatados con la fracción del PAN y seguidos por 5 diputados del PRI, 2 del PVEM, 2 del PRD, 2 del PT, 1 de MC, 1 de PES, 1 de PCP y 1 del PNA.
Esa situación obliga a todos a llegar a acuerdos que implican compromisos variados que se prestan para la descalificación fácil y malintencionada, siendo campo fértil para los políticos más experimentados (mañosos) y favorable así a Sonia Mendoza, Eugenio Govea, Cándido Ochoa y Óscar Vera.
El gobernador queda en una muy endeble posición política al ser desplazado su partido hasta la tercera posición y es sabido que con Sonia y Cándido no se lleva de a cuartos.

LA SEGUNDA HISTORIA es al interior del PAN. Al lograr empatar con morena en cuanto al número de legisladores puede acordar en términos de igualdad; por reglamento corresponde a la primera mayoría elegir el año en que ejercerá la presidencia de la Directiva así como el de la presidencia de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), entonces morena y PAN se ven obligados a llegar a acuerdos. Y aquí reluce el colmillo retorcido de los viejos lobos de mar: Sonia Mendoza, a espaldas de sus correligionarios, se alía con Eugenio Govea, Cándido Ochoa, Óscar Vera presentándose como la responsable blanquiazul ante los de morena. Lo anterior se comprueba durante la primera sesión cuando Eugenio Govea toma la palabra para proponer la nueva Directiva con Sonia como presidente de la misma y Rubén Guajardo Barrera a nombre de los panistas pide un receso pues su fracción no tenía el acuerdo de apoyar a la madrugadora blanquiazul, lo que puso en evidencia que al interior del PAN no está el horno para bollos.

LA TERCERA HISTORIA y más truculenta, se da en los terrenos de morena. Marité Hernández Correa con el respaldo de María del Consuelo Carmona Salas y Angélica Mendoza Camacho manifiesta su legítima aspiración por coordinar la bancada y con ello asumir la Junta de Coordinación Política del Congreso; en tanto que Paola Alejandra Arreola Nieto cuenta con los plurinominales Alejandra Valdés Martínez y Antonio Jonguitud Martínez, tres por una y otra opción, con la desventaja para Paola Arreola de, para efectos legales, pertenecer a la fracción del PT. Entonces el tercer voto para Arreola se presumía sería el del joven vallense Edson de Jesús Quintanar Sánchez.
Los cabildeos en favor de Arreola estuvieron a cuenta de la dupla Gabino Morales y Leonel Serrato mismos que fracasaron, tampoco tuvo efecto la campaña encubierta de algunos medios como el Canal 7. Legalmente se prevé el caso cuando en una fracción no hay acuerdo para nombrar al coordinador; es simple: el diputado(a) que haya obtenido mayor número de votos será el Coordinador, y este supuesto dio a Edson Quintanar la posición.
Aquí es donde arde Troya. Gabino Morales, en su pretensión de asumirse como Jefe Político pierde los estribos señalando a Edson de “traidor” y amenaza veladamente en una publicación de Facebook a sus propios correligionarios pues en su papel de “ciudadano” estará velando para denunciar la corrupción en que pudieran incurrir ejemplificando con el saliente Jesús Cardona.
No se quedó allí.
Cuando se dieron los acuerdos para presidir, Sonia la Directiva y Edson la JUCOPO, también se hablaron de las presidencias de comisión, mismas que iniciarán sus funciones a partir del 20 de septiembre.
La falta de cordura característica de Gabino Morales le hizo entrar en contacto directo con Sonia Mendoza para negociar que todos los acuerdos se darían a través de él, desconociendo de facto a Edson de Jesús Quintanar, pasando por toda reglamentación interna y faltando el respeto a los 27,394 votantes del XII distrito con sede en Ciudad Valles.
¿A quién le dan pan que llore? Sonia Mendoza Díaz se revela como nada confiable e inescrupulosa cuando aprovecha la división interna provocada por Gabino Morales y se echa para atrás en los acuerdos. Fue ella misma quien entró a la oficina en que se encontraban los morenistas, sin tocar ni pedir permiso, para altanera soltarles a voz en cuello: “hablé con Gabino y no está de acuerdo con ustedes; en adelante tomaré los acuerdos con él, así que lo convenido va para atrás, entre otras cosas me pide que la Comisión de Educación le sea retirada a la maestra Consuelo para entregarla a la diputada de Nueva Alianza Martha Barajas”.
Esto fue motivo sobrado para que, en rueda de prensa, los agraviados hicieran público su malestar e inconformidad contra Gabino Morales y en apoyo a Edson de Jesús mientras desde las sombras Sonia Mendoza seguro pegaba la carcajada; primero Sonia se posiciona ante el Gobernador ganando la mano a Xavier Azuara y al PAN con la directiva del congreso y ahora se le presenta la oportunidad de resquebrajar, con la providencial canallesca de Gabino Morales, a la otra fracción mayoritaria.
El despotismo de Sonia Mendoza reluce cuando se presenta el delegado nacional del PT para entregar el nombramiento en favor de Paola Alejandra Arreola como su coordinador de bancada; Sonia, sin el menor recato corre al diputado Pedro César (“el mijis”) pidiendo que se retire por estar definido el nombramiento del PT en favor de Paola.
Al parecer no han ido del todo bien las cosas al virtual “virrey” Gabino Morales y su encomendero Serrato en cuanto al control de la fracción morenista. Primero, la decisión del tribunal de retirar la plurinominal a Antonio Jonguitud Martínez para cederla a su correligionaria Rosa Zúñiga hace mayoría a quienes buscan ser diputados autónomos en favor de todo el estado para no defraudar el proyecto nacional encabezado por el presidente electo, dejando a Paola Arreola sólo con el apoyo de la plurinominal Alejandra Valdez; para mayor infortunio de Gabino Morales, el diputado Pedro César (mijis) renuncia por escrito a la fracción del PT y se suma a la de morena. El empate entre morena y PAN queda roto en favor del primero.
Puedo ver que, quienes han levantado la voz para exigir respeto a sus investiduras, enfrentarán más de un obstáculo pues, por un lado está el priismo acechante, por otro lado los ambiciosos plurinominales y aspirantes eternos a la gubernatura: Sonia Mendoza y Eugenio Govea aliados a Óscar Vera y a Cándido, pero enemigos de Carreras (bueno, don Vera Fábregat, según ande el mercado), que acaban de demostrarles que no son dignos de confianza ni merecedores de la menor consideración. Para acabarla de amolar, enfrentan también los afanes controladores de Gabino Morales y Leonel Serrato.
Como prueba del desafecto que les tiene doña Truculenta Sonia Mendoza y como acto de contrición hacia el desdibujado Gabino, doña Truculenta comisionó a la favorita de este, Paola Arreola, como representante del Poder Legislativo para acompañar al gobernador desde balcón central de Palacio durante la ceremonia del Grito. Dos pájaros de un solo tiro de doña Truculenta: busca el favor de Gabino mostrando su enfado a los rebeldes morenistas y, haciéndose la difícil, manifiesta su desprecio al gobernador que la derrotó en mala lid.
Siendo partido nuevo, morena vive una especie de traumatismo post parto. Su representante en el Senado, así como la mayoría en la cámara de diputados federal y del congreso local, enfrentan la incipiente intentona de construir la jefatura política perversa, inmoral y vengativa de Gabino Morales que buscará reposicionarse a partir del primero de diciembre cuando AMLO asuma el Poder Ejecutivo y pueda disponer de un ejército que “cuide” los multimillonarios fondos federales por llegar.
Cerrar el paso a Marité Hernández por capricho, se lo abrió a Edson de Jesús, quien enfrenta un reto mayúsculo por la inexperiencia y buena fe propias de su juventud. Debe considerar que lo que le falta a él de malicia le sobra a sus contrapartes; en los primeros escarceos existe la percepción de que doña Truculenta está comiendo pichón y le ha marcado el paso casi a su contentillo. Edson tiene, como voz de su bancada en la JUCOPO el voto ponderado, es decir, su voto vale por 7 u 8 en las definiciones de la Junta que preside; cuando trate con Sonia debe ver a la senadora que cogobernó con Peña Nieto, la que aprobó las nefastas reformas estructurales, la fiel representante de un sistema caduco, entreguista y traidor a la Patria; representa ella todo aquello contra lo que este joven hizo campaña. Cuando la vea debe sentir, de igual a igual, que son distintos: él tiene más de 27 mil votos de respaldo, ella ninguno pues es plurinominal; él representa la esperanza de gran parte del pueblo, ella lo que ese pueblo repudió en las urnas.
Finalmente, falta saber si la aislada Paola Arreola se suma a la bancada de morena aunque ya no es necesaria para romper el empate con el PAN o permanece sola en el PT pero con voz en la JUCOPO. Tal vez, digo solo tal vez, quien ocupe la Oficialía Mayor del Congreso nos dé un norte para tratar de vislumbrar lo que sigue. Si es un Arreola veremos encaminarse una alianza entre Gabino Morales y las fuerzas vivas de Sonia Mendoza. También espero al 20 de septiembre pues los nombramientos de las comisiones darán luz al porvenir.

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